Por Norma Graciela Chiapparrone, abogada, feminista.

A propósito del Jury en el que se juzga al magistrado Flores por su intervención en el caso de Carla Figueroa, creo necesario advertir algunas cuestiones que deseo compartir con Diario Femenino.
En principio, resultan llamativas las intervenciones del acusado y su defensa, dirigiéndose a los integrantes del Jury casi en modo apelativo, no ya en relación a formular un descargo –que es lo que corresponde en ejercicio del legítimo derecho de defensa- sino como si se tratara de un discurso donde los roles y las responsabilidades en el proceso aparecen diluidas.
Lo que parece revelar este discurso del acusado y su defensa es: “Todos somos parte de un mismo sistema, Uds. y yo también, por qué me juzgan entonces?” Tal parece la pregunta implícita que le está haciendo Flores a sus juzgadores.
Y así lo que hace Flores es poner en el debate el carácter masculino del sistema estatal, sea administrativo, legislativo o judicial. Cuando dice que el avenimiento estaba vigente y su aplicación también puede ser opinable, lo que está diciendo es que la legalidad del instituto no había sido cuestionada, porque en realidad la ley es la expresión de ese Estado masculino, que sólo refleja la visión que la sociedad tiene de la ley.
La existencia de este tipo de leyes lo que hacen es reforzar la concepción machista del Estado, entonces la aplicación del avenimiento en el caso Figueroa, pasa a ocupar el lugar que la sociedad tiene de los temas de género. En una palabra, el apelativo de Flores a quienes lo juzgan es: yo apliqué la ley porque esa ley es el espejo de la sociedad a través del Estado; es decir, lo que esto hace es reflejar la invisibilidad de las mujeres.
La reacción tardía y sobre el cadáver de Carla Figueroa, de derogar el instituto del avenimiento, no hizo más que demostrar que –hasta ese momento- la ley era el reflejo de una sociedad en la que los hombres gobiernan a las mujeres, y además que se gobierna de forma masculina, y la ley pasa a ser en su aplicación, el modo de ver de la sociedad.
Por eso, hoy Flores pregunta por qué me juzgan?
El deseo de la mayoría de las mujeres y el de muchos hombres, en la actualidad, podrá sino romper, cambiar esa imagen que el espejo de la sociedad convirtió en ley, en definitiva, hacernos visibles y con entidad propia.
Norma Chiapparrone -
gracias Lenny, contigo, siempre hay un espacio donde ser escuchadas.