Guía sobre lenguaje igualitario de la HCDN

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Por Admin julio 8, 2015 16:34

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Guía sobre lenguaje igualitario de la HCDN

Guía sobre lenguaje igualitario de la HCDN


La guía para el uso del lenguaje igualitario se enmarca en el entramado de estrategias y acciones previstas por el Programa de Modernización Parlamentaria 2012-2015 impulsado por el presidente de la HCDN, Dr. Julián Andrés Domínguez, con acuerdo de todos los bloques políticos que integran el cuerpo legislativo.
Con esa visión, desde la Secretaría Parlamentaria, encausamos iniciativas de modernización en todas las áreas de servicio y de apoyo a la tarea legislativa, referenciando algunos hitos: la conformación de una estructura organizacional adecuada para desarrollar el Digesto Jurídico Argentino; la creación de la Dirección de Servicios Digitales Parlamentarios; la creación y puesta en marcha de la Diplomatura en Gestión Legislativa; la articulación con otros espacios legislativos; y la apertura y vinculación de la HCDN con la comunidad y la ciudadanía en general a través de diferentes actividades e iniciativas.
Esta guía constituye una propuesta didáctica para promover una comunicación más democrática y adecuada a las reformas legislativas propiciadas en los últimos años en materia de igualdad de género.
El lenguaje en sí mismo no es masculino ni femenino. El lenguaje, a priori, no es sexista ni excluyente, pero sí el uso que hacemos las personas del mismo. En él se proyectan estereotipos aprendidos que responden a la construcción de modelos culturales androcéntricos que sitúan la mirada masculina como universal y generalizable a toda la humanidad.
El tipo de lenguaje que usamos no es inocente. Si usamos un lenguaje que toma como norma y medida de la humanidad solo a una parte de ella (lo masculino), ayudamos a que persista en el imaginario colectivo la percepción de que las mujeres son subsidiarias, secundarias y prescindibles. A ese uso llamamos uso sexista del lenguaje. Se entiende por lenguaje inclusivo entonces, o por lenguaje no sexista, aquel que ni oculte, ni subordine, ni excluya a ninguno de los géneros y sea responsable al considerar, respetar y hacer visible a todas las personas, reconociendo la diversidad sexual y de género. Cambiar el uso del lenguaje implica también un cambio cultural, y nos convoca a construir otro sistema de valores, otra forma de entender, de pensar y de representar al mundo.
La propuesta de utilizar un lenguaje no sexista o lenguaje igualitario en cuanto al género se orienta a evitar opciones 11 léxicas que en este ámbito puedan interpretarse como sesgadas, discriminatorias o excluyentes. Principalmente en la producción legislativa y la redacción de aquellas normas que regirán para el conjunto de la ciudadanía.
La única verdad es la realidad. La conquista de la igualdad y el reconocimiento de los derechos de las personas que habitan nuestro país constituyen luchas de larga data. En ese sentido podemos mencionar hitos del siglo XX tales como el voto femenino, la patria potestad compartida, el divorcio y el cupo femenino en el ámbito legislativo.
Esto se expresa en la proporción de legisladoras en la HCDN que ascendió al 40% en el año 2008. El crecimiento porcentual en Senado fue mayor: se pasó del 3% al 37% en la primera elección directa del 2001. La presencia de legisladoras instó a promover la perspectiva de género en la agenda legislativa. Entre 1989 y 2007 fueron introducidas por legisladoras el 79% de los proyectos sobre cuotas de género; y el 69% de las propuestas en materia de violencia de género. El trabajo de las legisladoras fue fundamental para la aprobación de leyes que amplían los derechos de la mujer: Cupo Sindical Femenino, Salud Sexual y Procreación Responsable, Protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes, etc. También en los últimos diez años, la disputa por el reconocimiento, en sentido más amplio, de los derechos de quienes integran nuestro pueblo ha celebrado el logro de reconocimientos muy importantes en el plano legislativo como las leyes de matrimonio igualitario (Ley 26.618), de 12 identidad de género (Ley 26.743) y la reciente Ley 26.994 que reforma el Código Civil argentino.
Quienes creemos que el valor sustantivo de la democracia es el respeto por las diferencias y la igualdad de voces y participación en los procesos sociales, culturales y polí- ticos que nos involucran celebramos estas conquistas y vemos estos hitos como puntos de partida para hacer realidad esos textos en cada acción concreta.
El Estado, en tanto sujeto de los vaivenes de la política, no está exento de la responsabilidad de sancionar medidas equitativas e inclusivas para toda la población y de garantizar su cumplimiento en todos los planos involucrados en ese paradigma. En ese sentido, se hace imprescindible expresarse coherentemente con las leyes que ha sancionado el Parlamento en plena democracia y para ello se torna necesario deconstruir la formulación histórica del lenguaje. Dicho de otra manera, es imprescindible que los textos producidos en el ámbito legislativo expresen sus contenidos desde una perspectiva igualitaria y de equidad de género. Usar un lenguaje discriminatorio, ya sea por hábito o por tradición, sería contradecir aquellos derechos reconocidos por ley. El uso del lenguaje igualitario que proponemos en este material, y que sabemos excede el mero uso de una guía, pretende fomentar y concientizar sobre una comunicación más igualitaria.
El objetivo de esta guía es entonces proponer una serie de herramientas que permitan incorporar un lenguaje oral 13 y escrito que construya, represente, describa y exprese la igualdad de oportunidades para la diversidad de géneros con enfoque de derechos en la gestión parlamentaria.
el uso de un lenguaje igualitario y no sexista tendría que tender a ser la norma, en lugar de ser la excepción en los documentos parlamentarios. comunicaciones internas, reglamentaciones, proyectos legislativos, dictámenes, resoluciones, convenios, publicaciones. todas las comunicaciones internas y externas producidas en la Hcdn deberían dar cuenta de esto. en ambos casos el lenguaje debería transmitir y expresar principios como la igualdad de derechos, de oportunidades y de reconocimiento que la sociedad y la ley exigen.
Afortunadamente sabemos que el lenguaje no es algo fi jo y estático. el lenguaje se aprende. esta guía es una propuesta de aprendizaje que, en sintonía con un marco jurídico claro en materia de igualdad, insta y justifi ca, sin lugar a dudas, la utilización de un lenguaje no sexista. en tanto las sociedades avanzan en democracia, al compás, la lengua debe adaptarse.
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Imágenes del Acto de presentación de la Guía ayer, martes 7 de julio de 2015,  en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.
Presentación de la Guía
 
Presentación de la Guía1
 
Presentación de la Guía2

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