La inserción de las mujeres en el mercado laboral

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Por Admin junio 20, 2019 19:44

La inserción de las mujeres en el mercado laboral

La inserción de las mujeres en el mercado laboral

En Córdoba, existen emprendimientos, cooperativas, ferias, colectivos conformados exclusivamente por mujeres e identidades disidentes.

Por: Mercedes Gonzalez

Ante un contexto de avance de la ofensiva neoliberal, las mujeres e identidades disidentes resultamos las más afectadas. Eso se manifiesta en el fenómeno que denominamos “feminización de la pobreza”, debido a las posiciones desventajosas que ocupamos en el mercado laboral en relación con los varones (especialmente los heterosexuales).

Según datos del Centro de Economía Política Argentina, durante 2018 el desempleo en mujeres ascendió a 10,8 por ciento (19,3 por ciento en jóvenes), mientras que fue de 8,9 por ciento en varones. Respecto de las condiciones, el 37,1 por ciento de las que trabajamos en relación de dependencia lo hacemos sin registración, al tiempo que, en el caso de los varones, este indicador es de 31,8 por ciento.

Si analizamos qué hacemos, según la división sexual del trabajo, surgen tres categorías: trabajo doméstico, trabajo remunerado –formal o informal– y trabajo sociocomunitario.

El primero es imprescindible, no reconocido socialmente, no remunerado y determinado para el género femenino.

El segundo, de dificultoso acceso por discriminación sexista, es remunerado por debajo de los varones para iguales tareas, con ámbitos inaccesibles (por masculinizados) y escasa ocupación de cargos jerárquicos cuando es en relación de dependencia. En el trabajo cuentapropista, es atravesado por desigualdades en el ejercicio de la ma-paternidad y por desvalorización de labores/rubros considerados femeninos versus saberes/artes masculinos.

El tercero refiere a las tareas desarrolladas en espacios sociales, culturales, religiosos y deportivos, casi exclusivamente enmarcadas en el voluntariado.

En los trabajos remunerados, la brecha salarial por género es de 27,5 por ciento. Según Economía Femini(s)ta, tenemos que trabajar un año y tres meses para obtener lo que ellos en un año. Para las trabajadoras informales (más de un tercio), la brecha se amplía a más del 36 por ciento. A eso se suma que se nos exigen prácticas estéticas para ser potenciales trabajadoras que generan costos no compensados en la paga, disminuyendo más nuestro salario.

Frente a estas condiciones, y en el marco de procesos organizativos feministas, surge la necesidad de reivindicar nuestros derechos laborales y de gestar nuevas formas de producir y consumir en oposición a la lógica capitalista, que se constituyen desde principios solidarios (“sororos”, decimos les feministas). Decidimos producir, comprarnos, proveernos, asesorarnos, financiarnos, asociarnos, capacitarnos, repensarnos, deconstruirnos y gestar la economía que deseamos para garantizarnos vidas que nos den ganas vivir, desarticulando la violencia y exclusión capitalista y patriarcal.

En Córdoba, existen emprendimientos, cooperativas, ferias, colectivos conformados exclusivamente por mujeres e identidades disidentes, desde los cuales miles generamos medios para (sobre)vivir, resolvemos ante la ausencia del Estado y disputamos política y culturalmente.

La inserción de las mujeres en el mercado laboral

Fuente: La Voz

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Por Admin junio 20, 2019 19:44
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