Comunicado del Consejo Nacional de las Mujeres
Desde el Consejo Nacional de las Mujeres reconocemos el interés de todas las personas – líderes y lideresas de opinión, periodistas y la ciudadanía en general – por la adopción de medidas que aborden las distintas formas de violencia que, desafortunadamente aún a diario, atraviesan las mujeres de nuestro país; y la responsabilidad de funcionarios/as en hacerrealidad estas iniciativas.

Ello no obstante, destacamos la necesidad de remarcar que todas las iniciativas de políticas públicas deben diseñarse e implementarse tomando en consideración la perspectiva de género y el enfoque de derechos humanos; sin caer en el reduccionismo ni la segregación. El origen de la violencia hacia las mujeres radica en la desigualdad estructural que atraviesa nuestro sistema social que, al posicionar a los hombres en un lugar de superioridad respecto de las mujeres, legitima que ellas sean cosificadas naturalizando así distintas formas de acoso y maltrato. Al promover la igualdad y el trato respetuoso entre hombres y mujeres estamos contribuyendo en forma significativa a erradicar la violencia de género.
Sólo en una sociedad inclusiva se podrá hacer realidad el derecho de todas las personas a vivir una vida libre de violencia. Y todas las políticas públicas deberían partir de esta concepción.
Acerca de la perspectiva de género
Tener perspectiva de género implica dar cuenta del impacto diferenciado que tienen las acciones y políticas para hombres y mujeres. Metodología de análisis – que también se conoce como “transversalización” o “gender mainstreaming” tiene su origen en los debates sobre igualdad de género en la ONU. Así, en 1997, el Consejo Económico y Social de la Organización de las Naciones Unidas definió el concepto como «el proceso de valorar las implicaciones que tiene para los hombres y para las mujeres cualquier acción que se planifique, ya se trate de legislación, políticas o programas, en todas las áreas y en todos los niveles. Es una estrategia para conseguir que las preocupaciones y experiencias de las mujeres, al igual que las de los hombres, sean parte integrante en la elaboración, puesta en marcha, control y evaluación de las políticas y de los programas en todas las esferas políticas, económicas y sociales, de manera que las mujeres y los hombres puedan beneficiarse de ellos igualmente y no se perpetúe la desigualdad. El objetivo final de la integración es conseguir la igualdad de los géneros».
Para más información, ver ONU Mujeres -Incorporación de la perspectiva de género-:http://www.unwomen.org/es/