{"id":44742,"date":"2020-01-02T12:17:33","date_gmt":"2020-01-02T15:17:33","guid":{"rendered":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/?p=44742"},"modified":"2020-01-02T12:17:33","modified_gmt":"2020-01-02T15:17:33","slug":"el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\/","title":{"rendered":"El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_44747\" aria-describedby=\"caption-attachment-44747\" style=\"width: 373px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-44747\" src=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/violacion-consentida.jpg\" alt=\"El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista\" width=\"373\" height=\"525\" srcset=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/violacion-consentida.jpg 682w, https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/violacion-consentida-213x300.jpg 213w\" sizes=\"auto, (max-width: 373px) 100vw, 373px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-44747\" class=\"wp-caption-text\">El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>El titulo pertenece al pr\u00f3logo del libro \u00abViolaci\u00f3n consentida\u00bb de <a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/delia-escudilla\/\">Delia Escudilla<\/a>.<\/em><\/p>\n<p>Delia es una sobreviviente del sistema prostituyente:\u00a0\u00bb La crisis de finales de los \u201990 la empuj\u00f3 a las calles. Pas\u00f3 siete a\u00f1os en situaci\u00f3n de prostituci\u00f3n. Por aquellos a\u00f1os comenz\u00f3 a militar en la Asociaci\u00f3n de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), tambi\u00e9n a estudiar psicolog\u00eda social. En 2003 abandon\u00f3 AMMAR con cr\u00edticas al regulacionismo. Hoy es una referente de la lucha abolicionista. Para ella, la prostituci\u00f3n es equivalente a la esclavitud.\u00bb<\/p>\n<p><strong>El pr\u00f3logo<\/strong><\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Rosana L\u00f3pez Rodr\u00edguez<\/strong>*<\/p>\n<p>El patriarcado es una instituci\u00f3n que se fue construyendo a lo largo de dos mil quinientos a\u00f1os de historia. Su emergencia es inseparable de la formaci\u00f3n y el desarrollo de la sociedad de clases. En las sociedades m\u00e1s primitivas, de modo espont\u00e1neo y, como producto de la biolog\u00eda, las tareas se dividieron entre hombres y mujeres, lo que llamamos divisi\u00f3n sexual del trabajo. Tal proceso no implica, necesariamente, dominaci\u00f3n y, durante mucho tiempo, no lo fue. Sin embargo, tempranamente, la sociedad humana encontr\u00f3 la utilidad de controlar los servicios reproductivos y sexuales de la mujer, por el mismo movimiento con el cual el despliegue de la diferencia social se transformaba en un mecanismo de desarrollo de las fuerzas productivas.<\/p>\n<p>Esa divisi\u00f3n de tareas se volvi\u00f3 la base de una estructura social emergente en la cual la mujer llevar\u00eda la peor parte. La divisi\u00f3n sexual del trabajo se profundiz\u00f3 y consolid\u00f3, en un proceso de constituci\u00f3n del poder social, con la separaci\u00f3n de funciones entre grupos de mujeres en el contexto de la aparici\u00f3n simult\u00e1nea y combinada, de la sociedad de clases. La divisi\u00f3n de las mujeres comienza como una diferencia de clase en el seno de un colectivo unificado por su subordinaci\u00f3n general al var\u00f3n: las \u201cesposas\u201d de la clase dominante, poseedoras de ciertos privilegios; las de las clases subordinadas, simples esclavas dom\u00e9sticas. Pero el poder del var\u00f3n no se detiene all\u00ed, porque a esa divisi\u00f3n se imprime una segunda, la que crea mujeres para el trabajo y la reproducci\u00f3n (las \u201cesposas\u201d) y mujeres para el placer (la \u201cprostituta\u201d). Las primeras ser\u00e1n ideol\u00f3gicamente santificadas como \u201cbuenas\u201d y las segundas negadas como \u201cmalas\u201d. Nace as\u00ed la prostituci\u00f3n.<\/p>\n<p>En esta divisi\u00f3n, las prostitutas se oponen a todo el resto, aunque su origen de clase subordinado las acerca a la base de la pir\u00e1mide femenina. La prostituci\u00f3n tiene, entonces, un lugar clave en la constituci\u00f3n del aspecto \u201cpatriarcal\u201d de la dominaci\u00f3n de clase. La relaci\u00f3n de la prostituci\u00f3n con la dominaci\u00f3n de clase es compleja, pero algo es cierto: no va a desaparecer la sociedad de clases porque desaparezca la prostituci\u00f3n, pero no puede eliminarse el patriarcado, es decir, la subordinaci\u00f3n de la mujer, sin la supresi\u00f3n de la actividad prostituyente. Un argumento t\u00edpico de liberales y regulacionistas es que el capitalismo habr\u00eda dejado atr\u00e1s estos problemas, en tanto tiende a individualizar a la poblaci\u00f3n en general.