{"id":69339,"date":"2023-05-25T07:24:11","date_gmt":"2023-05-25T10:24:11","guid":{"rendered":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/?p=69339"},"modified":"2023-05-25T07:24:11","modified_gmt":"2023-05-25T10:24:11","slug":"repensando-el-abandono","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/repensando-el-abandono\/","title":{"rendered":"Repensando el abandono. Posibles nuevas construcciones subjetivantes"},"content":{"rendered":"<p>Repensando el abandono&#8230;<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La maternidad se encuentra repleta de significantes sociales que le atribuyen un lugar idealizado, y una vez madre, pareciera que la mujer se desvanece. Esta posici\u00f3n se sostiene al hablar del amor puro y del instinto maternal, que no hace m\u00e1s que generar culpa y verg\u00fcenza alejando a las madres de la posibilidad de hablar, muchas veces incluso a pensar, acerca de sus sentimientos que son en s\u00ed ambivalentes. Si a esto le sumamos contextos donde las condiciones de vida de las mujeres-madres son de <a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/tareas-de-cuidado-y-salud-mental\/\">vulnerabilidad<\/a> y en su historia vincular se presenta un d\u00e9ficit afectivo, la posibilidad de albergar ps\u00edquicamente a otro ser puede tambalear al no triunfar la pulsi\u00f3n de vida.<\/p>\n<p>Reflexionamos sobre aquellas mujeres que no pueden ejercer el rol materno por encontrarse arrasadas por el consumo problem\u00e1tico, que impide lo meton\u00edmico del deseo al quedar eliminado por el goce que se satisface en la pulsi\u00f3n de muerte. En estas situaciones donde retorna la vida como intolerable, \u00bfdelegan? la crianza de su hija, hijo en la familia extensa o en instituciones. Sin embargo, son estigmatizadas por la sociedad que las nombra como \u201clas malas madres\u201d, \u201caband\u00f3nicas\u201d y en la mayor\u00eda de las ocasiones esto se refuerza desde los organismos del Estado, oblig\u00e1ndolas a maternar. Entonces, \u00bfPodemos considerar el abandono como violencia o como un mecanismo de cuidado?<\/p>\n<p>Por <strong>Roc\u00edo Ramos<\/strong><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> y <strong>Florencia Fitterer<\/strong><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p><strong>\u00bfAbandono? <\/strong><\/p>\n<p>Por lo general, cuando se reflexiona sobre el concepto de abandono lo primero que se piensa en el imaginario social es una madre que deja a su hija o hijo reci\u00e9n nacido o ni\u00f1a, ni\u00f1o de muy corta edad\u00a0 en la calle, en desamparo. Sin embargo, en los diversos escritos sobre abandono, dentro de la tipolog\u00eda de maltrato contra la ni\u00f1ez, se lo define como la falta de atenci\u00f3n a las necesidades b\u00e1sicas que deben tener\u00a0 ni\u00f1as y ni\u00f1os; es considerado una actitud de negligencia, descuido, y desprotecci\u00f3n. Desde este posicionamiento, el abandono empieza mucho antes de que activamente quien se encuentra en posici\u00f3n de cuidado entregue a su hija, hijo.\u00a0 Es decir que ocurre cuando la madre o el padre ponen en riesgo la dignidad y supervivencia de su hija, hijo.<\/p>\n<p>Aunque la palabra abandono no deja de estar ligada y representada en el imaginario social a la acci\u00f3n de una madre desinteresada, desafectivizada, buscando deshacerse de su hija o hijo, toma la misma connotaci\u00f3n si lo hace en un descampado, como si decide entregarlo a las instituciones o a la familia extensa. Desde esta representaci\u00f3n, siempre el abandono supone dejar a ni\u00f1a o ni\u00f1o en situaci\u00f3n de riesgo. Pero \u00bfqu\u00e9 pasa si el riesgo no est\u00e1 afuera sino junto a ella? Se desdibuja la posibilidad de que una madre no pueda cuidar, pues se asocia a ella un \u201cinstinto materno\u201d. Esta construcci\u00f3n se sostiene en el pensamiento patriarcal, sancionatorio exclusivamente hacia la mujer, a la que hist\u00f3ricamente ha endilgado la responsabilidad de la reproducci\u00f3n y cuidados, creando un \u00fanico destino en la historia de vida, una marca subjetivante, un estigma que llevar\u00e1 consigo, el de \u201cmadre