El ajuste económico y las amas de casa y/o tareas de cuidado

Admin
Por Admin julio 11, 2020 01:41

El ajuste económico y las amas de casa  y/o tareas de cuidado

El ajuste económico y las amas de casa y/o tareas de cuidado
Responsabilidad y compromiso del movimiento de mujeres

Ester Kandel*

  En el marco de la pandemia son muchos los temas que nos preocupan. Hoy nos centraremos en la valorización del trabajo doméstico o de las organizadoras de las tareas para cubrir, especialmente la alimentación.

El ajuste económico y las amas de casa  y/o tareas de cuidado

El ajuste económico y las amas de casa y/o tareas de cuidado. Foto INTA informa

A lo largo de la historia surgieron muchos movimientos de protesta por la carestía de la vida, como lo hicieron las mujeres francesas a principios del siglo XX por leche y carne o sólo pedir pan como lo recordó Galileo Galilei en el siglo XVII. Como protagonista de la década de 1980, las mujeres, salimos con la consigna No compre los jueves, iniciativa de Amas de Casa del País. También haremos referencia a la carestía de la vida en la década de 1950 y su modo particular de abordarla.

Las iniciativas fueron diversas, según el momento histórico. Desde hace décadas LAS OLLAS POPULARES y comedores, ocupan un lugar en el espacio público, difundidas  por las noticias televisivas. No es nuestra intención repetir datos conocidos, sino la preocupación por la solución de estos temas. Pues como manifiesta esta organización:

La razón de las ollas es el hambre que crece, ante la imposibilidad de hacer rulos y trabajos informales para sobrevivir. Pero también es producto del amor y compromiso que vive en el pueblo, en lo profundo de las entrañas que se retuercen cuando otrxs no comen, en la rebeldía de quienes no estamos dispuestxs a ser aun más miserables y quienes no están dispuestxs a ser más egoístas. Una solidaridad propia de lxs despojadxs. (“Sólo el pueblo salvará al pueblo”, barrio Los hornos)

La perspectiva de pagar una deuda externa odiosa y sin investigarla, nos hace coincidir con el Juicio Popular a la Deuda y al FMI, la deuda es con el pueblo. El dilema es seguir sometidos a los lobos financieros  y continuando con las indicaciones de los organismos internacionales para paliar la pobreza o un desarrollo cuestionador de este modelo.

Cifras que duelen:

Los datos del primer trimestre de este año, con sólo 10 días de pandemia y cuarentena, arrojan que la Capital tiene 18.000 pobres más que un año atrás, sumando un total de 703.000 personas. Es el 22,9% de la población total porteña que no logra cubrir el costo de una canasta básica de bienes y servicios.

La nota del periodista Ismael Bermúdez (Clarín, 3/7/20) se completa con datos de indigencia y el costo de la canasta familiar. En la edición del 5/7/20 se publica los trabajadores suspendidos  y con reducción salarial, en el mes de abril. Esta situación continúa en numerosas empresas.

Un panorama complicado si agregamos las resistencias por aplicar un impuesto extraordinario a las grandes fortunas y a la expropiación de Vicentín.

El Plan Económico de Austeridad y el 2º Plan Quinquenal

La investigadora Carolina Barry, realizó un estudio exhaustivo sobre ¡Las muchachas ahorrativas! El rol de las mujeres peronistas en el Plan Económico de Austeridad y el 2º Plan Quinquenal.

El eje de la propuesta de las mujeres que pertenecían a las unidades básicas, era ser promotoras del ahorro  en la economía doméstica y de control social ante la política del Estado en 1952.[1]

Los objetivos del Plan eran acrecentar la producción agropecuaria y otros ramos de la actualidad nacional; orientar el comercio exterior hacia una reducción de las importaciones; estimular las exportaciones de aquellos productos con saldos disponibles; promover la austeridad de los consumos, para facilitar el incremento del ahorro como factor indispensable en la reanudación  de la futura expansión económica

Según la autora, citando a Perón, era necesario pasar de una economía capitalista a la justicialista y el año 1952, era una etapa intermedia entre los dos planes quinquenales.

