#VamosLasPibas

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Por Admin junio 20, 2019 15:28

#VamosLasPibas

#VamosLasPibas – Selección argentina

(Esta nota fue escrita luego del empate Argentina con Escocia en tres goles. Nos queda esperar los resultados de hoy, jueves 20 de junio, para saber si ocupará uno de los dos lugares que restan para clasificar a octavos de final)

Por Ro Ferrer

#VamosLasPibas

Vamos Las Pibas

   Nos juntamos tres futboleras -aunque me arriesgo a decir que sólo una es realmente habilidosa con la pelota- Nadia Fink (Chirimbote), Ayelén Pujol (periodista y jugadora del Norita FC, desde Francia) y yo. Una mix de aceleres y ganas, de alta intensidad. #VamosLasPibas

   Pensamos que era imprescindible acompañar la lucha de las chicas que vienen batallando contra tantas trabas: burocrátricas, institucionales, sociales, culturales, económicas y políticas. Sí, TODO ES POLÍTICO (no necesariamente partidario). Es político lo que elegimos consumir, lo que hacemos, lo que decimos y también lo que decidimos callar.

  Es un modo de hacerles saber que somos miles quienes alentamos con atención y cariño desde acá. Contarles que se valora tanto esfuerzo, eso de que la mayoría deba «combinar» entrenamientos de alto rendimiento con trabajos, que muchas veces quedan en riesgo; el trayecto arduo que las colocó entre esas 23 ¡Y son tantas más! Las que estuvieron durante el proceso de clasificación pero no viajaron, esas que juegan «fuera de Buenos Aires» donde la visibilidad aún cuesta más, culpa de este «porteñocentrismo» de la época de la Escarapela. Las pibas de inferiores, las nenas que arrancan y también las que a través de las chicas, descubrieron que PUEDEN jugar.

  Las historias de lucha y superación ya deberían dejar de serlo ¿no? ES MOMENTO DE QUE «LO NORMAL», LA NORMA, SEA QUE NINGUNA PIBA DEBA SUFRIR NI SER HUMILLADA PARA PODER JUGAR O DESARROLLARSE EN AQUELLO QUE DESEA.

¿Cómo no estar, si además sabíamos que en los programas que viven 24 horas hablando DE FÚTBOL, no iban a tener el mismo nivel de cobertura con el que cuentan los varones? «Gracias» que la TV Pública al menos transmite nuestros partidos , incluso «un diario importante» publicó el fixture inicial con errores… Y sí, si los hombres ya decretaron que no las iba a ver nadie, que «no venden» y bla blá. El encendido durante los partidos representó un millón de personas.

  Si bien viajaron varias periodistas feministas, la repercusión no se condice con la importancia que tiene este momento histórico para el Fútbol «Femenino». Ya en el año 1971 jugamos el primer Mundial (no oficial) y ahí podemos hablar del silenciamiento de Las Pioneras (reconocidas este año en El Senado) y las condiciones en las que viajaron a jugar. estando a semanas del inicio de la profesionalización, cuya cara más visible es la genia de Macarena Sánchez, pero que cuenta con un camino histórico por el derecho a jugar y luego a gozar de las mismas condiciones que los hombres: poder vivir del deporte, que sus lesiones sean atendidas por el Club y una obra social, que la discriminación, la burla o el hostigamiento de género desaparezcan, etc.

  Hace unos meses, cuando me convocaron para ilustrar uno de los cuentos de «Pelota de Papel 3», el azar me reunió con Aye Pujol y el Norita FC. Decidí dibujar a todo el equipo y por supuesto a su entrenadora, Betty García, goleadora de aquel equipo del 71. No elegí un lugar cualquiera, sino la tapa de «El Gráfico», una revista (que como tantas otras ya no está), emblema de este «club masculino», del fútbol como reflejo de sus pactos, de sus violencias culturales. Fue mi modo de señalar que vamos a buscar equidad y derechos en todas las situaciones y espacios, que ya no dejaremos ni uno sin conquistar.

