El falso ¨Síndrome de alienación parental” o falso ¨SAP¨: una falacia al servicio de la impunidad
por Virginia Berlinerblau[1]

Resumen
El abuso sexual infantil y el incesto con niños, niñas y adolescentes (NNA) es un delito complejo en cuanto a su sustanciación y una realidad creciente en nuestros tribunales. Al problema de una implementación irregular de protocolos para el abordaje forense de los NNA presuntas víctimas o testigos de abuso sexual (ASI) y de otros delitos, se suma la aceptación acrítica de un síndrome falso -el ¨SAP¨-. El verdadero objetivo del falso SAP ha sido revelado: invalidar las denuncias de maltrato y ASI e incesto paterno filial. Adicionalmente, ha derivado en un instrumento por el que se facilitan denuncias falsas por impedimento de contacto a madres protectoras cuando hay sospechas de abuso sexual y/o maltrato infantil, especialmente en casos de divorcios.
Introducción
El abuso sexual infantil es uno de los delitos más negados por la familia, la sociedad y hasta por la propia víctima. Los datos acerca de incidencia del ASI de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2016) señalan que el 25% de mujeres y el 7,7% de varones declararon -de adultos- haber sufrido abuso sexual en su infancia[2]. El abuso sexual es un padecimiento común en la infancia, particularmente frecuente en el género femenino y la incidencia de su denuncia es baja[3]. El reconocimiento del ASI y del incesto con NNA en todas sus variantes depende principalmente de escuchar a la víctima. Las Entrevistas Forenses de NNA conforman el instrumento de excelencia para la obtención del testimonio infantil[4] y su implementación es una destreza especializada. Esta entrevista es investigativa por naturaleza y se utiliza para obtener información que permita determinar si ha ocurrido el abuso. Los NNA a menudo son una fuente clave de información en denuncias de abuso y especialmente en el abuso sexual. La investigación ha demostrado que los/as NNA pueden brindar información precisa y completa, aún los de edad preescolar[5]. La Asociación Profesional Americana sobre el Maltrato Infantil (APSAC, por sus siglas en inglés) señala: “La entrevista debe conducirse de acuerdo a los mejores intereses del NNA. Esta entrevista forense es solo parte y no reemplaza a la investigación criminal. Debe llevarse en forma neutral y objetiva, minimizando el trauma al NNA. Un NNA que no revela abuso durante la entrevista puede haber sido victimizado. Por otro lado, la falta de revelación en una entrevista o una retractación subsiguiente no pueden ser considerados como prueba definitiva de que no hubo abuso”[6]. El conocimiento especializado es necesario y de gran importancia en estas entrevistas, más aún con niños y niñas pequeñas. Este conocimiento puede ser adquirido a través de una combinación de entrenamiento, experiencia, supervisión y aprendizaje independiente. La entrevista deficiente o su ausencia es una causa principal de denuncias “falsas”.
Diagnóstico diferencial: ¿NNA abusada, alineada, alienada?[7]
Una progenitora que obstaculiza el contacto del NNA en común con el progenitor no conviviente sin motivo es obstrucción y es conveniente su rápida detección. Sin embargo, la obstrucción puede ser protección cuando hay antecedentes de violencia en el hogar. La investigación científica[8] [9] señala que los progenitores que han sido violentos durante la convivencia hacia la ex pareja tienden a emplear técnicas de control y crianza abusivos también con los hijos e hijas, pero hay un gran solapamiento de esta concurrencia. Debería determinarse, además, si el progenitor rechazado ha sido y es estable, capaz y comprometido con el cuidado del hijo. Discriminar estas situaciones puede ser una tarea muy compleja cuando no hay personal entrenado en el juzgado de familia para detectar abuso. Por ello, es de mayor relevancia no prejuzgar e investigar: ¿hay motivos razonables para el rechazo del progenitor? El progenitor denunciado ha sido estable, capaz, comprometido -esto en la práctica, no por su conducta en las comparecencias al juzgado- con el cuidado del hijo o hija? También es fundamental escuchar y evaluar al NNA, en particular, escuchar individualmente a la partes, estudiar el contexto de la denuncia o queja, tanto en la justicia civil como penal.
