Más de 400 referentes argentinos y de la región participan del Tercer Congreso contra el Tráfico, la Trata y la Explotación Sexual de Personas, en la localidad cordobesa de Villa María, un espacio que se afianza «año a año gracias a la fuerza de las organizaciones territoriales».
«Es el único espacio que tenemos y nos damos las organizaciones del interior del país para construir conocimiento desde las prácticas que realizamos en el territorio», dijo a Télam Alicia Peressutti, una de responsables del encuentro.
Desde la asociación «Vínculos en red» de Córdoba se gestó este espacio de intercambios, junto a «Acción Educativa» de Santa Fe, uniendo las experiencias de las dos ONG.
«Año a año vemos crecer la participación de las provincias, y este año, sumamos la instancia del Mercosur, con iniciativas que llegaron desde Bolivia, Chile, Brasil, Uruguay y Paraguay», contó la dirigente.
El congreso «se afianza año a año gracias a la fuerza de las organizaciones territoriales del interior, donde cada una muestra su situación local: cuáles son zonas de ruta de trata, cuáles de demanda, tránsito o destino», las que comparten, además, sus estrategias de intervención.
También se sumaron representantes de organismos provinciales, como la secretaria de Prevención de la Trata de Personas de Córdoba, María Amelia Chiófalo, quien disertó en unos de los paneles de apertura del congreso.
«Hay consenso en que urge implementar programas integrales que den instrumentos a la Justicia para que se investiguen y cierren los lugares donde se explota la prostitución ajena, pero que, al mismo tiempo, contemplen la prevención y contención de las víctimas», explicó a Télam la funcionaria.
Chiófalo destacó el carácter de pionera que tiene Córdoba a partir de la sanción de la Ley 10.060, de junio pasado, que comenzó «a ser replicada en Tucumán y en provincias como Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones o Río Negro, en las que hay en marcha proyectos legislativos similares».
Para la funcionaria un combate integral de la trata debe combinar «el cierre de las whiskerías y lugares donde se explota la prostitución ajena, con un registro de personas desaparecidas y una línea telefónica gratuita, como sucede en Córdoba, para que se puedan denunciar estos hechos».
Chiófalo anticipó que el congreso servirá para discutir posibles modificaciones legislativas en el orden nacional, que, por ejemplo, «permitan incorporar en el artículo 125 bis del Código Penal la figura del proxenetismo simple y, al mismo tiempo, agravar las penas» para esta clase de delitos.
Por su parte, Peressutti adelantó que las conclusiones finales «sumarán los aportes de las distintas mesas de trabajo», y que «si conseguimos fondos, vamos a volcar todas las disertaciones en una publicación».
La referente social cordobesa presentará hoy en el congreso su octava novela, «Esclavas, otras historias», basada en la vida de mujeres en situación de trata.
¿Son nuestros países lugares de origen, de tránsito o de destino para las víctimas? Si es la prostitución la forma en que se practica la esclavitud sexual de mujeres, niños y personas con identidad femenina, ¿podemos en este contexto permitir la regularización de la prostitución y entenderla como trabajo?, son algunos de los ejes propuestos para debatir en el encuentro.
Peressutti compartió que «hay un clima muy lindo» y consideró que «hay congresos paralelos, el de las disertaciones y el que se da en los fogones con mate, en el comedor, en el patio, donde hablamos y compartimos».
La organización que preside trabaja en Villa María desde hace 14 años asistiendo a sobrevivientes de trata con un sistema de madrinazgo que hace que, la persona que acepta esa responsabilidad, «acompañe a la mujer, la quiera, la ayude».
Su par santafesina en la organización es una ONG que comenzó hace 30 años con acciones de educación popular y que se ha especializado en capacitar en prevención de violencia de género.
Asistencia y reparación de víctimas; trata y tráfico de bebés, y las intervenciones en el noreste argentino serán parte de la jornada de mañana que cerrará el congreso nacional y el del Mercosur, con conclusiones que fijarán posturas y generarán ideas para prevenir y combatir la trata de personas.
Desde la asociación «Vínculos en red» de Córdoba se gestó este espacio de intercambios, junto a «Acción Educativa» de Santa Fe, uniendo las experiencias de las dos ONG.
«Año a año vemos crecer la participación de las provincias, y este año, sumamos la instancia del Mercosur, con iniciativas que llegaron desde Bolivia, Chile, Brasil, Uruguay y Paraguay», contó la dirigente.
El congreso «se afianza año a año gracias a la fuerza de las organizaciones territoriales del interior, donde cada una muestra su situación local: cuáles son zonas de ruta de trata, cuáles de demanda, tránsito o destino», las que comparten, además, sus estrategias de intervención.
También se sumaron representantes de organismos provinciales, como la secretaria de Prevención de la Trata de Personas de Córdoba, María Amelia Chiófalo, quien disertó en unos de los paneles de apertura del congreso.
«Hay consenso en que urge implementar programas integrales que den instrumentos a la Justicia para que se investiguen y cierren los lugares donde se explota la prostitución ajena, pero que, al mismo tiempo, contemplen la prevención y contención de las víctimas», explicó a Télam la funcionaria.
Chiófalo destacó el carácter de pionera que tiene Córdoba a partir de la sanción de la Ley 10.060, de junio pasado, que comenzó «a ser replicada en Tucumán y en provincias como Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones o Río Negro, en las que hay en marcha proyectos legislativos similares».
Para la funcionaria un combate integral de la trata debe combinar «el cierre de las whiskerías y lugares donde se explota la prostitución ajena, con un registro de personas desaparecidas y una línea telefónica gratuita, como sucede en Córdoba, para que se puedan denunciar estos hechos».
Chiófalo anticipó que el congreso servirá para discutir posibles modificaciones legislativas en el orden nacional, que, por ejemplo, «permitan incorporar en el artículo 125 bis del Código Penal la figura del proxenetismo simple y, al mismo tiempo, agravar las penas» para esta clase de delitos.
Por su parte, Peressutti adelantó que las conclusiones finales «sumarán los aportes de las distintas mesas de trabajo», y que «si conseguimos fondos, vamos a volcar todas las disertaciones en una publicación».
La referente social cordobesa presentará hoy en el congreso su octava novela, «Esclavas, otras historias», basada en la vida de mujeres en situación de trata.
¿Son nuestros países lugares de origen, de tránsito o de destino para las víctimas? Si es la prostitución la forma en que se practica la esclavitud sexual de mujeres, niños y personas con identidad femenina, ¿podemos en este contexto permitir la regularización de la prostitución y entenderla como trabajo?, son algunos de los ejes propuestos para debatir en el encuentro.
Peressutti compartió que «hay un clima muy lindo» y consideró que «hay congresos paralelos, el de las disertaciones y el que se da en los fogones con mate, en el comedor, en el patio, donde hablamos y compartimos».
La organización que preside trabaja en Villa María desde hace 14 años asistiendo a sobrevivientes de trata con un sistema de madrinazgo que hace que, la persona que acepta esa responsabilidad, «acompañe a la mujer, la quiera, la ayude».
Su par santafesina en la organización es una ONG que comenzó hace 30 años con acciones de educación popular y que se ha especializado en capacitar en prevención de violencia de género.
Asistencia y reparación de víctimas; trata y tráfico de bebés, y las intervenciones en el noreste argentino serán parte de la jornada de mañana que cerrará el congreso nacional y el del Mercosur, con conclusiones que fijarán posturas y generarán ideas para prevenir y combatir la trata de personas.
Fuente: Télam
Foto: @LauraSalome