{"id":58336,"date":"2021-05-24T11:35:37","date_gmt":"2021-05-24T14:35:37","guid":{"rendered":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/?p=58336"},"modified":"2021-05-24T11:35:37","modified_gmt":"2021-05-24T14:35:37","slug":"la-herida-interseccional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/la-herida-interseccional\/","title":{"rendered":"La herida interseccional"},"content":{"rendered":"<p>La herida interseccional<\/p>\n<p>Extracto del libro \u2018Interseccionalidad. Desigualdades, lugares y emociones\u2019, de Mar\u00eda Rod\u00f3-Z\u00e1rate, editado por <a href=\"https:\/\/bellaterra.coop\/es\/libros\/interseccionalidad\">Bellaterra<\/a> y prologado por Pastora Filigrana.<\/p>\n<p><a class=\"author url fn\" title=\"Entradas por Mar\u00eda Rod\u00f3-Z\u00e1rate\" href=\"https:\/\/www.pikaramagazine.com\/author\/maria-rodo\/\" rel=\"author\">Mar\u00eda Rod\u00f3-Z\u00e1rate<\/a><\/p>\n<figure id=\"attachment_58341\" aria-describedby=\"caption-attachment-58341\" style=\"width: 301px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-58341\" src=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/interseccionalidad-bellaterra-1-669x1024.jpg\" alt=\"La herida interseccional\" width=\"301\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/interseccionalidad-bellaterra-1-669x1024.jpg 669w, https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/interseccionalidad-bellaterra-1-196x300.jpg 196w, https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/interseccionalidad-bellaterra-1-768x1176.jpg 768w, https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/interseccionalidad-bellaterra-1.jpg 868w\" sizes=\"auto, (max-width: 301px) 100vw, 301px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-58341\" class=\"wp-caption-text\">La herida interseccional<\/figcaption><\/figure>\n<p>El concepto de interseccionalidad, desarrollado por la feministas negras norteamericanas en los a\u00f1os ochenta, trata sobre la interrelaci\u00f3n entre diferentes ejes de <a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/heterogeneidad-estructural-y-cuidados\/\">desigualdad<\/a> como es el g\u00e9nero, la raza\/etnicidad, la clase social, la orientaci\u00f3n sexual o la edad, entre otras. La motivaci\u00f3n del desarrollo del concepto es comprender c\u00f3mo el heteropatriarcado, el capitalismo, el racismo, la supremac\u00eda blanca o el capacitismo se entrecruzan configurando formas concretas de desigualdad, discriminaci\u00f3n y violencia en personas posicionadas de forma distinta.<\/p>\n<p>Hacer pol\u00edtica interseccional implica reconocer la diferencia y las relaciones de desigualdad y dominaci\u00f3n dentro de los grupos oprimidos y entenderla como una fuerza transformadora, pero muchas veces la forma en c\u00f3mo se gestiona esta cuesti\u00f3n implica una espiral de agresividad que rompe cualquier posibilidad de entendimiento y creaci\u00f3n de alianzas. Y en estas din\u00e1micas, la dimensi\u00f3n emocional de la interseccionalidad juega un papel central. Desde una perspectiva de las emociones como pr\u00e1cticas sociales y culturales y no como estados psicol\u00f3gicos (Ahmed, 2017), analizar la dimensi\u00f3n emocional de la interseccionalidad permite vincular las causas <a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/heterogeneidad-estructural-y-cuidados\/\">estructurales<\/a> de la desigualdad con la experiencia concreta de ellas, con los malestares, el dolor y las heridas que causa.<\/p>\n<p>Situarse en un marco interseccional en los espacios pol\u00edticos implica reconocer que todo el mundo sufre opresiones y tiene privilegios y, por tanto, los marcos mentales de \u00abbuenos y malos\u00bb, \u00aboprimidos y opresores\u00bb o \u00abv\u00edctimas y agresores\u00bb en general pierden sentido. Pero este hecho lleva a un contexto de incertidumbre y variabilidad que hace muy compleja la acci\u00f3n pol\u00edtica. En un nivel interpersonal es especialmente duro cuando se forma parte de un colectivo pol\u00edtico, porque tras un proceso de toma de consciencia pol\u00edtica se han podido identificar las causas del propio malestar, ponerle nombre y organizarse para hacerle frente, y de repente alguien coloca a esa persona o grupo en la posici\u00f3n de privilegiada, o de opresora, por otro eje. Y esta din\u00e1mica es una fuente de m\u00faltiples conflictos pol\u00edticos y es especialmente dura en los movimientos sociales porque suelen ser espacios donde se quiere estar al lado de los oprimidos.