El tipo de investigación, los recursos disponibles y factores de la propia subjetividad del juzgador influirán en la sustanciación o no del caso: su formación profesional, su género, sus conocimientos sobre el abuso de niños y violencia de género, su ideología, la flexibilidad de la personalidad, sus experiencias de vida, la ética de la tarea, su grado de insight, su capacidad de empatía. Estos factores operan de modo no consiente y de modo más intenso cuanto más son negados[10]. Afortunadamente, las falacias del falso SAP han comenzado a ser advertidas y confrontadas a nivel local por máximas autoridades judiciales[11] [12].
El ASI y el incesto paterno filial en nuestra justicia
El número de denuncias crece cada año. La justicia, excedida en su capacidad de respuesta, actúa como puede y de manera imprevisible. Un número probablemente significativo de denuncias consideradas falsas son resultado de investigaciones insuficientes, información escasa, la aplicación del falso SAP o sucedáneos. Algunas de las denuncias consideradas ´no sustanciadas´ podrían aclararse con el seguimiento del caso. Con demasiada frecuencia las decisiones se basan en mitos, mala interpretación de los hechos, sesgo del evaluador, ideologías y paradigmas enceguecedores. El falso SAP ha encontrado apoyo en mitos, prejuicios de género y clásicos paradigmas invisibilizadores de las agresiones sexuales de NNA, vigentes en nuestra sociedad.
El falso SAP vino de la mano del “Backlash” en la Argentina. Ante el aumento de la visibilización del ASI en nuestra justicia desde finales de los ´90, surge en el 2000 una contraofensiva negativa y violenta hacia los derechos de los NNA y hacia las mujeres. La difusión local del falso SAP[13], fue origen y fuente de la literatura del “Backlash” en ASI, un contra movimiento social que se había dado con similares características en los países anglosajones. El “Backlash” en ASI es definido como una agresión[14] “Ocurre cuando una persona que trabaja en el campo del ASI u otro, es perseguida judicialmente, criticada en los medios, acosada por grupos o parientes, o atacada de mala fe, o de cualquier manera por su actuación, a través de declaraciones o publicaciones relativas a la temática o en un caso particular” (APSAC). En poco tiempo el falso ¨SAP¨ devino un best seller para la defensa local y sus peritos en casos de ASI, no solo en la Argentina sino también en países vecinos. El falso SAP y su ideología misógina puede ser además una respuesta ante vivencias de amenaza por la decadencia del patriarcado.
Contexto de la invención del falso ¨Síndrome de Alienación Parental¨[15]
En USA, por los ´80s surgió un dramático incremento de denuncias de ASI y negligencia infantil. Con más clase media denunciada y sus recursos económicos para financiar defensas fervorosas surgió el fenómeno del ´defensor experto´. Richard Gardner, médico psiquiatra, descollaba por sus críticas extremadamente agresivas contra el Sistema de Protección Infantil. Continuamente se refería en sus escritos a “madres histéricas”, “ex esposas vengativas” y “mujeres severamente perturbadas”. El antecesor del falso SAP era denominado el “Síndrome de la Mujer Maliciosa” o el “Síndrome de Medea”.
En 1987 Gardner acuñó el término “Síndrome de Alienación Parental” y afirmó: consiste en que un progenitor (80 a 90% de los casos la madre) intencionalmente aliena, programa al hijo o hija para que, sin causa, rechace al progenitor no conviviente. Postuló también en su falso síndrome SAP que la denunciante (generalmente la madre) tenía un ‘trastorno mental invalidante´ para ocuparse de los hijos/as, que el hijo o hija “difama viciosamente a uno de los padres e idealiza al otro” en respuesta al “lavado de cerebro” -de la madre 80 a 90% de los casos- y “por contribución de los propios niños/as”. Propuso como tratamiento lo que llamó la ´terapia de la amenaza´ que incluía separar al hijo o hija de la madre a la fuerza y castigar a ambos hasta que el hijo o hija “coopere” con las visitas.
