Si algo nos faltaba para echar por tierra todos los esfuerzos para erradicar la Violencia contra las Mujeres era el desembarco de “Gran Hermano” por América TV; canal que si la data no me falla, debe ser el que más “recomendaciones” de parte del Observatorio de la discriminación en Radio y Televisión ha recibido en los últimos tiempos. A esta altura de la irresponsabilidad en la que incurren sistemáticamente algunos medios se debería pensar en otro tipo de sanciones.

Por Lenny Cáceres
“Gran Hermano” , a partir de un llamado de atención que recibiera del Observatorio – link– no solo no cumple con su obligación como medio de comunicación de brindar la correcta información, aportar a la deconstrucción de los discursos y prácticas sexistas; en pos de sumar en las transformaciones culturales para erradicar esta violencia que también puede ser simbólica; tal como lo especifica la Ley 26.485 de Protección integral a las Mujeres, en su artículo 2º, donde uno de sus objetivos es “la remoción de patrones socioculturales que promueven y sostienen la desigualdad de género y las relaciones de poder sobre las mujeres”. Tampoco cumple con las recomendaciones que le realizara el Observatorio sobre el cumplimiento de la ley 27.039 acerca de que toda información que se emita a través de los servicios de comunicación audiovisual sobre episodios de violencia de género debe incluir una mención expresa a la línea telefónica gratuita 144.
En los últimos días se debate en casi todas las emisiones y programas del canal que replican los acontecimientos de GH, incluido el “Debate” de emisión diaria, la “relación” entre el participante Mariano y su compañera dentro de la casa Belén. El maltrato en insultos, empujones, descalificación y humillación que Belén recibe por parte de este participante son de una violencia extrema, en la mayoría de los casos termina en llanto. Una situación difícil de soportar para quien observa desde el sillón de su casa, y que bien valdría la expulsión del participante mencionado por las razones legales que describimos. Más aun teniendo en cuenta que dicho programa cuenta con un gran número de seguidoras y seguidores en etapa de niñez, adolescencia y juventud.
Volviendo al “Debate” donde cuatro o cinco personas opinan sobre la situación, y otros programas donde panelistas hacen lo propio, se han escuchado expresiones como “hay parejas que viven esa forma de amor”, “mucha gente se relaciona con ese ida y vuelta”, o “ella se defiende, grita”. Cada una de estas expresiones marca un total desconocimiento sobre los perfiles de los violentos y las víctimas, y una profunda irresponsabilidad, sobre todo tratándose de un medio de comunicación, y comunicadorxs.
#NiUnaMenos
Sonia Santoro, en su artículo De lo que la televisión aún no se enteró Publicado el 14 de junio en Página 12 expresa: “ La movilización de Ni una menos mostró otra realidad en torno de la violencia contra las mujeres: la que se ejerce desde los medios”. En el mismo artículo informa que sólo el 2,4 por ciento de los contenidos se dedica a temas de género; dato tomado del monitoreo del Observatorio de la discriminación en Radio y Televisión, del informe realizado un mes antes de este acto nacional, que se replicara en diversos países #NiUnaMenos.
Y agrega:
[box] “Por su amor moría y por traición estuvo dispuesto a matar”; “Amores trágicos: crecen los crímenes pasionales”; “Enloqueció y la apuñaló en un bar de Caballito”. El mes de mayo, previo a la movilización #Niunamenos, algunos programas de televisión justificaron la violencia contra las mujeres con tratamientos morbosos, culpabilizantes de las víctimas y ajenos a los derechos humanos y la normativa actualizada en la materia. Es decir, paradójicamente, al abordar un tipo de violencia hacia las mujeres, reprodujeron otra modalidad: la violencia mediática. La tendencia no es nueva y está acompañada de una poca representación de la problemática en los medios, e incluso de todo lo que tiene que ver con la categoría “género”. Sólo el 2,4 por ciento de las noticias presentadas en 2014 por los cinco canales de televisión abierta de la Ciudad de Buenos Aires se encuadra dentro de esa categoría. Además, si bien en los noticieros televisivos son mayoría las noticias sobre inseguridad y policiales, en el caso de violencia hacia las mujeres son muy pocas las que son tratadas como femicidios”[/box]
Si algo, seguro, no esperaba Sonia Santoro, ni ningunx de lxs innumerables varones y mujeres que se comprometieron con en ese acto, y sobre todo, que trabajan día a día por los derechos de las mujeres, y muy especialmente con el objetivo de erradicar la violencia que nos destruye y mata; era que apareciera un “Gran Hermano”, por América TV, con tanto afán de promocionarla y perpetuarla.