Infancias ultrajadas. Abuso sexual y revinculaciones forzadas con abusadores

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Por Admin julio 14, 2020 12:53

Infancias ultrajadas. Abuso sexual y revinculaciones forzadas con abusadores

Infancias ultrajadas

¿Qué sucede en la Justicia con las niñas, los niños y adolescentes que sufren abuso sexual? ¿Cómo son tratadas las personas que denuncian los abusos? ¿Qué es el falso Síndrome de Alienación Parental? ¿Cómo es posible que existan tantos casos de víctimas menores de edad obligadas a vincularse con sus abusadores sexuales sin haber sido éstos absueltos?

Por Natalie Rodgers

Infancias ultrajadas. Abuso sexual y revinculaciones forzadas con abusadores

Infancias ultrajadas. Abuso sexual y revinculaciones forzadas con abusadores

En esta nota, Diario Digital Femenino aborda estas temáticas mediante una entrevista a la jueza Graciela Jofré, a cargo del Juzgado de Paz Letrado de Villa Gesell; la palabra de las abogadas penalistas Paola A. Lammardo y Karina Chávez; la opinión de la presidenta de Red Viva, Sara Barni; consideraciones de la perito psiquiatra en niñez Virginia Berlinerblau, del Cuerpo Médico Forense de la Justicia Nacional; y testimonios de madres protectoras con hijas e hijos menores de edad víctimas de abuso sexual.

“El abuso sexual paterno filial está invisibilizado”, asegura la Dra. Graciela Jofré. La mayoría de los casos de Abuso Sexual en la Infancia (ASI) se dan dentro del entorno familiar y los abusadores en general no son denunciados porque ejercen violencia sobre las personas cuidadoras, con gran vulnerabilidad económica y/o emocional. “Estos delitos no van a ser nunca vistos en el espacio de la justicia si no existe una cuidadora o cuidador, no abusador, que haga la denuncia”, explica. “El tema del acceso a la justicia es la base inicial para hablar de estos temas”, enfatiza.

Son pocas las personas que denuncian. Las conocidas como “madres protectoras” son la excepción. Valientes denunciantes, ellas también son víctimas y viven el dolor en carne propia. Luego de atravesar los momentos más terribles imaginables y juntar coraje para levantar la voz ante la Justicia, suelen creer que allí se terminará lo peor. Se las conoce también como “las madres de los pasillos”, que sin conocerse se abrazan cuando se cruzan, se fusionan con los ojos y el cuerpo entero, porque solo ellas pueden entender el infierno que están viviendo. Dolorosamente, en muchos casos y en sus propias palabras, no logran encontrar contención ni resguardo y menos justicia, sino que son “tratadas como locas o mentirosas” y «obligadas a aceptar revinculaciones forzadas con el abusador».

“Empecé en una situación y terminé con otra peor. Yo me abrazo con las mamás de los pasillos, lo que vivimos nosotras no lo sabe nadie. Estamos marcadas. Denunciamos y nos castigan a nosotras”, dice una madre protectora a la cual le abrieron una cuenta bancaria para pagar multas que no puede cada vez que su hijo, que fue abusado sexualmente por su papá, no acepta ir con su agresor.

También existen docentes que denuncian. Cuando las progenitoras se encuentran amenazadas o cuando hay complicidad, a veces las niñas y niños se animan a confiar en sus maestras. “Yo considero que la Educación Sexual Integral es fundamental, porque si hay algo que puede ser preventivo es enseñarles a nuestras niñas, niños y adolescentes, darles conciencia de los riesgos que existen. Eso es muy importante que sea a través de la educación en la escuela”, manifiesta Jofré.

«Mi hijo me contó que el papá abusaba de él después de tratar ESI en el colegio», relata una mamá. «Me dijo: papá no respeta mi intimidad, se burla de mí. Me puso el pene en la cara tres veces. Me lo puso acá, acá y acá», recuerda con angustia.

Luego de la denuncia, por lo general se abre una causa judicial en lo penal y, paralelamente, un expediente en el ámbito civil. En un inicio, se suele dictar una medida cautelar de restricción de acercamiento (perimetral) del presunto abusador a las víctimas. La abogada penalista Karina Chávez, Defensora Coadyuvante de la Defensoría Pública de Menores Nro 1 del fuero Penal, explica que el juez o la jueza civil puede establecer que “el abusador no puede acercarse al niño ni a la madre por 90 o 120 días, o hasta que termine el proceso penal”. “Mientras desde Penal estamos buscando la verdad de lo que sucedió, Civil está ocupado para que el supuesto abusador no moleste a ese niño mientras Penal investiga”, detalla.