El rol asignado a las amas de casa como conocedoras de las necesidades familiares, era promover el ahorro.

La Subsecretaría de Informaciones dio su amplia difusión s y a través de folletos, informaciones en los noticieros a la prensa escrita y oral. Inclusive actores cómicos de la época, como Luis Sandrini, incluyeron en sus programas radiales exhortaciones humorísticas a modificar patrones de consumo y a contribuir al esfuerzo empeñado. Las revistas femeninas también se hicieron eco del plan de austeridad proporcionando a sus lectoras recetas de comidas alternativas sin carne (…)

Para llevar a cabo esta tarea recibieron capacitación especial.

El tema era la carestía de la vida y la única organización que reclamaba otras medidas fueron las comunistas a través de la UMA. En la publicación Nuestras Mujeres, “hacían eco del llamado de Perón y convocaban a las mujeres a formar un frente unido contra el enemigo y luchar contra la carestía y la escasez de la que poco se hablaba (…) denunciando que los verdaderos enemigos de las mujeres y niños era el imperialismo y los grandes sectores industriales y monopolistas, yankees, ingleses y criollos como Gath y Chavez, el ingenio azucarero Ledesma y Alpargatas”

¿Por qué fue necesario implementar el ajuste económico?

En el estudio realizado por Mario Rapoport,  del gobierno peronista, se pueden observar etapas, en relación a las propuestas económicas,  internacionales y políticas sociales. Una de ellas es la del período 1945-1948. El segundo período se caracteriza por el  plan de Estabilización, iniciado en 1952. El plan de ajuste, con sus consecuencias en la carestía de la vida se inició ese año.

El discurso económico peronista:

se apoyaba en cuatro columnas que rompían con las concepciones tradicionales del pasado, aunque no se contraponían con las nuevas ideas económicas que comenzaban a imponerse en gran parte del mundo: se trataba del mercado interno, del nacionalismo económico, del estatismo y del papel central de la industrialización.

La implementación de esta estrategia se valió de un conjunto de instrumentos heredadas de las gestiones de los tres lustros anteriores, que fueron complementadas con nuevos organismos destinados a cumplir su función en el marco de los lineamientos de la política económica. Así el Estado cobró una creciente importancia como regulador de la economía y proveedor de bienes y servicios.[2]

Los cambios operados en la década del 1950, se originan en los problemas internos, en la forma de funcionamiento y la capacidad de acumulación del propio modelo económico, así como en los cambios en la coyuntura política económica nacional e internacional. El auge producido en el período 1945- 1948[3], se detuvo en el año 1949 produciéndose un retroceso en el gasto público.

1952 – Plan de Estabilización

Con este plan se puso límites a los aumentos salariales[4], tratando de vincularlos a la productividad del trabajo y recogía las aspiraciones de los empresarios preocupados en mejorar la productividad  laboral.[5] Los sectores asalariados vieron deteriorado su nivel de vida y aumentaron las movilizaciones obreras.

Mario Rapoport, señala que:

Los trabajadores no consideraron la nueva actividad  huelguística como un ataque a Perón. Se trataba de un enfrentamiento con los patrones y se estaba muy lejos de una ruptura con el régimen y el movimiento obrero.

En el caso del conflicto en Alpargatas, el Estado intervino enviando a la Sección Especial, reprimiendo el conflicto y deteniendo a varios dirigente, y la patronal luego los despidió.

El Plan Económico de Austeridad se implementó en este período, asignando a las mujeres la tarea de enfrentar la crisis, tal como lo detallamos en los párrafos anteriores.

Responsabilidad y compromiso del movimiento de mujeres

El doloroso panorama presentado afecta al conjunto del pueblo y particularmente a las mujeres, con la intensificación de la violencia y con el peso de la preocupación por la administración del “hogar”, siempre cumpliendo con su tarea asignada históricamente. La solución de los graves problemas económicos y sociales no es sólo responsabilidad de tal o cual Ministerio.

