¿Podrían ser los docentes quienes colaboraran para acabar la violencia contra las mujeres en Brasil? Un concurso sobre la Ley Maria da Penha, en Brasil, destaca trabajos que buscan empoderar a las mujeres, y enfrentar la violencia
Por: Daniel Héctor Saban*
Según el Anuario Brasileño de Seguridad Pública, las mujeres entre 15 y 19 años representan el 7% de las víctimas de feminicidio en Brasil. También la misma publicación observa que el 12% de las violaciones lo sufren niñas de 13 años.
Brasil es el quinto país donde mueren más mujeres por violencia de género. Según cifras oficiales, en 2017 se registraron 221.238 crímenes (606 casos por día). Ante estas cifras es fundamental cuestionar la crianza y el comportamiento de los hombres.
“Muchos adolescentes y niños ven la escuela cómo su único espacio seguro y tienen a los profesores cómo los únicos adultos que realmente escuchan y están ahí para apoyar”, comenta la profesora de historia Milene Martinez. En la década de 1998 a 2008, los casos de gestación en el grupo de 10 a 14 años pasaron de 16.000 a 22.000. En 2008, cada 24 minutos una chica entre 10 y 14 años tuvo un hijo o hija. La situación se manifiesta en las clases sociales más postergadas pero no es un fenómeno ajeno en las niñas de clase media y alta.
Las gestaciones en la pubertad ocasionan el abandono escolar. En 2008, se comprobó que un 75,7% de las adolescentes embarazadas abandonó la escuela, lo que las coloca en una relación de dependencia y vulnerabilidad social, puesto que se dificulta su posterior incorporación a la fuerza laboral por estar escasamente calificada.
Frente a esta situación, se considera fundamental el aprendizaje de educación sexual en las instituciones escolares por la relevancia que adquieren cómo espacio de diálogo con la infancia y la adolescencia para la prevención de embarazos y de enfermedades de transmisión sexual.
Según un estudio efectuado, en 56 escuelas públicas municipales de enseñanza primaria, con estudiantes entre 6 y 14 años, el total de los profesionales da cómo válida la necesidad de la enseñanza de educación sexual, desde edades tempranas, pero una mayoría pretende abordarla si aparece una pregunta de parte de los estudiantes, y solo un 21,8% considera incorporar el temario a cada asignatura. Un alto porcentaje de profesores declaró que no se siente preparado para enfrentar la instrumentación de la educación sexual entre el alumnado.
Bolsonaro y la abstinencia

En lugar de sexo seguro y educación sexual integral. Bolsonaro decide implantar la abstinencia. Ya en 2018 el actual presidente del Brasil había expresado su deseo de que las escuelas “tengan prohibido hablar sobre el aborto, el embarazo adolescente, el SIDA y otros temas sexuales”.
Damares Alves, una pastora evangélica que se llama a sí mismo como “extremadamente cristiana”, y que se desempeña como Ministra de Derechos Humanos, Familia y Mujer elaboró un programa basado en la abstinencia, para “asegurar la reducción de los embarazos de adolescentes y retrasar la edad media en la que los jóvenes se inician en la actividad sexual”.
La titular del Ministerio agrego que si el Estado no toma cartas en el asunto la situación, podría agravarse, derivando en una “legalización de la pedofilia”. Sostuvo que “Los jóvenes pueden ir a una fiesta y divertirse sin tener relaciones sexuales”.
El avance del evangelismo en Brasil en las últimas décadas es muy fuerte siendo su impacto sobre la sociedad y la política notorio. Las iglesias evangélicas que más crecieron en el país gobernado por Bolsonaro, en los últimos años son las pentecostales, que se destacan por la intensidad del culto y el carisma de sus pastores. Su éxito está basado en una prédica acorde a una comunicación actualizada. En las últimas elecciones apoyaron masivamente a Bolsonaro, pero cómo son muy pragmáticos, y si llegara a fracasar en su plan de gobierno sin duda brindarían su apoyo a otro candidato.
La Red Feminista de Ginecólogos y Obstetras emitió una declaración diciendo que “predicar la abstinencia y no proporcionar información adecuada sobre salud reproductiva y sexual no impedirá que los adolescentes tengan relaciones sexuales” .En la actualidad, el 15 % de los niños que nacen en Brasil, provienen de una madre adolescente. El país posee una tasa de natalidad adolescente de 68 embarazos por cada mil, según el Ministro de Salud Luis Mendetta.
Es importante aclarar que en Brasil el aborto es ilegal, salvo en el caso de violación o cuando la vida de la mujer se halle en peligro. Las jóvenes sin educación sexual adecuada que queden embarazadas y busquen la solución en un aborto ilegal podrían sufrir penas de hasta tres años de prisión.