<\/p>\n<p>As\u00ed, no ser\u00eda importante el g\u00e9nero que porta la fuerza de trabajo, basta con que sea fuerza de trabajo. La subordinaci\u00f3n de la mujer ser\u00eda innecesaria, lo que tendr\u00eda como consecuencia la eliminaci\u00f3n del papel de la prostituci\u00f3n en el dominio social. La prostituci\u00f3n podr\u00eda, entonces, ejercerse como una elecci\u00f3n laboral m\u00e1s. Que el capitalismo podr\u00eda ser \u201cfeminista\u201d es una afirmaci\u00f3n te\u00f3ricamente defendible si nos mantenemos en el campo de las relaciones econ\u00f3micas. Es decir, si solo observamos el capital como una relaci\u00f3n entre \u201cfactores\u201d de producci\u00f3n, el \u201ccapital\u201d y el \u201ctrabajo\u201d. Pero la dominaci\u00f3n social no se consolida simplemente por la diferente relaci\u00f3n que se tiene con la propiedad (poseedores y expropiados).<\/p>\n<p>Por el contrario, es necesaria una superestructura que sostenga relaciones explosivas por su car\u00e1cter antag\u00f3nico. Dicho de otra manera, el capitalismo no puede sobrevivir sin Estado, sin ideolog\u00eda y, por lo tanto, sin divisi\u00f3n gen\u00e9rica. La eliminaci\u00f3n de la subordinaci\u00f3n de la mujer se vuelve una imposibilidad pol\u00edtica. Es cierto, sin embargo, que ese mismo proceso de individualizaci\u00f3n provee a las mujeres de mayores derechos de los que nunca han disfrutado. Pero cuando ello se observa m\u00e1s all\u00e1 del plano jur\u00eddico, es decir, del \u00e1mbito en el cual el capital \u201cindividualiza\u201d, las cosas son distintas.<\/p>\n<p>En el plano de la econom\u00eda se constituyen las clases. All\u00ed unos son poseedores y otros expropiados. La mayor parte de los derechos que las mujeres adquieren solo son asequibles a quienes tienen recursos. Dicho de otra manera, a las burguesas. Es en este momento en el que la lucha feminista se vincula con la clase obrera y se transforma en un componente de la lucha socialista: no habr\u00e1 liberaci\u00f3n de la inmensa mayor\u00eda de las mujeres si no se elimina el capital. En el mundo real, el patriarcado sigue existiendo porque la masa de las mujeres contin\u00faa siendo un colectivo subordinado, no importa lo que diga la ley. Y de esa subordinaci\u00f3n de clase se nutre el g\u00e9nero y viceversa. Por eso, la prostituci\u00f3n sigue siendo un dispositivo de la dominaci\u00f3n de clase a trav\u00e9s del g\u00e9nero, solo que ahora \u201clegalizado\u201d y \u201cdesestigmatizado\u201d.<\/p>\n<p>Esta \u201csublimaci\u00f3n\u201d de la prostituci\u00f3n se expresa alegremente de muchas maneras. La sociedad actual ha aceptado que algunas prostitutas (o algunas que son consideradas socialmente como tales) ingresen incluso a la clase dominante. No se las llama de tal modo, pero las uniones \u201cmatrimoniales\u201d por las cuales un var\u00f3n burgu\u00e9s compra el \u201ccapital er\u00f3tico\u201d de una mujer para uso propio, constituye un acto prostituyente basado en el poder de clase. Esto es simplemente, otra forma de prostituci\u00f3n, puesto que no consiste en una uni\u00f3n libre y voluntaria, sino en la conjunci\u00f3n de intereses econ\u00f3micos \/ de clase (los de ella) y patriarcales (los de \u00e9l). El burgu\u00e9s paga el precio de una mujer que puede exhibir como un trofeo y de quien pretender\u00e1 su \u201cuso exclusivo\u201d. Incluso el burgu\u00e9s se cura en salud ante posibles \u201caprovechamientos\u201d de la mujer comprada: los contratos prenupciales.<\/p>\n<p>Se\u00f1alaremos que, a pesar de que estas situaciones son posibles, son francamente inusuales. Esto es as\u00ed porque la burgues\u00eda no gusta de compartir su patrimonio con los obreros aun cuando la clase venga bajo el disfraz de la belleza. En nuestro medio, las botineras son un ejemplo de ascenso de clase por la v\u00eda de la venta de \u201ccapital er\u00f3tico\u201d. Si embargo, a despecho de la existencia de estos casos, el \u201ccomprador\u201d es, normalmente, un reci\u00e9n llegado a la burgues\u00eda, casos excepcionales de ascenso social, precisamente porque obreros que se hacen millonarios con la \u201cpelotita\u201d son m\u00e1s bien la excepci\u00f3n antes que la regla. Para el patriarcado, como hemos dicho, un sistema necesario a la dominaci\u00f3n de clase incluso bajo el capital, la mujer que