aband\u00f3nica\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_69348\" aria-describedby=\"caption-attachment-69348\" style=\"width: 420px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-69348\" src=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/depositphotos_11216814-stock-illustration-sad-woman.jpg\" alt=\"Repensando el abandono. Posibles nuevas construcciones subjetivantes\" width=\"420\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/depositphotos_11216814-stock-illustration-sad-woman.jpg 600w, https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/depositphotos_11216814-stock-illustration-sad-woman-150x150.jpg 150w, https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/depositphotos_11216814-stock-illustration-sad-woman-300x300.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 420px) 100vw, 420px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-69348\" class=\"wp-caption-text\">Repensando el abandono. Posibles nuevas construcciones subjetivantes<\/figcaption><\/figure>\n<p>No importa c\u00f3mo ni a qu\u00e9 costo, se exige a las madres que puedan. Pende sobre sus cabezas una espada de Damocles dispuesta a caer impiadosamente si no est\u00e1n a la altura de las circunstancias. La maternidad como destino ineludible, desapareciendo a la mujer que, una vez puesta a maternar, se diluye en la funci\u00f3n materna. Se le exige una funci\u00f3n de plenitud sin posibilidad de que aparezca la falta, cuando la falta es constitutiva del sujeto y eso hace posible el surgimiento del deseo. El sost\u00e9n no es solo hacia la criatura sino a todos los significantes sociales que idealizan a la maternidad, que la alejan cada vez m\u00e1s de su subjetividad, de sus sentimientos, de la posibilidad de pensar y de hablar por miedo a ser sancionada como \u201cmala madre\u201d si no cumple con la funci\u00f3n depositada en ella. Pero \u00bfqu\u00e9 persona puede sostener tal suprema posici\u00f3n sin alterarse?<\/p>\n<p><strong>(Des)Maternando <\/strong><\/p>\n<p>Recortamos del universo de madres a aquellas mujeres que se encuentran transitando su maternidad en situaci\u00f3n de consumo problem\u00e1tico de sustancias. El pensar en el consumo nos remite a \u201cagujeros\u201d respecto del sost\u00e9n y contenci\u00f3n de los primeros a\u00f1os, un claro d\u00e9ficit afectivo vincular. El consumo, por lo tanto, irrumpe como \u00bfherramienta? en tanto permite construir nuevas realidades y compensar esas carencias y tapar el dolor que \u00e9stas provocaron\u2026. el dolor que provoca estar vivas\u2026 El goce se apoya en la pulsi\u00f3n de muerte, en la experiencia t\u00f3xica de la liberaci\u00f3n del dolor, por ello su uso permanente. El deseo queda apagado, es ir m\u00e1s por el goce, es pura pulsi\u00f3n de muerte.<\/p>\n<p>Eros act\u00faa desde el comienzo de la vida y como pulsi\u00f3n de vida entra en oposici\u00f3n con la pulsi\u00f3n de muerte. Luchan entre s\u00ed desde el origen. El fin de la pulsi\u00f3n de muerte al interior es destructiva es la autodestrucci\u00f3n. Mientras que la pulsi\u00f3n agresiva tiende a la destrucci\u00f3n y es dirigida hacia al exterior al objeto. (Freud, 1920)<\/p>\n<p>Qu\u00e9 sucede cuando no es posible para esta mujer &#8211; madre investir libidinalmente a ni\u00f1a o ni\u00f1o? Para poder hacerlo es necesaria la presencia del deseo, ya que es una barrera contra el goce. La ley proh\u00edbe el goce y funda el deseo. El deseo de hija, hijo est\u00e1 abierto a nuevas inscripciones afectado por cada historia vincular, es meton\u00edmico. Ser madre es un triunfo de la pulsi\u00f3n de vida; en tanto se relaciona con generar vida no solamente de la esfera biol\u00f3gica sino en albergar ps\u00edquicamente al beb\u00e9. Pero, para las madres arrasadas por el consumo problem\u00e1tico, maternar resulta intolerable porque retorna la vida, una pulsi\u00f3n que no puede transmitir al encontrarse pura y corporalmente en la pulsi\u00f3n de muerte. El goce en la pulsi\u00f3n de muerte deja apagado el deseo, por lo que no hay inscripci\u00f3n de un deseo de hija, hijo en su psiquismo, no le permite investir libidinalmente.