Las tarjetas para la alimentación fueron bienvenidas en esta emergencia, así como las otras medidas sobre congelación de los aumentos de servicios pero somos concientes que son parches en las perspectivas de nuestro país dependiente.

En este contexto es imprescindible que el movimiento de mujeres en su conjunto asuma la responsabilidad y compromiso de posicionarse desde el punto de las mujeres doblemente oprimidas, por ser mujeres y pobres. Es por eso  que reafirmo que la transformación de esta realidad tan compleja, urge la confluencia de las reivindicaciones de los distintos sectores de la sociedad, incluidas el de las mujeres, con una propuesta anticapitalista, antimperialista y antipatriarcal.

 

*Magister de la UBA en Ciencias Sociales del Trabajo

 

Bibliografía

Barry, Carolina, ¡Las muchachas ahorrativas! El rol de las mujeres peronistas en el Plan Económico de Austeridad y el 2º Plan Quinquenal, homenaje 100 años de la Universidad – Nº 30/31- Trabajos y comunicaciones -2ª época, 2004-2005.

Kandel, Ester, Alpargatas, una experiencia de lucha en la década de 1950 – Enero, 2019

Rapoport, Mario, Historia económica, política y social de la Argentina (1880-2003),Editorial Ariel, 2006.

[1] La situación política de la mujer cambió considerablemente durante el primer gobierno peronista a partir de dos hechos que le permitieron participar activamente. El primero fue la aprobación de la ley de sufragio femenino en 1947,  con la consecuente posibilidad de que las mujeres votaran y fuesen votadas y el segundo, fue la creación del Partido Peronista Femenino (PPF), que logró la incorporación masiva de las mujeres en la política

[2] La concepción económica y social del primer gobierno peronista se halla sintetizada en el discurso que Perón dirigió al Congreso Nacional en ocasión de la presentación del plan.  (…) en 1810 fuimos libres políticamente, ahora anhelamos ser económicamente independientes (…) El equilibrio económico del régimen capitalista (…)  Había establecido un encadenamiento entre los diversos países a través del intercambio económico y financiero. Con ello se había posibilitado que desde un país central se pudiera succionar la riqueza de los demás ; sin la incomodidad y sin el peligro del traslado a dicho país para su explotación (…). Abordaba también el problema del desequilibrio de los términos de intercambio  por “diferencias entre los precios importados y exportados, la República en cuatro años perdió casi cuatro mil millones de pesos. Para aumentar nuestras conquistas-afirmaba-, debemos aumentar la riqueza y aumentar el trabajo (…)

[3] La creciente participación del Estado, tanto en el consumo como en la inversión, que se vio fortalecida adicionalmente por el proceso de nacionalización de los servicios públicos. Dado que la recaudación no aumentó en forma proporcional se fue produciendo un creciente déficit fiscal que al financiarse con emisión de moneda, actuaba de manera procíclica, evitando que el sector privado se atemperara por falta de circulante.

[4] Los salarios reales experimentaron una caída del 26%, producto de un importante brote inflacionario que superaba la tasa de aumento de los salarios nominales. Los avances en materia de legislación social se detuvieron.. los controles de precios perdieron su eficacia, contribuyendo al aumento de la inflación.

[5] En el Primer Congreso  de Organización y Relaciones del Trabajo (1954), el titular de la CGE, José Ber Gelbard, puntualizó que la productividad no significaba más explotación del trabajo, sino mejor y mayor rendimiento mediante la racionalización de las maquinarias y tareas.

 

Imagen de Portada: Asociación Los amigos de San Martín

Diario Digital Femenino

Admin
Por Admin julio 11, 2020 01:41
Escribir un comentario

Sin comentarios

No hay comentarios aún!

Todavía no hay comentarios, pero puede ser el primero en comentar este artículo.

Escribir un comentario
Ver comentarios

Escribir un comentario

<

SUSCRIPCIONES

Publicidades

 

Facebook