Feminismo que hace temblar el aire

Admin
Por Admin octubre 29, 2018 19:30

Feminismo que hace temblar el aire

En un día histórico para el pueblo brasileño, el arte afro feminista en forma de resistencia y a fuerza de golpes tamboriles ocupa el centro de Sao Paulo, para ponerle a este posible viraje la huella de las negritudes y disidencias. Son el bloco de mujeres afro “Ilú Obá De Min”, y si se trata de hacer temblar, saben cómo hacerlo.

Ayer São Paulo y su intermitencia climática fue el escenario del día previo a las elecciones brasileñas que tienen a la región y al mundo a la expectativa. La sensaciones van como la meteorología: lluvias fuertes y puntuales, brisa cálida y sol que pega en la nuca. La naturaleza haciendo eco de lo que pasa en los cuerpos horas antes de una de las elecciones más importantes de este siglo a nivel planetario.

Caminar por las calles de São Paulo es ir sorteando puestitos espontáneos de personas que regalan tortas o bizcochos y proponen una conversa. Acudir a la base de la comunicación: la palabra y el intercambio de opiniones es el corazón del vira voto, una campaña que salió por las redes una semana después de la victoria en primera vuelta de Bolsonaro y que el fin de semana estuvo desperdigada por miles de esquinas de todo Brasil. Luego del zigzagueo entre plantaciones de personas en conversa permanente formando una vegetación de resistencia en una de las ciudades mas grandes de América Latina, aparece -entreverado en el centro de São Paulo- el Vale do Anhangabaú, un lugar donde tuvo lugar el mayor genocidio indígena. Allí, el bloco de mujeres afro “Ilú Obá De Min” ensaya desde hace 14 años todos los sábados el golpe seco a los tambores, ocupando el espacio público y haciendo temblar el aire.

Beth Belli, forma parte del bloco y cuenta que el nombre significa “mujeres que tocan tambor para Xangô” que es el orisha de la justicia. No es un día cualquiera, portan los instrumentos como extensiones de sus cuerpos y esta vez la potencia reverbera sobre la convicción de evitar que Bolsonaro sea presidente.

El bloco Ilú Obá De Min se gestó en el 2004 y eran 30. Hoy, abajo del viaducto son más de 450 que ocupan el centro de la ciudad. Los domingos en cambio, ensayan en la Plaza del Patriarca que era un reducto de la comunidad negra y de los movimientos negros que fueron llevados hacia la periferia. Las mujeres del bloco retomaron esa idea en una suerte de movimiento reparatorio: volvieron a capturar el centro, cerca del subte y del Teatro Municipal, entre voces y conocimientos ancestrales, enredadas en su vestimentas y peinados, amarradas a los instrumentos toman un espacio en donde entre holgada la voz de las mujeres y sobre todo de las mujeres negras.

“No va pasar” responde Beth Beli cuando se le pregunta acerca de la posible victoria de Jair Bolsonaro: “Espero que las personas de Brasil estén conscientes que no es una cuestión de estar en contra del PT, es quedarse a favor de la democracia, es estar a favor de las negritudes cuando se trata de un país con la mayor cantidad de población negra después de África”.

Camila Trindade también forma parte del bloco, tiene un pañuelo naranja enredado entre las trenzas, unos aros blancos y redondos como una luna llena. Pero su cuello se mantiene erguido, nada de esos accesorios le pesan, al contrario, cuando canta levanta la cabeza al compás de su voz combativa. Camila cuenta algunas de sus estrategias de cuidado frente a la violencia que está atravesando la ciudad: “Andamos siempre juntas, ayudarse es algo propio del feminismo pero en estos tiempos tenemos que reforzarlo sobre todo nosotras que estamos en el espacio público”. Se la ve esperanzada con respecto a al balotaje​ “Él tuvo 49 millones de votos, Brasil tiene 150 millones de electores, no es la mayoría, es un tercio, que es mucho, nos deja asustadas, pero estoy segura que mucha gente que está en el medio de estos electores que votaron en él, no piensan como él, pero estamos en la lucha, si cada una de las personas que votaron contra él consiguen virar un voto de quienes no fueron votar, nos trae una esperanza que esto pueda revertirse. Cada vez que consigo virar un voto para mi ya es una victoria, entonces estamos en este movimiento”.

Movimiento es algo de lo que estas chicas saben, sus voces e instrumentos rebotan en los edificios del centro de São Paulo, hay una danza hacia dentro y hacia afuera. Mientras tocan, sus pieles se combinan, en conjunto generan una corporalidad animal de resistencia y de arte.

Priscila tiene 28 años y también es parte del bloco. “Como mujer negra, soy casada con una mujer hace 4 años y nosotras estamos amedrentadas ante los acontecimientos, ya es percibible una cultura de violencia acá en el país, estamos vivenciando cosas que anteriormente no se veía de formas tan explícitas, insultos en la calle, miradas feas, nos sentimos oprimidas, no conseguimos andar de la mano con tranquilidad, manifestar nuestro amor públicamente con tranquilidad. Esta cultura de violencia se instaurando en el país y en el caso de que Haddad no sea electo, nos preocupamos todavía más, porque esta violencia puede tornarse institucional. Entonces la violencia, la opresión, las mujeres negras, la diversidad sexual puede ser traducida en formas de leyes, en forma de programa, con incentivo amplio de nuestros políticos y también de la sociedad que apoya este candidato”.

Fuente: Emergentes

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Por Admin octubre 29, 2018 19:30

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