{"id":37521,"date":"2019-06-23T19:52:11","date_gmt":"2019-06-23T22:52:11","guid":{"rendered":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/?p=37521"},"modified":"2019-06-23T19:52:11","modified_gmt":"2019-06-23T22:52:11","slug":"calzadoras-de-dagas-representacion-de-arquetipos-femeninos-en-la-literatura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/calzadoras-de-dagas-representacion-de-arquetipos-femeninos-en-la-literatura\/","title":{"rendered":"Calzadoras de dagas, representaci\u00f3n de arquetipos femeninos en la literatura tanguera de principios del siglo XX"},"content":{"rendered":"<p>Calzadoras de dagas, representaci\u00f3n de arquetipos femeninos en la literatura tanguera de principios del siglo XX<\/p>\n<p>Por <a href=\"https:\/\/eter.org\/2003\/08\/10\/calzadoras-de-dagas-representacion-de-arquetipos-femeninos-en-la-literatura-tanguera-de-principios-del-siglo-xx\/\">Fabi\u00e1n Banga<\/a><\/p>\n<p>Annis Pratt propone en su libro\u00a0<em>Dancing with Goddesses<\/em>, que es posible encontrar arquetipos literarios cl\u00e1sicos en la poes\u00eda contempor\u00e1nea. Define a estos arquetipos de esta manera:<\/p>\n<p>\u201cI would define such archetypes as galvanizing psychological complexes which, far from being rigid either in content or effect, vary according to individual experience and cultural context.\u201d(1).<\/p>\n<p>Pondr\u00e1 \u00e9nfasis Pratt en un arquetipo en particular, el de la Medusa, el cual contar\u00e1 con dos puntos fundamentales: es netamente femenino, y remarca poder e independencia. No es extra\u00f1o que en una sociedad netamente patriarcal, este arquetipo haya sido visto con cierto trastoque negativo. Un ejemplo de esta idea de marginaci\u00f3n es el trabajo de C. G. Jung y su disc\u00edpulo Erich Neumann, quienes asociar\u00e1n a la Medusa con el concepto de \u201cmadre terrible\u201d. Estos universos te\u00f3ricos que proponen asociar el poder con lo masculino y la pasividad con lo femenino son indudablemente parte de la base de la construcci\u00f3n de los imaginarios nacionales de fines de siglo XIX en Latinoam\u00e9rica. Desde esta ideolog\u00eda, la construcci\u00f3n de la patria requerir\u00e1 de un papel femenino que discrepe t\u00e1citamente con una \u201cmadre terrible\u201d independiente tanto en el campo sexual como el econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Pero esta propuesta nacional no evit\u00f3 que algunas mujeres se independizaran y desde la marginalidad crearan una realidad que contradiga los horizontes propuestos por el imaginario de la naci\u00f3n. Esto gener\u00f3 que, por ejemplo en la <a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/el-feminismo-llego-al-tango-lanzan-un-protocolo-para-las-milongas\/\">literatura tanguera<\/a>, el arquetipo de la mujer terrible apareciera expl\u00edcito en infinidad de ejemplos, dando a su vez testimonio de la existencia de estas \u201cmalevas\u201d de las orillas de Buenos Aires. En este trabajo nos proponemos analizar ejemplos de esta \u201cotra naci\u00f3n\u201d generada en los suburbios porte\u00f1os, y tambi\u00e9n, vislumbrar c\u00f3mo estos espacios ideol\u00f3gicos fueron batallados militantemente inclusive dentro del espacio marginal del tango. Para este prop\u00f3sito utilizaremos letras de tangos, cuentos y poemas en donde estos temas se presentan.<\/p>\n<p>La realidad nacional<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-37523\" src=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Tango-.jpg\" alt=\"Calzadoras de dagas, representaci\u00f3n de arquetipos femeninos en la literatura tanguera de principios del siglo XX\" width=\"407\" height=\"228\" srcset=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Tango-.jpg 500w, https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Tango--300x168.