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" title=\"\u201cSuscr\u00edbete a Pikara Magazine\u201d \u2014 pikara magazine\" src=\"https:\/\/www.pikaramagazine.com\/apoyanos\/suscribete-pikara\/embed\/#?secret=9LyLMPCyfn\" width=\"500\" height=\"446\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" sandbox=\"allow-scripts\" data-secret=\"9LyLMPCyfn\" data-mce-fragment=\"1\"><\/iframe><\/p>\n<p>En ese contexto, aceptar los propios <a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/poder-patriarcal-y-poder-punitivo\/\">privilegios<\/a> genera muchas resistencias; a veces puede ser simplemente una posici\u00f3n pol\u00edtica reaccionaria, pero muchas veces reconocer privilegios por un eje se confronta con el malestar y el dolor sufrido por otro. Por ejemplo, una mujer cis blanca heterosexual que ha sufrido violencias de g\u00e9nero a lo largo de su vida puede ver como un ataque que se la identifique como blanca europea racista. Quiz\u00e1 se ofenda porque no acepta que tenga una actitud racista o unos privilegios en este eje, pero tambi\u00e9n puede ser porque siente que ponerla en el lado de los privilegiados, los opresores, niega su dolor como mujer, que la invisibiliza y le quita valor pol\u00edtico a su experiencia. Supongamos que le han rechazado en trabajos por ser mujer, que se tiene que enfrentar cotidianamente a los comentarios que le hacen hombres por la calle y que tuvo que irse con un amigo a Argentina porque \u00ablas chicas no pueden viajar solas\u00bb. Sin embargo, ella tambi\u00e9n se beneficia de ser blanca y tener apellidos aut\u00f3ctonos cuando va a buscar trabajo, de ir por la ciudad sin miedo a que la polic\u00eda le pida los papeles o de tener un pasaporte europeo cuando hace turismo por Am\u00e9rica Latina. La herida interseccional es eso: tener que confrontar un privilegio cuando se acumula sufrimiento. Es aceptar una posici\u00f3n de opresora o de privilegiada cuando te sientes oprimida. Pero la interseccionalidad muestra que todo esto forma parte de la experiencia simult\u00e1nea de la opresi\u00f3n y el privilegio y que la existencia de una posici\u00f3n no niega la otra. Es decir, aunque como mujer pueda tener menos libertad para viajar sola, su pasaporte le otorga el privilegio de cruzar fronteras sin demasiados impedimentos. Y aunque se beneficia de ser blanca para encontrar trabajo, tiene m\u00e1s dificultades que un hombre para hacerlo porque es una mujer.<\/p>\n<p>La gesti\u00f3n de estos privilegios es una cuesti\u00f3n compleja que requiere autocr\u00edtica y una actitud que implica aprender, no cuestionar, reconocer y actuar. Aprender significa leer y escuchar las voces que hablan en primera persona sobre la opresi\u00f3n que sufren sin cuestionar sus experiencias. Partir de la base de que tu posici\u00f3n te sit\u00faa en un lugar desde el que no puedes comprender bien las din\u00e1micas de la desigualdad por ese eje. Porque no lo has sufrido, porque seguramente no le has prestado atenci\u00f3n cuando ocurr\u00eda en tu entorno y porque a veces cuesta comprender c\u00f3mo pueden llegar a afectar ciertas actitudes que se pueden considerar menores sobre un dolor acumulado en el tiempo.<\/p>\n<p>El reconocimiento de los propios privilegios es tambi\u00e9n una cuesti\u00f3n compleja porque muchas veces se relaciona el privilegio con una acci\u00f3n consciente dirigida a subordinar a otra persona, pero los privilegios tambi\u00e9n vienen dados por unos procesos hist\u00f3ricos concretos. Reflexionar sobre ellos implica pensar en cuestiones como si puedes cruzar fronteras libremente, si no tienes miedo cuando te registran en un aeropuerto, si en la tienda de cosm\u00e9tica hay maquillaje de tu color de piel, si en la de ropa hay de tu talla, si no sufres porque te corten la luz en tu casa, si no sufres porque tu lengua desaparezca, si puedes entrar en las salas de teatro porque puedes subir escaleras, si puedes disfrutar de tu sexualidad libremente, si puedes votar en las elecciones de tu pa\u00eds, si no te sientes cuestionada cuando te