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Hablemos de Violencias…

Hablemos de Violencia Política…

Las violencias, sus múltiples formas y escenarios se apropian de los territorios y de la cotidianeidad de nuestras vidas.

Las violencias se naturalizan y debemos mantenernos en alerta siempre para que el patriarcado no siga ganando batallas.

Acecha camuflado en diversos ropajes, insiste, provoca, mientras resistimos construyendo tramas sororas de resistencia y visibilización en todos los espacios, tiempos y lugares, mitigando los efectos del desgaste y del impacto en las subjetividades.

Las violencias se instalan, perduran, se agravan…de acuerdo al contexto epocal recrudecen, paralizan, impactan nuestras cuerpas y almas, volvemos a empezar tomando nuevos desafíos y atentas a que el próximo embate no detone en el corazón de nuestras esperanzas.

Por Mónica Vaccaro*

En ese transcurrir de pesares y fortalecimientos, conmemoramos, recordamos, problematizamos, historizamos para construir sentido e historia colectiva, abrazamos mujeres que hicieron y hacen historia y que por atreverse pagaron y pagan altísimos costos reales y subjetivos.

En la columna de hoy pensé que anclar en el abordaje de la violencia política es más que pertinente, en un país donde existen leyes de vanguardia en cuanto a ampliación de derechos, estas leyes que nombran lo que borran los medios hegemónicos, los mercados e intereses personales, también necesitan ser visibilizadas y acompañadas en el reclamo permanente para su aplicación.

En el Boletín Oficial de la República Argentina fechado el 20 de diciembre de 2019 se publicó la siguiente modificatoria a la ley  26485 Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales: Mucho tiempo antes y después de esta modificatoria hubo y hay mujeres violentadas en la escena política, invisibilizadas en la historia y en los territorios.

En el transcurso de esta semana se recordó a Eva María Duarte a 104 años de su nacimiento.

Violencias y Salud Mental. El impacto en las subjetividades
Violencias y Salud Mental. El impacto en las subjetividades

El Senado y la Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, etc. sancionan con fuerza de Ley:Artículo 1°- El objeto de la presente ley es visibilizar, prevenir y erradicar la violencia política contra las mujeres.

Artículo 2°- Modifíquese el artículo 4° de la ley 26.485, que quedará redactado de la siguiente manera:

Definición. Se entiende por violencia contra las mujeres toda conducta, por acción u omisión, basada en razones de género, que, de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada en una relación desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, participación política, como así también su seguridad personal. Quedan comprendidas las perpetradas desde el Estado o por sus agentes.

Se considera violencia indirecta, a los efectos de la presente ley, toda conducta, acción, omisión, disposición, criterio o práctica discriminatoria que ponga a la mujer en desventaja con respecto al varón.

Artículo 3°- Modifíquese la ley 26.485, incorporando al artículo 5°, el siguiente inciso:

6) Política: La que se dirige a menoscabar, anular, impedir, obstaculizar o restringir la participación política de la mujer, vulnerando el derecho a una vida política libre de violencia y/o el derecho a participar en los asuntos públicos y políticos en condiciones de igualdad con los varones.

Artículo 4°- Modifíquese la ley 26.485, incorporando al artículo 6°, el siguiente inciso: h) Violencia pública-política contra las mujeres: aquella que, fundada en razones de género, mediando intimidación, hostigamiento, deshonra, descrédito, persecución, acoso y/o amenazas, impida o limite el desarrollo propio de la vida política o el acceso a derechos y deberes políticos, atentando contra la normativa vigente en materia de representación política de las mujeres, y/o desalentando o menoscabando el ejercicio político o la actividad política de las mujeres, pudiendo ocurrir en cualquier espacio de la vida pública y política, tales como instituciones estatales, recintos de votación, partidos políticos, organizaciones sociales, asociaciones sindicales, medios de comunicación, entre otros.’

En el proyecto que fundamenta esta incorporación se fundamenta con los conceptos emanados por el Comité de Expertas del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECV) creado en 2004 y promocionado por la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) con el objetivo de monitorear la implementación de la Convención por por parte de los estados firmantes.

“la violencia que se ejerce contra las mujeres en la vida política constituye una grave violación de los derechos humanos y es una amenaza para la democracia”.

