Madre ¿hay una sola?

Agustina
Por Agustina octubre 19, 2020 11:00

Madre ¿hay una sola?

Este domingo es el Día de la Madre en Argentina, una fecha que siempre fue importante para mí. Entiendo que se trata de un evento con valor comercial, pero también es un acto de reconocimiento hacia quienes cumplen este rol tan importante y me gustaría que este día sirviera para recordar a aquellas figuras que nos han inspirado. ¿Qué referentes creen ustedes que están instaladas hoy en la memoria colectiva en relación con esta celebración? Sospecho que Mariela Muñoz no es un nombre que aparezca inmediatamente cuando se elabora una lista de madres ejemplares.

Por: Flor de la V

Madre ¿hay una sola?

Madre ¿hay una sola?

Ella me hizo soñar, nos dio esperanzas a todas y un jueves 25 de agosto del 2011 , ese sueño se cumplió. No me considero una persona formalmente religiosa, pero por algún motivo, esa mañana necesitaba estar conectada con Dios. Le recé tanto para que mis hijos nazcan bien, pensé mucho en mi mamá, que se fue tan rápido. ¡Cuánto la necesité en ese momento, cuánto la sentí presente a cada minuto! Cuando los vi por primera vez, recuerdo que rompí en llanto, de esos en los que conviven todas las emociones de la vida, el ahelo más hermoso ya era la realidad más hermosa. Extendí las manos para levantar a Isabella, la estreché junto a mi pecho, como si fuera una parte mía que estaba recuperando. Junto a ella vi a Paul, dormido, indefenso… Esas imágenes quedaron grabadas en mi mente, en mi alma, por siempre. Pensé, entre lágrimas, que mi vida ya no era más mía, que ya podía ofrecerla, arriesgarla, consagrarla a esas otras vidas que iban a ser todo para mí. Yo, mamá. Yo a la altura de esa palabra que significaba tanto para mí.

Recordando a Mariela, pensaba en que deberíamos proponer el 17 de mayo como una efeméride triste que recupere algo de su historia: el Día de la crueldad hacia les trans, como ella lo describió tantas veces. Me refiero a aquel 17 de mayo de 1993, cuando la policía entró en su casa para detenerla como si fuera una delincuente y la separó violentamente de tres de los niñes que había criado, para quienes ella era su madre. Tiempo después, acusada de haberlos secuestrado, fue condenada a un año de prisión en suspenso. Lo que en realidad ocurría con esa sentencia era que ella era transexual y en esa época —y en la actualidad todavía esto es así para muches— se consideraba que era una perversión lo que estaba haciendo. El tipo de maternidad que una trans ejerciera podía causar daños psicológicos en les menores.

Mariela Muñoz, entonces, fue la primera mujer transexual en aparecer en los medios con una historia diferente de las demás. Lejos de escándalos, la noche o los cabaret, acudió a la prensa pidiendo por sus hijes. Cuando el travestismo aún no era parte de mi vida, un día, sentada en el comedor de mi casa, vi su triste historia en el noticiero: Mariela Muñoz, una mujer trans que lloraba por recuperar a sus niñes. Recuerdo me quedé helada frente a la tele. ¿Como era eso posible? La historia completa había sido esta: en una ocasión, una mujer le había entregado a sus tres hijes. Ella les aceptó y al tiempo, la mujer se arrepintió y sin informárselo siquiera le realizó una denuncia. Como no la dejaron volver a ver a les chiques que la llamaban «mamá», Mariela salió a pelear por ellos. « Quiero aclarar que soy mujer, mis hijos mayores son evolucionados, bien criados y educados. Lo asumieron con orgullo, por eso dieron la cara: «mamá es mamá». Hice por todos ellos lo mejor que pude. No los engañé, nunca», salió a contarle a la sociedad.

Corría el año 1993 y la Argentina se enfrentó por primera vez al debate de si una persona transexual podía ser mamá. Fue ella, aunque muchos no lo sepan, quien abrió esa puerta.

A lo largo de su vida, Mariela crió a 23 hijes y a 30 nietes. Su historia nos tiene que hacer reflexionar sobre lo que hemos logrado y sobre lo que aún nos falta para vivir en una sociedad en la que el rol de madre sea valorado sin que importe la identidad de género. Si Mariela hubiera nacido con genitales femeninos, la historia hubiera sido otra: su gesto de amor hacia el prójimo, su inmensa generosidad que la llevaba a albergar a cuanto niño o niña se encontraran desprotegidos, habrían sido vistos como actos indiscutibles de heroína. Por ser trans, fue juzgada como inmoral.

Este domingo es el día de la madre y quiero homenajearla, para nunca olvidar a esta gran mujer, mamá que rompió prejuicio, movió la estructura patriarcal desde los cimientos y le dio a la Argentina un poco de igualdad cuando no la había. Gracias a ella, hoy no existe un único modelo de madre. Recordar su historia es muy importante para no olvidar su lucha, nuestra lucha, la lucha de todes y para reivindicar que para ser madre lo más importante es desear serlo.

Página 12

Diario Digital Femenino

 

Agustina
Por Agustina octubre 19, 2020 11:00
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