Las Comisarías de la Mujer tomarán muestras de ADN de agresores en casos de violencia de género, con el objetivo de esclarecer con celeridad este tipo delitos, según el anuncio hecho por el Ministerio de Justicia y Seguridad bonaerense.

El método del levantamiento de prueba se realiza con una cinta adhesiva estéril que se coloca en la piel de la víctima (con vida o fallecida), durante las primeras 12 horas de la agresión, a fin de colaborar con la Justicia en la identificación de los agresores por medio de su huella genética.
En el marco de ese informe, desde que se puso recientemente en marcha la Comisaría de la Mujer en Junín, el procedimiento se cumple, aunque según aclaró el segundo jefe de esa repartición, oficial principal Miguel Angel Reyna, “nosotros solicitamos la diligencia de ADN, pero las muestras o pericias son tomadas por el médico de Policía”.
En esa línea, detalló que “el tratamiento se hace acá desde que se inauguró. Llamémosle trámites administrativos, pero la toma la lleva adelante el médico. Siempre hay un profesional las 24 horas”.
El Ministerio de Seguridad sostiene que “la transferencia de la ciencia significa un valor agregado a la actividad cotidiana policial y, en este caso, permitirá esclarecer con celeridad delitos vinculados con la violencia de género”. Y que “esta práctica científica, que tuvo resultados contundentes en el esclarecimiento del triple femicidio ocurrido en Benavides, se trata de un procedimiento inédito en América Latina”.