Este cuento me permitió conocer a Mónica Santino, Lucila Lucky Sandoval, a Maca Sánchez, Camila Gómez Ares, Belén Potassa, entre tantas otras. Escuchar y leer sus historias hizo que todas esas violencias y heridas recibidas por ellas, me atravesaran, se me pegaran al cuerpo. Lloré muchas veces imaginando cómo debían haber sido esos momentos de soledad, de descubrir una pasión y que te dijeran: «No, vos no porque sos NENA».

Las MARIMACHO, las VARONERAS… desubicadas de ese rol y estereotipo de género estipulado culturalmente. Disciplinadas, moralizadas por salirse de «lo esperado».

Lucky Sandoval cuenta una anécdota que a muchísimas les sucedió infinidad de veces. De niñas, siempre pedían una pelota de regalo. Y SIEMPRE les regalaban un bebote porque NO CORRESPONDÍA que una niña jugara al fútbol, se ensuciara o lastimara sus rodillas en una barrida de potrero.

  Un bebote… ¿Qué hacían? le arrancaban la cabeza y ahí tenían su pelota. Bien simbólico ¿no? Patearle la cabeza al Patriarcado, al rol construido como el fin único e ineludible: la maternidad. Porque para muchas, que no lo desean, no es otra cosa que un modo de ubicar, controlar y domesticar.

   Pensemos entonces, que ni siquiera contaban con el DERECHO A JUGAR. La mayoría de las seleccionadas y tantas otras, jugaban con varones hasta el momento en que llegaba la edad en la que en las ligas eran exclusivamente masculinas.

  Camila Gómez Ares (hoy en Boca), jugaba en su club con LOS pibes. Era chica, una niña desesperada por entrar al campo como LOS demás. El día que su entrenador le hizo la seña tan esperada y pisó la cancha, LOS del otro equipo se retiraron «porque no iban a jugar con una nena», le dieron la espalda. ¡Ahora les pinta la cara, seguro! Pero… ¿Cómo podés hacerle eso a alguien, a una nena específicamente? Qué crueldad, negar el derecho a jugar, a desarrollarse con las mismas posibilidades. Este recuerdo doloroso es un gran termómetro del nivel de naturalización de la violencia de género.

  Pibas sin botines, que pateaban descalzas, que crecieron jugando como y donde pudieron y que hoy, «de grandes», necesariamente deben combinar el fútbol con trabajos. No sólo para poder vivir, sino para costear los viáticos para asistir a entrenamientos y partidos, la indumentaria, los costos de rehabilitación, etc.

  Cómo no reivindicar el goce, el deseo, la libertad que da encontrarse, saber quién sos….saberlo tan fuertemente que nada pueda frenar esa pasión, ESA VERDAD ¡Si justamente todo esto es lo que se nos niega hace siglos! Porque no es sólo en el fútbol, es en todos los aspectos de nuestras vidas.

  Nos preparan para ponernos a disposición de los demás, para aceptar que no nos corresponden los mismos derechos y oportunidades que a los varones, porque lo nuestro es la crianza, el cuidado, la limpieza del hogar y «atender» al marido, porque además debés casarte y formar una familia para estar completa y realizada…

  ESTAS PIBAS VIENEN A ROMPER CON LAS IMPOSICIONES.

   Le están dando a otras, otres, la posibilidad de entender que se puede ser lo que se desea, tener el derecho a elegir ¡DE ESO SE TRATA!

  Tanto las Pioneras como estas jóvenes, son un símbolo en una lucha colectiva que se une a la que venimos dando en todos los ámbitos de la vida. Son la muestra de que no se puede silenciar quienes somos, que siempre va a haber un pequeño lugarcito para colarse entre mandatos e imposiciones machistas.

   Su lucha por un fútbol feminista, profesional y disidente, viene de la  búsqueda justa de equidad. No es otra cosa.

