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La educación que se impone a quienes verdaderamente se comprometen con la liberación no puede basarse en una comprensión de las personas como seres “vacíos” a quien el mundo “llena” con contenidos; no puede basarse en una conciencia especializada, mecánicamente dividida, sino en las personas como “cuerpos conscientes” y en la conciencia como conciencia intencionada al mundo. No puede ser la del depósito de contenidos, sino la de la problematización de las personas en sus relaciones con el mundo.
Freire, 2015

Más que políticas de género, parecen salidas o dictadas por el mismísimo sistema patriarcal dominante. Son una contradicción en sí mismas.

Por Lenny Cáceres*

Hace unos meses, cuando estrenábamos Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, uno de los brillantes anuncios de gestión, entre otros que no merecen ser recordados, se proponía una selección federal de promotoras y promotores territoriales, voluntariado, por supuesto, con el objetivo de “erigirse como una herramienta educativa, de divulgación y de promoción del pensamiento crítico” (Argentina.gob.ar, 2020)

Contradicción

La gran contradicción es que, tanto la creación del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación como todos los espacios políticos, laborales y sindicales que hoy ocupan las mujeres y diversidades, son el resultado de las luchas colectivas históricas de los movimientos feministas y de la diversidad, con base en la educación popular propuesta por el feminismo y mujeres del campo popular, reitero, históricamente.

Y, hoy, resulta que esos espacios creados por intensas luchas de mujeres atravesadas por todas las formas de violencia, por las desigualdades en cuanto a brecha salarial, espacios de representación, invisibles en cuando a políticas de cuidado (doble y triple jornada), soportando trabajos precarios y no registrados, deben ser asesorados por las mismas mujeres que llevan años de lucha, de pies en barro, de territorio no siempre amable, para que, quienes ocupan los cargos, puedan diseñar políticas públicas con transversalidad de la perspectiva de género.

O que desde esos espacios, nuevamente, creados por lucha y demanda de las mujeres comunitarias, populares y con incidencia territorial, deban “formarse” como voluntarias para trabajar en el territorio en temáticas que son los principales ejes de sus demandas. ¿Es un chiste o nos están tomando el pelo?

El 3 de junio, fecha emblemática si las hay, y como parte integrante en continuidad con las políticas de género nacionales, la Secretaría de las Mujeres, Géneros y Diversidad de La Pampa anunció la creación del Consejo Consultivo.

Políticas de género: voluntariado y ad honorem
Políticas de género: voluntariado y ad honorem. Foto El Diario de La Pampa

La secretaria de las Mujeres de La Pampa, Liliana Robledo, expresa concretamente: “la ley 26485 de Protección Integral para las Mujeres, establece que es responsabilidad del Estado incentivar la cooperación y la participación de la sociedad civil en la tarea de erradicar la discriminación y la violencia y en la conquista de derechos. El Consejo Consultivo ad honórem de la Secretaría de la Mujer, Géneros y Diversidad, estará compuesto por personas designadas de organizaciones de la sociedad civil, asociaciones y movimientos sociales referentes de la temática de género y diversidad sexual de la Provincia. Además, contará con la posibilidad de invitar a representantes de organismos del Gobierno nacional, provincial y municipal, con el objetivo de tener una mirada integral sobre la problemática”.

Robledo agregó: “asimismo, pretendemos que el Consejo Consultivo sea un espacio de consulta, participación activa, cooperación y diálogo entre distintos actores de la sociedad civil, las organizaciones sociales, asociaciones y el Estado provincial. Es decir que la Secretaría será asesorada por las y los participantes en cuanto a estrategias y acciones que tiendan a erradicar las violencias y efectivizar derechos, teniendo como norte la igualdad”.[1]

Y es verdad que, en el artículo 9, inciso c, de la mencionada ley, hace expresa mención a “Convocar y constituir un Consejo Consultivo ad honórem, integrado por representantes de las organizaciones de la sociedad civil y del ámbito académico especializadas, que tendrá por función asesorar y recomendar sobre los cursos de acción y estrategias adecuadas para enfrentar el fenómeno de la violencia”.

