{"id":4727,"date":"2012-11-09T15:40:23","date_gmt":"2012-11-09T18:40:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diariofemenino.com.ar\/?p=4727"},"modified":"2012-11-09T15:40:23","modified_gmt":"2012-11-09T18:40:23","slug":"el-derecho-a-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-derecho-a-la-paz\/","title":{"rendered":"\u201cEl derecho a la paz\u201d"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><em>\u201cEl derecho a la paz\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"center\">Por Norma Graciela Chiapparrone<a title=\"\" href=\"#_ftn2\"><strong>[2]<\/strong><\/a><\/p>\n<p>\u00a0Hace\u00a0 dos a\u00f1os\u00a0 el Premio Nobel de la Paz fue otorgado a tres mujeres l\u00edderes; dos de ellas africanas \u2013 la Presidenta liberiana Ellen Johnson-Sirleaf, y la activista por los derechos humanos liberiana Leymah Gbowee -, quienes junto a la ambientalista Wangari Maathai de Kenia \u2013que recibi\u00f3 el premio en 2004-, son tres de las quince mujeres que han recibido dicho premio a lo largo de toda su historia. Considero sumamente significativo y auspicioso este dato. Sin duda, las tres galardonadas reflejan en buena medida, a trav\u00e9s de sus luchas, una parte importante de las preocupaciones del g\u00e9nero femenino: los procesos de paz y la defensa del medio ambiente.<br \/>\nEn dicha ocasi\u00f3n, tuve la convicci\u00f3n que esa era una se\u00f1al en torno a algunas tem\u00e1ticas que las mujeres no pod\u00edamos seguir delegando a manos de los hombres. S\u00f3lo involucr\u00e1ndonos m\u00e1s y m\u00e1s en las cuestiones en torno a la paz mundial, podremos seguir avanzando y profundizando algunos \u2013sino todos-\u00a0 los logros alcanzados por las mujeres a lo largo de estas \u00faltimas d\u00e9cadas.<br \/>\nCada vez que las mujeres abordamos el gran tema de la violencia contra nosotras, observada \u00e9sta desde lo \u00edntimo o familiar, surgen inevitablemente esos otros dos \u00e1mbitos\u00a0 que los tienen como responsables al Estado por la falta de diligencia o cuidado que debe brindarnos en lo interno de cada uno de nuestros pa\u00edses, y el relativo \u2013especialmente- a la violencia sexual que se ejerce contra las mujeres y las ni\u00f1as durante los conflictos b\u00e9licos. He aqu\u00ed un haz de cuestiones que tienen como vector a la violencia \u2013lo dom\u00e9stico, lo p\u00fablico y los conflictos interestatales o intraestatales de car\u00e1cter b\u00e9licos-.<br \/>\nEl derecho a la paz es un derecho b\u00e1sico, sin \u00e9l\u00a0 los dem\u00e1s derechos son muy dif\u00edciles de alcanzar, cuando no, directamente son suprimidos. Sin paz la vida en nuestro planeta podr\u00eda decirse que es a\u00fan m\u00e1s dura y dif\u00edcil para las mujeres, sino fuera porque en verdad, somos las primeras y las \u00faltimas v\u00edctimas: cuando se desarrolla la guerra en nuestros territorios si sobrevivimos debemos soportar todos los padecimientos f\u00edsicos y an\u00edmicos de la contienda, con el agravante de luchar por la vida de nuestros hijos; y a\u00fan m\u00e1s, somos objeto de\u00a0 violaci\u00f3n,\u00a0 maltrato, y crueldad por parte de los contendientes \u2013la violencia sexual se hace presente con toda crudeza e impudicia en la guerra-.<br \/>\nMi percepci\u00f3n e ideal como mujer activista de los derechos humanos, me lleva a afirmar que no es posible vivir en un mundo sin violencia, si no trabajamos fuertemente por el derecho a la paz.