“Los organizadores lo llamaron el desfile más grande de su tipo realizado en una pandemia”.
Por Daniel Héctor Saban*
@danielhectorsa3
Con gran cantidad de población vacunada, Israel autorizó la actividad, con presencia de músicos, músicas, bailarines y una gran fiesta final. Figuras del ámbito político apoyaron el festejo desde las redes sociales, resaltando los mismos, que no se había realizado desde el inicio de la pandemia ninguna congregación tan grande.
Más del 55% de ciudadanas y ciudadanos de Israel se han inmunizado, encontrándose en consecuencia el país aliviado de casi todas las restricciones sanitarias. Banderas del arco iris ondeaban movilizadas por la brisa mediterránea, mientras la gente inundaba las calles de la metrópoli, aunque algunos se manifestaron con preocupación por el aumento reciente de los casos de Covid-19.
La Marcha del Orgullo había sido cancelada en el 2020, por efecto de la pandemia. Este año la ciudad celebró nuevamente en sus calles, con fuerte presencia policial a lo largo de la ruta del desfile; decenas de miles de personas participaron en el evento.

La mundialmente famosa marcha de Tel Aviv, volvió a las calles, este último viernes. Las multitudes bailaron y flamearon banderas del orgullo, mientras gigantes carrozas atravesaban la urbe costera en dirección hacia la playa.
El presidente Reuven Rivlin, quien abandonará su cargo el próximo mes, felicitó en Twitter. ”Queridos amigos de la comunidad LGBITQ+. Por última vez cómo presidente, les envío mis mejores deseos para el mes del orgullo”, escribió.
Agregó que:” Nuestros corazones están abiertos para ustedes, incluso mientras continuamos luchando por el derecho fundamental de todos a ser quienes son. ¡Los bendigo a todos!”.
A los fines de controlar, y custodiar el evento unos 2.000 policías y alrededor de 1.000 acomodadores fueron desplegados a lo largo de la ruta del desfile para mantener el orden público, dirigir el tránsito vehicular y custodiar a los concurrentes.
Se calcula en 100.000 personas las que se concentraron en la fiesta del Orgullo, siendo instaladas más de 300 cámaras a lo largo de la ruta del desfile. La seguridad fue complementada con drones y un helicóptero que transmitió el evento en tiempo real.
Estos acontecimientos, son utilizados por las autoridades israelíes para manifestarse como un país respetuoso por lo diferente, con la finalidad de impulsar el turismo. Ron Huldai, alcalde de la ciudad se expresó cómo encantado:”de estar aquí, y volver a divertirme con ustedes”.

Un participante rememoró que la primera marcha se había efectuado en 1998, siendo posible la actual debido al levantamiento de las restricciones vigentes sobre reunión pública y privada. En el anterior suceso se había calculado una asistencia de cerca de 250.000 personas.
El desfile partió al mediodía de la playa de Bograshov de Tel Aviv, para terminar en una gran fiesta con actuaciones destacadas en el parque Charles Clore. Este año el recorrido fue un poco más corto que el que se realizaba tradicionalmente.
El ministro de Salud, Nitzan Horowitz, que es miembro de la comunidad LGBTQ+ se dirigió a los concurrentes en Twitter solicitando:”Pido a los celebrantes de los actos del Orgullo y a todos los demás: celebren, diviértanse, pero obedezcan las directivas, para que mantengamos la rutina de la vida en la medida de lo posible. Shabat shalom. Feliz Orgullo”.
El pasado 3 de junio la ciudad de Jerusalén ya había celebrado la marcha del Orgullo, que pese a que constituye un evento polémico, también había reunido una multitud a lo largo de su trayecto. Grupos religiosos de la ciudad capital no están de acuerdo con la celebración por lo cual se había impuesto un amplio operativo de seguridad para resguardar a las personas participantes.
La marcha del Orgullo LGBTQ+, es sin duda la más concurrida en el Oriente Medio, siendo un evento que ya es tradición y que cómo cada año se celebró en un ambiente festivo y con el tono colorido de las banderas arco iris.
(*) Columnista de Diario Digital Femenino
danielhsaban@hotmail.com