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Un grupo de ocho mujeres, varias de ellas jefas de hogar, formaron la cooperativa de producción de bloques «Fuerza de Mujer» alentadas desde la comuna, la Provincia y la Nación. Aspiran a insertarse en la producción de insumos y, por medio de un convenio, acceder a lotes sociales y levantar sus propias viviendas. También, el municipio accionó en pos de oportunidades para desocupadas a través de contratos de pintura en el plan Mi Casa, y una beca de formación profesional para que, a modo de entidad solidaria, fabriquen baldosas.

Ayer, Norma, Mónica y Marina, integrantes de la cooperativa hablaron con LA ARENA. «Nuestro lema es detrás de cada mujer hay una historia que la hizo fuerte. Y no es para menos ya que las ocho tenemos una historia, con muchos capítulos que nos atravesaron en distintas etapas de nuestra vida, madres muy jóvenes, violentadas, sin derechos, con muchas carencias afectivas y económicas, dejando en el camino inocencia y sueños por cumplir, la terminalidad de la escuela primaria y secundaria, entre otras, y la búsqueda de una vida mejor», fueron los motivos y objetivos por los que parió la asociación.

Contaron que «el 28 de julio de 2021 nos juntamos con el objetivo de aprovechar una mano tendida por el intendente (Guillermo Farana – Santa Isabel) para comenzar este sueño a través de una cooperativa, de no sólo producir bloques con aspiraciones económicas, sino también construir nuestra casa, que es una necesidad básica de todo ser humano».

«La mayoría de nosotras somos jefas de hogar a cargo de nuestros hijos, que con muy poco dinero debemos llegar a fin de mes y no queremos más esto. Nuestra idea es trabajar y nuestro lema es compromiso y responsabilidad. Sabemos que no es fácil, pero tampoco imposible, por eso cada día vamos haciéndonos más fuerte y con la convicción de que esto es lo nuestro», añadieron.

Mujeres formaron una cooperativa de producción de bloques - Imagen ilustrativa
Mujeres formaron una cooperativa de producción de bloques – Imagen ilustrativa

Pyme institucionalizada.

El emprendimiento está en postrimerías del inicio de la producción. «Ya han pasado algunos meses y hemos crecido en conocimientos sobre la organización y puesta en marcha de una cooperativa. Por ejemplo a través de capacitaciones que permiten no sólo el uso de tecnicismos propios sobre el trabajo cooperativo, sino ampliar nuestro horizonte laboral, sobre todo en aquello que se encuadre dentro del rubro de la construcción», afirmaron.

«Con el apoyo y asesoramiento del contador Fabián Bruna y la abogada Erica Milano, funcionarios de la Subsecretaría de Cooperativas de La Pampa, hemos presentado toda la documentación para obtener la matrícula ante el Inaes (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social) dependiente del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, esto nos va a permitir obtener ayuda económica y expandir nuestra producción, y en la compra de herramientas y maquinarias», indicaron.

«Queremos transformarnos en una cooperativa modelo y poder vender nuestro producto no sólo al ámbito privado sino también al Estado, de hecho, al estado municipal ya le estamos haciendo nuestros aportes», agregaron.

En el contacto surgieron otros datos. «Por convenio, la municipalidad nos ha entregado una máquina bloquera y algunas herramientas para comenzar, pero el resto lo hemos puesto nosotras, por ejemplo, la hormigonera para preparar la mezcla con la que se hace el bloque nos la prestó el papá de una de las chicas, y así cada una va aportando distintas herramientas, como palas, baldes de albañil, cucharas, alargues, manguera, entre otras. La comuna también comprará la producción a cambio de los terrenos para la construcción de las casas de cada una de las cooperativistas», agregaron.

Finalmente, aclararon que la entidad está abierta a quien quiera participar. «Nos hemos propuestos sumar a más mujeres, como asociadas, que compartan nuestros ideales para ayudarlas no sólo en lo económico sino también en lo social y cultural, a través de capacitaciones y reuniones permanentes en las que se vea reflejado la empatía y el compañerismo», expresaron.

Propuestas municipales.

Siguiendo en ámbito laboral «el gobierno municipal decidió incorporar mujeres en una cuadrilla de barrenderas las cuales se encargan de mantener limpias y ordenadas distintas calles del pueblo. Ante la necesidad laboral, social, esta cuadrilla se fue organizando de forma rotativa con distintos grupos de mujeres dando la posibilidad de trabajar quincenalmente a cada una de ellas, siempre dentro de un marco legal respetando ciertas obligaciones como por ejemplo mandar sus hijos a la escuela, garantizar la alimentación de los mismos entre otros», comentó el intendente Farana.

«En ese mismo momento también surge por necesidad la capacitación en pintura de casa en interior y exterior a cuatro mujeres más. Las cuales se encuentran haciendo la pintura de las siete casas del Plan Mi casa, como así también en la terminal de ómnibus», amplió.

Farana también reveló otro espacio femenino. «Ante la demanda laboral, y viendo formas de organización, surge la cooperativa en la cual a partir de noviembre el municipio otorgó cinco becas de formación profesional para la producción de baldosas con maquinarias, moldes y material, provistos por el municipio», dijo.

Finalmente el jefe comunal adelantó que desde el municipio alientan otra cooperativa para fabricar aberturas. «La idea es que estos grupos en un futuro se constituyan como Pymes para brindar precio y calidad no sólo al estado municipal, sino también al sector privado», concluyó.

 

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