El dispositivo intrauterino (DIU) es el método anticonceptivo de bajo costo más eficiente, dentro de los métodos reversibles. La mayoría de los médicos de la región opinan de manera favorable en cuanto a sus beneficios y, sin embargo, no lo colocan en sus pacientes.

En el mundo, el DIU es el segundo método anticonceptivo más usado después de la esterilización tubaria, pero en América Latina y el Caribe sólo el 5% de las mujeres lo utiliza. Para conocer los motivos de este bajo uso, las ginecólogas Gabriela Luchetti, docente investigadora de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional del Comahue, y Mariana Romero, investigadora del CEDES- CONICET, indagaron entre los profesionales de la región sobre los conocimientos, actitudes y prácticas que tienen en torno a este dispositivo.
Las profesionales realizaron una encuesta regional, en el conglomerado urbano Neuquén/Plottier/Centenario, donde se concentra el 66% de la población de la provincia del Neuquén. Los proveedores de salud que se incluyeron en la encuesta son médicos generalistas, toco ginecólogos, residentes de medicina general, residentes de ginecología y obstetricia y médicas obstétricas, tanto del ámbito público como privado, que desempeñan un papel central en el asesoramiento, suministro, inserción y remoción de los dispositivos intrauterinos.
Entre los resultados de la investigación se destaca que 8/ 9 de cada 10 profesionales, opinó favorablemente acerca del DIU en sus aspectos generales: por su efectividad anticonceptiva, su seguridad, su costo- eficiencia, la facilidad para la inserción y la posibilidad de insertarlo en una mujer post parto o post aborto. Sin embargo, el 50% de los profesionales respondió que las mujeres no están interesadas en el método. Incluso, 4 de cada 10, consideraron poco o nada probable recomendar y colocar un DIU, a pesar de tener una opinión favorable sobre el mismo.
Al indagar acerca de las opiniones que pueden resultar en obstáculos para recomendar un DIU, sólo un 27% expresó preocupación por la falla del método ó por la posibilidad de perforación uterina en la inserción. De todos modos, esta proporción fue mayor si se toman las respuestas de los profesionales que ejercen su labor en el ámbito privado.
En cuanto a las prácticas profesionales, a pesar de que la mayoría respondió haber recibido entrenamiento para colocar un DIU y se auto percibió como bueno o muy bueno al momento de recomendarlo y colocarlo, el promedio de aplicación fue de menos de 10 DIU al año. “Esta frecuencia no permite conservar las habilidades para la inserción y podría tener un efecto negativo en la posibilidad de recomendar el dispositivo”, explicó Luchetti.
En cuanto a la provisión institucional del DIU, la mayoría de los profesionales respondieron que están siempre disponibles, incluso los insumos y el material estéril para insertarlo. Sin embargo, existen algunas barreras de acceso al método en relación a la exigencia de un exceso de controles, el uso de la ecografía como rutina, un mayor número de visitas al médico para la inserción, la necesidad de sacar turnos y de realizar trámites administrativos.
Por otra parte, un grupo importante de profesionales consideró poco probable ofrecer un dispositivo a mujeres con alta necesidad de un método seguro como son las mujeres solteras, las que nunca parieron, las menores de 20 años, las mujeres sin pareja estable o con HIV.
La conclusión más relevante de este estudio es que puso de manifiesto la contradicción que existe entre los conocimientos adecuados que tienen los profesionales, las opiniones favorables, la escasa referencia a preocupaciones u obstáculos y la efectiva recomendación e inserción que realizan del DIU en sus prácticas diarias.
Al respecto, la doctora Luchetti expresó que comenzaron a indagar entre los médicos sobre la utilización del DIU “porque a pesar de sus ventajas y de que existen programas nacionales que lo proveen en forma gratuita (Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable), se reporta una baja utilización y eso se traduce en una barrera para su promoción y acceso como método anticonceptivo”. Incluso a partir de la sanción de la Ley Nacional 25.673, también las obras sociales y prepagas deben cubrir el uso de anticonceptivos, incluido el DIU.
En lo que respecta a la relevancia de este tipo de estudios para la investigación en salud, las investigadoras plantean que aportó herramientas para comprender la relación de los proveedores de anticoncepción de la región y el dispositivo intrauterino, lo que puede constituir una base para implementar estrategias de intervención para mejorar el acceso al método y disminuir las barreras. Incluso, actualmente, están indagando las motivaciones más profundas de los proveedores con estudios cualitativos.
Qué es el DIU
El dispositivo intrauterino (DIU) es un método de contracepción, asequible, seguro, altamente efectivo y reversible. Su eficacia es comparable con la de la ligadura tubaria a 5 años de uso.
Permite ser usado en la lactancia, y en mujeres que fuman o que tienen riesgo cardiovascular. En general requiere pocos controles de parte de la usuaria y los proveedores. No interfiere con la espontaneidad de las relaciones sexuales y da autonomía y privacidad a sus usuarias.

El 60% de las usuarias está en China
El DIU se utiliza ampliamente en algunos grandes países como China, Corea, Egipto y Vietnam pero se usa muy poco en la mayoría de los países. El 60% de las usuarias de DIU está en China y sólo el 5% están en América Latina y el Caribe.
Fuente: Prensa.uncoma.com.ar