En el marco de la jornada en reclamo por la restitución de Jano y la destitución de la jueza del Juzgado de Familia 5 de La Matanza, María Petrona Martínez, realizada el pasado 3 de agosto, referentes de organizaciones de derechos humanos se acercaron a acompañar a Valeria Moreno Sainz, madre de Jano. Allí, durante la conferencia de prensa realizada en la Plaza San San Martín de San Justo, intervinieron Pablo Pimentel de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Matanza y Norita Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo.
Pablo Pimentel, comenzó su discurso destacando que ”desde el momento en que Valeria se acercó a la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de la Matanza, acompañada por una joven militante en todo estos temas, nos preocupó mucho y vimos que estaba en peligro la integridad física y psíquica de un niño”. Luego, haciendo alusión al violento proceso por el cual Jano fue alejado de su madre, manifestó que se preguntaron si “había algún fundamento para que, de alguna conducta de Valeria, justifique tamaño operativo que se aplicaba durante la dictadura, y se aplica cuando se va a buscar a un delincuente o cuando se va a buscar alguien muy peligroso que fueran a un establecimiento educativo”.
Para Pimentel, esto tiene que ver con los aires que se corren, tiene que ver con la política que ha cambiado en la Argentina, en la cual la policía entra en los establecimientos sin permiso de sus autoridades. “Entra a un jardín y lo retiran al chiquito, a pesar de que estaba en un grito, y en consecuencia deben llamar a una ambulancia. Por eso nos preguntamos si había algo en contra, y no… Lo que había eran denuncias, porque ella sufrió violencia de parte de su ex pareja, malos tratos, golpes, y Valeria contó que estos también llegaron a la criatura, a Jano” expresó el referente de la APDH de La Matanza.
Desde ese momento, la Asamblea no dudó en acompañar y presentó un Amicus Curiae ante la Cámara de Apelaciones que tenía que resolver un recurso que habían presentado Valeria junto a su abogado Fabio. Allí, Pimentel recordó que “se demoraron muchísimo, pudimos hablar varias veces con Norita Cortiñas, Valeria, el abogado y otra compañera. En la cual nos recibieron el Dr. Rodríguez y Dr. Vitale, y quiero nombrarlos porque son funcionarios a los que nosotros les pagamos con nuestros impuestos, buenos sueldos, que en realidad tienen que estar al servicio de quienes van a buscarlos y no hacerse desear y esperar. Es su obligación atender a cualquier ciudadano que va a preguntar lo que fuere”.
Según cuenta Pimentel, fueron recibidos y los funcionarios se comprometieron a resolver, “y le pedimos que resuelvan en el sentido de ver nuestra Amicus Curiae, que dice que se respeten fundamentalmente los anhelos del niño y se lo escuche al niño. Hasta hoy, oficialmente, al niño no se lo ha escuchado. Se está violando un artículo de la Convención de los Derechos Internacionales del Niño, que es ley en nuestra Constitución desde el año 1994”.
Pero es más grave – prosiguió Pimentel- “algo que nos enteramos recién, la jueza fue recusada, la recusación la tiene la Cámara, a hoy o ahora si a Jano le pasa algo, está en manos de nadie, no del juez, no hay ningún juez. Si ahora queremos hablar con algún juez, para ver si pueden volver a su centro de vida Jano, no hay nadie que lo resuelva, no hay nada, hay un vacío enorme. Quiero aprovechar a esta conferencia de prensa, a quienes vinieron, prensa, hombres, mujeres, jóvenes, denunciar la incoherencia, pero sobre todo la actitud corporativa de funcionarios que le dijeron cuando les tocó tomar la causa, que les iba a costar mucho esto porque habían tenido el tupé de denunciar al anterior juez”.
“Esto es muy grave, porque lo que están haciendo acá es marcar y sentar un precedente, lo que tenemos que hacer como organizaciones es dar vuelta la tabla para que esto fije un precedente y una bisagra para que nunca más una magistrada saque de su centro de vida, cuando no peligra la salud mental y física de una criatura, y este caso es así. Valeria no lo tenía en riesgo sino se lo hubiesen sacado mucho antes”, resaltó Pimentel.
Por otra parte, Nora Cortiñas, madre de Plaza de Mayo, destaco que “acá lo que hay es un acto de inhumanidad total de parte de la jueza Petrona Martínez y de los camaristas también, que acompañaron el odio de esta mujer hacia esa madre. Ya es importante nombrar, sí, los derechos del niño, pero también hay un derecho humanitario que acá no se cumplió. Acá se violó ese derecho humanitario, y es que la madre se tiene que seguir con su niño como correspondía”.
Para Norita, “no es cuestión de que violen las convenciones humanitarias de la población y –especialmente- de los niños; y nos preocupa, porque ¿cómo será esta jueza en otras causas? Entonces llega el momento en que dudamos cuando estamos viendo a los camaristas. Tres hombres estaban ahí tan indiferentes al dolor que se estaba padeciendo en ese momento, no les importó en ningún momento a los camaristas, una cosa que es terrible, un machismo, un patriarcado que hay en la justicia”.
Para la referente de la defensa de los derechos humanos, “ya hay que restituir a este niño a su madre. Lo están dañando desde hace 90 días, que se lo sacaron del seno de su madre; lo están dañando física, porque también el chico ha perdido la alegría, ha perdido su vitalidad; y además prohibirle a la madre que lo vea, que le hable por teléfono…¡qué inhumana que es, por Dios! ¡Qué inhumana esa mujer! Esperemos que Martínez quede en la historia de la inhumanidad”.
“Realmente nos avergüenza y digo que esta venganza, esta violatorio de todos los derechos que tenemos los ciudadanos y especialmente el niño que es el que tiene que ser escuchado, amparado. Nos avergonzamos de esta justicia que pudimos presenciar, llena de indiferencia; y decimos que basta ya, y que este niño tiene que volver a los brazos de su madre”, finalizo Cortiñas.
Foto: Mónica Cortinez para Diario Digital Femenino