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La ministra de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual presentó el primer informe de “Incumplimiento de la obligación alimentaria en la Provincia de Buenos Aires: un problema estructural que profundiza las desigualdades de género”.

Por María Laura Morales*

La presentación se realizó el miércoles 29 de junio en la Casa de la Provincia de Buenos Aires. La ministra Estela Díaz estuvo acompañada de la subsecretaría de Políticas de Género y Diversidad Sexual Lucía Portos.

Ambas funcionarias presentaron una batería de propuestas para promover el cumplimiento de las obligaciones parentales por parte de los varones, en el marco de un enfoque de derechos y en pos de la eliminación de las violencias contra mujeres, niñas, niños y adolescentes.

La subsecretaría de Políticas de Género y Diversidad Sexual Lucía Portos expresó: «Los resultados no hablan muy bien de nosotres como sociedad y esto es lo primero que tenemos que advertir y utilizarlo como una herramienta para buscar el compromiso de todos los actores de la comunidad para cambiar la realidad que es muy injusta que es que el 70% – 80% de los varones de alguna forma u otra elude su responsabilidad de cuidado evadiendo el pago de la cuota o haciéndolo de manera irregular»

El informe resulta de un proceso de investigación cuyo objetivo es construir una hoja de ruta para la acción, visibilizar y proponer soluciones a la violencia económica y documentar los obstáculos existentes en el sistema actual. Desde el ministerio informaron que la finalidad es plantear propuestas a los diferentes poderes y niveles de gobierno para realizar cambios que acerquen a las mujeres, niñas, niños y adolescentes el acceso al derecho a la obligación alimentaria.

Los resultados indican que el 51,2% de las mujeres no perciben ningún tipo de aporte por parte del progenitor de sus hijas e hijos. Del 41,2% que sí recibe dinero, un 15,3% lo hace de manera irregular. Es decir, más de la mitad de las encuestadas (66,5%) no recibe obligación alimentaria o solo lo recibe eventualmente. Solo el 10% considera que es suficiente para cubrir todos los gastos y necesidades de niñas, niños y adolescentes. El relevamiento se realizó entre junio y agosto de 2021 y consistió en 6.442 encuestas autoadministradas y espontáneas y 52 entrevistas en profundidad

(*) Lic. en Comunicación Social con orientación en Periodismo (UNLP), Locutora Nacional de Radio y Tv (ISER), estudiante de Lic. en Letras (UBA).

Publicada en El Rescoldo

Prólogo: Cuidar también es un tema de varones

Nos encontramos presentando un informe que es producto de un extenso y exhaustivo proceso de investigación y elaboración, orientado especialmente a construir una hoja de ruta para la acción. El mismo se nutrió de estudios cuantitativos y cualitativos, análisis de legislación comparada y, sobre todo, de la revisión de prácticas concretas en la materia.

Los resultados constatan una realidad que no sorprende, pero tampoco deja de consternarnos por su magnitud y sistematicidad. Sabemos que no es exclusivo de los padres bonaerenses no hacerse cargo, mayoritariamente, de las obligaciones alimentarias; sino que es una regla que podemos encontrar en el resto del país también. Así lo demuestran estudios similares que se hicieron en las provincias de La Pampa y Catamarca, y los innumerables testimonios y reclamos que las mujeres realizan en diversos ámbitos para poder lograr cambiar esta realidad.

La cuestión del (in) cumplimiento de las obligaciones alimentarias tiene dos aspectos que el informe releva y nos interesa destacar: por un lado, la vulneración del derecho de las infancias y juventudes a ser cuidadas, en todos los aspectos de su vida y su desarrollo, por sus progenitores. Por otro lado, el impacto que la falta de aporte económico al sustento vital de las y los hijos tiene sobre la situación de pobreza, la falta de autonomía y la sobrecarga de tareas de cuidado, a las que principalmente las mujeres suelen hacer frente, en muchísimos casos, desde hogares monomarentales. Aspectos ambos que podemos leer desde la perspectiva de la violencia económica de género, tal cual establece la Ley 26.485, en la modalidad de violencia económica patrimonial. A su vez, trae a la luz la vulneración de derechos consagrados en la CDN, debido al abandono económico. Hecho gravísimo, al que no podemos dejar de sumar los impactos afectivos, emocionales y en la socialización primaria, que no serán abordados en el presente informe, pero no dejan de tener relevancia sustantiva.

Los cuidados de las personas siguen siendo una responsabilidad que recae mayoritariamente en las mujeres. Necesitamos asumir cada vez más que cuidar es también un tema de varones, tanto como que la reproducción cuidada de la vida es prioritaria para nuestras sociedades. Supimos de un tiempo donde se señaló como principio convivencial que las únicas privilegiadas debían ser las niñas y los niños. Esta afirmación nos sigue convocando, y se actualiza, en la revisión de los estereotipos de género. Apostamos a que este aspecto de la agenda de cuidados cobre visibilidad para producir cambios imprescindibles en las prácticas cotidianas. Porque cuidar a las infancias es una tarea de corresponsabilidad, entre las y los progenitores, el Estado, la sociedad y las comunidades.

Esta investigación finaliza con una serie de recomendaciones para todos los poderes del Estado, y promueve la revisión de prácticas sociales y comunicacionales. Esperamos, además, que aporte en el sentido de las transformaciones culturales pendientes.

Ministra Estela Díaz
Ministerio de las Mujeres,
Políticas de Género
y Diversidad Sexual
de la Provincia de Buenos Aires

 

Para leer el informe completo ingresa aquí o en la Portada 👇🏼

Primer informe de Incumplimiento de la obligación alimentaria
Primer informe de Incumplimiento de la obligación alimentaria

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