Los chistes machistas y el gran pacto entre varones

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Por Admin mayo 31, 2017 12:44

Los chistes machistas y el gran pacto entre varones

Una de las tareas más difíciles que tenemos por delante quienes luchamos contra el sexismo es romper, o por lo menos hacer algunos agujeritos, a ciertos pactos de silencio y complicidad que existen entre varones, contamos con algunos aliados para ello- cada vez más por cierto- pero aún muy tímidos.
Por Romina Zapata Tommasiello*
para Diario Digital Femenino
Lo que sucede con el envío permanente y casi mecánico de chistes machistas por whatsapp implica para nosotras un desgaste de energía importante.Muchas veces hacemos como si no los viéramos, porque no hay cuerpo ni cabeza que aguante tantos frentes de batalla, pero otras veces es imposible ignorarlos, por la altísima cuota de humillación y burla que con ellos se reproduce.
El tema es que cuando levantamos la voz para repudiarlos no faltará quien diga: “no tenés humor”, de esta manera se desliga de toda responsabilidad y parece que el problema es de quien recibe y no de quien reproduce la violencia en su modalidad simbólica. Y no, lo que no tengo es ESE humor, el que me quiere disciplinar, el que atrasa tres siglos. Porque como todo el mundo sabe el humor puede ser una herramienta muy potente para generar reflexiones, críticas y acciones (tal es el caso del humor negro, ácido, o la sátira política, por ejemplo); pero cuando el emoji de la carita que ríe hasta las lágrimas aparece así sin más, nada de eso está presente.
Tampoco faltará quien te pida que no te enojes, que es mejor ignorarlo. Imaginemos por unos segundos cómo sería la historia de las mujeres si en vez de la denuncia hubiéramos tomado el camino de la indiferencia….
Y por supuesto también alguien dirá que estamos a la defensiva. Pues claro que sí, es que no hay otra forma de sobrevivir a esta cacería. Y en todo caso si hay un sector que debe asumir la actitud de la defensa es porque del otro lado hay un ataque constante.
Lo que más me preocupa de esta situación es que los varones que no se sienten representados en la masculinidad dominante aun no lo expresan a viva voz, en este caso en el grupo de wthasapp. Por privado manifiestan su repudio, pero respetan el pacto implícito, histórico y poderoso de los otros machos que se festejan entre ellos.
Muchas veces he participado y realizado charlas sobre Nuevas Masculinidades, cuando las organizamos las agrupaciones de mujeres unos pocos varones vienen y se llena de chicas que quieren formarse sobre el tema. Hace poco estuve en una que organizó un varón, el curso se llenó de pares. Lo que el disertante expuso fue el ABC de la teoría feminista, nada nuevo para nosotras, nada que no hayamos dicho en cientos de talleres; sin embargo cuando la enunciación se hace desde la corporalidad que detenta el poder tiene otra llegada, posibilita otra escucha, nuevamente queda expuesto el funcionamiento de la cofradía masculina.
Me pregunto si alguna vez los varones que mandan el chiste machista de cada día se detuvieron a pensar: ¿qué impacto tiene ese discurso en nuestra subjetividad?¿y en la de ellos? Porque nadie es inmune al patriarcado. Esta vez lo que rebalsó mi paciencia era la imagen de un grupo de varones de pie con un grupo de mujeres arrodilladas frente a ellos y un texto que decía: “mujeres pidiendo perdón por sus errores a sus maridos antes de la cena de navidad. Como se van perdiendo las buenas costumbres!”. No podemos ser indiferentes a semejante agresividad disfrazada de humor, la costumbre que se debería perder es la de maltratar.
En general se justifican diciendo que no era con mala intención, pero es que es justamente eso lo que se debería poner en cuestión, cuál es la intencionalidad de esos mensajes, porque más allá de la intención de una persona en particular,  en la elaboración de este supuesto chiste ya hubo una, una que es funcional a la sumisión de las mujeres.
Siempre que manifiesto mi total repudio a estos mensajes las reacciones de los varones son diversas: algunos se animan a pedir disculpas (los menos), otros siguen debatiendo por horas, otros se enojan y amenazan con abandonar el grupo,está el que se da el lujo de ofenderse y otros permanecen en silencio, pero me juego la cabeza que algo les genera, algo se mueve. Por eso mirar para otro lado, no contestar, no expresar, nunca debería ser la mejor opción y en esto también hago un llamamiento a las mujeres que la dejan pasar, la tolerancia social para estos discursos está disminuyendo, hay que decir de qué lado queremos estar.
El machismo no es mi idioma, el silencio y la indiferencia tampoco.
 
*Lic. Comunicación Social. Integrante de Mumalá

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Por Admin mayo 31, 2017 12:44

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