Economía con perspectiva de género.

Economía con perspectiva de género. Dilma Rousseff y la misión del TPP de convertirla en una bruja. Dilma Rousseff - Rita Segato
Economía con perspectiva de género. Dilma Rousseff y la misión del TPP de convertirla en una bruja.
Dilma Rousseff – Rita Segato

Por María Laura Razzari[1]
Como a las brujas del Medioevo hubo que inventarle una farsa o agravarle los defectos – que por lo usual pasan inadvertidos para el neoliberalismo patriarcal- con tal de voltearla por representar el poder de una América del Sur que late desde el sueño de Bolívar y San Martín.
Hubo que quemarla en la hoguera de la corrupción, no para moralizar la gestión institucional de la economía más importante del Mercosur, sino para minar la región con temores que acicatean los intereses más mezquinos de la cultura individualista del capitalismo mundial.
Sacarla del juego, para que el tablero de las negociaciones internacionales, lo suficientemente inclinado a la derecha como para retrasar el tan esperado acuerdo entre el Mercosur y la UE, se incline unos grados más para que se caigan y queden afuera aquellxs que desesperan volverse a trepar.
Y así, lxs inquisidorxs políticxs, lxs mercaderxs inescrupulosxs y lxs verdugxs que detentan las guillotinas de la economía financiera, avanzan varios casilleros más en este juego de la Oca iniciado desde tiempos de la primera revolución industrial. Dilma, como el resto de lxs ciudadanxs de a pié del Mercosur, ha caído en la casilla que indica volver para atrás.
Y nosotrxs en Argentina sentimos en nuestras casas la misma sensación que en los 70 producían los Grupos de Tareas cuando entraban a patadas para arrastrarnos a dónde no queremos ir, dejando destruidas a nuestras espaldas las historias individuales y colectivas que convivían en ese hogar.
Lxs inquisidorxs políticxs, lxs mercaderxs inescrupulosxs y lxs verdugxs fiancierxs vienen con un nuevo plan: han cercado las economías del mundo trazando un arco de este a oeste y de norte a sur que abraza a los países emergentes cuyas economías se abren de piernas en las costas del Pacífico.
Desde allí controlan y debilitan, como lo ha hecho el Patriarcado siempre y como ha aprendido su vástago predilecto -el Neoliberalismo- y fragmentan, de afuera para dentro y al revés. Porque vienen por todo otra vez mientras sus víctimas – como siempre ocurre a las víctimas- aturdidas en el sopor de la violencia con la que golpean la pobreza y la desigualdad, nos olvidamos que la soberanía hoy reside en algunas cosas básicas: permanecer juntxs más allá de las diferencias, recuperar la soberanía alimentaria y energética acechadas por las multinacionales que hoy ya nos han robado las semillas y el agua y nos robarán también el aire y el sol y el control sobre las instituciones republicanas.
Es hora de sacudirse el sopor, mirar atentamente como – al decir de Rita Segato- el mundo de la desigualdad ha pasado a ser “el mundo de la dueñidad” dónde 62 personas son propietarias del 50% del capital del planeta, y salir a la calle a juntar banderas, mirarse a los ojos, sentir las manos ásperas de nuestrxs hermanxs que han dejado su piel tantas veces defendiendo las matrias/patrias para dar un golpe de dignidad urgente en cada oportunidad de ejercicio de la ciudadanía.
Como afirmó en los 90 el historiador francés Jacques Le Goff, lxs nacionalistas sólo pueden ver en otras naciones un enemigo a conquistar o a vencer, pero lxs patriotas sólo pueden ver en clave de igualdad a otras patrias.
La desunión mata.
Tu problema personal es un problema político.



[1] Concejala -Bloque Feminista
HCD Chivilcoy
 

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