ser\u00e1 esposa y madre y la puta siguen siendo compartimentos estancos. La ideolog\u00eda patriarcal las enfrenta y a la primera se le ense\u00f1ar\u00e1 a temer que su pareja puede enga\u00f1arla. Le ense\u00f1ar\u00e1 que su pareja puede ir de putas. Que ese es un derecho o un \u201csecreto a voces\u201d. Que las putas son sus enemigas porque ellas son mujeres serias y hay ciertas cosas que no hacen. A las putas les dir\u00e1 que ellas est\u00e1n para pasarla bien, para satisfacer aquellos deseos que los hombres no pueden cumplir con sus mujeres \u201clegales\u201d o para ayudar a los hombres que, por una u otra raz\u00f3n, no reciben atenci\u00f3n de las mujeres \u201cserias\u201d.<\/p>\n<p>El patriarcado es el que estigmatiza a las mujeres en situaci\u00f3n de prostituci\u00f3n como \u201cmujeres de segunda\u201d. Es notable c\u00f3mo, seg\u00fan hemos se\u00f1alado, la divisi\u00f3n entre \u201cmujeres buenas\u201d y \u201cmujeres malas\u201d, tambi\u00e9n est\u00e1 conformada por l\u00edmites de clase: casi ninguna burguesa ha sido prostituta y la mayor\u00eda de las mujeres en situaci\u00f3n de prostituci\u00f3n son obreras. En el mismo sentido, la inmensa mayor\u00eda de las personas en situaci\u00f3n de prostituci\u00f3n son mujeres. El alquiler de vientres, la venta de \u00f3vulos y las \u201cgranjas\u201d de leche materna expresan con m\u00e1s fuerza todav\u00eda, la subordinaci\u00f3n de las mujeres obreras a las burguesas e incluso a los varones homosexuales burgueses. El capitalismo, m\u00e1s all\u00e1 de su barniz \u201ccivilizatorio\u201d no desentona con la historia de las sociedades de clase y, por ende, patriarcales.<\/p>\n<p>Regulacionismo y feminismo<\/p>\n<p>Este an\u00e1lisis hist\u00f3rico y social pone a la prostituci\u00f3n en el centro de las discusiones program\u00e1ticas por el feminismo y por la revoluci\u00f3n social. El ejercicio de la prostituci\u00f3n divide aguas en el movimiento de mujeres. Por un lado, las regulacionistas entienden que la prostituci\u00f3n es un trabajo y que, por lo tanto, las condiciones de ese desempe\u00f1o laboral debieran estar reguladas por el Estado, como cualquier otro. La otra posici\u00f3n es la del abolicionismo, que considera la prostituci\u00f3n como una actividad socialmente inaceptable.<\/p>\n<p>Los fundamentos por los cuales habr\u00eda que aceptar el ejercicio de la prostituci\u00f3n como cualquier otra actividad laboral apelan tanto al campo del feminismo como del sentido com\u00fan m\u00e1s general. Realizaremos una enumeraci\u00f3n r\u00e1pida de tales argumentos: en primer lugar, la necesidad de todas las personas de trabajar; en segundo lugar, el leg\u00edtimo desempe\u00f1o de la actividad que a ese individuo le resulte m\u00e1s c\u00f3moda o aceptable, en tanto y en cuanto no estar\u00eda perjudicando a terceros ni perjudic\u00e1ndose a s\u00ed misma; en tercer lugar, la idea de que una posici\u00f3n feminista obliga a apoyar a todas las mujeres para realizar aquello que desean, sin importar el contenido concreto del deseo; por \u00faltimo, dado que la sexualidad es un terreno en el cual dominan los hombres, las mujeres se empoderar\u00edan cuando cobran, por lo cual cuestionar la prostituci\u00f3n implica eliminar una herramienta \u00fatil al desarrollo del poder femenino.<\/p>\n<p>El primer argumento es simplemente falaz. Que haya necesidad de trabajar no implica que sea necesario prostituirse. Lindo ejemplo de feminismo proletario dan aquellas que sostienen que regular la prostituci\u00f3n es crear una alternativa laboral para las obreras. Seguramente, m\u00e1s alternativas laborales se abren cuando declaramos legal el alquiler de vientres, de modo de considerar a las mujeres como vacas. Seguramente tambi\u00e9n se expandir\u00e1 la posibilidad laboral cuando declaremos legal la venta de \u00f3rganos o de carne humana. Por este argumento se sostiene alegremente que ninguna mujer est\u00e1 desocupada porque puede prostituirse.<\/p>\n<p>El segundo argumento es solidario con el tercero. Si a \u00e9l o ella les conviene, si es un \u201cempleo\u201d mejor remunerado, \u00bfpor qu\u00e9 no? Otra vez, volvemos al individualismo antisocial: con ese razonamiento, un sicario demandar\u00eda regulaci\u00f3n de su actividad, que sin dudas ha de ser mejor remunerada que otras. Lo mismo vale para dealers y, por qu\u00e9 no, proxenetas. Se dir\u00e1 que la prostituta no mata, vende drogas ni prostituye a otras, pero, si se recuerda lo que acabamos de decir sobre la relaci\u00f3n entre prostituci\u00f3n y patriarcado, se ver\u00e1 que la actividad en cuesti\u00f3n mata y prostituye al conjunto de las mujeres. Solo quien se mira el ombligo y tiene una perspectiva completamente asocial de la vida humana puede no percibir el da\u00f1o que la prostituci\u00f3n produce m\u00e1s all\u00e1 del cuerpo de la prostituta.