cambias en el vestuario del gimnasio, si puedes registrar a tu hija sin que te pongan pegas por tu tipo de familia. Estas cuestiones no son privilegios que se ejerzan directamente contra otra persona; son privilegios estructurales e institucionalizados, pero son privilegios de los que nos beneficiamos cotidianamente. Adem\u00e1s, dif\u00edcilmente se puede tener una actitud personal de renuncia a estos privilegios. Y esta cuesti\u00f3n es muy relevante porque vincula las experiencias personales con cuestiones estructurales, con procesos hist\u00f3ricos, instituciones y normas sociales que sit\u00faan a las personas en lugares diferentes y generan desigualdades. En este sentido, reconocer los privilegios que vienen dados no est\u00e1 solo vinculado a un cambio de comportamiento, sino a un reconocimiento de la opresi\u00f3n estructural que sufren otras personas. Y que el dolor por una opresi\u00f3n sea reconocido por alguien que no lo sufre es un paso esencial para el establecimiento de alianzas pol\u00edticas y para el cambio social en general.<\/p>\n<p>Y est\u00e1 tambi\u00e9n la acci\u00f3n. La acci\u00f3n de renunciar a ciertos privilegios sobre los que s\u00ed que se tiene posibilidad de actuaci\u00f3n, como levantarse a recoger la mesa, ceder un lugar de visibilidad o poder a una persona en una posici\u00f3n minorizada, o a veces simplemente callarse. Tambi\u00e9n es la acci\u00f3n de dejar de tener actitudes sexistas, hom\u00f3fobas o racistas y apoyar las luchas contra estos sistemas. Una acci\u00f3n que puede ser cotidiana, de revisi\u00f3n de las propias actitudes en la cama, en el trabajo o en el bar, pero tambi\u00e9n una acci\u00f3n pol\u00edtica organizada de apoyo a otras luchas. Un apoyo que no es ponerse delante, sino al lado. Es difundir las ideas, participar en las convocatorias p\u00fablicas y transformar los espacios donde se tienen privilegios, y no precisamente los espacios donde se organiza la gente que sufre las opresiones. Es decir, como blanca, se trata de difundir las ideas de la lucha antirracista en el lugar de trabajo donde hay una mayor\u00eda de personas blancas, no de intentar cambiar las formas de lucha antirracista porque no te parecen las m\u00e1s correctas.<\/p>\n<p>Estos tres puntos, incompletos y simplificados, est\u00e1n relacionados con la gesti\u00f3n de los privilegios. Pero \u00bfc\u00f3mo se gestiona la opresi\u00f3n? Una de las cuestiones m\u00e1s complicadas para la gesti\u00f3n de la herida interseccional tiene que ver con la gesti\u00f3n de la rabia y el dolor. Cuando un colectivo identifica una situaci\u00f3n de opresi\u00f3n, muchas veces se expresa con rabia. La persona que recibe esta rabia la siente como un ataque, y en lugar de contribuir a reconocer privilegios o actitudes discriminatorias, suele provocar que se cierre y se pierdan las posibilidades de empatizar. Pero la rabia, cuando se habla de opresiones vividas, es una emoci\u00f3n leg\u00edtima.<\/p>\n<p>Audre Lorde, en un texto titulado \u2018The uses of anger: women responding to racism\u2019, reflexiona sobre el uso de la rabia por parte de las mujeres negras en discusiones sobre racismo y afirma que \u00abcualquier discusi\u00f3n entre mujeres sobre racismo debe incluir el reconocimiento y el uso de la rabia (Lorde, 2007 [1984]: 128). Y distingue claramente entre rabia y odio: \u00abEl odio es la ira de los que no comparten nuestras metas, y su objetivo es la muerte y la destrucci\u00f3n. La rabia es el dolor por las distorsiones entre iguales, y su objetivo es el cambio\u00bb (Lorde, 2007 [1984]: 129). Creo que esta reivindicaci\u00f3n de la rabia es central para no deslegitimar luchas por la forma en que se han expresado. Aunque en su texto se centra concretamente en c\u00f3mo tratar el racismo entre mujeres, la misma l\u00f3gica se puede aplicar a las discusiones por otros ejes. Adem\u00e1s, a las mujeres tradicionalmente se nos ha negado la expresi\u00f3n de la rabia en entornos pol\u00edticos, as\u00ed que poder expresarla es tambi\u00e9n un derecho de quien sufre una opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Lorde a\u00f1ade que la rabia no es solo necesaria para expresar un dolor, sino que tambi\u00e9n tiene una utilidad. Como afirma, la rabia est\u00e1 \u00abcargada de