imagen destacada

Los discursos periodísticos.

Resumen

La violencia contra las mujeres en el sistema patriarcal se diferencia de otras violencias, por la situación social de subordinación que ellas viven y ante el avance en sus demandas y conquistas, la violencia resulta un mecanismo para restaurar el orden patriarcal.

Los discursos sobre feminicidio en los medios de comunicación están plagados de estereotipos misóginos y contradictorios. Analizaremos en especial los artículos de dos periódicos que circulan en la ciudad de Neuquén en 2018, año que ocurrieron seis feminicidios en la región.

Por Nélida Bonaccorsi* y Andrea Ibáñez**

Introducción

Todas las violencias contra las mujeres, el feminicidio como caso extremo, son acciones sexistas, hechos de dominación de los hombres sobre las mujeres por el sólo hecho de serlo.

La jerarquía de los seres humanos se ha generado por una cuestión de fuerza física, de poder, estigma que se acentúa en la medida que las mujeres van mostrando que pueden empoderarse y reclaman participación igualitaria en todos los espacios tantos privados como públicos.

El movimiento de mujeres a nivel internacional evidencia los estereotipos de género que cubren las violencias y acentúa las múltiples dimensiones que las contiene. Entre otras, denuncian las expresiones misóginas en los discursos del sistema judicial, las normativas, los medios de comunicación y la cultura en su conjunto.

Abordaremos el análisis del discurso ideológico patriarcal que subyace en la construcción de la información de estos sucesos en los periódicos de mayor circulación en Neuquén, en referencia a la información y opiniones respecto a los hechos de feminicidios ocurridos en la provincia en el año 2018, siendo ese año el número más alto en porcentaje de población.[1]

Violencia patriarcal

Para entender la violencia contra las mujeres es imprescindible preguntarse: cómo surge, cómo se reproduce, quiénes la protagonizan, por qué la ejercen.

Pocas veces es reconocida la violencia estructural del sistema patriarcal con todas sus connotaciones. Es la estructura que alimenta la violencia en general entre las personas y la violencia contra las mujeres.

Amelia Valcárcel señala “un sistema de poder no cursa sin violencia, y el patriarcado es un grande y vigente sistema de poder” (2009, p.274). En este mundo global se ejerce la violencia en las guerras continuas convencionales, comerciales, neocoloniales y se replica en las sociedades de distintas culturas y tradiciones.

Así, la agresión al cuerpo de una mujer, sexual-física, expresa una dominación, una soberanía territorial, sobre un territorio-cuerpo emblemático (Segato, 2018).

La violencia de género se realiza en un contexto donde las masculinidades son entendidas como virilidad, superioridad, propiedad de un sexo sobre otro. En el imaginario colectivo está arraigada la naturalización de la inferioridad física e intelectual de la mujer.

Cada vez más las mujeres a nivel mundial van teniendo conciencia de sus condiciones de desigualdad -impostura que no se puede justificar- y se proponen conseguir igual estatus que los varones. Ante la rebeldía de no ser sumisas sufren la negación por medio de violencias en sus distintas formas: maltrato físico y/o psicológico, acoso sexual, violación, prostitución/trata sexual y el extremo del asesinato sexista, denominado en los últimos años feminicidio. Nos detendremos en esta violencia extrema… Seguir leyendo AQUÍ

[1]Alrededor de 600 000 habitantes.

(*) Periodista. Universidad Nacional del Comahue -Argentina
(**) Periodista. Universidad Nacional del Comahue -Argentina

Publicado en Revista de Estudios de la Mujer
Vol. 25 Núm. 1 (2021): La Aljaba, Segunda Época

Las violencias de género en la universidad y el Protocolo de intervención de la UNLPam

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *