Tan solo 10 países están gobernados por mujeres. Un 90% de los Jefes de Estado son hombres y el avance del coronavirus produjo un notorio deterioro en la representación de las mujeres en la política.
Tan solo 20 de los 193 países miembros de la ONU están liderados por una mujer
Por Daniel Hector Saban*
@0ct49
Liderazgo, firmeza, elocuencia y empatía por los más vulnerables conforman las virtudes de las presidentas y primeras ministras que se han debido enfrentar al COVID-19 para que la pandemia no produzca estragos en sus poblaciones.

En el año 2015, se fijaba en 30 años el tiempo necesario para lograr la paridad entre las representaciones de la mujer y el hombre en la política. Sin embargo, la presidenta de la Asamblea General de Naciones Unidas establece en 107 años el tiempo necesario para arribar a la paridad, sugiriendo la representante social una acción más enérgica por parte de los países en este ámbito.
En las últimas semanas, los medios de todo el mundo han publicado gran cantidad de artículos en los cuales se destaca y se valora el trabajo realizado por las mujeres jefas de Estado, durante la pandemia de coronavirus en escala mundial. Nueva Zelanda, Alemania, Islandia y Dinamarca son algunas de las naciones conducidas por mandatarias cuyas iniciativas han logrado un resultado efectivo en el manejo de la crisis sanitaria.
“Las mujeres líderes han tenido una particular disciplina, sensibilidad y capacidad de respuesta frente a esta pandemia, y por ello han podido desarrollar mejores políticas para ahora y para el futuro”, asegura Gabriela Cuevas, diputada mexicana y actual presidenta de la Unión Interparlamentaria, que es la única organización que representa a la rama legislativa de los gobiernos. Considera que las mujeres que tienen a su cargo las administraciones de sus países se han abocado esencialmente a la salud, la educación y a llevar a cabo la protección de los niños.
La mayor parte de los países no han sido gobernados jamás por mujeres. Los datos fueron suministrados por María Fernanda Espinosa, presidenta de la Asamblea General de la ONU, quien fue la encargada de efectuar la apertura de un evento para dialogar sobre la participación de las mujeres en los puestos de poder, dentro del marco de la sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, que se llevó a cabo en el edificio de ONU en Nueva York.
“En el ámbito de la participación política, las cifras hablan por sí solas: el 90 por ciento de los Jefes de Estado y de Gobierno son hombres, al igual que el 76% de los parlamentarios”, sostuvo Espinosa, dejando muy en claro los desafíos a los que debe enfrentarse el género femenino.
Desde que estalló la epidemia del coronavirus, se señala que los países administrados por mujeres, han desarrollado una mejor gestión sanitaria. Una de las estadísticas más recurrentes, concluye que el COVID-19 afecta en mayor medida a los hombres, que a las mujeres, tanto en referencia a la cantidad de contagiados, cómo al número de muertos.
Pero, lo que más llama la atención es que los países gobernados institucionalmente por el sexo femenino han desarrollado una gestión mucho más efectiva y contundente en la manera de aplacar el impacto de la pandemia sobre la población.
En enero de 2020, solo 10 de los 152 jefes de estado elegidos eran mujeres, conformando los hombres un 75% de los parlamentarios, el 73% de los encargados de la toma de decisiones ejecutivas y el 76% de los periodistas en los principales medios de comunicación. En la mayor parte de los casos, esas mandatarias corresponden a estados pequeños que comparten un modelo de gestión con el cual mediante medidas de confinamiento persuasivos, lograron controlar la enfermedad, antes de que el virus se hubiese expandido libremente por sus territorios.
La directora de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka, considera que para lograr una efectiva igualdad es prioritario obtener más posiciones de liderazgo femenino. Considera la dirigente que:” ninguna pandemia es neutral al género”, y recuerda que cuando se formaron las Naciones Unidas, no había mujeres Jefas de Estado. En la Conferencia de Beijing eran 12 solamente. En 2020, en el 25 aniversario de aquella cita, había 22. “Podemos decir que es un progreso. Pero lento, lento, lento. A este ritmo, tendremos que esperar más allá de 2050, para alcanzar la paridad en las jefaturas de Estado”. Mlambo-Ngcuka ilustró que “en el encuentro en Pekín, había un 10% de parlamentarias. En 2020, el promedio mundial es del 23%”. Es un progreso, pero a paso de tortuga”.
Las virtudes de las mujeres líderes
Noruega, fue uno de los primeros países europeos que entró en un bloqueo total a partir del 12 de marzo de 2020. Ese día se había producido la primera víctima por covid en el país nordico y su primera ministra, Erna Solberg, decretó el cierre de todas las guarderías, escuelas primarias y universidades para lograr controlar la propagación del virus. Tal como ocurre en la serie noruega llamada Skam, la primera ministra se reúne con los menores dándoles un papel preponderante al explicarles los motivos de sus decisiones para enfrentar un virus desconocido.