informaci\u00f3n y de energ\u00eda\u00bb (Lorde, 2007 [1984]: 127) y es, por tanto, potencialmente transformadora, porque hace que los cimientos de lo ya normalizado comiencen a tambalearse. La rabia empuja a reflexionar sobre el motivo por el que aparece, cu\u00e1l es la fuente de tanta energ\u00eda y qu\u00e9 est\u00e1 poniendo de manifiesto, pero tambi\u00e9n se suele recibir como un ataque o, si se relaciona con las propias actitudes, con la culpa. Sobre este tema, Lorde (2007 [1984]: 130) alerta de que \u00abla culpa no es la respuesta a la rabia; es la respuesta a las propias acciones o a la falta de acci\u00f3n. Si lleva al cambio puede ser \u00fatil, ya que deja de ser culpa y comienza a ser conocimiento\u00bb.<\/p>\n<p>Aceptar que la rabia forma parte de la expresi\u00f3n de la violencia sufrida y de la visibilizaci\u00f3n de las opresiones es un paso importante para no menospreciar una lucha porque no se expresa en los t\u00e9rminos que se consideran adecuados pol\u00edticamente. Pero a veces esto se opone frontalmente al dolor de quien recibe esta rabia, a la herida interseccional, y el potencial transformador que pod\u00eda tener la rabia se convierte en una amplificaci\u00f3n del sufrimiento.<\/p>\n<p>Siguiendo con el caso mostrado antes \u2014que a la chica le digan con rabia que es una privilegiada porque va por las calles de su ciudad sin miedo a que la identifiquen porque es blanca\u2014 se opone frontalmente a su experiencia y puede vivirlo como una falta de reconocimiento de su propia opresi\u00f3n, de su propio dolor y del malestar que s\u00ed sufre como mujer en el espacio p\u00fablico. Estas situaciones a veces se gestionan diseccionando qui\u00e9n est\u00e1 peor o qui\u00e9n sufre m\u00e1s, una din\u00e1mica que generalmente es impracticable y que pol\u00edticamente no lleva a ning\u00fan lugar. \u00bfPeor en qu\u00e9 sentido? \u00bfSe puede valorar objetivamente el dolor sufrido y compararlo entre personas? \u00bfY en el caso de que se pudiese, significa que un dolor es menos importante porque es menos intenso que el que sufre otra persona?<\/p>\n<p>Es en la gesti\u00f3n de estas heridas interseccionales donde creo que a la rabia se le debe a\u00f1adir el cuidado. La rabia es leg\u00edtima, necesaria y puede ser muy transformadora, pero una pr\u00e1ctica pol\u00edtica feminista e interseccional tambi\u00e9n debe tener en cuenta el cuidado. En un marco interseccional se debe entender que todo el mundo tiene privilegios y que estos no se pueden lanzar contra las otras personas como un arma arrojadiza. En un marco interseccional tambi\u00e9n se debe entender que la persona que recibe la rabia puede llevar consigo importantes cargas de dolor y que tambi\u00e9n necesita reconocimiento. Es imprescindible saber contra qui\u00e9n o contra qu\u00e9 se est\u00e1 dirigiendo la rabia y c\u00f3mo puede estar amplificando el dolor por otra opresi\u00f3n. Es necesario estar constantemente reflexionando sobre las propias opresiones y los propios privilegios, pero tambi\u00e9n haciendo un ejercicio de empat\u00eda cuando la rabia es expresada entre iguales, dentro de un espacio pol\u00edtico donde hay una voluntad de transformaci\u00f3n, pero donde se debe trabajar desde la diferencia. Y no estoy tampoco hablando de tener que explicar pedag\u00f3gicamente las opresiones que se viven para que las personas que no las viven las entiendan. La actitud pedag\u00f3gica puede ser \u00fatil y valiosa, pero no se puede exigir a quien sufre una opresi\u00f3n que est\u00e9 constantemente justific\u00e1ndose o que tenga las herramientas para explicar las causas con evidencias y argumentos convincentes. Me estoy refiriendo a que, en un marco interseccional, una posici\u00f3n de opresi\u00f3n no se tendr\u00eda que utilizar como autoridad moral. Vivir una opresi\u00f3n proporciona una perspectiva epist\u00e9micamente privilegiada para hablar sobre esta, pero no para hablar de todo ni en nombre de todo un grupo social.