la trata de personas

“La esclavitud del siglo XXl”, es el negocio que mueve más dinero tras el tráfico de drogas y armas de acuerdo a un informe de Policía Nacional en España.

La llegada de la covid-19 no ha hecho más que aumentar los riesgos de niños, niñas y adolescentes de poder caer en las redes de trata de personas.

Cada 30 de julio de cada año, el mundo occidental parece pararse por un instante para prestarle atención a la trata de personas.

Los  datos de Naciones Unidas nos señalan que un 65% de las personas que son traficadas, son mujeres y una tercera parte son menores de edad.

La trata de personas: un delito aberrante que es necesario erradicar
La trata de personas: un delito aberrante que es necesario erradicar

Por Daniel Héctor Saban*
@danielhectorsa3

Dificultades económicas, pocas oportunidades sumado al cierre de las escuelas que aún continúa en muchos países del mundo, son factores determinantes por las cuales millones de menores de edad son víctimas de violación de sus derechos, sin poder escapar y con la necesidad de ser escuchados.

La situación debe abordarse con urgencia, para que la sociedad tome conciencia de la gravedad de la misma requiriendo un compromiso mayor por parte de todos los componentes de la comunidad.

La trata tiene muchas caras, cómo la explotación sexual, el trabajo forzado o la obligación de realizar actividades delictivas, entre otros. En definitiva, estamos hablando de una de las peores y más crueles vulneraciones de los derechos de las personas de niños y niñas a quienes les impide crecer en un entorno afectivo seguro.

El Informe Global de la Trata de Personas de Naciones Unidas comunica que al menos 21 millones de personas son víctimas de trata. Sin embargo, al ser un delito que se produce en la clandestinidad, es posible que existan millones más. Las personas afectadas por la pobreza, los conflictos y los desastres ambientales son las más vulnerables de ser víctimas de la trata.

La llegada del covid-19 ha aumentado los riesgos de que niños, niñas y adolescentes puedan caer en las redes de trata de personas. A esta situación habría que sumarle un factor que ya estaba presente antes del arribo de la pandemia pero que ahora está adquiriendo un peso más significativo cómo lo constituye internet y la conectividad.

Las redes conforman una ventana muy amplia al mundo, con posibilidades de conexión con personas de distintos lugares del universo. Mientras personas navegan por la red, son acechadas por los tratantes que vigilan sus movimientos activando estrategias para captarlas. Los estados tampoco están actuando con agilidad al momento de proteger a las infancias y adolescencias de los abusadores.

El objetivo que moviliza a las organizaciones criminales se halla orientado a  explotar sexualmente a las mujeres, las cuales durante la pandemia han visto desmejorar su situación.

Con la propagación del virus y las restricciones impuestas como los confinamientos domiciliarios, las mujeres han debido abandonar los lugares públicos para instalarse en departamentos clandestinos, esencialmente durante los periodos en donde los contagios fueron masivos.

Fue en esos estadios donde han quedado más expuestas a los abusos, incrementando sus vulnerabilidades. Al tener más dificultades para ejercer sus actividades se han extendido sus tiempos en cautiverio porque tardaban más en poder abonar los peajes, o sea los dineros que supuestamente abonaron sus captores para traerlas desde sus países de origen.

Natalia Masse, responsable del programa TEH de la Fundación APIP-ACAM, coincide en afirmar que durante la pandemia la explotación ha estado más encubierta. Pasados los meses más crudos, varias mujeres ya han retornado a los andenes.

La Trata de Personas en España

En España el artículo 117 bis penaliza la captación en su país de origen y su posterior traslado a la Península, si es efectuado con violencia, coacción o aprovechamiento por una situación de vulnerabilidad. Una vez movilizada, con la finalidad de explotarla sexualmente, laboralmente, obligarla a cometer delitos, vender sus órganos o bien someterla a un matrimonio forzado, se consuma lo denominado cómo trata de personas, habiendo denotado en los últimos tiempos también un pronunciado crecimiento de hombres traficados.

Los Mossos avisan asimismo que existe un boom cannábico, que ha convertido en algo frecuente la trata de personas con la finalidad de delinquir en plantaciones de marihuana. Se comenta que fueron rescatados varios ciudadanos chinos que al ser liberados no tenían conocimiento del motivo por el cual quienes los sacan del infierno usaban mascarillas.

Natalia Masse, comenta que, según  su experiencia, la mayoría de los rescatados desean seguir viviendo en España.

Algunos datos

En el año 2018, hubo alrededor de 50.000 víctimas de la trata de personas y fueron 148 países los que denunciaron su existencia.

Un 50% de las víctimas detectadas fueron objeto de trata con fines de explotación sexual, y el 38% fueron explotados para realizar trabajos forzados.

Las mujeres son las principales víctimas.

Las niñas conforman un 19% de todas las víctimas de trata. Uno de cada tres damnificados detectados es niña o niño.

Las mujeres constituyen un 46% de las afectadas.

Las niñas esposas

 En el mundo se calcula que hay cerca de 650 millones de niñas-esposa y que existen cerca de 10 millones próximas a ser casadas a consecuencia de la pandemia. Estas cifras fueron suministradas por un informe de World Vision.

En 2020 se registró el porcentaje mayor de incremento de los matrimonios con niñas de los últimos 25 años.

Mona Alka, especialista en protección infantil, de Unicef Africa, sostiene que: “Las estrictas medidas de contención, al inicio de la pandemia llevaron a un aumento de las amenazas para la seguridad y el bienestar de las niñas y las mujeres. Esto incluye matrimonio infantil, la mutilación genital femenina, la violencia de género, el abuso, la negligencia y la exclusión social”.

El matrimonio precoz tiene consecuencias inmediatas y permanentes y expone a las niñas a ser víctimas de la violencia doméstica, los embarazos precoces y no planificados, creando un abismo entre estas chicas y su educación.

Según un estudio de la ONG Girls Not Brides, comprobó que las jóvenes que contrajeron matrimonio antes de la mayoría de edad eran más propensas a creer que era aceptable que un hombre golpeara a su mujer.

Henrietta Fore, la directora ejecutiva de Unicef, en el Día de la Mujer, afirmó que: ”si reabrimos las escuelas, ponemos en marcha leyes y políticas eficaces, garantizamos el acceso a los servicios sanitarios y sociales, incluidos los servicios de salud sexual y reproductiva y adoptamos medidas integrales de protección social para las familias, podremos reducir significativamente el riesgo de que se prive a las niñas de su infancia debido al matrimonio”.

 Originada en antiguas prácticas y tradiciones patriarcales el matrimonio con niñas sigue siendo una práctica generalizada en África, Asia, y Oriente Medio. En Níger, las niñas y adolescentes están casadas en un 76% antes de cumplir sus 18 años. En 2019  se estipulaba que alrededor de 12 millones de niñas menores de edad contraen matrimonio cada 12 meses.

El casamiento temprano ocasiona mayores tasas de violencia psicológica y doméstica, conduciendo a problemas relacionados con la salud mental a veces vinculada con una muerte prematura.

Debemos reivindicar el derecho a la libertad de las personas objeto de trata para que este flagelo sea definitivamente erradicado de nuestra sociedad.

(*) Columnista de Diario Digital Femenino
danielhsaban@hotmail.com

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