Sin embargo, no son aislados ni excepcionales los casos en los que se activan medidas de revinculación en contra de la voluntad de las víctimas sin resolución de la causa penal, custodias compartidas y hasta Cuidado Personal del Hijo (lo que antes se llamaba Tenencia) a cargo de los presuntos agresores. Niñas, niños y adolescentes con grandes traumas por lo vivido contraen la obligación legal de vincularse con sus abusadores a diario, sin que su palabra sea siquiera considerada, sin escapatoria. ¿Cómo es posible que si el acusado no fue sobreseído y la víctima no fue siquiera escuchada se tomen semejantes medidas?

Aunque en general no se lo nombre, «lo que se está aplicando es el falso Síndrome de Alienación Parental (SAP)» indica Sara Barni, presidenta de Red Viva, Asociación Civil que acompaña sin descanso a denunciantes de abuso sexual en la infancia. El SAP fue «creado» por el psiquiatra infantil estadounidense Richard Gardner, acusado de pedófilo, quien quiso imponer una teoría que sustenta que las mamás manipulan psicológicamente a sus hijos e hijas para generar hostilidad contra el otro progenitor. Es un «recurso» muy utilizado para acusarlas de que manipulan a sus hijos e hijas para que fabulen historias de abusos sexuales. Se trata de una teoría sin valdéz científica, que no ha sido reconocida ni médica ni legalmente.

Según Barni, el SAP señala a la persona que denuncia, protege al abusador y «desenlaza en la terapia de la amenaza”. «Se intenta destruir a la figura que intenta proteger», determina. “Cuando una mujer insiste sobre un abuso que no se puede demostrar, pierde la tenencia. Cuando se observa persecución a quien denuncia sin investigarse el caso, eso es SAP. Es un síndrome que solo se diagnostica en los juzgados y solo para un género, el femenino”, añade.

“Cuesta muchísimo darse cuenta de que hay abuso sexual, me cayeron todas las fichas juntas cuando me lo dijo con el físico y palabras”, cuenta pausadamente Soledad, cuya hijita fue abusada sexualmente con menos de 3 años de edad. “Hacía movimientos sexuales con su cuerpo y me hablaba de que el tío la asustaba con el pajarote y el padre con el monstruo”. «Nunca accedimos a cámara Gesell y no consideraron como válido un video casero en el que mi hija refiere el abuso. Me aplicaron el SAP y ordenaron la revinculación. Los informes de pericias psicológicas dicen que la nena está perfectamente bien, que yo soy una manipuladora y que él es obsesivo y por eso puede cumplir bien el rol paterno».

“Los niños pre- púberes no tienen capacidad para inventar ni sostener relatos falsos de abuso”, asevera la perito Virginia Berlinerblau, especialista en psiquiatría infanto juvenil y en medicina legal. “Hay un prejuicio muy grande contra las mujeres que denuncian y que después el caso no se sustancia en Penal”, observa.

“Yo no soy nadie para la Justicia, nunca me creyeron ni dictaron siquiera la medida perimetral”, expresa una cuidadora que denunció ASI. “La psicóloga del equipo técnico del juzgado civil me ha hecho preguntas absurdas. Me preguntó si me casé virgen, si disfrutaba cada vez que tenía intimidad y cuántas veces lo hacía”, refiere otra mamá anónima, que no puede dar su nombre porque dice que fue amenazada para no contar públicamente su historia.

Recorrido judicial

“En las primeras cosas que accionan estos hombres denunciados por abuso sexual de sus hijas y sus hijos es en el proceso de familia para promover las revinculaciones. Lo hacen a través de pedidos de regímenes comunicacionales y de Cuidado Personal del Hijo. Después, también utilizan la vía penal de la ley de impedimento de contacto”, relata Jofre.

Según Chávez, en la Ciudad de Buenos Aires se suele resguardar al menor hasta tanto no haya una resolución de la causa penal por abuso. “En Capital Federal nunca vi una revinculación forzada, es raro que suceda, pero sí en Provincia”, expresa. En la provincia de Buenos Aires se observan incontables casos en los que se activan revinculaciones e incluso custodias compartidas con abusadores cuando aún no existe un sobreseimiento de los denunciados ni acceso a una cámara Gesell por parte de las víctimas.

