Las mujeres formoseñas continúan abortando en la clandestinidad

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Por Admin noviembre 9, 2019 17:48

Las mujeres formoseñas continúan abortando en la clandestinidad

Mujeres formoseñas continúan abortando en la clandestinidad

El 8 de agosto de 2018, la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo fue rechazada en la Cámara de Senadores, luego de que haya conseguido media sanción en Diputados.

Por Cindy Monzón y Heliana Guirado

A partir de ese hecho, Cindy Monzón, Daniela Carrizo y Heliana Guirado, tres profesionales de la comunicación, lanzaron una encuesta anónima sobre interrupción voluntaria del embarazo. La misma se extendió desde noviembre de 2018 hasta abril de 2019 y estaba dirigida a las mujeres y personas gestantes de la provincia de Formosa que decidieron interrumpir su embarazo (fuera de las causales que contempla la ILE). Con esto se buscó refutar la idea de que con el rechazo de esta ley, se iban a evitar nuevos abortos (instalada por parte de los sectores que se oponen a que se garantice este derecho).

Al momento de la votación de la legalización del aborto en Argentina, Formosa estaba representada en la Cámara de Diputados de la Nación por Beatriz Lotto de Vechietti (FPV), Mario Arce (UCR), Martín Hernández (UCR), Ramiro Fernández Patri (FPV) y Luis Basterra (FPV). Por otra parte, en la Cámara Alta hablaron (y votaron) en nuestro nombre José Mayans (FPV), Luis Naidenoff (UCR) y María Teresa González (FPV).

Si hilamos fino y nos adentramos en las obligaciones que la Constitución les confiere a los legisladores nacionales, descubrimos que tienen la función de crear leyes y, puntualmente, los integrantes del Senado representan directamente los intereses de su provincia. Esto es importante destacar porque si se comparan los resultados de la encuesta con su desempeño durante el debate y posterior votación, vemos que no todos cumplieron con su rol.

El debate por la legalización del aborto tomó un protagonismo fuerte en la sociedad y en los medios y durante semanas acaparó toda la atención. Una de las particularidades que nos dejó el proceso fue que, por primera vez, conocimos y seguimos de cerca a quienes nos representan. Muchos de ellos tomaron protagonismo por declaraciones misóginas, manejo de información errónea, desconocimiento o declaraciones con tintes religiosos. Ejemplo de esto fue la denuncia que recibió el diputado Arce por parte de una expareja, quien relató que fue obligada a abortar bajo amenaza. El día de la votación, el legislador negó los hechos, sostuvo que se trataba de una operación política y votó por el rechazo, alegando una inconstitucionalidad que no existe en realidad.

Cuando la discusión llegó a la Cámara Alta, Mayans, en los 20 minutos que duró su descargo en contra de la legalización, deslizó fuertes frases como: “Imagínense que la madre de Vivaldi le haya negado el derecho a la existencia o la madre de Mozart, o la de Leonardo da Vinci. Le agradezco a mi madre que no me negó el derecho a la existencia”. El discurso del senador no se condijo en ningún momento con la realidad de la provincia. “Jesús fue verdaderamente revolucionario para su tiempo porque luchó contra la discriminación de la mujer, contra la discriminación de las personas, contra la esclavitud, habló del amor al prójimo, el amor a Dios, la igualdad de los hombres”, fue otra de las polémicas frases que lanzó.

Es importante destacar el discurso de nuestros representantes, porque el sondeo realizado muestra que en la provincia suceden un gran número de abortos clandestinos, las prácticas se realizan en condiciones de poca asepsia y sólo pueden acceder las personas gestantes que cuentan con las altas sumas de dinero que piden algunos médicos.

Sumado a ello, Formosa es una de las provincias que no adhiere al protocolo ordenado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación para los casos de aborto no punible. Es decir que hoy, quien pide una interrupción legal del embarazo, corre el riego de ser judicializada.

Es necesario resaltar también la tarea de quienes supieron representar su rol, como fue el caso del senador Naidenoff, quien dejó en claro que a nivel personal no está de acuerdo, se asume católico, pero entiende que su trabajo es legislar sobre lo ilegal y ampliar derechos. “El aborto es una situación no deseada y es un verdadero drama social. El camino que eligió la Argentina para frenarlos, el camino punitivo, fracasó: se aborta, lo sabemos, ocurre a plena luz del día. Este fracaso del modelo punitivo profundizó la clandestinidad y yo estoy convencido de que la clandestinidad viene de la mano de un negocio, que tiene la marca del dinero y el sello de la desigualdad. Por eso, el centro del debate tiene que ver con la dignidad humana. ¿Tenemos la valentía de convivir con la doble moral? No hay nada más indigno que avalar lo clandestino”, profundizó el radical.

Votaron en contra: Fernández Patri, Arce, Hernández, Lotto, Mayans y González.

A favor: Basterra y Naidenoff.

SOBRE LA INICIATIVA

De la encuesta participaron personas de diferentes barrios de la capital y también de localidades del interior, como El Colorado, Ingeniero Juárez, Ibarreta, Villafañe y Laguna Blanca.

Las preguntas giraban en torno a saber si pudieron interrumpir la gestación o no y por qué, cuáles fueron los métodos utilizados, cómo vivieron esa experiencia y si sienten que podría haber sido diferente si la práctica fuera legal en nuestro país.

RESULTADOS

De la encuesta participaron 247 personas, de las cuales 54 tomaron la decisión de interrumpir sus embarazos (del 8 de agosto de 2018 en adelante). De ese total 45 pudieron hacerlo (83%) y 9 no (17%).

La dificultad para conseguir el dinero es el principal impedimento que tuvieron las personas que no concretaron el aborto (6), mientras que en un menor número los obstáculos giraron en torno al miedo y la prohibición. Sólo una manifestó haberse arrepentido de tomar esa decisión.

