MamádeJANO

El pasado 3 de agosto, un grupo de organizaciones sociales se concentraron en la Plaza de San Justo, en La Matanza para exigir la restitución de Jano y pedir la destitución de la jueza María Petrona Martínez. Allí, se realizó una conferencia de prensa en la que participaron la mamá de Jano, su abogada, Norita Cortiñas, Pablo Pimentel, entre otras personas.
Valeria Sainz Moreno, mamá de Jano, comenzó su intervención afirmando que la justicia “hoy, en vez de acompañarme a mi hijo y a mí, la acompañan a Petrona, por haberme animado a denunciarla, por no querer escuchar a mi hijo que desde el primer año que está”. Luego, recordó el cumpleaños de su hijo y expresó el calvario que tiene que vivir desde que lo alejaron de él: “Hoy ya cumplió sus seis años, y no le pude dar ni un abrazo a mi hijo en el día de su cumpleaños, y la llamada telefónica por quince minutos donde mi hijo, con la voz entrecortada, a punto de llorar, al lado de su abuela -que le decía que me corte-, me pedía ‘mami, ¿cuándo me vas a venir a buscar?’ y yo no tuve la respuesta, porque yo nunca le mentí a mi hijo”, manifestó Valeria.
Es preciso recordar que Jano fue impedido por la justicia de La Matanza de ver a su madre, quien había denunciado a su ex pareja más de 40 veces por violencia de género.  Por las denuncias de violencia, el papá de Jano atravesó un juicio oral acusado de “lesiones leves agravadas” y varias “desobediencias judiciales” cuya etapa de alegatos culmina el lunes próximo.
Paralelamente, Sainz Moreno tenía en el Juzgado de Familia 5 de La Matanza, a cargo de Petrona Martínez, un proceso por “comunicación” iniciado por la abuela paterna en la que se había regulado un régimen de visitas.
Meses han transcurrido desde que Jano no puede ver a su mamá y vive con su abuela paterna. En todo este tiempo, sólo estuvo unos minutos con la mamá de Valeria y lo único que sabe de su hijo es por los videos que le mandan otras madres del jardín de infantes.
La primera vez que la abuela paterna fue a la casa de Valeria a ver a Jano, el niño le pidió que se fuera y expresó que no la quería ver ante la presencia del equipo técnico del juzgado de familia. Tras este informe, la jueza María Petrona Martínez determinó que el niño estaba siendo víctima de la influencia de su madre y ordenó con una cautelar separarlo de ella, medida que se ejecutó el 10 de mayo cuando la propia magistrada, acompañada de auxiliares de justicia y la policía irrumpió en el jardín al que concurría Jano para llevárselo por la fuerza.
Ese día, Jano fue retirado del jardín “con la policía, en contra de su voluntad, a gritos, terminando internado, pidiendo en el hospital que se quería morir, que no quería existir más, que no lo obliguen a ver a su papá, que quería ir con su mamá, al policía le decía ‘me quiero ir con mi mamá’”.
En conferencia, Valeria manifestó que su hijo “no quería ver a ese papá que lo lastimó, que le cuente a la jueza que el papá lo lastimó, que era malo, que un papá no lastima a un hijo, eso me decía mi chiquito con cinco años. ¿Esa jueza no lo escuchó? El abogado sí lo escuchó, y mi hijo le dijo que de todas formas no lo quería ver, que no quería hablar por teléfono, que se quería ir, que no quería hablar más de su papá. Ese abogado se lo dijo a la jueza, pero dijo que estaba en riesgo porque creía que la mente de mi hijo clamaba para ver a su papá, esos fueron los argumentos finales del abogado”.
A su vez, Jano sufre la tortura por parte de su abuela paterna, quien lo ha dejado sin alimentos a modo de represalias. Esto fue relatado por Daniela Medín, directora del jardín al que asiste el niño. Valeria recordó en la conferencia que “en el establecimiento educativo donde él va, en el jardín 940, a cargo de la directora Daniela Medín, va y le pide por favor que lo lleven con su mamá; va a pedir comida al jardín porque dice que su abuela le tiene prohibido hablar de su mamá, y que cuando le pide a gritos volver con su mamá, ella le saca el plato de comida. Con esta justicia que lo deja en manos de su abuela, a mi hijo de solo seis años, que lo tiene amenazado, que no le hable de su mamá, que no le cuente de su escuela, que quiere volver con ella. Yo les quiero pedir  a todos y cada uno de ustedes no me dejen de acompañar hasta que tenga a mi hijo, que no dejen de acompañar a mujeres en situación como la mía, porque la verdad, la ciudadanía del pueblo son los que nos acompañan con estas denuncias, la justicia no hace nada, no puede ser que mi hijo este preso y no pueda ver a su mama”.
La causa
Patricia Morano, abogada patrocinante, expresó que la cautelar presentada por Petrona Martínez “está a punto de vencerse. Se vence el día nueve de agosto, la semana próxima. Nosotros hemos tratado, lamentablemente sin ningún éxito de que la mamá se relacionara con el niño, la jueza no ha dado lugar a eso, solo ha fijado dos llamadas telefónicas. A partir del 14 de julio, el día anterior de la feria, tanto Valeria como los docentes, cuentan con un bozal legal por parte de la jueza, por lo cual no pueden hablar de este tema”.
Por otra parte, Morano expresó que se “dispuso un régimen amplio de visitas para el papá violento, es decir que el papá puede llevarse a Jano y estar con él todo el día sin ningún tipo de impedimento, solamente le pide que tiene que pernoctar en el hogar de la abuela paterna”.
La cámara, el día 14, también otorgó a la mamá los cuidados personales de forma unilateral de Jano, que quiere decir que la mamá de cuenta lo que es la tenencia, por lo tanto está encargada del cuidado del  niño. Sin embargo, para la abogada “esto resulta utópico porque el niño sigue al cuidado y a la guarda de su abuela paterna, con lo cual la mamá no puede ejercer los derechos que le dieron. Sin embargo, al presentarnos ante la jueza y pedirle que en forma inmediata restablezca el vínculo con el niño, la jueza lo que ordenó fueron dos llamadas telefónicas, una no se cumplió por argumentaciones de que el nene no quería hablar con su mamá, y la otra directamente no se pudo llevar a cabo, porque la jueza se inhibió el día lunes de seguir entendiendo en el expediente en razón de la recusación que presentamos”.
Actualmente, se espera que la cámara resuelva el apartamiento definitivo de la jueza en base a la recusación, “porque tiene una enemistad manifiesta con nuestra clienta y que restituya a Jano de forma inmediata con su mamá, si es posible antes del vencimiento de la medida, para lo cual hemos iniciado una cautelar pidiendo esto y, por último, que se fije un régimen de visita supervisado a su papá, con una revinculación, porque se sabe que el padre es violento, y al no ser más la mamá el objeto de su violencia generalmente la violencia se vuelca sobre el ser más débil, el más indefenso, que en este caso va a ser el niño”, finalizo Morano.
 
 
Foto: Mónica Cortinez para Diario Digital Femenino