<\/p>\n<p>Sobre este punto, la feminista Negra norteamericana Patricia Hill Collins (2000) afirmaba que la interseccionalidad justamente cuestiona las aproximaciones aditivas que consideran que las mujeres negras tienen una perspectiva m\u00e1s verdadera o m\u00e1s precisa para entender la opresi\u00f3n que la que podemos tener otros grupos. Collins, en su articulaci\u00f3n de una epistemolog\u00eda afroc\u00e9ntrica, argumenta que su voluntad no es la de defender que la posici\u00f3n de las mujeres negras es epist\u00e9micamente mejor que la de otros colectivos, sino que las mujeres negras se encuentran en una posici\u00f3n social concreta y parcial desde la que pueden establecer conexiones con otras epistemolog\u00edas. En este sentido, rechaza aproximaciones sobre la opresi\u00f3n que consideran que cuantas m\u00e1s posiciones de desventaja se tienen, m\u00e1s subordinado es el grupo y m\u00e1s preciso es el punto de vista que se tiene.<\/p>\n<p>Creo que esta tendencia consistente en cuantificar la opresi\u00f3n y creer que cuanto m\u00e1s oprimido se est\u00e1, m\u00e1s raz\u00f3n se tiene, es uno de los obst\u00e1culos principales para la construcci\u00f3n de alianzas. M\u00e1s que si la pol\u00edtica se basa en las identidades o no, el problema es si esta identidad se convierte en una trinchera. Es decir, el problema es cuando la propia identidad no es un punto de partida sino un punto de llegada, cuando no se parte de la propia experiencia para caminar juntas sino cuando la defensa de la propia posici\u00f3n es la finalidad pol\u00edtica misma. Las experiencias de opresi\u00f3n son importantes fuentes de conocimiento y es importante que esto se reconozca, pero no se pueden convertir en espacios de repliegue. La l\u00f3gica interseccional muestra que estas experiencias de opresi\u00f3n est\u00e1n tambi\u00e9n configuradas por posiciones de privilegio, que otras personas no tienen, y lanzar las posiciones de opresi\u00f3n como armas arrojadizas contra personas que no sufren aquellas experiencias concretas implica, por un lado, un no reconocimiento de las posibles experiencias de opresi\u00f3n de las otras personas, y por el otro, un no reconocimiento de las propias posiciones de privilegio.<\/p>\n<p>A veces, esta tendencia a lanzar las posiciones de opresi\u00f3n como si fuesen dardos es consecuencia de la herida interseccional, por haber sido identificada como opresora y haber sentido que tu sufrimiento no es reconocido. Es entonces cuando el propio sufrimiento se lanza como un dardo y se da un repliegue identitario, y por eso creo que es importante romper estas tendencias incluyendo la pol\u00edtica del cuidado en la identificaci\u00f3n de privilegios. El sufrimiento tendr\u00eda que poder servir como puente para la empat\u00eda, no como muro para separarnos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, si se entiende que la liberaci\u00f3n de un grupo est\u00e1 vinculada a la liberaci\u00f3n de otro, atrincherarse en la propia opresi\u00f3n no solo refuerza los otros ejes de desigualdad, sino que tambi\u00e9n refuerza el propio. Al final, es necesario ser conscientes de que todo el mundo tiene un punto de partida diferente y que lo interesante es ver hacia d\u00f3nde queremos ir. Como dec\u00eda Audre Lorde: ser mujeres juntas no era suficiente. \u00c9ramos diferentes. Ser chicas lesbianas juntas no era suficiente. \u00c9ramos diferentes. Ser negras juntas no era suficiente. \u00c9ramos diferentes. Ser bolleras negras juntas no era suficiente. \u00c9ramos diferentes. [\u2026] Tardamos un poco hasta darnos cuenta de que nuestro lugar era precisamente la casa de la diferencia, m\u00e1s que la seguridad de una diferencia concreta (Lorde, 1982: 226).<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 se puede pensar en la diferencia como un lugar donde estar y no del que marcharse. No verla como amenaza sino saber gestionarla interseccionalmente y aprender a vivir en la diferencia.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Ahmed, Sara (2017),\u00a0<em>La pol\u00edtica cultural de las emociones<\/em>, Ciudad de M\u00e9xico: Centro de Investigaciones y Estudios de G\u00e9nero UNAM.<br \/>\nCollins, Patricia Hill (2000),\u00a0<em>Black feminist thought: knowledge, consciousness and the politics of empowerment<\/em>, 2a edici\u00f3n, Londres: Routledge.<br \/>\nLorde, Audre (1982),<em>\u00a0Zami, a new spelling of my name<\/em>, Trumansburg: Crossing Press.<br \/>\nLorde, Audre (2007 [1984]),\u00a0<em>Sister outsider: essays and speaches<\/em>, Trumansburg: Crossing Press.