La Ley de cupo e inclusión laboral travesti trans logró ser aprobada en Diputados
Según Mónica Macha: «Esta ley demuestra que el trabajo dignifica”
Con 207 votos a favor, 11 solamente en contra y 7 abstenciones, llegará rápidamente a la Cámara de Senadores.
Reclamamos la sanción de la ley desde hace más de una década.
Por Daniel Héctor Saban*
@danielhectorsa3
“La expectativa de vida de las personas travestis y trans en nuestro país es de entre 35 y 40 años de edad, cómo consecuencia de la vulneración histórica de sus derechos humanos y su exclusión del mercado laboral formal, es uno de sus capítulos principales”, explicó la diputada por Córdoba, Gabriela Estévez.
La ley de Promoción del Acceso al Empleo Formal para Personas Travestis, Transexuales y Transgénero logró media sanción en la cámara de Diputados, en la madrugada del 11 de junio. El proyecto que lleva el nombre de “Diana Sacayán-Lohana Berkins”, quienes fueron sus mentoras e impulsoras de estos cambios normativos que tratan de lograr mejores condiciones de vida del colectivo trans/travesti.
La Ley Sakayán-Berkins, fija asimismo, incentivos por contratación para las empresas privadas y garantiza una serie de obligaciones del Estado para afianzar el acceso a un empleo a un sector de la población muy postergada que constituye un colectivo al cual la llegada a un trabajo digno se les vuelve muy dificultoso.
El presidente de la Nación había ya decretado el Cupo Laboral Travesti Trans en el sector público, en septiembre de 2020, el cual garantiza un mínimo de un 1% de la totalidad de cargos y contratos para personas travestis, transexuales y transgénero, con la finalidad de reparar una desigualdad estructural que existe en la sociedad respecto la población travesti-trans.
“Existe en nuestra sociedad un patrón sistemático de desigualdad que somete particularmente a las personas travestis, transexuales y transgénero a una cadena de exclusiones y discriminación que muchas veces se inicia en la niñez”, sostiene la ministra Elizabeth Gómez Alcorta quien considera que el Estado tiene la obligación de garantizar el ejercicio pleno de sus derechos y la igualdad de oportunidades.

¿Quién fue Diana Sacayán?
Diana Sacayán fue una reconocida líder del colectivo trans, que fue asesinada brutalmente en 2015. Durante su juventud fue víctima de violencia institucional debido a la persecución sufrida en virtud de su género, por parte de las fuerzas policiales, dado de que en aquellas épocas la identidad trans era considerada como un delito.
Para poder comprender la militancia de Diana, se debe tener en cuenta la discriminación y criminalización que padece el colectivo travesti-trans en la Argentina al cual se le han quitado múltiples derechos cómo el acceso a la educación, a la salud y a un trabajo formal. Sacayán luchó permanentemente para mejorar su condición de vida y la de sus compañeras. Formó parte del Programa de Diversidad Sexual del Inadi, dirigió la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays y Bisexuales (ILGA) y fundó el Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (MAL).
En la cárcel se aproximó al Partido Comunista, iniciando un activismo que perduró hasta su muerte. Fue la primera travesti en recibir su DNI con la inscripción del género femenino.
Decreto 720-2020
El cupo laboral para travestis, transexuales y transgénero ya está reconocido mediante el decreto 720-2020, que el presidente Alberto Fernández firmó en septiembre del año pasado. Pero tener una ley le otorga un marco jurídico indispensable a este derecho para las personas que forman parte del colectivo.
Mónica Macha, la presidenta de la Comisión de Legislación del Trabajo, sostuvo en aquel momento:” Las organizaciones plantearon la necesidad de contar con la ley porque es una instancia que dará más estabilidad al derecho y que se sumará a la que ya hizo el presidente mediante DNU”.