<br \/>\nPero esa paz, no s\u00f3lo debe ser entendida como ausencia de guerra. Un mundo que nos tiene de protagonistas en la vida de nuestra familias, y en la de nuestras naciones y regiones, en la econom\u00eda, en el derecho, en las ciencias, en fin, en todas las actividades en las que estamos presentes, y en muchas otras en las que deber\u00edamos estar, debe ser un mundo con justicia y con equidad. Pues no alcanza con esto decir si no nos pagan lo justo por nuestro trabajo, si nos quitan el producido de nuestra faena, si no tenemos acceso a la educaci\u00f3n, si se nos niega la asistencia sanitaria, si se nos imponen modos de relaci\u00f3n con el hombre que perpet\u00faan su dominaci\u00f3n sobre nosotras, si somos vulneradas en nuestro derecho a decidir qu\u00e9 hacer con nuestro cuerpos, si no se nos asiste y se nos niega el derecho a evitar intromisiones arcaicas en nuestra propia humanidad, que nos da\u00f1an, nos mutilan, nos desgarran la carne y el alma, sin importar nuestro deseo y nuestros sentimientos.<br \/>\nEl trato que la \u00faltima dictadura dio a las mujeres en nuestro pa\u00eds -algunas mientras estaban presas, y otras que estuvieron en cautiverio y luego las desaparecieron-, demostr\u00f3, a partir del juzgamiento a los genocidas, que fue especialmente cruel con ellas.\u00a0 De tal modo,\u00a0 debi\u00f3 pasar mucho tiempo, hasta que los tribunales nacionales, tomando los principios del derecho internacional declararon que los ataques sexuales sufridos por las v\u00edctimas en el marco del terrorismo de Estado eran delitos de lesa humanidad. Y singularmente\u00a0 fueron\u00a0 mujeres \u2013madres y abuelas- quienes enfrentaron m\u00e1s ostensiblemente el poder omn\u00edmodo de esos saqueadores del poder popular.\u00a0 Hoy la justicia ha sentado en el banquillo de los acusados a esos gobernantes fratricidas\u00a0 e impone castigos ejemplares, mostrando al mundo que el Derecho es el arma m\u00e1s eficaz para combatir la violencia.<br \/>\nEl mantenimiento de pol\u00edticas de colonialismo sigue siendo un tema pendiente en el mundo actual. As\u00ed como nosotros con el tema de Malvinas, y Cuba con el despreciable bloqueo que soporta, muchas otras naciones en el siglo XXI todav\u00eda padecen las consecuencias de esta pol\u00edtica de sojuzgamiento, prepotencia y desmesura de aquellos pa\u00edses llamados centrales o dominantes en la vida de otros pueblos. Por eso, nosotras, mujeres juristas, debemos hacer un llamado un\u00e1nime para la desocupaci\u00f3n de los territorios bajo dominios coloniales, haciendo que los pa\u00edses que se llaman a s\u00ed mismo democracias ejemplares del primer mundo, devuelvan esos territorios a sus verdaderos due\u00f1os, permiti\u00e9ndoles su pac\u00edfica emancipaci\u00f3n.<br \/>\nMuchos pa\u00edses han conquistado su independencia reci\u00e9n en la segunda mitad del Siglo XX; en esas luchas de liberaci\u00f3n, la mujer ha tenido un lugar protag\u00f3nico, y a partir de ello ha comenzado un proceso de empoderamiento, que a\u00fan no concluye. \u00c1frica es un ejemplo de ello. Mucho es lo que sus mujeres han logrado, mucho es lo que han conquistado, mucho es lo que han tenido que trabajar para alcanzar y consolidar las logros propios de vivir en pa\u00edses recientemente emancipados.<br \/>\nEn el mundo global existen mecanismos que operan en contra de los pueblos ; me refiero a aquellas otras formas en que se revela el capitalismos salvaje y financiero: restricciones al comercio, impuestos desmedidos e inequitativos, el negocio mundial de las patentes a los medicamentos, y a las patentes a la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, y como no pod\u00eda ser de otro modo, la proliferaci\u00f3n nuclear, y el armamentismo como gran negocio a nivel mundial, por citar algunos ejemplos, constituyen modernas formas de dominaci\u00f3n y sometimiento, que conspiran contra el desarrollo equilibrado, justo y razonable\u00a0 de la vida en nuestro planeta.