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En diálogo con Cronica.com.ar, la periodista y psicóloga Liliana Hendel señaló que el feminismo no acarrea efectos adversos sino que son los que ven vulnerados los privilegios que acarreaban quienes le dan dicha connotación.

La denuncia de Thelma Fardín fue un cimbronazo para muchos. Fue una sacudón para cientos de mujeres que hurgaron en los más profundo de su pasado para revelar abusos de su infancia o adolescencia. Del mundo del espectáculo de quienes son ajenas a éste. Porque el abuso atraviesa de modo transversal estratos sociales, trabajos y profesiones.

Para los hombres también hubo un sacudón. Entre la ironía y la seriedad plantean que ahora «la calle esta peligrosa para nosotros aún para los hombres que guardamos una honestidad desde nuestro nacimiento». Esa frase es parte de un mensaje que circula por Whatsapp y que alerta sobre las nuevas actitudes que deben adoptar los hombres ante esta «rebelión» feminista que en algún punto los alerta. En otro, los preocupa.

¿Es esta conducta defensiva de los hombres, acaso, una contraprestación negativa de un feminismo exacerbado? Para Liliana Hendel esta actitud no responde al hombre. El que habla es el macho, herido en su pérdida aparente de derechos sobre las mujeres. Liliana es psicóloga y periodista, de profesión y feminista por convicción.

«La reacción negativa es del machismo y no del movimiento de las mujeres. Ellas ocasionan que las jovencitas hagan y hablen lo que sus abuelas y madres no pudieron», describe. «No creo que haya aspectos negativos en el movimiento de mujeres. Como todo movimiento social hacia los derechos, no importa cual sea, lo que produce como respuesta es la reacción de enojo de quien tenía privilegios hasta ese momento», ahonda.

El mensaje que circula por Whatsapp

«En Argentina, el movimiento de mujeres es heterogéneo, orgánico y fuerte. Y eso quedó demostrado en el Multiteatro, cuando todas las mujeres presentes, de diferentes inclinaciones políticas y edades, se reunieron para apoyar la denuncia de Thelma», describe.

«Eso produce en la sociedad machista una reacción de los machos no de los varones. No todos los varones son machos. No todos piensan así, eso es una salvedad», dice con convicción por los mensajes como el que se hizo viral en la mensajería instantánea de los celulares.

Para cerrar su idea, Liliana cita a Enrique Stola, médico psiquiatra, feminista y acérrimo defensor de los derechos humanos: «Una cosa es la reacción de lo machos y otra cosa es la reacción de la sociedad democrática que apunta a mejorar la calidad de los derechos». Tanto él, como Liliana separan las aguas. El movimiento de mujeres despierta en las mujeres ánimo y valentía para denunciar. En la sociedad machista, el miedo a ser desenmascarados.