sofagate

Los analistas dijeron que el gesto que dejó en una posición incómoda a la presidenta de la Comisión Europea, constituye un símbolo del trato que se le da en Turquía a las mujeres

El presidente turco, se sentó junto al presidente del Consejo Europeo, Charles Michel en dos sillones en el centro de la sala de la reunión, quedando relegada a un sofá lateral  la líder de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen. Eric Mamer, portavoz de la misma  ha afirmado que Von der Leyen, “debería haber recibido exactamente el mismo asiento” que Erdogan y Michel  y se han iniciado las gestiones pertinentes para asegurar que una situación similar no se vuelva a repetir.

Los invitados fueron llevados a una sala para conversar con el mandatario turco, pero solo había dos sillas frente a las banderas de la Unión Europea y Turquía para los tres líderes.

Úrsula Von der Leyen se tuvo que sentar en un sofá de costado acorde al protocolo machista de Erdogan
Úrsula Von der Leyen se tuvo que sentar en un sofá de costado acorde al protocolo machista de Erdogan

Por Daniel Héctor Saban*
@danielhectorsa3

Von der Leyen, es la primera mujer que ocupa ese cargo, y “espera que la institución que representa sea tratada con el protocolo requerido”.

Turquía insiste en que se aplicaron las normas de la UE, pero el jefe de protocolo del Consejo de la Unión Europea, Dominique Marro, dijo que su equipo, no tuvo acceso a una inspección previa en la sala donde ocurrió el incidente. ”Si se hubiese visitado la sala habríamos sugerido a nuestros anfitriones que, cómo cortesía, reemplazaran el sofá por dos sillones, para la presidenta de la Comisión”, explicó Marro en una nota.

La reacción de Michel o más bien la falta de ella, no pudo pasar desapercibida para los legisladores y observadores europeos. La actitud del presidente del Consejo ha sido ampliamente cuestionada por no haberse levantado de su silla hasta que se hubiera colocado una tercera para Von der Leyen.

Michel, en Facebook ha quedado afligido no solo por la torpeza protocolar, sino también por haber quedado oscurecido lo beneficioso de la reunión.

Algunos se preguntaron: ¿Habrá sido un error de protocolo o un desaire intencionado, dada la tendencia al drama de Erdogan? Ambas cosas son posibles bajo su gobierno cada vez más autocrático, aunque prefirieron  manifestarse considerando el hecho como un descuido.

El fracaso del protocolo en la reunión llega en un momento crucial en las relaciones de Turquía con la Unión Europea.

La sala donde se llevó a cabo la reunión contaba con solo dos sillones que fueron ocupados por  dos de los  varones, el presidente turco y el presidente del Consejo Europeo, ante la sorpresa de Von der Leyen, que no pudo ser disimulada ante las cámaras. La líder del ejecutivo europeo fue acomodada en un sofá al lado de Erdogan mientras Michel frente al ministro de Relaciones Exteriores turco, Merlüt Cavusoglu.

Von der Leyen aprovechó la reunión en Ankara para “tener una larga y franca discusión sobre la retirada de Turquía del Convenio de Estambul”, que es el tratado que combate la violencia machista.

 El incidente se ha llamado en las redes cómo el “sofagate”

 El percance no registra antecedentes, pues en los encuentros celebrados con los anteriores presidentes del Consejo y de la Comisión (Donald Tusk y Jean-Claude Juncker, respectivamente) con el mandatario turco, los mismos, aparecen sentados en similares asientos.

El portavoz jefe de la Comisión Europea, Eric Mamer, ha subrayado que a pesar del acto de discriminación, efectuado por el presidente turco Erdogan, Von der Leyen optó por seguir adelante con la agenda prevista centrándose en la misma, buscando un acercamiento hacia Turquía. Ha debido dejar de lado el protocolo para poder avanzar en lo fundamental.

“No abandonó el encuentro, sino que participó y jugó su papel. Esa es la mejor respuesta ante un incidente así”, ha comentado Mamer informando que Bruselas ha pedido explicaciones a las partes vinculadas con la organización del evento para evitar su repetición.

