Siete deudas procesales en casos de Violencia Familiar

Admin
Por Admin octubre 31, 2020 19:11

Siete deudas procesales en casos de Violencia Familiar

Siete deudas procesales en casos de Violencia Familiar

Por Diego Ortiz[1]

I.- La necesidad de un análisis global del marco normativo

Siete deudas procesales en casos de Violencia Familiar

Siete deudas procesales en casos de Violencia Familiar

Una asignatura pendiente y constante en estos supuestos se presenta en la recepción del marco normativo internacional atinente al tema partiendo de los Tratados Internacionales Generales de Derechos Humanos, las Convenciones Internacionales CEDAW y Belem do Para, Recomendaciones generales de la CEDAW, Mesas de Seguimiento de la Convención, leyes de violencia familiar, leyes de violencia de género, decretos reglamentarios, etc.

Se debe propender a la interpretación dinámica de la ley de protección integral 26485 y su Decreto reglamentario 1011/2010 que no es la misma que tenía el momento de su sanción hace más de diez años. Los conceptos se van aggiornando progresivamente con las Recomendaciones generales de la CEDAW (como por ejemplo la nro. 35) y posteriores reformas legislativas (como por ejemplo la ley 27.533) que aclaran conceptos (como el del art 4 sobre violencia contra la mujer en razón del género y de una relación desigual de poder), incorporan tipos y modalidades de violencia como la política y el acoso callejero.

La sanción del Código Civil y Comercial viene a brindar entre otras cosas, un refuerzo de argumentos normativos para aplicar las disposiciones mencionadas en el procedimiento de violencia familiar. Los arts. 1 y 2 del Código Civil y Comercial de la Nación son como llaves para incorporar las Convenciones Internacionales e interpretar las leyes de protección contra la violencia familiar y de género.

Los arts. 705 al 711 incorporan los principios procesales en las relaciones de familia como una forma de aportar lineamientos adjetivos unificadores para todos los procesos de familia, más allá de lo previsto procesalmente en cada jurisdicción. La búsqueda de formas de relacionar los principios procesales con el procedimiento de violencia familiar, como por ejemplos los principios de inmediación, economía, oralidad y oficiosidad.

II.-La denuncia como instrumento de protección

Los y las profesionales deben entender que la denuncia de violencia familiar no es solo un trámite escrito sino que es un instrumento de resguardo y/o protección de los derechos de las mujeres que solicitan una medida cautelar, un freno, un coto.

III- Abrir fronteras específicas del estudio de las medidas

A esta altura de la recepción social y cultural de la temática no podemos pensar que las medidas en el procedimiento de violencia son como cualquier otra medida, sino que las mismas son especiales no solo en sentido procesal sino sustancial, es decir por el fondo de la cuestión. Se debe tomar en cuenta, entre otras cosas:

Las 100 Reglas de Brasilia sobre Acceso a la Justicia incluyen a las mujeres como personas en condición de vulnerabilidad. Este concepto no debe servir para victimizar y/o minimizar a la mujer sino para dotarla de herramientas normativas y operativas especiales frente a la violencia impetrada. Un ejemplo de esto se da con la protección de las mujeres mayores, en donde para la concesión de una medida se debe tomar el marco normativo general de las leyes de protección contra la violencia en razón de ser mujer y la Convención Interamericana de Protección de los Derechos humanos de las personas mayores.

La medición de la urgencia que amerite una medida es otra de las cuestiones a tener en cuenta por el o la profesional. A primera vista, parecería que el término “urgencia” no es un concepto del derecho sino de otras disciplinas, esto es discutible dado la existencia de los procesos urgentes, etc. Sin embargo esta aclaración no quita que en supuestos de violencia de género la urgencia no sirva como uno de los elementos centrales para intervenir, como si fuera un medidor de temperatura del caso.

Si se plantea el tema de las medidas de protección, seguramente se hablara acerca de la capacidad que las mismas puedan proteger a la persona denunciante. Otro de los conceptos que están en juego en la mesa de intervención es el de eficacia de las medidas, es decir la capacidad que las mismas produzcan un resultado efectivo, el de amparar a las personas frente a cualquier situación de violencia que se pueda desencadenar en el futuro.

