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Cámara Federal de Casación Penal
Las penas son de 11 y 10 años de prisión por trata de personas con fines de explotación sexual agravada. Los condenados trasladaban a las víctimas de Misiones a Caleta Olivia con falsas promesas de trabajo.

Los jueces destacaron que las víctimas eran vulnerables en virtud de su cuadro familiar, social y económico.
Los jueces destacaron que las víctimas eran vulnerables en virtud de su cuadro familiar, social y económico.

La Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por los jueces Ana María Figueroa (presidente), Mariano Hernán Borinsky y Gustavo M. Hornos, confirmó la condena de Celio Cándido Barrionuevo y Mercedes Elizabeth Valerio, dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Santa Cruz, a las penas de 10 y 11 años de prisión de cumplimiento efectivo -respectivamente-. Fueron condenados al ser encontrados responsables del delito de “Trata de Personas con fines de explotación sexual agravada de una mayor de 18 años, abusando de la situación de vulnerabilidad y por ser cometido por tres personas en forma organizada” en concurso real.
Se trata de un caso en el cual los imputados y una tercera persona -declarada rebelde-, bajo la falsa promesa de un trabajo en un restaurante de Caleta Olivia y abusando de la situación de vulnerabilidad de las víctimas, las trasladaron desde Misiones, solventando sus pasajes, a fin de explotarlas sexualmente en el prostíbulo denominado “Le Clab”.
Cabe señalar que una de las víctimas, menor de edad, arribó a Caleta Olivia a visitar a la encargada del prostíbulo mencionado y fue ella quien favoreció la prostitución en el negocio propiedad del imputado Barrionuevo. Los jueces destacaron que las víctimas eran vulnerables en virtud del cuadro familiar, social y económico al que pertenecen y las condiciones de adversidad en las que se encontraban, contexto que fue utilizado a sabiendas por los imputados para captarlas y trasladarlas desde su lugar de origen (Misiones) hasta el sur del país, para finalmente reducirlas a la situación de trata, es decir, explotarlas sexualmente en el prostíbulo propiedad de uno de ellos.
Fuente: La Opinión Austral

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