  ¿Hay alguna razón «biológica» que defina la diferencia de condiciones laborales, de oportunidades? Suelen decir que «los varones venden más». No, los varones tienen detrás un aparato de marketing inmenso hace muchos años. Están abrazados por una cultura que los coloca como el centro y la medida de todas las cosas.
  Es un ámbito que les permite resaltar todas esas cualidades que les asigna el sistema cultural, económico, social y político hace siglos… la fuerza, la destreza, el dominio, la conquista, EL PODER y LOS PRIVILEGIOS de pertenecer al ese club exclusivo. Durante el partido que disputaron los varones de la Selección Mayor, me preguntaba cómo les estaría jugando en su cabeza la presencia de estas chicas. Porque el Patriarcado a ellos les hace creer que una mujer, una nena, no puede ser mejor. Quizá ni lo registran, pero sería interesante saber si este momento en el que coinciden ambas competencias, ese orgullo de macho les juega como motor o los apaga.  Veremos. Ojalá empiecen a jugar mejor, más libres también. Es inmensa la mochila que tienen y al mismo tiempo las veo a ellas y me despiertan otra cosa… Es como volver a ser niña, están felices, se las nota disfrutando la experiencia y quizá hasta sanando esas patriarcadas que llevan en la piel.

   ¿Por qué agreden tanto los futboleros? ¿Les molestará ver que son geniales? Aprendieron a desestimar «lo femenino», a vernos como algo «flojo», de menor valía. Empezar a percibirnos cercanas, en todo sentido y les genera una resistencia rabiosa.

   Macarena Sánchez sufrió hostigamiento y amenazas desde que alzó la voz por un fútbol profesional, feminista y disidente. No es un hecho aislado, no es «UN FANÁTICO», es la respuesta violenta (Backlash) de los sectores que hasta ahora se autopercibían mejores, dueños de todos los derechos y con todos los privilegios a disposición por el sólo hecho de que al nacer les hayan asignado el género masculino.

   ¿Qué es un privilegio? Un derecho que no llega a todo el mundo por igual. Estos sectores machistas, conservadores del sistema que los favorece, entienden desde algún lugar, con su mirada corta y estructurada, que SI HAY EQUIDAD SE TERMINAN LOS PRIVILEGIOS. Y SI NO HAY PRIVILEGIOS, SE TERMINA LA ASIMETRÍA DE PODER. Y SI NO HAY ASIMETRÍAS: NO HAY VIOLENCIA. No les gusta ni un poco, claramente.

  Por supuesto, esto ya no tiene vuelta atrás.

  Pienso que se conjugaron varias cosas: la lucha por la profesionalización, la pelea por la legalización del derecho al aborto legal, seguro y gratuito, la masificación del movimiento de mujeres, lesbianas, bisexuales, travestis, trans y no binarias que ha encontrado en lo colectivo y a nivel mundial la explicación sobre todos esos ruidos que sentimos desde las ñineces («infancia» no digo más porque significa «sin voz»), que se refuerzan y legitiman culturalmente mientras nos vamos desarrollando; y que ya empezamos a poder nombrar correctamente, son esas violencias naturalizadas, los aprendizajes que nos llevaban a «aguantar», a callar lo que desde adentro urgía sacar a gritos… Nos estamos encontrando, con nuestra esencia, con el disfrute y el deseo, con la posibilidad de decidir quiénes queremos ser y cómo.

   Y todo se une, porque no es otra cosa que el momento de definición de nuestra individualidad saliendo de la jaula patriarcal, abrazadas en lo colectivo. Porque en definitiva se trata del derecho a decidir, como eje primario, como base para este cambio profundo que viene hace tanto, de generación en generación, con avances y retrocesos.

  Mi hija, como tantas otras, está enloquecida con las chicas. Porque ahora tiene algo tan importante y necesario, que nosotras quizá tuvimos en Gabriela Sabatini y alguna más, hasta la llegada de Las Leonas (un deporte que está visto como propio del género femenino y que al mismo tiempo sostiene cierto sesgo clasista) o la Peque Pareto: un espejo, referentes que se harán posters, pibas como ellas que ya son figuritas. Que en las habitaciones también estén las fotos de Mili Menéndez, Yael Oviedo, Gaby Garton YA ES UN TRIUNFO INMENSO. Reconocerse en otras, hacerse manada, saber que se puede soñar y ser…de eso no hay retorno. seguiremos peleando cumturalmente para que vengan generaciones más libres, felices y menos violentas.

Vamos las pibas
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Por Admin junio 20, 2019 15:28
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1 comentario

  1. Griselda fernandez junio 21, 08:55

    Maravilloso artículo. Hace hervir la sangre.
    Detesté el fútbol hasta ellas.
    Y verlas con mis compañeras me cambia la forma de vivirlas.

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