Turquía rechazo enérgicamente, los señalamientos por desairar por su género a la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyden, una de las ejecutivas más poderosas del bloque comunitario,

La UE relanza relaciones con Turquía

Después de un año de tensiones y desacuerdos, Bruselas y Ankara han decidido reiniciar sus relaciones con la finalidad de lograr acuerdos de entendimiento. Los presidentes del Consejo europeo, Charles Michel y la Comisión Europea (CE), Úrsula Von der Leyen, han viajado a Ankara para entrevistarse con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, llevándose la sorpresa de que la presidenta del CE no tuviese silla desde donde encarar la asamblea.

“Turquía debe respetar los derechos humanos”, dijo la presidenta del CE, Von der Leyen, cuando se retiró del concilio para agregar que:”estoy profundamente preocupada por la retirada de Turquía del Convenio de Estambul. Es una mala señal” .Esta convención es el tratado internacional de mayor alcance para prevenir la violencia contra la mujer.

La UE, cómo muestra de buena voluntad, también le ofreció una mayor financiación para los refugiados sirios que se hallan establecidos en territorio turco. En 2016, se le otorgaron al país de Erdogan 6.000 millones de euros para mitigar la llegada  de migrantes a Europa. “Estoy totalmente comprometida para asegurar la continuidad de la financiación europea”, dijo la presidenta de la CE.

Draghi llama “dictador” a Erdogan después del desaire

 El primer ministro italiano Mario Draghi, ha dejado insinuar que el presidente turco Recep Erdogan se constituyó en un dictador, comentando el desaire que debió sufrir en Ankara, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, al deber sentarse en un sillón, a un costado, por quedarse sin la silla en la reunión efectuada.

El primer ministro Draghi, condenó enérgicamente la actitud de aislar a la presidenta de CE por ser mujer, en el encuentro que sostuvo junto a Erdogan y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel.

Refiriéndose al hecho, Draghi ha condenado lo sucedido, en una rueda de prensa en la que ha dejado la tajante opinión: “Con estos, llamémosles por lo que son, dictadores que necesitamos para colaborar, uno debe ser franco a la hora de expresar los diferentes  puntos de vista, de comportamientos, de visiones sobre la sociedad, y también estar listo para cooperar para asegurar los intereses del propio país. Debemos encontrar el equilibrio”.

En el Palazzo Chigi, ante los periodistas ha afirmado el premier italiano “No comparto en absoluto el comportamiento del presidente Erdogan. Creo que no fue apropiado. Me ha disgustado muchísimo la humillación que ha sufrido Von der Leyen.

Las palabras de Draghi no han caído bien en Ankara, y el gobierno de Erdogan ha convocado al embajador italiano en Turquía para manifestar su enojo. La mayoría de los políticos italianos han mostrado su rechazo al trato que pasó la presidenta, al ser relegada al sofá, un lugar para ser ocupado por los acompañantes.

El episodio podría provocar tensiones entre Roma y Ankara. El ministro de relaciones exteriores tuco Mevlüt Cavusoglu reprocho en un tuit haber llamado dictador al presidente electo Erdogan:”Condenamos enérgicamente la inaceptable retórica populista del nombrado primer ministro italiano Draghi y sus impresentables e implacables declaraciones”.

El retiro de Turquía del Convenio de Estambul constituyó un fuerte golpe para el movimiento de mujeres en Turquía, que asegura que la violencia doméstica y los asesinatos de mujeres están en aumento. Durante su visita a Ankara, Úrsula Von der Leyen  pidió al gobierno de Turquía que revocara su decisión de retirarse del acuerdo.

El desplante del presidente turco, Recep Erdogan a la jefa de la Comisión Europea,  será debatido en el Parlamento Europeo. El trato dispensado por las autoridades turcas ha producido indignación en la Eurocámara.

(*) Columnista de Diario Digital Femenino
danielhsaban@hotmail.com

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