#SeráLey, el fuego no se apaga

Admin
Por Admin octubre 10, 2018 21:47
Armé este libro con el material que fue surgiendo de los Martes Verdes, las exposiciones que se dieron en el Congreso durante junio y agosto de este año e ilustraciones previas a toda esta gran movilización que generó una toma de conciencia masiva sobre la lucha del feminismo por nuestros derechos reproductivos, no reproductivos y sexuales; por el derecho a decidir, a implementar leyes existentes como la de Salud Sexual y Procreación Responsable, las de Educación Sexual Integral (ESI), Parto Respetado e incluso la Interrupción Legal del Embarazo (ILE).
Cada dibujo aparece como una necesidad no sólo de informar sino de responder a las continuas mentiras de los anti-derechos, que usan el miedo, la mentira y la manipulación para que nada cambie ¿Para qué? Para sostener el entramado de poder y privilegios logrados gracias a las relaciones asimétricas, a los roles y estereotipos de género que ubican, definen y controlan.
Detestan vernos libres, iguales, decidiendo con autonomía… porque creen que nuestros cuerpos LES pertenecen, porque decidieron hace siglos que nuestro rol esencial es el de maternar, criar, cuidar y sostener todos sus caprichos… sus deseos y necesidades.
Criminalizan NUESTRO deseo y no les importa obligarnos a parir incluso cuando un embarazo no es deseado. Nuestras vidas no cuentan y la maternidad forzada (considerada tortura y esclavitud), es la muestra más visible del castigo que imponen a quienes gozamos plenamente de nuestra sexualidad (PLACER Y LIBERTAD RESERVADOS PARA LOS HOMBRES), que salimos de lo estipulado por el tutelaje religioso-patriarcal que hace siglos se asegura de mantenernos de la puerta de casa hacia adentro, temerosas, calladas, sumisas, controladas…
No nos consideran personas sino incubadoras y sirvientas FOR FREE.
Disfrazan su misoginia y sed de poder, detrás de esa doble moral, del autoelogio negador de realidades disidentes… y cuentan con el apoyo de alienadas culturales que no pueden ver que sus derechos Y SUS VIDAS también están en juego.
El aborto sucede en todas las clases sociales, la muerte o las secuelas por abortos inseguros gracias a la clandestinidad y el abandono estatal, NO.
Esa es la hipocresía que duele, el silenciamiento de quienes no cuentan con las mismas posibilidades ni recursos que las hijas, esposas y amantes de los señores que pueden pagar un aborto en una clínica privada (siguen pagando por un «legrado»… ¡Es medicamentoso y ambulatorio, salames!)
Los mismos que se desgarraban las vestiduras hablando de ESI, ahora intentan frenar las modificaciones que permitirían su cumplimiento en todo el territorio nacional. Hablan de «ideología de género» cuando lo que defendemos es la pluralidad de voces, la perfección de la diversidad… porque la ampliación de derechos no deja afuera a nadie, mientras negarlos sólo favorece a quienes viven en lugares de privilegio. Pero claro, eso es lo que detestan: la igualdad y la justicia social.
La lucha feminista no busca imponer NADA, porque abre un paraguas tan amplio que nadie tendría la obligación de ir contra sus deseos, sus creencias o su formación.
Cuando no deseamos maternar, abortamos COMO SEA… así fue siempre.
Los moralizadores violentos se horrorizan, hasta que la que «queda embarazada» es la amante.
Existen monjas que también abortan, igual que muchas «celestes»… y son ellos quienes sostienen la estigmatización, la culpa y la vergüenza, porque son funcionales al tutelaje religioso-patriarcal, a la ceguera selectiva, a las violencias machistas. Por supuesto, la vida de pibes ya nacidos no tiene el mismo valor que un embrión o feto… un cura pederasta puede hacer con sus cuerpitos lo que quieran, otra muestra de cinismo, perversión y doble moral. No los he visto a los celestes marchando para exigir justicia por niñes y adolescentes víctimas de abuso sexual en la infancia, pidiendo que sus representantes pedófilos sean juzgados por la ley.
La Hipocresía Celeste es habilitada por la violencia institucional, religiosa y simbólica que siembran hace siglos… ese disfraz de «portadores de LA PALABRA DIVINA» para arrasar derechos en nombre de la justicia y la moral religioso-patriarcal.
Se defienden a ellos mismos. No les importa ninguna vida que no les sea funcional.
Se puede ser creyente y no necesariamente ser anti-derechos. Lo que les diferencia no es sólo falta de información…es falta de empatía y humanidad. Tener fe no implica imponerla a quien no la comparte o no poder disfrutar de una sexualidad plena y sin culpa.
Somos las nietas de las brujas que no pudieron quemar…y nos transformamos en la hoguera donde arderán los viejos mandatos de violencia y desigualdad.
Será ley porque cuando la juventud se pone en movimiento el cambio es inevitable… porque las históricas nunca dejaron de sembrar y en estos años ha florecido una conciencia poderosa, llena de vida y amor. Porque somos millones en todo el mundo, latiendo para que cada niña, adolescente, mujer, lesbiana y trans con capacidad de gestar; pueda proyectar y decidir cómo vivir su vida. Para que la maternidad no sea el fin único, ese verso que nos dibuja incompletas, insatisfechas o sin «realizarnos» hasta que parimos.
La maternidad será deseada o no será.
Gracias Antiprincesas y Chirimbote, gracias a cada compa de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y gratuito; a quienes expusieron magistralmente durante las sesiones informativas; a Diputades y Senadores que votaron a favor de una ley que permitiría salvar vidas, diferenciar «vida» de «vida digna», generar políticas de salud pública que dieran somución a una realidad diaria de desigualdad e injusticia…
Aún sigo esperando que algún antiderechos me explique cuántas vidas salvaron en la clandestinidad o cómo piensan hacerlo… nunca pudieron, porque no se puede, porque son una mentira.
#SeráLey, el fuego no se apaga
Ro Ferrer
Admin
Por Admin octubre 10, 2018 21:47

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