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 407px) 100vw, 407px\" \/>Para entender la realidad del tango y el papel que la mujer cumpli\u00f3 en este espacio cultural, es necesario entender las caracter\u00edsticas presentes en la Argentina de fines de siglo XIX y principios del XX. M\u00e1s precisamente la realidad de Buenos Aires, metr\u00f3polis del R\u00edo de la Plata que junto con Montevideo fueron, por sus caracter\u00edsticas sociol\u00f3gicas, generadoras del <a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/\">movimiento cultura<\/a>l que hoy entendemos por <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Tango\">Tango.<\/a> La prosperidad econ\u00f3mica y los horizontes trazados por la clase gobernante de construir una naci\u00f3n \u201cblanqueada\u201d por imaginarios europeos, llegaran a diagramar no solamente el mapa geogr\u00e1fico de la nueva rep\u00fablica, con el incremento de la centralizaci\u00f3n de los espacios de poder en la cosmopolita Buenos Aires, sino que tambi\u00e9n diagramaron en estas circunstancias el mapa racial y cultural, afectado directamente por las masas inmigrantes.<\/p>\n<p>Como propone Salessi:<\/p>\n<p>El habitante del campo, el b\u00e1rbaro de los textos de Sarmiento de mediados de siglo diecinueve, a fines de siglo cambi\u00f3 de significado cuando la inmigraci\u00f3n colmo las ciudades, y dejaron de ser los centros de civilizaci\u00f3n europea imaginados por Sarmiento y se transformaron en los centros de la degeneraci\u00f3n y la decadencia que hemos visto en los textos de Bunge.(2)<\/p>\n<p>Agregando a este tema, Silvia Pellarolo propone en su art\u00edculo \u201cDe minas y tangos, sainetes y cabaret\u201d el siguiente p\u00e1rrafo:<\/p>\n<p>Desde el punto de vista social, la influencia parisina en la cultura del cabaret dio un toque de excentricidad a un problema angustiante que hab\u00eda venido asolando a la poblaci\u00f3n desde principios de siglo, pero en la segunda d\u00e9cada se magnific\u00f3: la falta de empleo y la prostituci\u00f3n. Esta se desarrollo promovida por una situaci\u00f3n demogr\u00e1fica desequilibrada debido a que los contingentes inmigratorios \u2014y migratorios\u2014 eran en su mayor\u00eda formados por <a href=\"https:\/\/www.todotango.com\/\">hombres<\/a>, lo que ocasion\u00f3 una notable \u201ccarencia\u201d de mujeres en la capital.<\/p>\n<p>De este fermento cultural de inmigraci\u00f3n interna y externa, el tango tom\u00f3 auge no solamente como baile sino como expresi\u00f3n cultural urbana impl\u00edcitamente marginada por los ideales de una Naci\u00f3n, que como acertadamente tambi\u00e9n propondr\u00e1 Salessi, ve\u00eda en el campo el \u201crepositorio real\u201d de la nacionalidad autentica. Esta b\u00fasqueda de regreso a unos or\u00edgenes rurales, naturales y gauchescos, trastocar\u00e1 con las nuevas modalidades urbanas inmersa en una cultura enriquecida por la inmigraci\u00f3n (como es el caso de la italiana, tan presente en la cultura tanguera) y que eran vistas como promiscuas, subversivas y delictivas por las clases olig\u00e1rquicas nacionales en el poder.