En la lucha colectiva por la conquista de derechos: IVE y muerte perinatal. Las deudas pendientes

Agustina
Por Agustina diciembre 31, 2020 11:30

En la lucha colectiva por la conquista de derechos: IVE y muerte perinatal. Las deudas pendientes

En la lucha colectiva por la conquista de derechos: IVE y muerte perinatal.

Las deudas pendientes.

En las horas previas al debate en la Cámara de Senadores y Senadoras sobre la Interrupción Voluntaria del Embarazo, dialogamos con Cecilia Sanabria, abogada formada en perspectiva de género y Diplomada en Niños, Niñas y Adolescentes como sujetos de derecho por la UBA.

La Dra. Sanabria es autora de la tesis de investigación titulada “La Mujer y el Nasciturus: Protección Jurídica ante la Muerte Perinatal. Violencia Obstétrica” fundamento de proyectos de ley y convertida luego en el libro con nombre homónimo. También es miembro de la iniciativa Marea Primal, donde se enfoca a la problemática de manera interdisciplinaria junto a la Lic.en Psicología Jésica Basabilbaso y la Lic. en Obstetricia Lorena Warzel.

 ¿Cómo surgió tu interés en la temática de la muerte perinatal?

Luego de leer una noticia en el diario, bastante vieja, sobre una mujer que había sufrido violencia obstétrica frente a la muerte perinatal de su hijo, comencé a investigar que ocurría con todas aquellas mujeres y personas gestantes que se encontraban con la muerte cuando estaban gestando vida. Investigando informalmente pude saber que la muerte perinatal y gestacional es silenciada y minimizada a nivel mundial, y todas aquellas mujeres y familias que la atraviesan llevan adelante un duelo silencioso y en soledad.

 Con todo el avance legislativo en materia de DDHH de las mujeres y personas gestantes, ¿esta problemática tiene algún tipo de protección específica?

No, lamentablemente ninguna ley las protege a nivel nacional y por tal motivo quedan totalmente desamparadas. Es una realidad que, salvo muy recientes excepciones legislativas como Chile y Paraguay, se repite en toda latinoamérica y en España también. Son las ONG las que impulsan las reformas para su atención, junto a Marea Primal estamos organizando una red iberoamericana sobre la temática. 

Luego, cuando decidí enfocar este tema metodológicamente para la tesis de grado,   entrevistando a diferentes mujeres y familias, pude comprobar que la violencia ejercida sobre ellas era un denominador común de estas situaciones. ¿Por qué nadie las protege ¿Por qué de esto no se habla?

 Con el correr del tiempo desde aquella investigación y gracias al trabajo de muchas organizaciones y referentes en la temática, se ha avanzado en la visibilización y se ha logrado ponerle nombre a lo que no tenía nombre, se ocultaba y se mantenía en silencio. Así se ha podido acompañar a esas familias en duelo y darles un espacio para que puedan expresar su dolor.

En la lucha colectiva por la conquista de derechos: IVE y muerte perinatal. Las deudas pendientes.

En la lucha colectiva por la conquista de derechos: IVE y muerte perinatal.
Las deudas pendientes.

 ¿Por qué te parece a vos que no ha habido desde el Estado iniciativas de políticas públicas sobre esta problemática?

Posicionándome desde mi rol de tesista, y en base tanto al extenso trabajo de campo como a la investigación académica para la misma, es que me atrevo a decir que puede tener relación con algunos postulados a los que se suele hacer referencia desde algunas posiciones de defensa del derecho a la IVE. Mi enfoque a favor de la IVE, lo centro en otras cuestiones que armonizan la lectura legal y además realzan la decisión plena de la mujer o persona gestante. Yo soy parte de las corrientes que defienden el deseo de maternar como parámetro ético de la continuidad o no del embarazo, pero no hace falta para ello negar el carácter de persona al feto sino contextualizar la posibilidad o no de la continuidad del embarazo en el proyecto de vida de esa mujer o persona gestante.

Volviendo entonces, estos postulados a los que hacía referencia, impactan en el campo de los derechos personalísimos, donde hay una contradicción normativa y se hace todo el desbarajuste que termina cercenando derechos a la madre y a la familia. Y esto es propio no sólo del derecho argentino sino también del latinoamericano y del español, como derivaciones del tronco común del derecho continental europeo, de corte patriarcal, patrimonial y liberal. Hay otras formas de organización social que resuelven mucho mejor estas problemáticas, los pueblos originarios tienen formas mucho mejores de integrar a las personas nacidas sin vida al clan y a la comunidad, incluso a las personas abortadas. 

  ¿Dónde ves vos contradicciones en el derecho argentino respecto de los derechos personalísimos y como te parece que esto influye en el pleno ejercicio de los derechos de las madres y familias gestantes ante la muerte perinatal y gestacional?