<\/p>\n<p>La madre ocupa un lugar primordial y originario en la constituci\u00f3n del aparato ps\u00edquico. La madre nutricia satisface las necesidades biol\u00f3gicas de su hija, hijo, dando respuestas a las tensiones org\u00e1nicas, de este modo es como la madre erogeniza el cuerpo pulsional de ni\u00f1a, ni\u00f1o. Adem\u00e1s, en esta fase, denominada oral, ni\u00f1a o ni\u00f1o se encuentran en dependencia absoluta respecto a la madre nutricia, que no solo es capaz de dar respuestas a sus necesidades, sino que adem\u00e1s en esta dial\u00e9ctica inscribe las huellas mn\u00e9micas que orientar\u00e1n al surgimiento del deseo con relaci\u00f3n al objeto originariamente perdido, en la a\u00f1oranza de la satisfacci\u00f3n primaria, imaginada como plena y absoluta. En la mezcla pulsional de eros y thanatos, se evidencia el surgimiento del deseo y el de querer recuperar el goce de la primera vivencia de satisfacci\u00f3n, que est\u00e1n ligados a los avatares de la funci\u00f3n materna. (Freud, 1914).<\/p>\n<p>Sin embargo, \u00bfqu\u00e9 pasa con estas madres? Los \u201cagujeros\u201d en los primeros a\u00f1os de vida implicaron que esta huella primaria en el encuentro con la otredad est\u00e9 borroneada o no inscripta. Por ello su empuje pulsional seguir\u00e1 hacia el camino de vac\u00edo absoluto, hacia la nada y el de borrar toda experiencia de excitaci\u00f3n que la lleve a una inscripci\u00f3n humanizante. Asimismo, estas madres deciden no maternar a su hija, hijo, cuando, muchas veces, se produce el destete que implica una posible separaci\u00f3n, se aleja de su cuerpo. Para poder construir el v\u00ednculo afectivo, una relaci\u00f3n de objeto se requiere de esta huella originaria.<\/p>\n<p><strong>Estado: pol\u00edticas patriarcales en el cuidado <\/strong><\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde quedan estas madres en la trama social? \u00bfQu\u00e9 opciones tienen frente a esta realidad insostenible? Si desde el mismo Estado, que debiera ser garante de derechos, se las obliga a maternar, no permitiendo que hijas e hijos, con todo lo que representa simb\u00f3licamente para ella, se entreguen \u00a0en adopci\u00f3n por la v\u00eda formal de manera inmediata. Mientras tanto, considera la separaci\u00f3n de ni\u00f1as y ni\u00f1os de su progenitora como \u00faltimo recurso, de car\u00e1cter excepcional y con acciones dirigidas a que se retorne al seno materno (al centro de vida, a la familia de origen) en el menor tiempo posible.<\/p>\n<p>Estas intervenciones desde el Estado son atribuidas a las funciones de la maternidad. En los primeros a\u00f1os de vida de la criatura requiere de crear un apego seguro con su madre para un futuro desarrollo emocional sano, depositada la funci\u00f3n en la madre biol\u00f3gica. Una relaci\u00f3n s\u00f3lida y saludable con la madre se asocia a la posibilidad de establecer relaciones saludables con otros, mientras que un apego pobre y deficitario parece estar asociado con dificultades en el establecimiento de las relaciones y problemas emocionales en otras etapas de la vida. Aunque, si se fuerza el apego en un v\u00ednculo que es insostenible, es un posible riesgo al maltrato y a la negligencia en la crianza. Para estas madres, en este momento, es imposible lidiar con las funciones de cuidado, su pulsi\u00f3n de muerte tiene como meta la destrucci\u00f3n, en un momento en que el infante depende exclusivamente de ella y sus cuidados para sobrevivir.<\/p>\n<p>Condenada a una encerrona tr\u00e1gica se enfrenta a un dilema. Dos fuerzas antag\u00f3nicas han sido enfrentadas. Vida o muerte.<\/p>\n<p><strong>Consideraciones Finales <\/strong><\/p>\n<p>De acuerdo con lo postulado, consideramos necesario diferenciar dos conceptos claves. Por un lado, Desv\u00ednculo, que implica la delegaci\u00f3n de la crianza de ni\u00f1as o ni\u00f1os \u00a0a otra persona, familia o instituci\u00f3n. En cambio, el Abandono supone dejar a su hija, hijo en situaciones de riesgo y desamparo (Leus et al., 2012)<\/p>\n<p>Partiendo de esta base, podemos repensar el concepto y entender que las mujeres madres no siempre abandonan, evitando caer as\u00ed en el lugar aprendido, prejuicio patriarcal condenatorio que las tilda de modo inclementemente.