<\/p>\n<p>Este proyecto de naci\u00f3n blanqueada y cristiana necesitaba, para sus te\u00f3ricos, de una imagen de mujer asociada con el espacio interno del hogar y que cumpliera el papel de \u201cmadre de la patria\u201d, generadora de la nueva raza. Estas caracter\u00edsticas de mujer implicaban una sexualidad femenina controlada y supeditada a los intereses de procreaci\u00f3n(3). Estos ideales contrastar\u00e1n con la realidad de la gran urbe de Buenos Aires que contaba con enormes contingentes de inmigrantes, en su mayor\u00eda hombres, que representaban una creciente demanda de prostitutas y una amenaza a los ideales del Estado de generar una sociedad moralmente conservadora. Esta realidad gener\u00f3 tambi\u00e9n otro espacio de inter\u00e9s sobre el cuerpo femenino, el de aqu\u00e9llos que intentaron controlarlo con fines lucrativos. En este contexto social es que la demanda del cuerpo femenino se convirti\u00f3 en mercanc\u00eda comercial rentable para los que desde una realidad de naci\u00f3n paralela y marginal, vieron el negocio y la rentabilidad que propon\u00eda la prostituci\u00f3n. No extra\u00f1a por esto que uno de los personajes de las novelas de Roberto Arlt, el Rufi\u00e1n Melanc\u00f3lico de\u00a0<em>Los lanzallamas<\/em>\u00a0y\u00a0<em>El juguete rabioso<\/em>, proponga la implementaci\u00f3n de prost\u00edbulos como recursos de financiaci\u00f3n de una revoluci\u00f3n anarquista. De esta forma el cuerpo de la mujer se vuelve un espacio codiciado no solamente por los ideales del estado, sino tambi\u00e9n por los intereses de los cafiolos (proxenetas) de los arrabales porte\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>La amenaza de independencia<\/strong><\/p>\n<p>Estos intereses patriarcales, tanto por el estado como por las fuerzas marginales, visualizaban como un peligro cualquier tipo de forma de independencia y fuerza femenina. De ah\u00ed que las im\u00e1genes de arquetipos femeninos en el espacio literario tanguero sean mal vistas y criticadas por un narrador o interlocutor que en su mayor\u00eda, obviamente, era hombre. Esto implicaba que la imagen de la mujer p\u00fablica, moderna e independiente, representara una amenaza que era combatida militantemente desde diferentes perspectivas.(4) Una forma de intento de control de la independencia femenina se ve muy claramente en el espacio que en este art\u00edculo nos toca tratar, el universo del tango. En algunos casos la estrategia era proponer discursos moralizantes que buscaban persuadir a las mujeres de seguir una vida sedentaria en su propio barrio de origen. Hay un tango que ejemplifica esto muy claramente, llamado \u201cNo salgas de tu barrio\u201d, letra de A.J. Rodr\u00edguez, m\u00fasica de Enrique Delfino y compuesto en 1927, que pone \u00e9nfasis en esta problem\u00e1tica de la independencia femenina. \u00c9ste fue estrenado por Azucena Maizani en el teatro \u201cPorte\u00f1o\u201d en julio de 1927 y recita as\u00ed(5)<\/p>\n<p>No abandones tu costura,<br \/>\nmuchachita arrabalera,<br \/>\na la luz de la modesta<br \/>\nlamparita de kerosene\u2026<br \/>\nNo la dejes a tu vieja,<br \/>\nni a tu calle, ni al convento,<br \/>\nni al muchacho sencillote<br \/>\nque suplica tu querer.<br \/>\nDesecha los berretines<br \/>\ny los novios milongueros,<br \/>\nque entre rezongos del fuelle,<br \/>\nte trabajan de chique.<\/p>\n<p>No salgas de tu barrio, s\u00e9 buena muchachita,<br \/>\ncasate con un hombre que sea como vos<br \/>\ny aun en la miseria sabr\u00e1s vencer tu pena<br \/>\ny ya llegar\u00e1 un d\u00eda en que te ayude Dios.<br \/>\nComo vos, yo, muchachita,<br \/>\nera linda y era buena;<br \/>\nera humilde y trabajaba,<br \/>\ncomo vos, en un taller.<br \/>\nDej\u00e9 al novio que me amaba<br \/>\ncon respeto y con ternura<br \/>\npor un ni\u00f1o engominado<br \/>\nque me trajo al cabaret;<br \/>\nme ense\u00f1\u00f3 todos sus vicios,<br \/>\npisote\u00f3 mis ilusiones,<br \/>\nhizo de mi este despojo,<br \/>\nmuchachita, que aqu\u00ed ves.