La Convención de Belém do Pará estableció un nuevo marco legal en la defensa del derecho de las mujeres

Admin
Por Admin enero 24, 2020 13:39

La Convención de Belém do Pará estableció un nuevo marco legal en la defensa del derecho de las mujeres

Convención de Belém do Pará

Ley Modelo Interamericana
para Prevenir, Sancionar y Erradicar
la Muerte Violenta de Mujeres y Niñas
(Femicidio/Feminicidio)

Prólogo

(descargar en Portada)

La Convención de Belém do Pará estableció un nuevo marco legal en la defensa del derecho de las mujeres

La Convención de Belém do Pará estableció un nuevo marco legal en la defensa del derecho de las mujeres

La muerte violenta de las mujeres tiene sus raíces en culturas y tradiciones que sostienen un sistema patriarcal que las subordina al mandato masculino y se basa en relaciones históricamente desiguales de poder. Esta violencia se exacerba cuando existen situaciones de emergencia, conflictos armados, desastres naturales u otras situaciones de riesgo.1 En este contexto, la visibilización de la muerte violenta de mujeres en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos ha venido teniendo cada vez más relevancia.

El trabajo de las Relatoras de Naciones Unidas sobre violencia contra las mujeres, sus causas y consecuencias ha sido fundamental para contextualizar la situación a nivel mundial y ellas han hecho un llamado para profundizar los esfuerzos de los Estados en esta materia, incluyendo el realizado por la Relatora Dubravka Šimonovic para desarrollar un observatorio mundial sobre femicidio/feminicidio o muerte violenta de mujeres, que permita identificar el contexto, las causas y las consecuencias de estos crímenes.2

Por su parte, en el año 2018, la Organización de las Naciones Unidas, a través de su estudio Global sobre Homicidios de Mujeres por razones de Género,3 evidenció que nada más en el año 2017, 87 mil mujeres habían sido asesinadas intencionalmente y de esta cifra, más de 50 mil habían sido asesinadas por sus parejas o ex parejas o algún miembro de su familia, lo que supone que diariamente 137 mujeres murieron en el mundo por parte de alguien de su entorno más íntimo. El movimiento feminista desde la academia y la acción, ha hecho que la región americana haya tenido un liderazgo indiscutible en el debate teórico sobre la caracterización del

femicidio y feminicidio y que el mismo haya impactado ampliamente en el debate legislativo de los Estados de la región, en especial de Latinoamérica, generando compromisos que se han traducido en recomendaciones, declaraciones y legislación.

Para 2008, cuando el Comité de Expertas adoptó la Declaración sobre el Femicidio,4 en la que señala que constituye la forma más grave de discriminación y violencia contra las mujeres, once (11) países tipificaban el femicidio con base en la definición del CEVI. Para la fecha son 18 países de la región los que tipifican o agravan los homicidios de mujeres por razones de género. Sin embargo, como lo muestra el estudio, la prolijidad legislativa no ha tenido impacto en la reducción de muertes violentas de mujeres.5

Por otro lado, la visibilización del problema en cifras y la amplia legislación que se ha ido desarrollando, no ha sido aún terreno fértil para la erradicación de estas conductas, existiendo incluso claras limitaciones presupuestarias y de políticas públicas para la prevención de la violencia contra las mujeres como primera línea de atención. De acuerdo al Tercer Informe Hemisférico del MESECVI,6 ninguno de los países de la región superaba el uno (1) por ciento del presupuesto anual para las políticas de prevención en violencia contra las mujeres.

La misma brecha de realización se evidencia entre la existencia de las leyes que criminalizan estas conductas y la sanción de los responsables de estos crímenes. La impunidad de estos casos debido, entre otras causas, al limitado acceso de las mujeres a la justicia, así como a los prejuicios de género durante los procesos judiciales, policiales y fiscales, se hace evidente en el análisis de las cifras de casos judicializados.7 Por ejemplo, en el marco de la Tercera Ronda de Evaluación, el mayor vacío de información que reportaron los Estados, incluso aquellos con legislación específica al respecto, era el referido a las decisiones sancionatorias contra los agresores y reparatorias en favor de las víctimas. En este punto concreto, ningún Estado reportó tener sentencias indemnizatorias o medidas que reparen a las sobrevivientes o sus herederos o herederas.