\u00a0 Y naturalmente, contra el derecho a la paz, como fundante de los dem\u00e1s derechos a los que aspiramos no s\u00f3lo las mujeres sino toda la humanidad.\u00a0 El sistema mundial es patriarcal, se asienta en la desigualdad, en la discriminaci\u00f3n y en la explotaci\u00f3n de la mujer, principalmente, sin perjuicio de otras poblaciones vulnerables, que tambi\u00e9n padecen estas formas de sometimiento. Y contra ese sistema debemos alzar nuestra voz y dirigir nuestras acciones como mujeres juristas.<br \/>\nLa guerra moderna no necesariamente se expresa a trav\u00e9s de las armas; existen otras formas que singularizan similares consecuencias que las derivadas de los conflictos armados.\u00a0 Pero todas ellas exhiben las mismas consecuencias: la injusticia y la desigualdad, la falta de alimentos, la ausencia de asistencia m\u00e9dica e insumos para combatir enfermedades, algunas de car\u00e1cter epid\u00e9mico o end\u00e9mico, la imposici\u00f3n de mano de obra barata, condiciones desiguales de contrataci\u00f3n entre mujeres y hombres, ni\u00f1os y ni\u00f1as condenados al trabajo esclavo, desplazamientos forzados, campamentos y asentamientos, etc..<br \/>\nHe aqu\u00ed, el tremendo dilema, al que nos enfrentamos en la actualidad. Podemos preguntarnos si faltan los cuerpos jur\u00eddicos, las normas y disposiciones que nos permitan vivir en paz y con dignidad, preservando los bienes y distribuyendo equitativamente las riquezas de la tierra. Todo ese plexo normativo existe en buena medida. Lo que falta es la voluntad, falta la decisi\u00f3n pol\u00edtica de quienes con una visi\u00f3n androc\u00e9ntrica de la sociedad, conspiran contra el destino de la humanidad en este planeta. Luego, tengo para m\u00ed que\u00a0 falta ese giro copernicano que s\u00f3lo est\u00e1 en nuestras manos como mujeres que se produzca: es necesaria una revoluci\u00f3n feminista.<br \/>\nEn este sentido, y como parte de un programa de acci\u00f3n en esa direcci\u00f3n, creo fundamental tener en cuenta los siguientes temas:<\/p>\n<ul>\n<li>Este a\u00f1o se cumplen 30 a\u00f1os de la Cedaw ese magn\u00edfico instrumento contra todas las formas de discriminaci\u00f3n contra la mujer, con el cual\u00a0 mucho hemos logrado y del cual mucho m\u00e1s a\u00fan podemos esperar. Debemos utilizarla conjuntamente con su Protocolo,\u00a0 como herramienta de defensa y garant\u00eda de nuestros derechos, y denunciar su violaci\u00f3n en los foros mundiales, adem\u00e1s del resto de los instrumentos que conforman el derecho humanitario, procurando la sanci\u00f3n a aquellos Estados que incurran en responsabilidad internacional.<\/li>\n<li>Tambi\u00e9n se cumplieron los diez a\u00f1os del establecimiento de la Corte Penal Internacional que ha venido trabajando intensamente en el juzgamiento de los cr\u00edmenes de genocidio, lesa humanidad y cr\u00edmenes de guerra, habi\u00e9ndose incorporado los hechos de violencia sexual como delitos aut\u00f3nomos en el Estatuto de Roma. Asimismo el tribunal Penal para Ruanda, para la Ex-Yugoslavia y por \u00faltimo el tribunal Especial para Sierra Leona, son ejemplos de instancias internacionales que juzgaron y condenaron la violencia sexual. Todos estos estrados alumbraron una jurisprudencia que ha ido se\u00f1alando un camino que los tribunales nacionales deben tomar y aplicar. Se impone la tarea de difundir estos fallos y su doctrina, procurando la aplicaci\u00f3n y observancia en el derecho interno de nuestros pa\u00edses.