IV.-Reinterpretación de las medidas especificas

Una vez que comprendemos sobre la importancia de estudiar los aspectos particulares de las medidas de protección. Debemos dar paso al estudio específico de cada  medida. Un ejemplo de ese estudio específico es el de delimitar una medida de prohibición de acercamiento de la de contacto para su estudio individual. Una es el freno físico y la otra es el psicológico. La prohibición de contacto es una medida que no surge expresamente de las leyes sino de la incorporación de las nuevas tecnologías, como las redes sociales, servicios de mensajería, etc. Otro ejemplo de la especificidad, se da con la medida de los alimentos provisorios en contexto de violencia familiar que no es lo mismo que un proceso autónomo de alimentos.

  1. La posibilidad de modificar la medida

Una de las deudas con respecto a las medidas, es que estas no quedan cristalizadas en un solo momento (como el posterior a la denuncia) sino que se deben adaptar a las situaciones de violencia que podrían acaecer y una vez que aparecen dando lugar a la ampliación, modificación y/o prorroga.

Con respecto a la ampliación, puede suceder que el escenario actual requiera que la medida se extienda a otra persona del grupo familiar involucrada en esta último escenario. Con respecto a la modificación, se podría dar el supuesto que la medida adoptada inicialmente carezca de practicidad en el presente. En relación a la prórroga, se puede presentar el supuesto en el que es necesario extender el plazo ya que al resuelto anteriormente no es suficiente.

VI.-El control del cese o levantamiento de la medida

Una materia pendiente con respecto a este tema es empezar a buscar argumentos jurídicos y de otras disciplinas para evitar la concesión directa de la solicitud de levantamiento de las medidas de protección en este procedimiento. La primer pregunta que se suele hacer es. Como operador u operadora del derecho o profesional de otra disciplina, ¿Debo controlar la solicitud de la mujer y/o denunciado del levantamiento de la medida? La respuesta afirmativa y protectora prevalece, la de verificar mediante intervención profesional la existencia de riesgo previo a dar lugar al cese de la medida.

Este es un tema en donde se juegan diferentes conceptos e interpretaciones como el de capacidad para ejercer un derecho, la autonomía para poder decidir, la responsabilidad internacional de los Estados partes para proteger a la mujer, etc. En primer término que la mujer sea capaz para ejercer un derecho como el de peticionar levantar la medida que inicialmente solicitó no significa que el Estado por medio del poder judicial, no deba resguardar su integridad psicofísica al estar anoticiado de los hechos de violencia ejercidos hacia ella.

Con respecto a la autonomía que tiene la mujer para poder decidir si levantar o no una medida de protección, debemos ponderar que la decisión que toma puede estar diezmada por la situación y/o contexto de violencia vivido. Ahí debe estar la verificación profesional que la decisión tomada está dotada de libertad.

Por otro lado, la respuesta afirmativa de controlar el cese prevalece dado el compromiso internacional que asume la República Argentina al ser parte de las Convenciones Internacionales CEDAW y Belem do Para.

VII.- El incumplimiento de las medidas de protección

Otra de las asignaturas con respecto a las medidas y relacionado con la eficacia de las mismas es entender que incumplir una medida, agrava la situación denunciada inicialmente porque es una transgresión que realiza el denunciado notificado a la autoridad judicial. Esta distinción debe ser un elemento para tomar medidas, instar a la actividad institucional, etc.

Como cierre, debemos trabajar de manera conjunta en la construcción de soluciones que pemitan remover los patrones socioculturales, visibilizar la relación desigual de poder y frenar la violencia.

 

[1] Abogado, Profesor Universitario en Ciencias Jurídicas, Especialista en Violencia Familiar, Director de la Revista de Actualidad en Derecho de Familia de Ediciones Jurídicas, autor de obras y artículos de su especialidad.

 

Género y Derechos HumanosDDF

Admin
Por Admin octubre 31, 2020 19:11
Escribir un comentario

Sin comentarios

No hay comentarios aún!

Todavía no hay comentarios, pero puede ser el primero en comentar este artículo.

Escribir un comentario
Ver comentarios

Escribir un comentario

<

SUSCRIPCIONES

Publicidades

Facebook