En el transcurso de esta semana se recordó a Eva María Duarte a 104 años de su nacimiento, mujer que trascendió a la política partidaria desde la humildad y la amorosa fuerza de su lucha inclaudicable por los Derechos sociales y laborales, vigente en la memoria del pueblo atravesando épocas y generaciones sigue marcando caminos. Celebro la existencia de tantas Evas y sus legados.

Celebro la existencia de esas mujeres con pañuelos blancos que al grito desaforado de «circulen» desafiaron el espanto circulando en rondas de amor ininterrumpido por 46 años en búsqueda de hijas, hijos, hijes víctimas del terrorismo de estado que secuestró, ultrajó, desapareció y asesino a una generación que duele y lloraremos siempre. Celebro a las abuelas y sus abrazos extendidos hacia el encuentro de nietas y nietos siempre. Suene a modo de homenaje la consigna con música  «madres y abuelas de la plaza, el pueblo las abraza» con  agradecimiento SIEMPRE!

Violencias y Salud Mental. El impacto en las subjetividades
Violencias y Salud Mental. El impacto en las subjetividades

En esa historia recuerdo a las colegas del campo psi, quienes dejaron huella enseñante desde su compromiso social en clave de derechos humanos, siendo víctimas de persecución, secuestro, tortura y muerte. También a las presas políticas de ayer y hoy.

También por estos días se recordó un nuevo aniversario de la promulgación de la Ley 26743

«Ley de Identidad de Género»  normativas que amplían derechos con impacto en las subjetividades, que solo son posibles si hay decisión política.

Volvamos a nombrar la violencia política en razón de género; recordar y poner palabra a un hecho político de extrema gravedad como fue el intento de magnicidio a la vicepresidenta de la Nación, casi invisibilizado con ensordecedores silencios cómplices nos debe poner en alerta máxima reafirmando el concepto “la violencia que se ejerce contra las mujeres en la vida política constituye una grave violación de los derechos humanos y es una amenaza para la democracia”. 

En este camino de violencias sostenidas en los discursos de odio sin límites y como redoblando las apuestas al impacto en la Salud Mental, la ominosa impunidad de cierto periodismo descarga su lado más oscuro sin respetar tampoco el espíritu de la Ley Nacional de Salud Mental vigente «En ningún caso puede hacerse diagnóstico en el campo de la salud mental sobre la base exclusiva de: a) Status político, socioeconómico, pertenencia a un grupo cultural, racial o religioso. b) Demandas familiares, laborales, falta de conformidad o adecuación con valores morales, sociales, culturales, políticos o creencias religiosas prevalecientes en la comunidad donde vive la persona. c) Elección o identidad sexual. d) La mera existencia de antecedentes de tratamiento u hospitalización.»

En estos días el colorido otoñal  acompaña a las campañas electorales a punto de definir continuidad en algunos lugares, emociona el trabajo de mujeres en territorio, llegando a todos los espacios con escucha alojadora tomando nota de las propuestas que aportan a la construcción colectiva. Abrazamos sororamente a esas compañeras que desde el deseo y el amor ponen fuerza y cuerpo con el costo subjetivo que ello implica hacia adentro y hacia afuera al ingresar en territorios «coptados» por  masculinidades hegemónicas.

En la inmensidad de las mareas embravecidas por las injusticias, la falta de equidad, de igualdad de oportunidades, en el grito urgente por defender el derecho a decidir sobre los propios cuerpos, en la interpelación a romper los techos de cristal, en la aparición decidida de las mujeres y diversidades a ocupar los espacios de poder, territorios «tomados» por los privilegios del patriarcado, las olas en cuerpos de otras mujeres se potencian, salpican fuerte, desacomodan e incomodan, hacen trama, escriben con gafas violetas en letras multicolor, interrogan buscando respuestas ,abrazan fuerte con envolvente amorosidad a cada mujer que asume el desafío!

(*) Trabajadora de la Salud Mental y activista de Derechos Humanos.

*Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales 26.485

*Ley de Salud Mental N° 26.657 

* Boletín Oficial de la República Argentina. 20/12/19

*Ley de Identidad de Género 26.743

 

Mujeres de La PampaDiario Digital Femenino

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