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La herida interseccional Extracto del libro \u2018Interseccionalidad. Desigualdades, lugares y emociones\u2019, de Mar\u00eda Rod\u00f3-Z\u00e1rate, editado por Bellaterra y prologado por Pastora Filigrana. Mar\u00eda Rod\u00f3-Z\u00e1rate El concepto de interseccionalidad, desarrollado por la feministas negras norteamericanas en los a\u00f1os ochenta, trata sobre la interrelaci\u00f3n entre diferentes ejes de desigualdad como es el g\u00e9nero, la raza\/etnicidad, la clase [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":58340,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":110,"footnotes":""},"categories":[19,21,592],"tags":[4372,4465,3582],"class_list":["post-58336","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biblioteca","category-noticias","category-violencias","tag-destacada","tag-herida","tag-interseccionalidad"],"nelio_content":{"autoShareEndMode":"never","automationSources":{"useCustomSentences":false,"customSentences":[]},"efiAlt":"","efiUrl":"","followers":[4],"highlights":[],"isAutoShareEnabled":true,"networkImageIds":[],"permalinkQueryArgs":[],"series":[],"suggestedReferences":[]},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La herida interseccional - Diario Digital Femenino<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"La herida interseccional. Extracto del libro \u2018Interseccionalidad. Desigualdades, lugares y emociones\u2019, de Mar\u00eda Rod\u00f3-Z\u00e1rate, editado por Bellaterra.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/la-herida-interseccional\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La herida interseccional - Diario Digital Femenino\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La herida interseccional. Extracto del libro \u2018Interseccionalidad. Desigualdades, lugares y emociones\u2019, de Mar\u00eda Rod\u00f3-Z\u00e1rate, editado por Bellaterra.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/la-herida-interseccional\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Diario Digital Femenino\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/DiarioDigitaFemenino\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2021-05-24T14:35:37+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Interseccionalidad.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"843\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"555\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Admin\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@DiarioFemenino1\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@DiarioFemenino1\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Admin\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"15 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/la-herida-interseccional\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/la-herida-interseccional\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Admin\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bf6199e8158c657ea6f789b11ec85509\"},\"headline\":\"La herida interseccional\",\"datePublished\":\"2021-05-24T14:35:37+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/la-herida-interseccional\\\/\"},\"wordCount\":3021,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/la-herida-interseccional\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/05\\\/Interseccionalidad.png\",\"keywords\":[\"Destacada\",\"Herida\",\"Interseccionalidad\"],\"articleSection\":[\"Biblioteca Virtual\",\"Noticias\",\"Violencias\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/la-herida-interseccional\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/la-herida-interseccional\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/la-herida-interseccional\\\/\",\"name\":\"La herida interseccional - Diario Digital Femenino\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/la-herida-interseccional\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/la-herida-interseccional\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/05\\\/Interseccionalidad.png\",\"datePublished\":\"2021-05-24T14:35:37+00:00\",\"description\":\"La herida interseccional. Extracto del libro \u2018Interseccionalidad. Desigualdades, lugares y emociones\u2019, de Mar\u00eda Rod\u00f3-Z\u00e1rate, editado por Bellaterra.