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La industria de la información electrónica, que comenzó en torno a los años sesenta del siglo XX, ha revolucionado de tal forma el mundo actual que podemos hablar de un antes y un después de la sociedad globalizada de la información. Y de todas estas tecnologías, Internet es el medio más poderoso de comunicación. La Red, que surgió como un medio de información científica, es hoy un universo plural, atemporal y globalizador donde conviven todas las ideologías, culturas y sociedades, un gran almacén de información y una forma de distribuir, influir y comerciar.
Se ha hablado mucho ya de la capacidad de manipulación de la imagen de la mujer en los medios tradicionales: prensa y televisión. Pero aún queda por analizar en profundidad de qué manera la Red crea, utiliza, define o modifica el imaginario social de género. Conocemos a través de estudios de mercado y encuestas de medios la presencia cada vez mayor de las mujeres como usuarias de estas tecnologías1 , y sus preferencias y gustos a la hora de acceder a Internet, pero aún hay muy pocas mujeres concienciadas de la manipulación que sufren a través de las grandes multinacionales del negocio virtual, para convertirlas en consumidoras no sólo de productos sino también de ideologías.
Se dice, y es cierto, que Internet es el espacio perfecto para las mujeres y sus reivindicaciones: difícil de controlar y sin fronteras, permite un intercambio de opiniones ideas y conocimientos a través del correo electrónico, las listas de debate y los webs de información feminista. Pero no caigamos en la simpleza de pensar que la globalidad de las comunicaciones o la democratización aparente del medio representa la desaparición de las desigualdades de género. ¿Lo que intentan vendernos es aquello que realmente deseamos?, ¿o es lo que quieren que queramos?
El aspecto que aquí interesa desarrollar es qué imagen o imágenes de mujer presenta la información que navega por Internet. Vamos a analizar el tipo físico y social de mujer que nos muestra la Red, descubrir si su imagen es un reflejo de la realidad actual de las mujeres, o mantiene el estereotipo que advertimos en otros medios publicitarios, y si existen algunas peculiaridades derivadas de las características de la información virtual.
Algunos de estos temas fueron analizados en dos trabajos presentados anteriormente2 , en donde a través del análisis de más de un centenar de webs y portales, algunos dirigidos al ocio masculino y otros específicamente a las mujeres, se mostraban los principales mundos virtuales donde la mujer es sujeto pasivo o protagonista activa. En este artículo se intenta ahondar en dichos imaginarios y ampliarlos desde la perspectiva del ciberfeminismo.