“Estos hombres agresores buscan desesperadamente las revinculaciones, y buscan desesperadamente inclusive el contacto. El simple contacto es la marcada de presencia y lleva muchas veces a que estas criaturas, si intentaron hablar, se callen”, puntualiza la jueza. Así, si estaban decididas a hacerse escuchar, esconden su voz en su interior y allí la entierran. Es aquí donde nace la imperante necesidad de resguardar a las víctimas menores de edad en los procesos judiciales, y evitar incluso el contacto visual.

Tal como se lee en las Observaciones Generales del Comité de los Derechos del Niño , el idioma de los niños y las niñas no es solamente verbal: “la plena aplicación del artículo 12 (de la Convención sobre los Derechos del Niño) exige el reconocimiento y respeto de las formas no verbales de comunicación, como el juego, la expresión corporal y facial y el dibujo y la pintura”. Muchas víctimas no logran verbalizar lo sucedido por fuera del ámbito familiar que las acompañan y protegen, y se alargan los procesos penales.

Infancias ultrajadas. Abuso sexual y revinculaciones forzadas con abusadores

La perito psiquiatra en niñez Virginia Berlinerblau lo explica así: “Al no haber profesionales capacitados específicamente para abordar este problema, en muchos casos la prueba queda supeditada a otras cuestiones que pueda investigar el juez o la jueza. Y muchas veces si no se arrojó resultado positivo de la cámara Gesell, se asimila eso a ausencia del abuso sexual”.

La especialista enuncia que en los casos en que hay revinculaciones forzadas, suele ser porque prevalece la opinión desde lo Penal. Y si no se determinó nada en Penal, por múltiples circunstancias, pueden leerlo como que no existió abuso y muchas veces preponderan “el criterio biológico” y proceden a la revinculación.

“Toda persona que no es condenada es inocente y entonces no habría ningún riesgo para que retome contacto con el hijo pero en penal no se investiga eso. Y Civil no tiene por lo general los mecanismos para evaluar estas situaciones porque no cuenta con equipos o no son suficientes o tienen una ideología donde predomina la familia idealizada en lugar de las realidades cotidianas como son el maltrato y el incesto con niños dentro las propias familias. El interés superior del niño a veces se malogra si estamos con ideologías retrógradas”, sostiene.

Por otro lado, hay muchas víctimas de ASI que sí logran relatar lo sucedido y aún así no son tenidas en cuenta. El hijito de Rocío, que sufrió abuso sexual por parte de su padre, declaró en cámara Gesell pero aún no hay una resolución y continúa la exigencia de revinculación. “Cada vez que lo viene a buscar, él se niega a ir, se pone tenso, le falta el aire. Y luego me dice: pero mamá, ¿no entiende la jueza? ¡Si yo ya dije todo!”, cuenta.

Ante la importancia de creer en las víctimas menores de edad, Jofre advierte: “Cuando descreemos de lo que los niños y niñas están relatando, que es traumático, estamos afectando su dignidad» y también «cerrando la puerta al apoyo de todas las instituciones terapéuticas para su recuperación”.

«Las madres protectoras somos estigmatizadas y nuestros hijos desoídos y aislados. Estas problemáticas que nos atraviesan se sostienen en lógicas machistas que narcotizan y forman parte del engranaje estatal y social patriarcal», determina otra mamá, anónima pero no silenciada.

Propuestas y opiniones de las especialistas

“No hay perspectiva de niñez. Hasta que no se ponga en agenda, se puede interpretar que como no votan, no consumen, ergo, no importan», expresa Barni. «Se necesita que haya una ley que sancione a psicólogos y operadores judiciales que utilicen el SAP, un síndrome inexistente», propone.

Por su lado, la Dra. Paola A. Lammardo, actual Secretaria de la Fiscalía Federal ante el Tribunal Oral Nro 1 de San Martín, explica que a los abusadores que tienen entre 16 y 18 años se los interna en un instituto y tienen un control social con una asistente social, se les ofrece los medios para estudiar y se los intenta resocializar.

Lammardo, quien trabajó también como Secretaria/Auxiliar Fiscal en la Fiscalía Nro 1 ante los Tribunales Orales de Menores, exclama: “Nadie entiende que los menores de hoy, tanto víctimas como victimarios, son los hombres del mañana”. “Desde que estoy ejerciendo, ya pasaron 5 gobiernos y nadie ha hecho nada. El sistema está colapsado. Las instituciones son las mismas, no tienen plata, no tienen nada para dar, la gente trabaja porque ama lo que hace”, asevera. “Esto se soluciona con medidas, poniendo plata y educando al servicio penitenciario. Se necesita un montón de gente en diferentes áreas que ponga conciencia y voluntad, pero se necesita invertir para eso”.