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/la-herida-interseccional\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/la-herida-interseccional\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/la-herida-interseccional\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/05\\\/Interseccionalidad.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/05\\\/Interseccionalidad.png\",\"width\":843,\"height\":555,\"caption\":\"La herida interseccional\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/la-herida-interseccional\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La herida interseccional\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/\",\"name\":\"Diario Digital Femenino\",\"description\":\"Cuesti\u00f3n de G\u00e9nero\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#organization\",\"name\":\"Diario Femenino\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/10\\\/logo.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/10\\\/logo.png\",\"width\":500,\"height\":92,\"caption\":\"Diario Femenino\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/DiarioDigitaFemenino\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/DiarioFemenino1\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bf6199e8158c657ea6f789b11ec85509\",\"name\":\"Admin\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/12\\\/favicon-150x150.jpg\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/12\\\/favicon-150x150.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/12\\\/favicon-150x150.jpg\",\"caption\":\"Admin\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/author\\\/lenny\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La herida interseccional - Diario Digital Femenino","description":"La herida interseccional. Extracto del libro \u2018Interseccionalidad. Desigualdades, lugares y emociones\u2019, de Mar\u00eda Rod\u00f3-Z\u00e1rate, editado por Bellaterra.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/la-herida-interseccional\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La herida interseccional - Diario Digital Femenino","og_description":"La herida interseccional. Extracto del libro \u2018Interseccionalidad. Desigualdades, lugares y emociones\u2019, de Mar\u00eda Rod\u00f3-Z\u00e1rate, editado por Bellaterra.","og_url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/la-herida-interseccional\/","og_site_name":"Diario Digital Femenino","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/DiarioDigitaFemenino\/","article_published_time":"2021-05-24T14:35:37+00:00","og_image":[{"width":843,"height":555,"url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Interseccionalidad.png","type":"image\/png"}],"author":"Admin","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@DiarioFemenino1","twitter_site":"@DiarioFemenino1","twitter_misc":{"Escrito por":"Admin","Tiempo de lectura":"15 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/la-herida-interseccional\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/la-herida-interseccional\/"},"author":{"name":"Admin","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#\/schema\/person\/bf6199e8158c657ea6f789b11ec85509"},"headline":"La herida interseccional","datePublished":"2021-05-24T14:35:37+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/la-herida-interseccional\/"},"wordCount":3021,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/la-herida-interseccional\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Interseccionalidad.png","keywords":["Destacada","Herida","Interseccionalidad"],"articleSection":["Biblioteca Virtual","Noticias","Violencias"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/la-herida-interseccional\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/la-herida-interseccional\/","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/la-herida-interseccional\/","name":"La herida interseccional - Diario Digital Femenino","isPartOf":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/la-herida-interseccional\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/la-herida-interseccional\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Interseccionalidad.png","datePublished":"2021-05-24T14:35:37+00:00","description":"La herida interseccional. Extracto del libro \u2018Interseccionalidad. Desigualdades, lugares y emociones\u2019, de Mar\u00eda Rod\u00f3-Z\u00e1rate, editado por Bellaterra.