<\/p>\n<p>En tercer lugar, el feminismo es un programa en disputa. No hay unidad porque hay diferentes posiciones, tanto program\u00e1ticas, cuanto estrat\u00e9gicas. Tambi\u00e9n debemos se\u00f1alar que no todas las que se autodenominan feministas lo son. En nuestro medio, AMMAR, la ONG incorporada a la CTA, y a\u00fan sin personer\u00eda gremial, se considera feminista. Dice que lucha por los derechos de las trabajadoras sexuales. Todo con el mismo argumento: ninguna mujer naci\u00f3 para decirle a otra lo que tiene que hacer con su cuerpo. Otra vez, porque no es m\u00e1s que una variante aplicada espec\u00edficamente a las mujeres, esta posici\u00f3n es individualista y antisocial. Nadie hace lo que se le da la gana, vivimos en sociedad y hay ciertas actividades que, aunque permitan a algunos individuos sobrevivir, no son aceptables socialmente. Esto se resuelve en raz\u00f3n de un inter\u00e9s social, de una necesidad general, en caso de que esa actividad perjudique a terceros o resulte da\u00f1osa para la persona que la realiza. Pues bien, la prostituci\u00f3n es perjudicial tanto para las mujeres que est\u00e1n en esa situaci\u00f3n (violencia y femicidios por encima de cualquier otra ocupaci\u00f3n, estr\u00e9s pos traum\u00e1tico, entre tantos etc\u00e9teras) como para todas las otras mujeres. Y, en particular, para las obreras, por lo que hemos visto m\u00e1s arriba. Lo que la prostituta hace con su cuerpo, lo hace contra todas las mujeres.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, es absolutamente falso que las mujeres se empoderen cuando pueden cobrar por ofrecer \u201cservicios sexuales\u201d. Cuando una persona trabaja lo hace por necesidad, no porque con ello obtenga poder alguno. Vender la fuerza de trabajo no es empoderante, sino que es la prueba de la explotaci\u00f3n. Prostituirse es, adem\u00e1s, un mecanismo de opresi\u00f3n. Por eso los varones pueden pagar o no, pero siempre tienen derecho a su sexualidad. Hasta los varones obreros. Las mujeres no. A nosotras el patriarcado nos expropi\u00f3 el libre ejercicio de nuestra sexualidad y todav\u00eda, muchos siglos despu\u00e9s, encontramos mujeres patriarcales que quieren hacernos creer que esa compraventa es feminista.<\/p>\n<p>Un argumento extra, que es m\u00e1s bien una chicana esgrimida por las regulacionistas, es la idea de que las abolicionistas estamos en contra de la libertad sexual y a favor de la represi\u00f3n del deseo. A despecho de lo que pretende AMMAR, que suele hacer hincapi\u00e9 en esta tonter\u00eda, las abolicionistas no somos enemigas de la libertad de las mujeres y mucho menos estigmatizamos a las putas. Las mujeres en situaci\u00f3n de prostituci\u00f3n est\u00e1n estigmatizadas por el propio patriarcado. Bajo el capitalismo en alianza con el patriarcado, todas, y en especial, las que somos obreras, somos prostituibles, es decir, comprables.<\/p>\n<p>El destino desesperado de cualquier obrera desocupada bien puede ser la prostituci\u00f3n, sobre todo, si el proyecto de regularla se hace realidad. Pero ello no tiene nada que ver con el deseo femenino, sino con la explotaci\u00f3n capitalista y la opresi\u00f3n patriarcal. Las regulacionistas y en particular AMMAR tienen una pol\u00edtica liberal, ni siquiera anticapitalista, ni qu\u00e9 decir revolucionaria, de \u201cs\u00e1lvese qui\u00e9n pueda y c\u00f3mo pueda\u201d y a eso lo disfrazan de \u201cliberaci\u00f3n\u201d femenina. La verdadera liberaci\u00f3n del deseo pasa por el punto opuesto: por la no mercantilizaci\u00f3n. Este liberalismo es el que lleva a las representantes de AMMAR a acusar a todas las que las critican con el mote de \u201cmoralista\u201d o \u201canti-sexo\u201d. Nadie les ha dicho que el sexo es sucio, indigno, ni ninguna otra de las peroratas religiosas, simplemente hemos dicho que la sexualidad no debe mercantilizarse. Cuando entran en juego el dinero y la necesidad, el deseo y la voluntad se esfuman del panorama. Sexualidad oprimida y explotada por el imperio de (la inmensa mayor\u00eda) de los varones, no. El putero siempre es machista, porque ejercita su poder sometiendo la sexualidad de otros\/as y esto lo diferencia de los compradores en una tienda, en la cual no se pone en juego un intercambio jer\u00e1rquico.