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Eugenia Catalfamo, la senadora puntana que marcó la diferencia en la sesión del 29 de diciembre, llevando al recinto a “Belén”

Desde su tweet sostiene “que la emoción nos invade. Finalmente avanzamos en una nueva conquista”

Por Daniel Héctor Saban

Con treinta años recién cumplidos es elegida senadora en el año 2017 por el partido Frente Unidad Justicialista de San Luis, y se constituye en la primera mujer joven que representa a su provincia en esa función. La cámara tiene un promedio de edad de 56 años y la edad de Catalfamo es la menor permitida para poder asumir.

Es Licenciada en Comunicación Social (por la Universidad Nacional de Córdoba) y el foco de su actividad legislativa se halla enfocado en el sector de la juventud, aportando dos proyectos de ley para el Senado: uno aun en dictamen, referido a la Comisión de Juventudes y la Ley Nacional de Juventudes, que es un marco normativo para la juventud, que incluye los deberes que debe cumplir el Estado. De esta manera opinaba la senadora puntana:” Está pandemia nos tiene que dejar la posibilidad de construir una nueva sociedad. La política tiene el poder de transformar la realidad”, el pasado 2 de julio, en el ciclo #UTEDYC en Vivo, al abordar el tema “Desafíos De las juventudes en la post-pandemia”.

También este año ha presentado un Proyecto de Ley de promoción y puesta en valor del uso del tiempo de las amas de casa en tareas de cuidado y trabajo doméstico, especialmente incrementado en el actual contexto de la pandemia por COVID-19.

Eugenia Catalfamo, la senadora puntana que marcó la diferencia en la sesión del 29 de diciembre, llevando al recinto a “Belén”
Eugenia Catalfamo, la senadora puntana que marcó la diferencia en la sesión del 29 de diciembre, llevando al recinto a “Belén”

El día de la votación

Fundamenta su decisión basándose en la historia contada por Ana Correa en el libro “Somos Belén”; en él que relata la historia de una chica de pueblo, (con un nombre ficticio) que va al baño en un hospital al que había concurrido por un fuerte dolor abdominal. El medico diagnostica el aborto espontaneo y una mujer policía que encuentra el feto en el sanitario anotó el caso cómo homicidio. Una historia más que simple con un nudo dramático fruto de la cruda realidad.

“Todas no somos Belén, porque algunas podemos alzar nuestra voz, y tenemos la potestad de concurrir al sistema de salud. Otras pueden pagar por maternar, otras pasan por las mismas complicaciones que tuvo Belén pero no tienen tanta suerte porque sus casos se desconocen y siguen presas, y otras ni siquiera están entre nosotros para contar sus historias, porque a consecuencia de un aborto espontáneo murieron en el intento”, fundamenta su voto la senadora por San Luis.

Belén fue condenado por un aborto espontaneo que jamás se enteró que lo sufrió y, estuvo 29 meses presa. Tuvo el acompañamiento de una abogada que logró su absolución, a pesar de la condena médica y social que tuvo que soportar.

“Este tema me moviliza. Muchísimo. Sigo sin entender cómo en el siglo XXI, las mujeres tenemos que ceder nuestra autonomía, y nuestra libertad a una sociedad que nos impone un estilo de vida. ¿Por qué tenemos que ponernos en boca de todos?, ¿Por qué tenemos que ventilar nuestras decisiones más íntimas?, se cuestiona.

Hace un siglo las mujeres no podían ejercer libremente una profesión, no tenían la posibilidad de administrar sus propios bienes, y necesitaban a un hombre que gobierne su economía y de esa manera su vida. ”Estábamos relegados a las tareas domésticas y a las de cuidado. No teníamos que quedar en nuestras casas y el hombre nos proveía de todo”, fundamentó la legisladora.

El mundo ha cambiado y existen organizaciones de mujeres a las cuales se les han sumado las diversidades que piden que alcemos la voz, para que se garantice la igualdad real de trato y oportunidades, que constituye también un derecho que tienen las mujeres cómo personas.

“Gracias a todas estas mujeres, es que hoy estamos sentadas en nuestras bancas, debatiendo el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo, que tiene que ver con la autonomía que tenemos las mujeres, con la posibilidad de elegir libremente, de planificar nuestras vidas sin que nos digan, ¿Cómo, ni cuándo?”, argumenta la joven senadora.

Recuerda Catalfamo que hace dos años, cuando se discutió por primera vez esta ley no pudo estar presente Estaba muy cerca de tener su primera hija,” una descendencia que deseamos, que buscamos, que elegimos tener”.

