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El auditorio Leonardo Favio del espacio cultural de la Biblioteca del Congreso de la Nación fue la sede del primer Congreso Violencias hacia la Infancia y Adolescencia, durante dos días, el pasado 24 y 25 de agosto.
Por  Juan Manuel Mesas*
La segunda jornada del congreso fue dedicada a la trata y explotación de niños, niñas y adolescentes. La moderadora Noor Jiménez Abraham, dejó un claro mensaje hacia los periodistas y advirtió que no deben revictimizar a las víctimas al tratar este tipo de noticias sino que deben mostrar el delito y la situación de vulnerabilidad que padecen.
Elena Arce, jurista española, quien trabaja en la Defensoría del Pueblo de España,  fue la encargada de darle el marco legal a la conferencia y aclarar los problemas que se generan a la hora de tipificar y juzgar estos delitos cometidos contra los niños y niñas.
La jurista destacó que el principal problema es la falta de datos fiables y la identificación de las víctimas y que la trata no es solo un delito sino una grave violación de los Derechos Humanos. Al ser un delito difícil de probar, no se logra condenar a los tratantes. Frente a este problema, con independencia de que se pruebe o no, hay que identificar de manera clara a las víctimas.
Elena Arce, aportó algunos datos puntuales, pero a su vez se  lamentó de que se identifica uno de cada veinte niñas y niños vulnerados y éstos no pertenecen a la comunidad europea,sino que son migrantes. Además puntualizó que la definición de trata en niños es distinta a la de adultos. En el caso de niños y niñas no es necesario demostrar ningún medio como el engaño, la coacción o el abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad.
Hacia el final de la exposición, Arce, advirtió que la policía en España no está capacitada para la identificación de las víctimas y como consecuencia no se puede seguir con las siguientes etapas judiciales. La trata de seres humanos en España, son víctimas  invisibles.
La segunda conferenciante, la Licenciada Viviana Caminos, advirtió que la voz de las víctimas en una primera entrevista es la voz del explotador, sumada a la problemática de que no se consideran víctimas.
A diferencia de la situación europea, la licenciada, aclaró que en la Argentina el 50% de las víctimas de trata son argentinas. El resto de las víctimas pertenecen a países limítrofes, que entran legalmente al país, la mayoría de las víctimas son latinoamericanas, en Europa son extranjeras. Lamentablemente solo el 9% son rescatadas.
Las dos oradoras coinciden en que la vulneración de derechos hacia niños, niñas y adolescentes es una violación a los derechos humanos.
Viviana Caminos enfatizó en la construcción de un nuevo proyecto de vida. Hablar de víctimas es hablar de sobrevivientes.
Para finalizar, en representación de Susana Trimarco, se presentó Agustín Aráoz Díaz, integrante de la fundación María de los Ángeles. Las cifras que expuso son alarmantes, se reciben 220 denuncias por mes y 880 personas son asistidas en ese lapso.
El especialista destacó el trabajo interdisciplinario que se lleva a cabo en la fundación, integrado por abogados, psicólogos y trabajadores sociales. La asistencia integral debe ser articulada con el Estado, empoderando a las víctimas, sin caer en el asistencialismo y la cronicidad.
Actualmente la fundación María de los Ángeles, cuenta con tres sedes, ubicadas en Tucumán, Córdoba y Buenos Aires.
 
 
*Alumno de 2do. año de Periodismo, Instituto del Profesorado Don Bosco