<\/p>\n<p>Gracias a estas reivindicaciones de AMMAR, los hombres siguen creyendo en los postulados b\u00e1sicos del patriarcado y todas tenemos que lidiar con ello. Si AMMAR logra su objetivo de regular la prostituci\u00f3n o de derogar la ley de trata, entonces, todas las obreras estaremos completamente desprotegidas. El punto d\u00e9bil del regulacionismo es siempre la realidad sobre la cual pretenden pontificar. Cuando se les pregunta por experiencias concretas en las que no parece constatarse esa libertad que ellas afirman, siempre eluden la respuesta. Insisten en que trata y prostituci\u00f3n son dos fen\u00f3menos que no tienen nada que ver entre s\u00ed, cuando a todas luces es comprobable que el circuito de la prostituci\u00f3n se nutre de personas tratadas (con o sin los agravantes que la ley indica); culpabilizan a la polic\u00eda, a los pol\u00edticos y el propio Estado (que al no reglamentar, las deja inermes frente a los abusos de poder); responsabilizan a las abolicionistas con los motes que pusimos m\u00e1s arriba.<\/p>\n<p>De asumir que su pol\u00edtica refuerza el patriarcado por la v\u00eda de la divisi\u00f3n entre mujeres funcional al macho de la especie, ni hablar. La intervenci\u00f3n de las militantes de AMMAR se vuelve, entonces, sumamente contradictoria: se reivindican feministas mientras tratan de tontas a las que no cobran; se reconoce la miseria de la prostituta callejera y se afirma que se gana aqu\u00ed m\u00e1s que en cualquier otra alternativa laboral; se reclaman derechos laborales propios de trabajadores asalariados mientras se reivindica la cooperativa empresarial. Sin embargo, las dos contradicciones m\u00e1s importantes son la pretensi\u00f3n de defender los derechos de las trabajadoras y su reivindicaci\u00f3n de feministas. No puede haber defensa alguna de las \u201ctrabajadoras\u201d cuando se busca imponer al proxeneta como burgu\u00e9s \u201clegal\u201d y santificar su actividad como \u201cnormal\u201d. Las prostitutas son trabajadoras desocupadas. La defensa de esas compa\u00f1eras pasa por la lucha por un empleo no prostituyente. Por otra parte, ning\u00fan programa que refuerce el patriarcado es feminista. Ning\u00fan programa que ponga en situaci\u00f3n de extrema vulnerabilidad a la masa de las mujeres obreras es feminista. No es la libertad individual a expensas de todo el resto lo que buscamos.<\/p>\n<p>Buscamos la emancipaci\u00f3n de todas las mujeres y, por lo tanto, en esa destrucci\u00f3n del patriarcado, tenemos que derribar las divisiones entre las mujeres. No cuestionamos la necesidad ni la desesperaci\u00f3n de las compa\u00f1eras. Exigimos al Estado que no las persiga o reprima. Apelamos a la conciencia y la organizaci\u00f3n: abandonar la calle es una aspiraci\u00f3n que construye la lucha sum\u00e1ndose al conjunto de la clase. El feminismo es una lucha colectiva: cualquier programa no abolicionista ser\u00e1 consecuentemente antifeminista. Adem\u00e1s, si el feminismo pretende eliminar toda jerarqu\u00eda entre los g\u00e9neros, solo lo lograr\u00e1 destruyendo las relaciones econ\u00f3micas que sostienen todas las opresiones. Solo con la eliminaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n es que el feminismo encontrar\u00e1 la posibilidad de abolir los g\u00e9neros. As\u00ed el feminismo socialista solo puede ser abolicionista.<\/p>\n<p>Notas<\/p>\n<p>1Nos apoyamos aqu\u00ed en Lerder, Gerda: La creaci\u00f3n del patriarcado, Cr\u00edtica, Barcelona, 1990.<\/p>\n<p>2V\u00e9ase, Hakim, Catherine: Capital er\u00f3tico, Best Business, R\u00edo de Janeiro, 2012. \u201c(\u2026) capital er\u00f3tico (es) una combinaci\u00f3n de belleza, sex appeal, capacidad de presentaci\u00f3n personal y habilidades sociales -una habilidad que vuelve a algunos hombres y mujeres compa\u00f1\u00edas agradables y buenos colegas, atrayentes para todos los miembros de su sociedad y, especialmente, para el sexo opuesto.\u201d, p.7.<\/p>\n<p>3\u201c\u00bfEst\u00e1n en realidad las prostitutas en Nueva Zelandia m\u00e1s seguras que las prostitutas en Suecia, tal como las organizaciones de derechos para las trabajadoras sexuales sostienen? Desde que el modelo n\u00f3rdico se adopt\u00f3 en Suecia, hace diecis\u00e9is a\u00f1os, ni una sola mujer en situaci\u00f3n de prostituci\u00f3n fue asesinada por un putero. Ni una sola. Jasmine es el \u00fanico caso durante todo ese tiempo y fue un crimen perpetrado por su ex marido violento. Nueva Zelandia, con menos de la mitad de poblaci\u00f3n de Suecia, ha perdido muchas vidas de mujeres en prostituci\u00f3n por causa de los puteros desde que el modelo de descriminalizaci\u00f3n se implement\u00f3 en el a\u00f1o 2002.