<\/p>\n<p>Muchas veces estas madres transcurren su embarazo solas y\/o en contexto de violencia, sin perder de vista la complejidad a\u00f1adida por el consumo problem\u00e1tico de sustancias. Sobreviviendo d\u00eda a d\u00eda, arrasadas por el goce, sin poder registrar-se. Aun as\u00ed, se les exige que puedan, a cualquier costo, cuidar de alguien m\u00e1s, como si eso fuera una opci\u00f3n.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 sucede si lo \u00fanico que pueden registrar es que no pueden, que el riesgo no est\u00e1 afuera, sino junto a ellas en ese contexto y situaci\u00f3n. Desvincularse de su hija, hijo como forma de proteger, de no condenar.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfRealmente quieren delegar los cuidados de sus hijas, hijos \u00a0o son las condiciones de vida que les marcan un \u00fanico destino, el desvincularse?<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Licenciada en Psicolog\u00eda egresada de la Facultad de Psicolog\u00eda y Psicopedagog\u00eda de la Universidad del Salvador. Estudiante de la carrera de Postgrado: Especializaci\u00f3n en Violencia Familiar de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Integrante del Equipo de la Oficina de Atenci\u00f3n a la V\u00edctima y los Testigos del Delito, perteneciente al Ministerio P\u00fablico Fiscal de la Provincia de La Pampa.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Licenciada en Psicolog\u00eda egresada de la Facultad de Psicolog\u00eda y Psicopedagog\u00eda de la Universidad del Salvador. Estudiante de la carrera de Postgrado: Especializaci\u00f3n en Violencia Familiar de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Integrante del Equipo de la Subsecretar\u00eda de Familia, perteneciente al Ministerio de Desarrollo Social y Trabajo de la Provincia de Neuqu\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Referencias <\/strong><\/p>\n<p>Borensztejn, C. Gerez Ambertin, M. Videla, M. Fern\u00e1ndez, M. Dehollainz, I. G\u00f3mez, A, M. Alsina, B. &amp; Ceberio, M. (Noviembre 2020) \u201cInstinto Maternal?\u201d. Revista Actualidad Psicol\u00f3gica (501), 2-24<\/p>\n<p>Cabrese, A. Choclin, M. Cossio, S. Gerserg, L. Burga Montaya, E &amp; Salamone, L. (Agosto 2019) \u201cConsumos problem\u00e1ticos\u201d.Revista Actualidad Psicol\u00f3gica, (487), 2-24.<\/p>\n<p>Delucca, N. Longas, C. Rojas, M, C. Garaventa, J. Gomez, A,M. Cipollone, M. Quiroga, S &amp; Cryan, G. (Septiembre 2015). \u201cEl deseo de Hijo\u201d. Revista Actualidad Psicol\u00f3gica. (444), 2-24.<\/p>\n<p>Freud, S. (2017) Introducci\u00f3n del narcisismo. En Obras Completas. Vol 14 (pp. 65-98) Buenos Aires: Amorrortu.<\/p>\n<p>Freud, S (2017) M\u00e1s all\u00e1 del principio de placer. En Obras Completas. Vol 18 (pp. 1-62) Buenos Aires: Amorrortu.<\/p>\n<p>Giberti, E (Agosto 2010) \u201c\u00bfMadre Abandonante?\u201d. Topia. Recuperado de <a href=\"https:\/\/www.topia.com.ar\/articulos\/%C2%BFmadre-abandonate1\">https:\/\/www.topia.com.ar\/articulos\/%C2%BFmadre-abandonate1<\/a><\/p>\n<p>Leus, I. Avondet, S. Alonso, B. y Potrie, J (Ed.). (2012). Desv\u00ednculo Adopci\u00f3n. Una mirada integradora. Uruguay: Tradinco S.A.<\/p>\n<p>Miguelez, L (20 de septiembre 2018) \u201c\u00bfDe qu\u00e9 muerte se trata en la pulsi\u00f3n de muerte?\u201d. P\u00e1gina 12. Recuperado de <a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/143267-de-que-muerte-se-trataen-la-pulsion-de-muerte\">https:\/\/www.pagina12.com.ar\/143267-de-que-muerte-se-trataen-la-pulsion-de-muerte<\/a><\/p>\n<p>Rodriguez, M. Martinez Cipolatti, M,C. Torres, M,V. Aguilar, J. L de Widder, F. Rembado, J,M. Stropiello, L y Gomez, A. (Julio 2012). \u201cApego Desapego\u201d. Revista Actualidad Psicol\u00f3gica, (409), 2-32.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Repensando el abandono&#8230; Introducci\u00f3n La maternidad se encuentra repleta de significantes sociales que le atribuyen un lugar idealizado, y una vez madre, pareciera que la mujer se desvanece. 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