En este sentido, se evidencia la urgente necesidad de capacitaciones especiales para  todos los agentes que traten con víctimas menores de abuso sexual en la infancia. “Frente a un mismo caso, no hay ninguna norma que establezca que hay obligación de comunicación de un fuero al otro, eso es responsabilidad nuestra. La Defensora en lo Civil debería estar atenta como está en Penal antes de pedir una revinculación”, enfatiza Chávez.

«La responsabilidad parental es de ambos padres y solo se la puede suspender mediante resolución judicial. Si hay un proceso respecto de alguno de los dos padres, los efectores judiciales lo que tendríamos que hacer es tratar de que ese niño sea oído lo más rápido posible para poder tomar decisiones, tanto en el ámbito penal como en el civil”, explica. Y agrega: “Que ese niño llegue a tener una resolución de ese caso depende del trabajo mancomunado”. En esta línea, Lammardo esboza: ”muchas veces pareciera que Penal y Civil están a destiempo, como que un fuero habla de uno y el otro habla de otro”. “La víctima queda nuevamente expuesta si se la revincula con el abusador sin saber si lo es o no”, suma.

Por su parte, la perito Virginia Berlinerblau señala que “Civil no debería depender de Penal cuando se trata de niños”. Y sostiene: «tenemos dificultades en la justicia penal para llegar al acto de justicia. Denunciar, sí, se denuncia. Pero otra cosa es llegar a juicio y que se hagan investigaciones a fondo”. “Sin perspectiva de infancia no veo la salida. Civil tendría que tener sus propios equipos e instrumentos, pero delega en Penal. Creo que hace falta que hagan sus propias valoraciones”, opina.

¿Qué propone Berlinerblau para resolver estas problemáticas? “Mi propuesta para luchar contra las revinculaciones forzadas es que haya capacitación, perspectiva de infancia para quienes tengan la función de decidir ya que no cuentan en general con equipos tan especializados. Y un cambio de paradigma, poner los derechos del niño a vivir una vida libre de violencia al nivel que tienen que estar y no que primen el interés de las partes o de los adultos. A veces se privilegia la unión familiar por sobre el bienestar de sus miembros más vulnerables. Tendría que haber abogados del niño capacitados, así como tendria que haber profesionales forenses específicos capacitados en niños».

Infancias ultrajadas. Abuso sexual y revinculaciones forzadas con abusadores

I Libro de la doctora Graciela Jofré

¿Qué hace entonces una persona que se entera de un abuso? El panorama no es alentador, pero la lucha es más que urgente. En relación a las y los docentes que denuncian, Jofre recomienda que se amparen en las personas que dirigen sus escuelas: “a nivel institucional la denuncia tiene más fuerza que si está la docente sola”. A su vez, con respecto a las madres protectoras y toda persona denunciante, expresa: “hay que tener conciencia de que en general, todo aquel que busca el camino de protección de un niño o niña en una situación muy concreta, generalmente está un poco solo”. “¡Pero hay que hacerlo!”, exclama. Y fundamenta: “Porque hay que pensar que si no lo hacemos, ese niño o niña está aislado o aislada. Por eso es tan importante rescatar a estas mujeres protectoras y visualizar que no es posible que en los procesos de familia se impongan cuidados y custodias compartidas forzadas sin haber discriminado como excepción las denuncias de abuso sexual en la infancia”.

 

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Por Admin julio 14, 2020 12:53
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2 Comentarios

  1. María cristina Ravazzola julio 14, 16:15

    Excelente artículo, muy pertinente por lo que todavía subsiste en la Justicia en relación a los abusos perpetrados por padres que luego quieren que se los revincule con sus hijos víctimas.
    Sólo me preocupa la inclusión de la Dra. perito forense en los comentarios ya que por años no tuvo coraje para definir sus impresiones y siempre sus informes eran un NI, que no servía para defender a los niños de sus perpetradores. Espero que haya cambiado de actitud y ahora sí se comprometa en esta causa tan importante para el crecimiento, cuidado y bienestar de los niños víctimas de estasviolencias.

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    • Giselle julio 15, 15:48

      NADIEEE se juega para proteger a esa criatura ultrajada. Solamente las denunciantes arriesgan todooo , hasta la vida si es necesario por proteger a un hijo. Es terrible el infierno que se vive al descubrir una verdad tan perversa, una verdad que NO querés ver ni aceptar pero es la única manera de proteger lo que más amas

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