<\/li>\n<li>Debemos continuar difundiendo y profundizando, y haciendo el\u00a0 seguimiento de la Resoluci\u00f3n 1325 (2000) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en todo lo all\u00ed dispuesto en tanto no s\u00f3lo incorpora la perspectiva de g\u00e9nero en las operaciones de mantenimiento de la paz, sino en aquellas cuestiones que tienden a preservar a las mujeres y las ni\u00f1as de los efectos de los conflictos armados , y despu\u00e9s de ellos, y en suma reconociendo la necesidad de capacitar al personal destinado al mantenimiento de la paz asignando especial \u00e9nfasis en la comprensi\u00f3n de las necesidades especiales y los derechos humanos de mujeres y ni\u00f1as.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Para concluir quiero recordar a la Premio Nobel de la Paz de 1992 de nacionalidad guatemalteca Rigoberta Mench\u00fa Tum, cuyas palabras me han inspirado mucho m\u00e1s que los libros de historia o de derecho, mientras preparaba estas l\u00edneas.\u00a0 Al recibir su galard\u00f3n,\u00a0 ella expres\u00f3 que para alcanzar las m\u00e1s altas aspiraciones de justicia en el mundo hab\u00eda que luchar por un mundo mejor, sin miseria, sin racismo, con paz, y abogaba entonces por una soluci\u00f3n justa y pac\u00edfica en los pa\u00edses que padecen guerras internas, por el restablecimiento de la democracia en aquellos pa\u00edses que carecen de gobiernos leg\u00edtimos y populares, por el cumplimiento de los acuerdos de paz, por el respeto de la soberan\u00eda de los pueblos, por el respeto de los derechos y la democracia como sistema de gobierno donde ella est\u00e1 ausente. Su legado nos habla de una paz \u00a0que le d\u00e9 coherencia, interrelaci\u00f3n y concordancia a las estructuras econ\u00f3micas, sociales y culturales.<br \/>\nAs\u00ed entiendo el derecho a la paz, por eso\u00a0 me ilusiona imaginar que en el tiempo por venir este derecho nos envuelva y nos agite tanto como sea posible, para seguir produciendo los cambios que las mujeres necesitamos en este mundo.<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<div>\n<a title=\"\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Este art\u00edculo reproduce parcialmente la comunicaci\u00f3n de la autora al XXI Congreso de la Federaci\u00f3n Internacional de Mujeres de Carreras Jur\u00eddicas FIFCJ que se celebra en Dakar- Senegal durante el mes de noviembre de 2012.<br \/>\n<a title=\"\" href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Abogada, Secretaria General de la Asociaci\u00f3n Argentina de Mujeres de Carreras Jur\u00eddicas, Consejera Internacional ante la FIFCJ.\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEl derecho a la paz\u201d[1] &nbsp; Por Norma Graciela Chiapparrone[2] \u00a0Hace\u00a0 dos a\u00f1os\u00a0 el Premio Nobel de la Paz fue otorgado a tres mujeres l\u00edderes; dos de ellas africanas \u2013 la Presidenta liberiana Ellen Johnson-Sirleaf, y la activista por los derechos humanos liberiana Leymah Gbowee -, quienes junto a la ambientalista Wangari Maathai de Kenia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4728,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":3,"footnotes":""},"categories":[4,6],"tags":[],"class_list":["post-4727","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-medios","category-articulos"],"nelio_content":{"autoShareEndMode":"never","automationSources":{"useCustomSentences":false,"customSentences":[]},"efiAlt":"","efiUrl":"","followers":[],"highlights":[],"isAutoShareEnabled":true,"networkImageIds":[],"permalinkQueryArgs":[],"series":[],"suggestedReferences":[]},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - 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