Te estaré esperando en mi casa, como en la de mis vecinas, mis familiares, en España toda, pues el mundo entero ya sabe que las mujeres nos hemos grabado a fuego “Juana está en mi casa”, y es hoy por ti, y mañana lo será por todas las Juanas que buscan proteger a sus hijos de progenitores maltratadores, violentos y abusadores.
Por Norma Graciela Chiaparrone
Corre Juana, corre, porque en esta carrera no estás sola, nunca más estarás sola, ni tú ni las otras madres protectoras que deben desobedecer con todo su derecho la ley injusta, y las decisiones judiciales de una magistratura que usa el poder de la toga para mantener sus privilegios, y servir a los poderosos.
Corre Juana, corre, que la sororidad feminista hoy está al tope, y porque no eres tú, ni yo, ni aquellas otras, ni ellas, somos todas dando batalla contra el patriarcado, que ha propiciado, alentado y protegido la violencia contra las mujeres, y ahora usa a nuestros hijos e hijas para someternos, para doblegarnos, para mantenernos en un continuo estado de dominación para su misógino provecho soez y fraudulento.
Corre Juana, corre. Esta carrera se gana o se gana, no entregaremos nunca más deshechas en lágrimas a nuestros niños y niñas, no podrán con nosotras, nuestra fuerza y nuestras convicciones. Que acá se ha dado por tierra el “Teorema de Serrano” y ese será el destino de todo magistrado y magistrada que quiera hacerse con nuestras cabezas y la de nuestra prole, y ya nunca podrán usar la toga para servir al patriarcado.
Corre Juana, corre. Serás libre tú y tus niños, todas seremos libres al fin porque han pasado ya demasiadas veces unas líneas rojas que han permitido palizas, quemaduras, mutilaciones y hasta han llegado al femicido, y luego han seguido asesinando a nuestros hijos e hijas también para hacernos escarmentar, para pegar dónde más nos duele.
Corre Juana, corre, porque esta vez Salomón será vencido, va a quedar desnudo ante los millones de mujeres del mundo, pues como dice la maestra Celia Amorós Salomón no era sabio, sus palabras y el alcance de su significado, no son más que la construcción de una sentencia patriarcal, expresión del poder histórico de los varones, que nos han inoculado para hacernos creer que aquella es la verdadera sabiduría y que es sabio quien la dictamina. Pues no, esta vez los Serranos iran a la cola de los parados, porque deberán abandonar la Justicia, ya no hay lugar para ellos.
Para seguir, porque esto no termina acá, al interrogante de mi querida maestra Rosa Cobo Bedia si el gigante que es el patriarcado tiene lo pies de barro, junto a ella yo digo tenemos la posibilidad de escribir nuestro futuro. Y ese futuro es nuestro, es feminista.
Corre Juana, corre, la meta está cerca.