En Brasil 434.500 adolescentes dan a luz cada año, siendo la tasa de embarazo precoz más alta de América Latina. Para contrarrestar la tendencia el Ministerio de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos, lanzó una campaña junto al ministerio de Sanidad que invita a los jóvenes a retrasar el inicio de su vida sexual. Damares Alves, la ministra con el lema de “Todo a su tiempo”, intenta que estas cifras disminuyan.
La Ministra de la Salud, con su propuesta ha generado una avalancha de críticas, sobre todo por parte de los expertos en educación sexual. Caroline Arcari por ejemplo señala que es preciso un programa que contemple la realidad de los jóvenes. Para ella, una sexualidad responsable y sin riesgos solo se construye con una fuerte apuesta educativa.
Lucia Cabral, fundadora de Educap (en Alemao, una de las favelas más grandes), también desaprueba la iniciativa y afirma lleva mucho tiempo ayudando a los adolescentes de su comunidad a prevenir el embarazo indeseado y enfermedades de transmisión sexual cómo la sífilis, cuya incidencia en Brasil aumentó un 4.000% en 8 años.
Concurso Ley Maria da Penha
Maria da Penha Maia Fernandez es una biofarmaceutica brasileña, que busca que los agresores machistas sean visibilizados y castigados. Con tres hijas, es la líder de los movimientos en defensa de los derechos de las mujeres. Ella sufre de paraplejia, cómo consecuencia de los disparos de su ex-marido y dio nombre a la Ley Maria da Penha, que fue sancionada por el presidente Lula da Silva en 2006.
Dentro de este panorama, pensar en formas de identificar las relaciones abusivas y cambiar esta situación, constituye el desafío dirigido a jóvenes de 14 a 18 años de todo Brasil a través del Concurso Ley Maria da Penha (Nombre de la ley contra la violencia de género), organizado por el Banco Mundial, la Cámara de Diputados, Facebook y el Instituto Avon. Esta fue su séptima edición.
Se presentaron 70 vídeos siendo elegidos por Internet cinco, (uno de cada región de Brasil). Todos debían tener una duración máxima de un minuto, y la elección fue democrática por medio electrónico. El resultado vino en forma de drama o poema, algunas con actores no profesionales pero todos con un mensaje claro contra la violencia femenina.
Sin importar la disciplina que imparten los docentes constituyen un factor fundamental para poder llevar la reflexión a un país tan extenso cómo lo es Brasil.
Uno de los vídeos se llamó Eso no es Amor, y en el mismo se muestra a un individuo que primero trata a la mujer cómo a una reina, para luego empezar con las agresiones.
En otro de los vídeos seleccionados llamado, Estudiar+Trabajar=Empoderar, sostiene la adolescente que “no me dejaba salir con mis amigos… No me dejaba hablar con mi madre ni con mis hermanas… me maldecía”.
Los títulos de los otros mini documentales premiados fueron Preludio, Dueña de mí, 1,2,3, filmándose cada uno de una ciudad diferente tal cómo constituía la premisa.
Los docentes sin importar la disciplina que enseñan, lograron que sus estudiantes reflexionaran sobre las relaciones abusivas entre los propios jóvenes. En Brasil, comenta la profesora de historia Milene Martinez, supervisora de Preludio, quien ya había ganado el concurso con anterioridad que: “Muchos adolescentes y niños ven la escuela cómo su único espacio seguro y tienen a sus profesores cómo los únicos adultos que realmente escuchan y están ahí para apoyar”.
Aparecida dos Santos, profesora de biología, química, física y portugués comenta que “ya me he enfrentado a la resistencia de alumnas que se sentían merecedoras de un par de bofetadas de sus novios, porque creían que estaban equivocadas y se las podían castigar”. Todas las profesoras que han intervenido en los vídeos, consideran que con el acceso a mejores tecnologías sería más fácil poder sensibilizar aún más a los estudiantes y resaltan la importancia de que se efectúen debates, reflexiones y proyectos que promuevan el combate a la violencia contra las mujeres.
María Eduarda Gotz, profesora de matemáticas y física, coordinadora del video Eso no es Amor sostiene que, “ser docente va más allá de enseñar la materia en la que nos formamos; también debemos estar atentos a los problemas de las culturas juveniles”.
“Según el IPEA (Instituto de Investigación Económica Aplicada) demuestran que tan importante es la preservación de políticas ya conquistadas y que es una pérdida muy grande, para las mujeres y para la sociedad brasileña que el actual gobierno insista en la política de la no inversión en la lucha contra la violencia hacia las mujeres; adoptando y colaborando con ideas machistas, misóginas, con la retirada de la palabra “género” de la curricula de las escuelas, imposibilitando que las/los educadores /as traten este tema en las aulas, siendo que la educación es un actor y aliado importante para la construcción de una educación igualitaria y libertaria, sin machismo, racismo, lesbofobia y/o cualquier tipo de discriminación y preconceptos” ( Ritimo le changement par l’info).
(*) Columnista de Diario Digital Femenino