Gardner se destacó por sus escritos sesgados hacia las mujeres, por su carencia de balance y de objetividad. Desarrolló su teoría mientras trabajaba como consultor, pagado por hombres acusados de incesto paterno filial, antes de su suicidio. En 1991 Gardner derramó un exacerbado criticismo sobre determinados/as profesionales. Gardner nunca brindó datos verificables ni explicó sus métodos. Se basó en casos anecdóticos y en sus experiencias personales. Publicó una escala, que él adujo servía para distinguir entre casos verdaderos de ASI de los falsos, que tampoco fue corroborada científicamente.
Consecuencias del síndrome falso SAP
Devino rápidamente una defensa exitosa en casos de abuso sexual intrafamiliar y en disputas por la custodia y régimen de visitas. Su aceptación acrítica llegó a tal grado que llevó a algunos juzgados de USA -y análogamente luego de su divulgación en la Argentina- a premiar con la custodia exclusiva a los padres denunciados, ignorando acusaciones de abuso, aun cuando eran profundamente creíbles[16].
Por aplicación del falso SAP los dichos de la víctima en maltrato y abuso sexual fueron convertidos en prueba de la programación materna. Gardner con su teoría contradijo la teoría del desarrollo infantil, los avances de la ciencia sobre el NNA como testigo y el conocimiento común por la experiencia cotidiana en la interacción con los y las niños/as. La invocación del falso SAP genera el cierre prematuro de las causas y brinda una cómoda y fácil salida a casos complejos en la justicia.
El SAP es un síndrome falso
La investigación empírica y metodológicamente desarrollada ha demostrado que el falso SAP es un ejemplo de “ciencia basura” por:
a) su alto contenido valorativo, retórico e ideológico
b) la vaguedad en sus conceptos
c) ser un “único talle para todas las medidas”
d) ignorar la información del caso singular.
Es preocupante que a pesar de haber sido rechazado por la comunidad científica nacional e internacional[17], el falso SAP sea invocado con frecuencia en nuestra justicia. Quizás debamos admitir que normas laxas en relación a los criterios de admisibilidad del testimonio experto que permiten que la “mala ciencia” influya en las decisiones judiciales. El falso SAP además habrá devenido ¿una salida cómoda y fácil frente a casos complejos?.
Desde el punto de vista epistemológico y en las ciencias sociales, el conocimiento es científico -señala en su libro ¨Las desventuras del conocimiento científico científico¨ del eminente profesor Gregorio Klimovsky- cuando ha atravesado -con éxito- condiciones predeterminadas[18]:
1) ha sido publicado en revistas de divulgación científica
2) ha sido revisado por pares
3) es verificable (comprobable)
4) ha sido determinado su tasa de error
5) ha alcanzado un grado de aceptación general.
El SAP no superó ninguna de estas pruebas. El ¨Síndrome de Alienación Parental¨ es falso porque es mera opinión, es creencia, no ha sido validado científicamente, no es auténtico conocimiento.
Sin embargo, este síndrome falso sigue siendo presentado como prueba forense creíble en nuestros tribunales aún cuando pervierte decisiones en la justicia en relación a los NNA: da forma a opiniones y decisiones que fallan en cumplir con las necesidades de los NNA. El falso SAP, un único talle para todas las medidas, ha devenido un instrumento por el cual se borran las particularidades de cada caso. No sirve para distinguir entre casos de ASI verdaderos y falsos, como deliberadamente se des informa al juzgador y el principio in dubio pro reo hace el resto.