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/la-herida-interseccional\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/la-herida-interseccional\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/la-herida-interseccional\/#primaryimage","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Interseccionalidad.png","contentUrl":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Interseccionalidad.png","width":843,"height":555,"caption":"La herida interseccional"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/la-herida-interseccional\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La herida interseccional"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#website","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/","name":"Diario Digital Femenino","description":"Cuesti\u00f3n de G\u00e9nero","publisher":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#organization","name":"Diario Femenino","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/logo.png","contentUrl":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/logo.png","width":500,"height":92,"caption":"Diario Femenino"},"image":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/DiarioDigitaFemenino\/","https:\/\/x.com\/DiarioFemenino1"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#\/schema\/person\/bf6199e8158c657ea6f789b11ec85509","name":"Admin","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/favicon-150x150.jpg","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/favicon-150x150.jpg","contentUrl":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/favicon-150x150.jpg","caption":"Admin"},"url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/author\/lenny\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Interseccionalidad.png","jetpack_sharing_enabled":true,"rttpg_featured_image_url":{"full":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Interseccionalidad.png",843,555,false],"landscape":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Interseccionalidad.png",843,555,false],"portraits":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Interseccionalidad.png",843,555,false],"thumbnail":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Interseccionalidad-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Interseccionalidad-300x198.png",300,198,true],"large":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Interseccionalidad.png",843,555,false],"1536x1536":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Interseccionalidad.png",843,555,false],"2048x2048":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Interseccionalidad.png",843,555,false]},"rttpg_author":{"display_name":"Admin","author_link":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/author\/lenny\/"},"rttpg_comment":0,"rttpg_category":"<a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/category\/biblioteca\/\" rel=\"category tag\">Biblioteca Virtual<\/a> <a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/category\/noticias\/\" rel=\"category tag\">Noticias<\/a> <a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/category\/violencias\/\" rel=\"category tag\">Violencias<\/a>","rttpg_excerpt":"La herida interseccional Extracto del libro \u2018Interseccionalidad. Desigualdades, lugares y emociones\u2019, de Mar\u00eda Rod\u00f3-Z\u00e1rate, editado por Bellaterra y prologado por Pastora Filigrana. Mar\u00eda Rod\u00f3-Z\u00e1rate El concepto de interseccionalidad, desarrollado por la feministas negras norteamericanas en los a\u00f1os ochenta, trata sobre la interrelaci\u00f3n entre diferentes ejes de desigualdad como es el g\u00e9nero, la raza\/etnicidad, la clase&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58336","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58336"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58336\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/media\/58340"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58336"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58336"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58336"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}