Nuestro ordenamiento jurídico, más precisamente nuestro Código Civil y Comercial de la Nación tiene una contradicción muy marcada en cuanto al comienzo de la existencia de la persona. Si bien en su art. 19 se considera que la existencia de la persona humana comienza con la concepción, en su art. 21 se establece que si no nace con vida se considerará que nunca existió.

 Es duro para una madre que pierde a su hije decirle que en realidad nunca existió, puede entenderse que su embarazo no fue real en cierta forma ¿Esto sigue siendo así pese a la reforma del Código operada en 2015?

Como abogadxs sabemos que nuestro Código privilegia el carácter patrimonial de las relaciones jurídicas, y que ideológicamente mantiene un criterio patriarcal y liberal que en algunas instituciones del derecho se acentúa; y, por lo tanto, sabemos que esta redacción sobre el comienzo de la existencia de la persona humana es a los únicos fines de regular los derechos hereditarios. Se le han hecho muchas críticas a la redacción de este artículo, sin embargo, y respondiendo a tu pregunta, a pesar de la reforma del año 2015, no; la misma no se ha modificado.

Creo que una buena redacción hubiese sido la de especificar que si no nace con vida se considerarán extinguidos todos los derechos que pudo haber adquirido, pero bajo ningún concepto decir que nunca existió. Esto porque cuando nos encontramos frente a la muerte perinatal no podemos decirle a una madre, a una familia, que ese hijx nunca existió, que no fue nada, que es un NN o un desecho patológico.

 

En la lucha colectiva por la conquista de derechos: IVE y muerte perinatal. Las deudas pendientes.

En la lucha colectiva por la conquista de derechos: IVE y muerte perinatal.
Las deudas pendientes

¿Qué ocurre en las instituciones hospitalarias cuando se producen muertes gestacionales hoy? Si bien no podemos decir que en todos lados siempre, hay generalidades: en CABA, por ejemplo, existe un protocolo de manipulación de nacidos muertos que toma la definición del Código y, por lo tanto, dice expresamente que el mismo considera que la persona nunca existió. Se pretende que la madre haga de cuenta que nunca estuvo embarazada y que ese feto no era su hije, en algunas instituciones ocurre que son descartados luego de los estudios para averiguar las causas de la muerte, como desechos y no pueden darle sepultura o despedir a ese hije deseado y esperado de la forma que la familia considere adecuada. Entonces, si para la implementación de protocolos o de legislación sobre la temática tomamos erróneamente estas definiciones, lo más  probable es que se ejerza violencia sobre las mujeres, sobre las familias y también se vea vulnerada la dignidad de ese niñe por nacer.

 Es muy interesante el tema, hay aristas que no se ven habitualmente. ¿Ahí no ves una contradicción también entre la campaña por el aborto legal, seguro  y gratuito y el reclamo por el derecho a la identidad y a la muerte digna de los bebés?

Es muy buena la pregunta para poder dejar en claro que no existe contradicción entre el reclamo por los derechos de las mujeres y familias en cuanto a la muerte perinatal y gestacional y la campaña por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, ya que siempre partimos del deseo de maternar y la libre decisión de las mujeres sobre su propio cuerpo y su proyecto de vida.

Son dos luchas paralelas que se retroalimentan sinérgicamente para fortalecer la autonomía de la mujer o persona gestante: el derecho al aborto legal, seguro y gratuito es una gran deuda que tenemos para con la sociedad y para con todas aquellas mujeres que murieron por abortos clandestinos y que siguen muriendo día tras día. En la muerte perinatal y gestacional existe un deseo de las mujeres, personas gestantes y familias de tener un hije. Es un hije deseado, esperado, muchas veces hasta con un nombre elegido. Esas familias se topan con la muerte cuando desean y están gestando vida y ese es un dolor inexplicable que no encuentra cabida en un sistema jurídico patriarcal.

 ¿Vos entendés entonces que esa falta de reconocimiento por un lado e intención de mezclar confusamente conceptos responde a miradas patriarcales del derecho?

Sin dudas, porque obligar a las mujeres y a las familias a habitar una ficción haciendo de cuenta que nunca existió una criatura que habitó el cuerpo materno sólo porque no se reconocerán en ella derechos hereditarios, es una crueldad típica de machirulos, digamos. Y, por otro lado, como dice Moira Goldenhörn, una de las compañeras de Marea Primal, la estrategia de querer dividir al movimiento feministas justamente desde la corporalidad de las mujeres y personas gestantes en algo tan intrínseco a dicha condición como es la capacidad de gestar y la decisión sobre la maternidad, también responde a intereses patriarcales porque perdemos fuerza colectiva. Nosotras estamos por la ampliación de derechos sosteniendo la decisión libre de la mujer o persona gestante.