MÉTODOS

Los más utilizados son los medicamentosos, es decir, Misoprostol y Mifepristona (19%) y legrado (17%).

En menor porcentaje se recurrió a la aspiración (5%) y un 2% utilizó otros métodos. De esa minoría, una de las entrevistadas contó que recurrió a los yuyos, gracias a la ayuda de su mamá.

Sobre este tema, la médica Daniela Am, residente de Ginecología Oncológica del hospital San Bernardo de Salta explica que “existen dos grandes grupos de métodos para interrumpir un embarazo avalados por la OMS y por la comunidad médica en general: el medicamentoso y los instrumentales, que pueden ser el AMEU (Aspiración Manual Endouterina) y el legrado y ambos deben ser realizados en un medio hospitalario, por personal capacitado”.

“El legrado es el de más fácil acceso, pero ha demostrado mayor riesgo, porque es un procedimiento más doloroso y con mayor tasa de complicaciones, en comparación con el AMEU, a través del cual se aspira el contenido uterino”La profesional explica que este último es excelente, casi inocuo, no genera tanto dolor y tiene una tasa de complicaciones mínima”detalla.

Con respecto a cualquier otro método, Daniela afirma: “No hay evidencia científica sobre ninguna planta medicinal, té o infusión que pueda llegar a producir un aborto ingiriéndolo por vía oral”.

“En cuanto a la instrumentación por vía vaginal con cualquier elemento no estéril (perchas, perejil, agujas de tejer, etc.) y por personal no capacitado, pone en alto riesgo la vida de la persona que se realiza la interrupción del embarazo, porque no están dadas las condiciones de antisepsia, porque el personal no está capacitado y porque el instrumental no es el adecuado”.

La profesional afirma que “los riesgos que se corren son un montón y van desde perforaciones uterinas, hemorragias, infecciones, que no se evacúe completamente y haya retención de restos embrionarios con posterior infección, hasta sepsis y posterior muerte por shock séptico o Síndrome de Mondor, que son las dos complicaciones más temidas de un aborto mal realizado y no controlado”.

EXPERIENCIAS

Ante la pregunta ¿Cómo fue tu experiencia de acuerdo al método elegido y a la situación en la que te encontrabas?, 5 personas manifestaron que la experiencia fue buena y una de ellas expresó haberse arrepentido. Otra comentó que había abortado dos veces y una señaló que las condiciones fueron seguras, gracias a que pudo abonar los $ 6.000 necesarios para garantizar la atención.

El resto de las respuestas devela la falta de apoyo y contención, la vergüenza que evita pedir ayuda, la dificultad económica que implica tomar esta decisión y la soledad no elegida como único destino cuando la sociedad da la espalda:

“Sentí miedo de que me pase algo”

“Fue algo traumático, ya que lo hice sola, callada. Pero sin duda nada hubiese cambiado mi decisión”

“Fue horrible el momento, estaba yo sola sangrando y con dolores porque todos me dieron la espalda y me daba vergüenza pedir ayuda”

“Difícil acceder”

“Al principio no estaba decidida, pero por suerte tuve la contención de mis seres queridos y el dinero para poder pagarlo. El primer día la pasé muy mal, dolía mucho, pero después fue disminuyendo y pude seguir con mi vida normal. No me arrepiento de mi decisión”.

“Fue horrible, por la situación de clandestinidad, por encontrarme sola y sentirme en peligro constantemente. Debido al método hasta el día de hoy estoy en constante control, porque el sangrado duro mucho tiempo y me asusté mucho. Los dolores fueron fuertes y súper invasivos”.

Horrible. El lugar era muy feo, en estado calamitoso. No sabía qué iba a pasar”

“Triste, humillante, me descompuse. Te sedan todo el cuerpo y cuando despertás te dejan ir sin saber que te podes desmayar en la calle. Me descompuse y hasta hoy en día me pregunto qué pasó en ese lugar”.

“Anteriormente había abortado y fue como un período más de mi menstruación, esta vez me costó más conseguir el dinero y lo pude hacer recién a las 12 semanas, fue más doloroso. No fue una experiencia agradable para nada ya que pude ver el feto claramente y sentí mucha culpa de no haberlo hecho antes”

Las mujeres formoseñas continúan abortando en la clandestinidad

Aborto clandestino. Abortar en la clandestinidad

LEGALIDAD

La mayoría de las personas encuestadas (87,7%) manifestó que si la práctica fuera legal en nuestro país, su experiencia hubiese sido diferente.

¿Cuántas justificaciones deben dar las mujeres para que sus deseos sean tenidos en cuenta? ¿Cuántas respuestas como las brindadas aquí serán necesarias para que se deje de criminalizar un acto movido por el deseo, pero que hoy está sumido en una completa oscuridad y criminalización?

Esta encuesta demuestra que en Formosa (así como en el resto del país) los abortos se realizan, aun cuando una gran parte de la sociedad haya festejado aquel 8 de agosto. Sin embargo, a pesar de que algunas personas pueden conseguir el dinero necesario que garantice una práctica segura, muchas otras (por la crisis económica y social y la falta de información) recurren a procesos inseguros y peligrosos.

Históricamente, se han infantilizado e inhabilitado los deseos y decisiones de las mujeres. Se ha intentado persuadirlas, convencerlas e incluso obligarlas (implícita y explícitamente) a parir en contra de su voluntad, bajo un sistema patriarcal que las oprime.

El panorama al que ha llevado, lleva y continuará llevando la clandestinidad tiene la cara del miedo, la cárcel y la muerte. Cambiar esta realidad de manera urgente es una prioridad.


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