\u201d La traducci\u00f3n es nuestra. Tomado de \u201cRemembering the murdered women erasedby the pro-sex work agenda\u201d, en <a href=\"https:\/\/www.feministcurrent.com\/2015\/11\/03\/remembering-the-murdered-women-erased-by-the-pro-sex-work-agenda\/\">https:\/\/www.feministcurrent.com\/2015\/11\/03\/remembering-the-murdered-women-erased-by-the-pro-sex-work-agenda\/<\/a> y Rodriguez Mart\u00ednez, Pilar: \u201cUn an\u00e1lisis interseccional sobre malos tratos y violencia laboral en mujeres que ejercen la prostituci\u00f3n\u201d. En <a href=\"http:\/\/www.reis.cis.es\/REIS\/PDF\/REIS_151_Article_071436261982507.pdf\">http:\/\/www.reis.cis.es\/REIS\/PDF\/REIS_151_Article_071436261982507.pdf<\/a>.<\/p>\n<p>4 Kraus, Ingeborg: \u201cEl trauma como requisito previo y como consecuencia de la prostituci\u00f3n\u201d, en \u201cTraductoras por la abolici\u00f3n de la prostituci\u00f3n\u201d,<a href=\"https:\/\/traductorasparaaboliciondelaprostitucion.weebly.com\/blog\/el-trauma-como-requisito-previo-y-como-consecuencia-de-la-prostitucion\"> https:\/\/traductorasparaaboliciondelaprostitucion.weebly.com\/blog\/el-trauma-como-requisito-previo-y-como-consecuencia-de-la-prostitucion<\/a>.<\/p>\n<p>5 Las leyes argentinas son abolicionistas: penalizan el proxenetismo y la trata. No as\u00ed a las personas en situaci\u00f3n de prostituci\u00f3n, aunque lamentablemente, en muchas provincias a\u00fan est\u00e1n vigentes los c\u00f3digos contravencionales por los cuales pueden multar o llevar presas a esas personas. Una de las banderas de lucha del abolicionismo es la derogaci\u00f3n de dichos c\u00f3digos, puesto que el abolicionismo no considera que las prostitutas sean delincuentes.<\/p>\n<p>6 Cuando en una sociedad la prostituci\u00f3n se acepta como un trabajo igual a cualquier otro, pueden sucederse casos como el de las desocupadas de Alemania que no pueden rechazar la oferta de trabajo en el mercado prostituyente, de lo contrario, pierden el subsidio por desocupaci\u00f3n. Este es solo un ejemplo: <a href=\"https:\/\/www.lavozdegalicia.es\/noticia\/sociedad\/2005\/02\/02\/pierde-derechos-laborales-aceptar-empleo-prostituta\/0003_3426817.htm\">https:\/\/www.lavozdegalicia.es\/noticia\/sociedad\/2005\/02\/02\/pierde-derechos-laborales-aceptar-empleo-prostituta\/0003_3426817.htm<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Trece Rosas<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/\">Diario Digital Femenino<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El titulo pertenece al pr\u00f3logo del libro \u00abViolaci\u00f3n consentida\u00bb de Delia Escudilla. Delia es una sobreviviente del sistema prostituyente:\u00a0\u00bb La crisis de finales de los \u201990 la empuj\u00f3 a las calles. Pas\u00f3 siete a\u00f1os en situaci\u00f3n de prostituci\u00f3n. Por aquellos a\u00f1os comenz\u00f3 a militar en la Asociaci\u00f3n de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), tambi\u00e9n a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":44748,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":11,"footnotes":""},"categories":[7,1067,19],"tags":[2587,1393,2600],"class_list":["post-44742","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actividades","category-agenda-feminista","category-biblioteca","tag-delia-escudilla","tag-lucha-feminista","tag-violacion-consentida"],"nelio_content":{"autoShareEndMode":"never","automationSources":{"useCustomSentences":false,"customSentences":[]},"efiAlt":"","efiUrl":"","followers":[4],"highlights":[],"isAutoShareEnabled":true,"networkImageIds":[],"permalinkQueryArgs":[],"series":[],"suggestedReferences":[]},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.6 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista - Diario Digital Femenino<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista. Pr\u00f3logo del libro &quot;Violaci\u00f3n consentida&quot;\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista - Diario Digital Femenino\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista. Pr\u00f3logo del libro &quot;Violaci\u00f3n consentida&quot;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Diario Digital Femenino\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/DiarioDigitaFemenino\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2020-01-02T15:17:33+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/violacion-consentida-1.