Reitero la idea entonces, ya que desde la óptica y vivencia de quienes luchamos por el reconocimiento de los derechos de las mujeres y personas gestantes frente a la muerte perinatal y gestacional, no existe contradicción en cuanto al tema de la IVE. Ambas campañas van por lugares distintos y lo que marca ese camino es el deseo o no, de maternar. Sin embargo, quienes presentan argumentos en contra del derecho al aborto no se ponen a cuestionar qué sucede cuando une bebé fallece dentro del vientre de la madre y se lo entregan a las familias en frascos o cajas de zapatos o se los descarta como desechos patológicos y las mujeres se quedan con terribles dudas sobre incluso si su hije vive. Ahí pareciera que nos olvidamos de los derechos y de la dignidad de esos niñes por nacer. O sea, no hemos visto una sola iniciativa de los grupos antiderechos por reconocer los derechos de las familias ante la muerte gestacional y perinatal.

 Respecto de la violencia obstétrica en las interrupciones de los embarazos, tanto de quien aborta voluntariamente, ya sea por una habilitación legal o porque quiera hacerlo aunque no esté dentro de ese marco, como de quien pierde los embarazos, ¿A vos te parece que hay un castigo a la mujer, a la persona gestante que por equis motivo no llega a completar un embarazo?

Absolutamente sí. Hay violencia obstétrica sufrida por las mujeres y personas gestantes específicamente por la interrupción de los embarazos, existe una gran condena por parte de los equipos de salud donde la práctica más “popular” es el legrado sin anestesia acompañado de violencia psicológica. Se castiga a quien llega al centro de salud con un aborto, sin primero evaluar si se trata de un aborto espontáneo o provocado. Conocemos muchísimos casos de mujeres que han  sufrido abortos espontáneos y, además de someterlas a torturas, se las ha acusado y denunciado por supuestamente provocarse el mismo.

Como decimos siempre con las compañeras de Marea Primal, en el imaginario popular, dentro del cual, por supuesto, está la ciencia médica formando profesionales, las mujeres estamos obligadas a aceptar los embarazos y la responsabilidad exclusiva de llevarlos a término y parir con vida. Todo otro escenario merece sanciones: por irresponsable o por mala mujer.

 ¿Qué ocurre a nivel políticas públicas? ¿Tenés conocimiento de que se esté trabajando sobre la temática? ¿Hay alguna capacitación de Ley Micaela con contenidos específicos para el personal de salud?

Tenemos un gran déficit de políticas públicas sobre este tema, más allá de que por supuesto no tenemos derecho al aborto legal, seguro y gratuito que ayudaría a que dejemos de estar bajo sospecha todo el tiempo.

El sistema médico hegemónico ejerce violencia obstétrica sobre las mujeres que arriban a un centro de salud con un aborto espontáneo. Además de todo el dolor que una madre siente cuando se encuentra con la noticia de que su embarazo se interrumpió, de que no hay latidos o de que su bebé falleció, se le suma la violencia que ejercen sobre ella dejándola horas esperando, no facilitando la información adecuada ni el acompañamiento que necesita, además de actos de tortura dolosos que ocurren en muchos casos. No existe un acompañamiento respetuoso ni una contención ante tan difícil situación. Las mujeres y familias gestantes se encuentran a la deriva. Respondiendo puntualmente, sí, entiendo que elaborar contenidos específicos para la formación continua en DDHH y perspectiva de género para el personal de salud ayudaría muchísimo a erradicar estas tremendas violencias, pero de momento está todo en ideas.

 Si tuvieras que sugerir una medida en lo inmediato para empezar a desatar el nudo ideológico de la violencia y la falta de protección ante la muerte gestacional y perinatal, ¿qué sería?

Mirá, tenemos un escenario difícil por lo complejo. La falta de protección jurídica, la falta de información para la sociedad y la falta de formación de los profesionales de la salud en la materia, confluyen en el ejercicio de la violencia obstétrica sobre las mujeres que pierden embarazos y luego sufren de trastorno de estrés postraumático, ya que a la hora de llevar adelante su proceso de duelo por la pérdida de su hije y el cambio de su proyecto vital, tienen que superar también la violencia ejercida.

Podemos empezar entonces por asumir la responsabilidad social y profesional ante lo obvio e inminente: este 29 de diciembre nuestra cámara de senadores y senadoras tomó el compromiso de hacer historia y saldar la deuda que el Estado tiene para con todas las mujeres y personas con capacidad de gestar en cuanto al reconocimiento de derechos. Reconocer el derecho al aborto legal, seguro y gratuito es un mínimo de derechos que nos posibilita, a su vez, al dejar de estar bajo sospecha en las instituciones de salud de haber cometido un delito, poder ir generando el cambio social necesario para acceder a todos los derechos humanos que nos protegen como mujeres y personas gestantes, también en contextos de muerte gestacional y perinatal.

Diario Digital Femenino

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Por Agustina diciembre 31, 2020 11:30
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