El enfoque integral para avanzar en la persecución de la violencia contra las mujeres, pero también para perseguir otras conductas que profundizan la discriminación y la

violencia contra las mujeres, es fundamental. Igualmente, la necesaria articulación entre múltiples actores del sector público y el sector privado, como el rol que juegan los medios de comunicación, son elementos insoslayables en una política pública que pretenda erradicar la violencia contra las mujeres, tanto en el ámbito público como en el ámbito privado.

Estos elementos han sido definitorios en el trabajo del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Para (MESECVI) y en especial de su Comité de Expertas, que han venido manifestando la necesidad de que las políticas públicas y los recursos destinados para combatir la violencia contra las mujeres tengan una perspectiva de derechos humanos, de género y de diversidad, que se adecúe con las obligaciones internacionales derivadas de la Convención.

Esperamos que esta Ley Modelo sea de utilidad para los Estados, ya sea para formular legislación o para revisar la existente. Sabemos que la adopción de legislación por sí sola no va a acabar con la violencia contra las mujeres, ya que esta es la consecuencia de las relaciones desiguales de poder entre los hombres y las mujeres existentes en nuestros países. Sin embargo, mientras no se cuente con leyes que consideren especialmente las muertes violentas de mujeres, entendiendo que esto se produce por el hecho de que las víctimas son mujeres, no podremos avanzar en la erradicación del problema.

Por todo lo anterior, la Ley Modelo Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Muerte Violenta de Mujeres (Femicidio-Feminicidio) busca proporcionar una mirada integradora del problema y ser una herramienta para que los Estados y las partes interesadas en la defensa de los derechos de las mujeres, puedan gozar del estándar más alto de protección e interpretación a la hora de garantizar y exigir los derechos establecidos en la Convención de Belém do Pará.

Sylvia Mesa Peluffo
Presidenta del Comité de Expertas del MESECVI

1 Comité de Expertas del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI). (15 de
agosto de 2008). Declaración sobre Femicidio, aprobada en la Cuarta Reunión del Comité de Expertas/os
(CEVI). Disponible en: https://www.oas.org/es/mesecvi/docs/declaracionfemicidio-es.pdf
2 Para mas información ver: Global Knowledge Space to prevent and eliminate the gender-related killing of
women and girls, http://femicide-watch.org/
3 UNODC (2018). Global Study on Homicide. Gender-related killing of women and girls. Disponible en: https://
www.unodc.org/unodc/en/data-and-analysis/global-study-on-homicide.html
4 Declaración sobre Femicidio, op.cit.
5 De acuerdo al estudio, las cifras aumentaron de 2012 a 2017.
6 Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI), Tercer Informe Hemisférico sobre
la implementación de la Convención de Belém do Pará, 2017. En: http://www.oas.org/es/mesecvi/docs/
TercerInformeHemisferico-ES.pdf
7 Declaración sobre Femicidio, op.cit.

 


La Organización de los Estados Americanos (OEA) reúne a los países del hemisferio occidental para promover la democracia, fortalecer los derechos humanos, fomentar el desarrollo económico, la paz, la seguridad, la cooperación y avanzar en el logro de intereses comunes. Los orígenes de la Organización se remontan a 1890, cuando las naciones de la región formaron la Unión Panamericana con el objetivo de estrechar las relaciones hemisféricas. Esta unión se convirtió en la OEA en 1948, luego que 21 naciones adoptaran su Carta. Desde entonces la Organización se ha expandido para incluir a las naciones del Caribe de habla Inglés y Canadá, y hoy todas las naciones independientes de Norte, Sur y Centroamérica y el Caribe conforman sus 35 Estados miembros.

El Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI) es un sistema de evaluación entre pares consensuado e independiente para examinar los avances realizados por los Estados Parte en el cumplimiento de los objetivos de la Convención. El Mecanismo esta financiado por contribuciones voluntarias de los Estados Parte de la Convención y otros donantes, y la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) de la OEA actúa como su Secretaria Técnica. Ley modelo interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la muerte violenta de mujeres (Femicidio/Feminicidio)

 

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