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"800\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Admin\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@DiarioFemenino1\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@DiarioFemenino1\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Admin\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"18 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Admin\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bf6199e8158c657ea6f789b11ec85509\"},\"headline\":\"El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista\",\"datePublished\":\"2020-01-02T15:17:33+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\\\/\"},\"wordCount\":3635,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/01\\\/violacion-consentida-1.jpg\",\"keywords\":[\"Delia Escudilla\",\"Lucha feminista\",\"Violaci\u00f3n consentida\"],\"articleSection\":[\"Actividades\",\"Agenda Feminista\",\"Biblioteca Virtual\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\\\/\",\"name\":\"El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista - Diario Digital Femenino\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/01\\\/violacion-consentida-1.jpg\",\"datePublished\":\"2020-01-02T15:17:33+00:00\",\"description\":\"El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista. Pr\u00f3logo del libro \\\"Violaci\u00f3n consentida\\\"\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/01\\\/violacion-consentida-1.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/01\\\/violacion-consentida-1.jpg\",\"width\":1200,\"height\":800,\"caption\":\"El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/\",\"name\":\"Diario Digital Femenino\",\"description\":\"Cuesti\u00f3n de G\u00e9nero\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#organization\",\"name\":\"Diario Femenino\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/10\\\/logo.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/10\\\/logo.png\",\"width\":500,\"height\":92,\"caption\":\"Diario Femenino\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/DiarioDigitaFemenino\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/DiarioFemenino1\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/bf6199e8158c657ea6f789b11ec85509\",\"name\":\"Admin\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/12\\\/favicon-150x150.jpg\",\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/12\\\/favicon-150x150.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/12\\\/favicon-150x150.jpg\",\"caption\":\"Admin\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/diariofemenino.com.ar\\\/df\\\/author\\\/lenny\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista - Diario Digital Femenino","description":"El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista. Pr\u00f3logo del libro \"Violaci\u00f3n consentida\"","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista - Diario Digital Femenino","og_description":"El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista. Pr\u00f3logo del libro \"Violaci\u00f3n consentida\"","og_url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\/","og_site_name":"Diario Digital Femenino","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/DiarioDigitaFemenino\/","article_published_time":"2020-01-02T15:17:33+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":800,"url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/violacion-consentida-1.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Admin","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@DiarioFemenino1","twitter_site":"@DiarioFemenino1","twitter_misc":{"Escrito por":"Admin","Tiempo de lectura":"18 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\/"},"author":{"name":"Admin","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#\/schema\/person\/bf6199e8158c657ea6f789b11ec85509"},"headline":"El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista","datePublished":"2020-01-02T15:17:33+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\/"},"wordCount":3635,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/violacion-consentida-1.jpg","keywords":["Delia Escudilla","Lucha feminista","Violaci\u00f3n consentida"],"articleSection":["Actividades","Agenda Feminista","Biblioteca Virtual"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\/","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\/","name":"El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista - Diario Digital Femenino","isPartOf":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/violacion-consentida-1.jpg","datePublished":"2020-01-02T15:17:33+00:00","description":"El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista. Pr\u00f3logo del libro \"Violaci\u00f3n consentida\"","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\/#primaryimage","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/violacion-consentida-1.jpg","contentUrl":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/violacion-consentida-1.jpg","width":1200,"height":800,"caption":"El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/el-futuro-por-delante-la-prostitucion-y-el-abolicionismo-en-el-proceso-de-lucha-feminista\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El futuro por delante: la prostituci\u00f3n y el abolicionismo en el proceso de lucha feminista"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#website","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/","name":"Diario Digital Femenino","description":"Cuesti\u00f3n de G\u00e9nero","publisher":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#organization","name":"Diario Femenino","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/logo.png","contentUrl":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/logo.png","width":500,"height":92,"caption":"Diario Femenino"},"image":{"@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/DiarioDigitaFemenino\/","https:\/\/x.com\/DiarioFemenino1"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/#\/schema\/person\/bf6199e8158c657ea6f789b11ec85509","name":"Admin","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/favicon-150x150.jpg","url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/favicon-150x150.jpg","contentUrl":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/favicon-150x150.jpg","caption":"Admin"},"url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/author\/lenny\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/violacion-consentida-1.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"rttpg_featured_image_url":{"full":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/violacion-consentida-1.jpg",1200,800,false],"landscape":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/violacion-consentida-1.jpg",1200,800,false],"portraits":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/violacion-consentida-1.jpg",1200,800,false],"thumbnail":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/violacion-consentida-1-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/violacion-consentida-1-300x200.jpg",300,200,true],"large":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/violacion-consentida-1-1024x683.jpg",1024,683,true],"1536x1536":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/violacion-consentida-1.jpg",1200,800,false],"2048x2048":["https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/violacion-consentida-1.jpg",1200,800,false]},"rttpg_author":{"display_name":"Admin","author_link":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/author\/lenny\/"},"rttpg_comment":0,"rttpg_category":"<a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/category\/actividades\/\" rel=\"category tag\">Actividades<\/a> <a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/category\/agenda-feminista\/\" rel=\"category tag\">Agenda Feminista<\/a> <a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/category\/biblioteca\/\" rel=\"category tag\">Biblioteca Virtual<\/a>","rttpg_excerpt":"El titulo pertenece al pr\u00f3logo del libro \u00abViolaci\u00f3n consentida\u00bb de Delia Escudilla. Delia es una sobreviviente del sistema prostituyente:\u00a0\u00bb La crisis de finales de los \u201990 la empuj\u00f3 a las calles. Pas\u00f3 siete a\u00f1os en situaci\u00f3n de prostituci\u00f3n. Por aquellos a\u00f1os comenz\u00f3 a militar en la Asociaci\u00f3n de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), tambi\u00e9n a&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44742","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44742"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44742\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/media\/44748"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44742"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44742"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44742"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}