En esos momentos recibió miles de mensajes con los insultos más agraviantes, por las redes y por el teléfono particular. Incluso se le pedía que abortara a su hija, y realmente para la legisladora fue muy difícil esa etapa que no le permitió disfrutar los últimos tiempos del embarazo, incluso debiendo permanecer en reposo por parto prematuro.

El debate llevado a cabo en 2018 fue absolutamente necesario, de la manera que se dio para poder saldar no solo una discusión entre los legisladores, sino también para poder finiquitar un debate, que se daba en el seno de la sociedad la cual tomaba este tema cómo tabú y que hoy se anima a hablarlo libremente, adhiriendo a una u a otra posición, opina la congresista.

“Está en nosotros darle luz verde al proyecto de Ley”, opinaba durante su alocución en vísperas a la votación la senadora de San Luis. El Poder Ejecutivo Nacional que es quien lo propone y lo presenta, viene justamente a hacerse cargo de la salud y de la vida de las mujeres que desgraciadamente caen en la clandestinidad del aborto, sufriendo distintas complicaciones.” Lamentablemente muchas mueren en el camino”.

Esta iniciativa, junto al” Plan de los Mil Días”, que también se debatió en el Congreso al mismo tiempo, se complementan, buscando garantizar que cualquier mujer pueda elegir libremente. El Estado va a estar ahí para acompañar a las mismas ya sea interrumpiendo sus embarazos o bien decidiendo la continuidad de los mismos.

“Está ley no viene a obligar a nadie a abortar, ni a promover, ni a fomentar el aborto. Viene a generar una reparación histórica entre las mujeres y diversidades argentinas. Viene a sacarnos de la clandestinidad. Viene a otorgarnos condiciones de acceso al sistema sanitario, y llega para generar una mayor justicia social. Palabra tan preciada por todos los peronistas y las peronistas”, aclara Eugenia Catalfamo poniendo luz en el debate.

La historia de los países del mundo que ya cuentan con una ley de estas características que han avanzado en la ampliación de los derechos, nos demuestran que las muertes por aborto han disminuido una vez sancionada está ley. En Uruguay, con una sociedad de una idiosincrasia parecida, las muertes por aborto han disminuido en 30 puntos, explica la senadora especialista en comunicaciones.

“Nos corresponde derribar mitos, para conocer la realidad en la cual vivimos. Las mujeres abortan desde que el mundo existe. Ya sea en la clandestinidad o no. Lo van a seguir haciendo y lo peor de todo, es que hay algunas que eligen someterse a abortos inseguros y arriesgarse a morir para no ser madres de manera forzada”. Nos informa la legisladora, que tenemos que saber” qué abortan las pibas, que abortan las jóvenes y las adolescentes, pero tenemos que saber que también abortan las adultas que ya tienen hijos previos. Tenemos que comprender que nada tiene que ver con una cuestión etaria ni con una actitud o no responsable”.

Muchas veces aun cuidándose con métodos anticonceptivos los embarazos se producen igualmente y la verdad es que la frustración es mayor.

Tenemos la obligación de cuidar la capacidad reproductiva de las mujeres de nuestro país, y a lo mejor si la decisión de maternar no es hoy, tal vez pueda ser más adelante. Creo que solo nosotras sabemos cuándo es el momento más indicado.

 “Nadie que no tenga la capacidad de gestar puede imaginar lo que nos pasa a las mujeres en ese momento Es un cúmulo de pensamientos, de ideas de sentimientos indescriptibles”.

Cuando se votó en diputados, hace un par de semanas los legisladores” millennials”, menores de 38 años votaron por la aprobación de la Ley en más de un 75%. Las mujeres senadoras de menos de 40 son muchas menos pero todas apoyan la iniciativa.

“El momento es hoy”, sostuvo Eugenia Catalfamo recordando al senador Pino Solanas cuando pronunció la siguiente reflexión en el año 2018: “Yo no quiero una juventud con pánico, que le tema al mundo que viene ni a los mayores. Le pido a mis colegas que por favor hagamos historia”.

“Tenemos que bregar por más jóvenes en los espacios de representación política en pos de la ampliación de derechos. Y cómo nos pidió Belén desde su libro apretemos este botón verde para que se haga Ley”, finaliza su exposición la senadora de la provincia gobernada por Alberto José Rodriiguz Saa.

Catalfamo vive en la localidad de Juana Koslay, pegada a la capital puntana .Madre de una hija, había estudiado en un colegio católico. Es la única senadora por su provincia que vota a favor de la despenalización del aborto, teniendo en cuenta que “San Luis es una provincia históricamente con una sociedad que tiene sus valores muy arraigados, un poco conservadora en algún sentido, católica, cristiana”, confiesa la senadora que forma parte de la tímida renovación generacional del Senado.

 Diario Digital Femenino

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