Pero también la ley, dentro de los preceptos rectores, en el artículo 7, procura: “La eliminación de la discriminación y las desiguales relaciones de poder sobre las mujeres;
b) La adopción de medidas tendientes a sensibilizar (prevenir) a la sociedad, promoviendo valores de igualdad y deslegitimación de la violencia contra las mujeres;
c) La asistencia en forma integral y oportuna de las mujeres que padecen cualquier tipo de violencia, asegurándoles el acceso gratuito, rápido, transparente y eficaz en servicios creados a tal fin, así como promover la sanción y reeducación de quienes ejercen violencia; d) La adopción del principio de transversalidad estará presente en todas las medidas así como en la ejecución de las disposiciones normativas, articulando interinstitucionalmente y coordinando recursos presupuestarios”.

En síntesis, esto no es ni más ni menos que la difusión y campañas de prevención para que la población reconozca qué situaciones son violencia, conozca las herramientas con las que cuentan, previstas en las normas que protegen a las personas en situación de violencias y cómo pedir ayuda. No estaría pasando.

Antecedentes

La creación del Consejo Consultivo tiene antecedentes en nuestra provincia y fue el intento de acciones a través de la mesa multisectorial en la que también participaban las mismas actoras y actores; no prosperó, convirtiéndose en un ámbito hostil donde nadie escuchaba a nadie, no todas las voces se habilitaban y las decisiones finales las tomaban unas pocas, afines al sector convocante, sin claridad en las razones de esa alianza.

Pensando en cómo impacta este Consejo Consultivo en la vida de las mujeres y en el sostenimiento de las organizaciones, quienes hacen malabares para poder obtener recursos que permitan dar una respuesta a la demanda social, y en la observación de los recursos económicos que se utilizan para callar voces críticas y lograr que no salgan públicamente a contar las falencias de la gestión o efectuar los reclamos correspondientes. Si se utilizaran para que el personal realizara el debido relevamiento territorial tendiente a obtener un diagnóstico (propuesto y con formulario específico de la CEDAW) con el objetivo de generar políticas públicas concretas, con base en las necesidades, no necesitaría mujeres, desocupadas, oprimidas por el sistema, muchas veces atravesadas por distintas o todas las formas de violencia, para realizar gratis el trabajo por el que otras reciben sus correspondientes haberes.

¿O desde la gestión también la tarea será ad honorem a partir de esta creación? A juzgar por los resultados, debería serlo. Y si los recursos humanos y económicos no fueran suficientes, el reclamo debería estar puesto en ampliarlos, dado que estamos ante un gobierno que pone el foco especialmente en las políticas de género y en la tranversalización de la perspectiva de género en todas las áreas del Estado.

O la participación de las mujeres y diversidades en el consejo asesor para la generación de políticas públicas de la Secretaría de la Mujer, aunque la ley no lo contemple, debería ser arancelado, aunque sea con los montos de hora cátedra en Educación, que son los mínimos. Esto con base en el conocimiento del territorio o las experiencias del trabajo territorial. ¿Estamos o no estamos hablando de políticas de género? ¿Y tanto a nivel nacional como provincial pretendemos que las mujeres y diversidades ofrezcan sus conocimientos y trabajen gratis para equipos que sí cobran sueldo por su gestión? Algo no cierra.

Para finalizar, vamos con una buena; lo rescatable, en todo caso, es notar que, después de… ¿ocho años de gestión?, algún artículo de la ley fue leído, no sería el que más beneficia a las mujeres, pero bueno… Vamos aprendiendo sobre la marcha y, tal vez así, en algún momento, avancemos. ¿No?

[1] https://www.eldiariodelapampa.com.ar/la-pampa/33213-la-secretaria-de-la-mujer-generos-y-diversidad-contara-con-un-consejo-consultivo

(*) Periodista feminista abolicionista. Directora de Diario Digital Femenino
Titular de Lenny Cáceres, asesoramiento y capacitación. 

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