La invocación del falso SAP como parte del testimonio experto o por la defensa debería ser declarado inadmisible en nuestra justicia, porque desvirtúa toda información adversa al imputado y daña a los NNA victimizados al llevar al juzgado a negar que las conductas y actitudes del NNA hacia el progenitor del que se queja de haber sido abusado tengan sostén real. El falso SAP aspira a ser la solución final por su discurso totalitario, excluyente de alternativas e individualidades. Emplear “ciencia basura” es una táctica común para defender delincuentes. Posiblemente su aceptación judicial derive además de una excesiva delegación del saber -por parte de los juzgadores- en peritos ´expertos´ que lo emplean sistemáticamente y cobran por dar opiniones predeterminadas, no por su tiempo profesional.
La ideología del SAP fomenta desigualdades y prejuicios de género y presenta numerosas fallas éticas.
Prescinde de si hay razones o no para que el NNA rechace a un progenitor. Niega entidad al testimonio infantil. Niega los avances de derechos del NNA víctima en la justicia. En la ideología del SAP, subyace una visión ´paranoide´ de la ex mujer: ella ha devenido ´alienadora´, ´maliciosa´, ´vengativa´. Este prejuicio de género se extiende a determinadas mujeres en su rol profesional y se emplea para descalificarlas. La invocación del SAP provoca el abandono prematuro de la investigación. El empleo del falso SAP impide que a través del acto de justicia, opere la función clínica reparadora del derecho. Emplear un síndrome falso, a sabiendas de que lo es, es falso testimonio, es mala praxis. Silenciar e invisibilizar a las víctimas obstaculiza su identificación ¿puede pensarse este silenciamiento, como señala Ana María Fernandez, como una estrategia cultural “protectora” del ordenamiento social en detrimento de las más débiles en la escala social?[19]. Es necesario tomar conciencia que los NNA abusados sexualmente, asimilados a maniquíes desnudos, quedan afectados -traumatizados- en su cuerpo, su mente, su sexualidad, su placer, su historia. Las secuelas mentales pueden extenderse de por vida.
Conclusiones
Hay necesidad de revisiones en el abordaje forense del niño, niña o adolescente en denuncias por maltrato, abuso sexual e incesto paterno filial para:
a) minimizar el trauma experimentado en su paso por la justicia civil o penal,
b) obtener evidencia de alta calidad,
c) revisar criterios de admisibilidad y la ética del testimonio ´experto´,
d) declarar inadmisible el ¨Síndrome de Alienación¨ por generar re victimización e impunidad,
e) protocolizar prácticas periciales acorde a su validez y eficacia probatoria,
f) poner al NNA y sus necesidades en el centro del proceso de justicia,
g) que los sistemas y procedimientos permitan a los niños/as y adolescentes víctimas tener los mismos derechos a la justicia como los adultos víctimas o los imputados.
Para ello es ineludible cuestionar saberes dogmáticos, asimetrías históricas y silenciamientos recurrentes. Ante la falta de pruebas suficientes en denuncias de maltrato, abuso sexual e incesto con NNA, debe primar el interés superior del niño o niña, su protección y cuidado. No propiciar medidas judiciales coactivas sin una previa revisión de la evidencia obtenida en el caso particular. Poner en práctica los derechos del niño/a victimizado/a y del adulto protector: a ser escuchados/as, al acto de justicia, a ser respetados/as en su voluntad y a vivir una vida sin violencia.
Implications for Child Development, Clinical Practice, and Forensic Process¨, Journal of Child Custody, Vol. 1(4)
2004,
http://www.haworthpress.com/web/JCC. 2004. The Haworth Press, Inc. D.O.I. : 10.1300/J190v01n04_04 49
violence and other forms of marital aggression: Links with children’s behavior problems¨. Journal of Family
Psychology, Vol 10(2), Jun 1996, 223234. USA. http://dx.doi.org/10.1037/0893-3200.10.2.223 (últ. vis. 04/16).
Fuente: Boletín N° 9 del Observatorio de Género en la Justicia