Mientras tanto la diputada Gisela Marziotta, considero: “que se trata de un tema urgente porque estamos hablando de personas que hace años, y de forma sistemática, están viendo vulnerados sus derechos y viviendo fuera del sistema”. Afirma la congresista que “la aprobación de la ley es un primer escalón para reconocer e incorporar al sistema a estas personas”. El acceso a un trabajo registrado, conforma un primer paso para poder garantizar la ampliación de los derechos del colectivo.
La iniciativa estuvo impulsada por unas 150 organizaciones, que buscaron desde 2016 una ley que contemple la inclusión laboral del colectivo, que en un 95% carece de un trabajo formal, según apreciaciones verificadas por evidencia.
El proceso de aprobación se halla marcado por el caso de Tehuel Torres, joven trans de 22 años que se encuentra desaparecido desde el 11 de marzo.
A partir de la media sanción lograda en Diputados, el siguiente paso debiera ser la aprobación en la Cámara de Senadores.
El documento cuenta con un solo requisito que es referente a la edad, debiendo las personas trans ser mayores de 18 años para acceder a los beneficios de la misma sin constituir un impedimento la terminalidad educativa.
Desde el Archivo de la Memoria Trans se exige al Estado que se busque lograr la integración social a nivel económico-laboral, en el ámbito de la salud y la educación, de las personas trans.
La Cuarentena y las personas LGTBIQ+
Durante la cuarentena, por el coronavirus, se pudo observar la desigualdad estructural a las que están sometidas las personas LGTBI+, especialmente los travestis y trans que están atravesando una emergencia habitacional y laboral. Por lo cual está norma legal se vuelve fundamental para intentar paliar la dificultosa situación que padece esa porción de la sociedad.
Se observó un exiguo cumplimiento de la norma dictada por el Gobierno, en septiembre pasado, de acuerdo a lo informado por personas trans y activistas a lo largo del país.
Según datos elaborados y analizados por ATTA (Asociación de Travestis Transexuales y Transgéneros de Argentina), en el año 2014, solo el 18% de travestis y trans tuvieron acceso alguna vez a un trabajo formal.
“La discriminación laboral que sufrimos las personas travestis y trans es estructural. No solo depende de las crisis internacionales o las malas políticas económicas, sino también de los años de violencia y exclusión por parte del Estado. Es imperioso, desde el mismo, revertir reparar y transformar la vida de cada una de nosotras”, exhorto Claudia Vásquez Haro, presidenta de la Convocatoria Federal Travesti y Trans Argentina.
El Proyecto de Ley de Cupo laboral Travesti-Trans
La sanción fue aprobada después de debatir durante tres horas, y establece que al menos un 1% de los puestos y contratos del Estado en sus 3 poderes estén reservados para las personas trans y travestis.
Cómo incentivo al sector privado se establece que las contribuciones patronales que se generan por la contratación de las personas beneficiarias de la presente Ley podrán tomarse cómo pago a cuenta de impuestos nacionales.
El Banco de la Nación Argentina, debe promover líneas de crédito con tasa preferencial para el financiamiento de emprendimientos productivos, comerciales, y/o de servicios, destinados a personas solicitantes travestis, transexuales y transgénero.
El Estado debe procurar la inclusión laboral de las personas travestis, transexuales, y transgénero debiendo asegurar una aplicación federal en cuanto a la distribución geográfica de los puestos laborales que se deban cubrir.
La necesidad del cupo laboral trans es uno de los reclamos más importantes de la comunidad LGTBI, que a pesar de haber logrado leyes muy progresivas cómo el matrimonio igualitario o la identidad de género, que les permite tener un DNI acorde a su identidad autopercibida, es imperiosa la conquista de todos los derechos.
Acceder a un trabajo genuino, debería ser fundamental para evitar que las personas del colectivo travesti, transgénero y transexual continúen en la desocupación o en trabajos precarizados.
(*) Columnista de Diario Digital Femenino
danielhsaban@hotmail.com