La rectora del Carlos Pellegrini habilita el uso del lenguaje inclusivo en clase

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Por Admin marzo 5, 2019 21:00

La rectora del Carlos Pellegrini habilita el uso del lenguaje inclusivo en clase

Ph Silvana Colombo

La primera rectora al frente del colegio Carlos Pellegrini habilita a los profesores a usar el lenguaje inclusivo en sus clases

Por Soledad Vallejos

Apenas sube las escalinatas de ingreso al edificio, sobre Marcelo T. de Alvear y Riobamba, Ana Barral (55) saluda a casi todos los que se le cruzan en el camino. No es una figura desconocida en la Escuela de Comercio Carlos Pellegrini, donde da clases desde hace 29 años. Pero al saludo rutinario de siempre se le suma una felicitación especial, que nadie pasó por alto durante estos últimos días al toparse con esta profesora de Ciencias Naturales, que hoy se convirtió en flamante rectora: la primera mujer en la historia de la institución en ocupar el máximo cargo.

Asume su nuevo rol como “un gran desafío” y sin ningún tipo de experiencia en gestión, una circunstancia que asegura no la amedrenta. A diferencia del rector saliente, Leandro Rodríguez, que en su paso como alumno del Pellegrini presidió el centro de estudiantes y luego fue vicerrector de la institución durante varios años, Barral siempre estuvo dedicada a la docencia, al frente de una clase. Y aunque ahora será la principal autoridad de la escuela, sorprende con la noticia de que no abandonará la cátedra de biología. “Voy a seguir dando clases, en uno o dos cursos de primer año del turno tarde, y creo que el ejercicio de seguir recorriendo los pasillos como profesora y no perder el vínculo directo con los alumnos puede aportar otra mirada a la gestión”, opina.

En el que será su despacho -una sala con gran ventanal a la calle al que observa aún con ojos de extraña e insiste en que es demasiado grande- Barral confiesa que uno de los principales objetivos de su mandato es la implementación de manera transversal de la ley de Educación Sexual Integral (ESI), de 1° a 5° año. “Hay docentes que ya trabajan de esa manera, pero hay que entender que la ESI no está solomente relacionada con la anticoncepción. Se trata de los derechos sexuales, reproductivos, decisiones y perspecitva de género”, señala, y refuerza su compromiso firme con las diversas cuestiones vinculadas a esta problemática.

En un contexto convulsionado por denuncias de acoso y violencia, Barral no omite el caso reciente de su colega, el profesor de biología Renato Ristori, que fue apartado de la institución después de que un grupo de padres lo denunciara por publicar en su muro de Facebook un meme de contenido sexista, con la cara de una de sus alumnas, de 17 años, a la que ridiculizaba y trataba de feminazi.

“Se aplicó el protocolo de violencia de género de la UBA que rige para nuestro colegio, y son este tipo de episodios los que realmente me preocupan. Algo así nunca debería haber sucedido, por eso tomamos la decisión de seleccionar a un referente externo que trabaje exclusivamente sobre estos temas, porque lo más importante es dar respuestas rápidas, tanto a nivel administrativo como de contención individual”.

En una institución donde su nueva rectora habilita a los profesores a utilizar el lenguaje inclusivo en sus clases, ya sea de manera oral o escrita, el episodio de Ristori refleja, según Barral, “la difícil tarea de deconstruir el patriarcado que pesa sobre nuestra sociedad”.

La rectora del Carlos Pellegrini habilita el uso del lenguaje inclusivo en clase
Barral enfrentará el desafío de las tomas Fuente: LA NACION – Crédito: Silvana Colombo

Diálogo vs. tomas

Con respecto a las tomas, los días sin clases y los reclamos de los estudiantes que inician su vida política dentro del colegio, Barral aspira a promover el debate y el diálogo para resolver situaciones conflictivas.

El año pasado, el Carlos Pellegrini marcó un récord de días de clases perdidos, y en septiembre último hubo casi 30 establecimientos de educación media tomados en protesta a la reforma educativa que impulsaba el gobierno porteño en la Ciudad de Buenos Aires. Si bien dicha medida no alcanzaba a los colegios preuniversitarios, como el Carlos Pellegrini y el Nacional Buenos Aires,

“No me preocupa que se discuta de política dentro de las aulas, eso es parte de nuestro colegio, como formadores de estudiantes con pensamiento crítico, con gran capacidad de reflexión y un enorme prestigio -apunta-. Soy consciente de que las cosas que suceden aquí dentro son como una caja de resonancia en temas vinculados tanto a lo académico como lo social. Por eso, en referencia a las tomas, creo que nos debemos un gran debate. Estoy convencida de que existen otras posibilidades de lucha y de resolución alternativas a una toma, que siempre considero como la última instancia”.

  • Ana Barral
  • 55 años
  • Trabaja como profesora de Ciencias Naturales hace 29 años
  • Hoy asume la rectoría del Carlos Pellegrini en un acto histórico, al convertirse en la primera mujer en dirigir la institución educativa

 

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Por Admin marzo 5, 2019 21:00
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2 Comentarios

  1. Leonel Cabello marzo 15, 21:56

    El castellano ya es inclusivo.

    Los seudoinclusivistas inútilmente tratarán de buscar la solución al problema de género gramatical en la modificación morfosintáctica por una letra, es la estulticia de las estulticias que a nada conduce.

    La simple y original estructura de género gramatical castellano son tres, de los cuales sólo mencionaremos dos:

    1.- Masculino (e, o).
    2.- Femenino (a, i).

    De manera que usar la «e» como inclusivo o neutro no da resultado, es contradictorio, vuelven a caer en el masculino estructurado.

    La solución al género gramatical neutro está por otro lado y no por los caracteres ya mencionados aquí «e, o», «a, i».

    Y si alguien viene con su lenguaje seudoinclusivo (@, x, *, e) automáticamente es repelido, porque no es propia de la lengua castellana, simplemente porque no cabe en el inmutable patrón gramatical del castellano, cuyos signos mencionados ya están estructurados para tal oficio y no para uso del seudoinclusivo.

    No hay necesidad de usar ese lenguaje seudoinclusivo (@, x, *, e). Hacerlo es señal de debilidad para quién lo use, por el solo hecho de dejarse llevar con la moda fatua dementes.

    La incorporación de los signos (@), (x), (*), (e) como inclusivo no funciona, dado que en el idioma castellano la vocal «e» es naturalmente masculino, (x, @, *) son impronunciables, y es que la gramática de la lengua castellana está casi perfectamente estructurada sin dar más cabida para todos aquellos atrevidos que intentan deformarla.

    Con el cambio morfosintáctico (e) no se consigue la igualdad, ni la equitatividad, ni peor aún la integridad.

    La reformación del idioma va mucho más allá y que nada tiene que ver con la inaceptable idea del lenguaje seudoinclusivo.

    Para los indignos que incentivan el lenguaje «inclusivo que se expresan con duplicación y triplicación (os/as), (os, as, es», «seudoinclusivos que usan (@, x, *, e)» y «colectivos (estudiantado, profesorado, alumnado, etc.)»; todas las puertas están cerradas, menos una, La GRAMÁTICA CASTELLANA (Ortología, Analogía, Sintaxis, Ortografía). Es claro que si se arrepienten aunque sea en el último instante podrán ser ayudados a fin de enmendar sus errores por atrevidos intentando deformar el idioma.

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    • Admin Autor marzo 18, 14:34

      Con una vez que envíe el mensaje está bien. Disculpe la demora en probar. estas semanas estuvimos desbordadas. Gracias!

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