La semana próxima, del 21 al 23 de mayo, se realizará en Gualeguaychú el XXVII Encuentro de Diócesis de Frontera. Participarán delegados de las diócesis de Paraguay, Argentina, Uruguay y Brasil que se ubican en la zona limítrofe entre sí.
El tema de reflexión que convoca la iniciativa es “la trata de personas”.
“Los vecinos se encuentran para compartir y reflexionar sobre la dignidad de todo ser humano, y asumir una actitud profética frente a la violación de la misma en la trata de personas”, dice la convocatoria.
Esta reunión se realizará del 21 al 23 de mayo en la Casa de Encuentros “Virgen Peregrina” (junto al colegio primario Pío XII). “Nos duele ver cómo niños, niñas, adolescentes son secuestrados con violencia o llevados con engaños, para ser luego esclavizados en trabajos o explotados sexualmente”, dice sin eufemismo el obispo de Gualeguaychú, monseñor Jorge Eduardo Lozano en la carta de invitación para estas jornadas. Y apunta una frase del profeta Miqueas: “Defiende el derecho, ama la justicia, y camina humildemente con tu Dios” (cfr. Miqueas 6,8).
Durante el encuentro habrá diversos panelistas que abordarán la problemática y trabajos en grupos para la reflexión y formulación de propuestas.
Habrá recepción y acreditación desde las 16 del lunes 21 de mayo. Pueden participar todos los que quieran o tengan interés en el tema (se puede escribir a obispado@diocesisgchu.org.ar, o llamar al 3446-426336. Las actividades darán inicio ese lunes a las 19 con la celebración de la Eucarística y finalizará el miércoles 23 al mediodía.
La Casa de Encuentros “Virgen Peregrina” se ubica en Puerto Argentino 1605 de Gualeguaychú. Cada diócesis habrá designado previamente una persona para coordinar un grupo de reflexión.
Entre las actividades, se informa que el lunes a las 21, el padre Andrés Servín proyectará un recorrido histórico por los encuentros previos y una película sobre el tema central del encuentro, que servirá para contextualizar el tema a abordar.
El martes a las 8:30 se desarrollará el primer panel sobre “La trata. Qué es. Cómo funciona. Legislación vigente. Casos en nuestra zona de frontera”, con la participación de periodistas, una abogada y funcionaria judicial y un sacerdote salesiano dedicado pastoralmente a la cuestión. Tras el panel, los participantes tendrán una ronda de intercambio y preguntas. A las 11 será el segundo panel sobre “Experiencias pastorales en los cuatro países: Uruguay, Brasil, Paraguay, Argentina”.
Por la tarde se trabajará en grupos. A la noche, luego de la cena, habrá un espacio de intercambio cultural.
El miércoles, finalmente, se redactará y firmará una Declaración conjunta. Habrá un trabajo más, por país, para canalizar la problemática local, y se dejará definido el tema de la próxima reunión de Diócesis de Frontera.
RECUADRO
¿Qué es la trata de personas?
La trata y el tráfico de personas son delitos que se han incrementado en forma alarmante en los últimos años, debido a las difíciles condiciones de vida en los países menos desarrollados, al endurecimiento de las políticas migratorias en los países industrializados y al hecho de que por mucho tiempo estos fenómenos no fueron considerados como un problema estructural sino como una serie de episodios aislados.
La respuesta mundial frente al crecimiento de esta forma de criminalidad fue la Convención contra la delincuencia organizada transnacional firmada en Palermo en el 2000 y los dos protocolos del mismo año: Protocolo contra el tráfico ilícito de migrantes por tierra, mar y aire y Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños.
La trata consiste en utilizar, en provecho propio y de un modo abusivo, las cualidades de una persona.
Según las Naciones Unidas, para que la explotación se haga efectiva los tratantes deben recurrir a la captación, el transporte, el traslado, la acogida y/o la recepción de personas.
Los medios para llevar a cabo estas acciones son la amenaza o el uso de la fuerza u otras formas de coacción, el rapto, fraude, engaño, abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad.
Además se considera trata de personas la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. La explotación incluirá, como mínimo, la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas, la servidumbre o la extracción de órganos.
Fuente: Diario El Argentino – Gualeguaychú