En una entrevista, efectuada a la web Politico, Soldberg ha enumerado aquellos temas que considera más importantes a desarrollar durante su gestión: la igualdad entre hombres y mujeres, la educación de los niños y niñas, reforzar los sistemas sanitarios, y las políticas ecologistas que garanticen la lucha contra el cambio climático.
Jacinda Ardern, primera ministra de Nueva Zelanda llevó a cabo una política proteccionista que la condujo a un estricto confinamiento con cierre de fronteras y paralización absoluta de las actividades económicas. Las fronteras permanecen cerradas desde el 19 de marzo, siendo la prudencia una de sus mayores virtudes. La popularidad de la primera ministra, no ha dejado de crecer durante los meses más duros de la crisis, efectuando conexiones por redes sociales desde su hogar vestida con ropa deportiva y con lenguaje claro y sencillo.
El objetivo, habiendo podido sobrellevar la primera ola del coronavirus, con el fin de evitar una crisis económica, está en la búsqueda de políticas que sumen bienestar social y económico. Una de sus ideas, es introducir la semana laboral de cuatro días, con lo cual los días festivos se multiplicarán estimulando el gasto en turismo y en hotelería.” Es un momento extraordinario, en el que se necesitan medidas extraordinarias. Tenemos que ser abiertos de mente”, sostiene la primera ministra de Nueva Zelanda.
Ardern, confirmó que en las escuelas e institutos neozelandeses, van a ofrecer en forma gratuita productos sanitarios femeninos, para que ningún adolescente tenga problemas con su adquisición. De esta forma aclara que:” calculamos que unas 95.000 niñas de nueve a 18 años podrían verse obligadas a quedarse en casa durante su menstruación debido a que no lograron pagar las compresas o tampones”. La dirigente señaló, que:”los productos sanitarios femeninos no son un lujo, sino una necesidad. Al ponerlos a su disposición de forma gratuita aseguraremos que todas estas jóvenes puedan seguir asistiendo a sus clases”
Sanna Marin, ha logrado que Finlandia, sea el único país que tenga paridad de género en su gabinete y que ubique una mujer al mando de su gobierno. Su primera ministra se ha destacado en la lucha contra el coronavirus, pero también acumula por ejemplo el éxito de haber extinguido el acoso escolar, y por administrar uno de los diez países con la mortalidad infantil más baja del mundo .Algunas de las medidas para frenar el virus son comunes a todos los paises nordicos. Pero la utilización de 900 influencers para manejar las redes sociales y transmitir las comunicaciones del gobierno, fue una medida muy eficaz para llegar con éxito a la población más joven, lo cual nos ha demostrado que constituye un objetivo de muy difícil obtención. La dirigente afirma que el país ha logrado mantener equilibradas su economía y ahora es el momento de poner énfasis en medidas que promuevan el bienestar de niños y jóvenes.
La primera ministra de Islandia, Katrín Jakobsdóttir, dejó en claro al asumir en 2017 que tenía dos ejes sobre los cuales se apoya su política: el feminismo y la ecología, utilizando a ambas en su lucha contra el coronavirus. No se cerraron ni jardines de infancia ni las escuelas primarias, pero se implementaron medidas precautorias de distanciamiento y clases más reducidas en número de alumnos. Islandia constituye uno de los países menos golpeados por la pandemia, gracias a la rapidez extrema con la que se intervino. Se establecieron pruebas gratuitas de Covid-19, y se llevaron a cabo rastreos para ubicar a los contactos estrechos y saber dónde y con quién habían estado las personas contagiadas evitando la propagación del virus.
La estrategia de Islandia de pruebas, rastreo y aislamiento a gran escala han demostrado la efectividad del procedimiento. El país nórdico, todo un referente de igualdad de género hoy puede presumir de haberse constituido en un ejemplo para imitar en el tratamiento de la lucha contra el coronavirus.
Más de la mitad de las mujeres jefas de Estado y de Gobierno están en Europa. Casi todos los gobiernos de los países nórdicos (Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega), están encabezados por una mujer, con la excepción de Suecia.
En las Américas, existen tres mujeres líderes, la mitad de las que estaban en el poder en 2015, pero cayendo bruscamente en 2017 a una sola. Tres mujeres se desempeñan en Asia, una en Africa (Etiopia) y una en el Pacifico en Nueva Zelanda.
Angela Merkel, la canciller de Alemania, es sin duda la mujer más poderosa del mundo y, ha brillado en el comienzo de la pandemia. Su formación científica, le ha permitido moverse con mayor comodidad y sin duda con gran seguridad. Cuando se le solicitaron tres consejos para poder manejar la pandemia, respondió: “distancia social, mascarilla y respeto por los demás”. También se convirtió en viral su explicación sobre la curva de contagio. Se considera que la clave del éxito en la gestión, la constituyen, las pruebas masivas efectuadas a la población y una gran infraestructura hospitalaria. Otras medidas implementadas por la ministra, fueron la baja del IVA del 19% al 16% hasta el 31 de diciembre de 2020. Otro apoyo a la ciudadanía lo constituye un aporte de 300 euros por hijo, procurando aliviar la situación de las familias. También se invirtió en computación cuántica, tecnología 5G y en inteligencia artificial.
Alemania cuenta con el mayor número de camas por habitante, con la intención de duplicarlas mirando hacia el futuro. En la actualidad un 75% de los alemanes apoyan a Angela Merkel, lo cual significa que la inmensa mayoría de los votantes, tanto de derechas cómo de izquierdas, se reconoce en los valores que defiende la canciller y el ejercicio del poder que encarna. El centralismo inclusivo de Merkel es un modelo en el que se inspiran muchos políticos tentados por la polarización. Su balance contrasta con el de populistas cómo Boris Jhonson, Donald Trump, y Jair Bolsonaro, que han sumido a sus respectivos países en traumas de muy difícil resolución.
Tsai Ing-wen, es la presidenta de Taiwán, país distante tan solo a 130 km de la gigante China con quien mantiene una compleja relación. Había asumido para desempeñar un segundo mandato cuando comenzó la pandemia. Reaccionó con enorme rapidez y estableció 124 medidas para poder detener el avance del coronavirus. Entre las inmediatas normas establecidas se logró interrumpir los vuelos y se empleó la tecnología para vigilar las cuarentenas. Se repartieron mascarillas a toda la población resultando la economía del país, cómo sus habitantes beneficiados con sus políticas.
Taiwán, conforma uno de los pocos países en el mundo que ha podido sostener su actividad económica, basándose en seis industrias estratégicas centrales, que son la información digital, el sector de ciberseguridad, biotecnología y tecnología médica y militar, las industrias de energía verde y renovable y las de almacenamiento estratégico, que deben garantizar los insumos críticos. Tsai Ing-wen, explicó y recordó a sus ciudadanos que:”ante el clima internacional actual, los países que terminen su dependencia de otros tendrán una ventaja en el desarrollo nacional”.
Mette Frederiksen, la primera ministra danesa ordenó cerrar Dinamarca el 11 de marzo de 2020. Un mes después inició la reapertura gradual del país nordico, permitiendo que los niños y niñas pudieran volver a las escuelas. Según revelaciones efectuadas por el medio danes Politiken, la Autoridad Sanitaria Danesa, manejaba cifras menores de contagiados que las anunciadas por el gobierno. De esa forma el organismo sanitario no recomendaba medidas tan drásticas para poder contener el avance del virus. La primera ministra, ha reconocido que el cierre de Dinamarca, no se basó solo en la opinión de los profesionales de la salud, sino que de hecho constituye “una decisión política”, porque había demasiadas vidas en riesgo.
Dinamarca es uno de los países que mejor atajaron la pandemia, y en estos momentos en que la nación va a entrar en la fase tres de reapertura por lo cual se, van a reabrir sus fronteras con Alemania, Noruega e Islandia, la primera ministra Frederiksen ha manifestado que va a continuar en el camino que le indica su prudencia teniendo en cuenta que” el virus cruzar esas fronteras”.
Tras más de once meses de pandemia, parece claro que si bien no existe la fórmula mágica para frenar el coronavirus, hay ciertos países que han podido resolver el tema mucho mejor que otros. Algunos países ya están disfrutando de alguna normalidad relativa, producto de aplicar medidas extremas, mientras otros repiten confinamientos ante nuevas olas del virus.
La agencia de servicios financieros Bloomberg, ha determinado que el mejor país para pasar la pandemia es Nueva Zelanda, tras analizar lo acontecido en 53 países. Las cinco naciones que mejor clasificación de resiliencia han obtenido, son Nueva Zelanda, Japón, Taiwán, Corea del Sur y Finlandia. Ya hemos visto que salvo Japón y Corea del Sur, los otros tres se hallan gobernados por mujeres.
Según el Mapa de las Mujeres en el Poder de la Unión Interparlamentaria y ONU mujeres, los portafolios de las mujeres en puestos políticos dirigenciales manejan las siguientes prioridades:
1.- Familia, niños, jóvenes, adultos mayores y discapacitados
2.-Problemas sociales
3.-Medio ambiente, recursos naturales y energía
4.-Trabajo y educación
5.-Igualdad de género y cuestiones de mujeres
Se trata del temario fundamental para llevar a cabo durante la pandemia. Pues se ha verificado que la misma ha exacerbado desafíos cómo la desigualdad, el desempleo y han puesto en riesgo los derechos de los más vulnerables.
La mayoría de los países desarrollados han implementado medidas de apoyo a la población más vulnerable para mitigar los efectos de la crisis económica.
(*) Columnista de Diario Digital Femenino