<\/p>\n<p>En este caso, se entrev\u00e9 la preocupaci\u00f3n de la independencia de la mujer en la urbe porte\u00f1a que ofrecer\u00eda m\u00e1s posibilidades que los suburbios del arrabal. No quita esto que haya tangos que propusieran un contra-discurso a estos ideales sedentarios. Tal es el caso de \u201cTata\u2026 llevame p\u2019al centro\u201d, Letra de Scolati Almeida y M\u00fasica de Enrique P. Maroni.<\/p>\n<p>Tata! Llevame p\u2019al centro\u2026<br \/>\nque aqu\u00ed estoy muy aburrida!<br \/>\nLe tengo bronca a la vida,<br \/>\nya no puedo aguantar m\u00e1s.<br \/>\nTodos los d\u00edas lo mismo\u2026<br \/>\nque a la cocina, a la feria,<br \/>\nPucha digo, qu\u00e9 miseria!<br \/>\nQu\u00e9 hac\u00e9s que no me llev\u00e1s!!<br \/>\nPoneme un apartamento<br \/>\ncomo tienen los bacanes,<br \/>\ncon pufis y con divanes<br \/>\npa\u2019 poderla apolillar.<br \/>\nUn regio cuarto de ba\u00f1o<br \/>\ncon el l\u00edquido caliente<br \/>\nporque si voy a otro ambiente<br \/>\nyo me tengo que ba\u00f1ar.<\/p>\n<p>Los intentos de independencia eran amenazados tambi\u00e9n por chascos emocionales, que vaticinaban tangos como \u201cA la gran Mu\u00f1eca\u201d:<\/p>\n<p>Yo te he visto pasar por la acera<br \/>\ncon un gesto de desolaci\u00f3n,<br \/>\ny al pasar no miraste siquiera<br \/>\nque entend\u00eda tu desilusi\u00f3n<\/p>\n<p>En otros ejemplos, la independencia econ\u00f3mica de la \u201cbacana\u201d (mujer rica y exitosa) era vista como una traici\u00f3n a sus or\u00edgenes humildes y al \u201camor verdadero\u201d que en general un interlocutor abandonado recita en el poema o en la l\u00edrica de tango. Tal es el caso del poema \u201cCitroen\u201d del poeta Carlos de la P\u00faa:<\/p>\n<p>Siempre en cuncliyas te mir\u00f3 mi pena<br \/>\nantes de ser lo que sos hoy, bacana,<br \/>\nen la enlozada vieja en que se entrena<br \/>\nel loro poliglota de Ritana.<br \/>\nDespu\u00e9s, con m\u00e1s chiqu\u00e9 y con m\u00e1s tacto,<br \/>\nen la aliviada que te di\u00f3 la guita<br \/>\nte divis\u00e9 montada al artefacto<br \/>\nque Lola Mora en el balneario imita.<br \/>\nY ayer, en el Florida matutino<br \/>\nque cantara Rub\u00e9n en verso fino,<br \/>\nte campani\u00e9 de nuevo embelesado.<br \/>\nEn la higi\u00e9nica imagen atrevida<br \/>\ntu blanca Citroen de mantenida<br \/>\nera como un bidet estilizado.(6)<\/p>\n<p>Otro poema en donde se repite este tema de una forma evidente es en \u201cLa costurerita que dio aquel mal paso\u201d, de Evaristo Carriego, que dar\u00e1 espacio luego a tangos como \u201cDe todo te olvidas\u201d (Cabeza de novia) con letra de Enrique Cad\u00edcamo y m\u00fasica de Salvador Merico, compuesto en 1929.<\/p>\n<p>De un tiempo a esta parte, muchacha, te noto<br \/>\nm\u00e1s p\u00e1lida y triste. Dec\u00ed: \u00bfqu\u00e9 ten\u00e9s?<br \/>\nTu carita tiene el blancor del loto<br \/>\ny yo, francamente, chiquita, no s\u00e9\u2026<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 pena te embarga? \u00bfPor qu\u00e9 ya no r\u00edes<br \/>\ncon ese derroche de plata y cristal?<br \/>\nTu boquita, donde sangraron rub\u00edes,<br \/>\nhoy muestra una mueca, trasuntando un mal\u2026<br \/>\n[\u2026]<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 es lo que te pasa? Cu\u00e9ntame, te ruego<br \/>\nque me confidencies tu preocupaci\u00f3n.<br \/>\n\u00bfAcaso tu pena es la que Carriego,<br \/>\nrimando cuartetas, a todos cont\u00f3?<br \/>\nDe todo te olvidas, cabeza de novia,<br \/>\npensando en el chico que en tu coraz\u00f3n<br \/>\ndej\u00f3 con sus besos sus credos amantes,<br \/>\ncomo un ofertorio de dulce pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>El intento de desilusi\u00f3n no se presenta solamente en el campo moral. Inclusive en los tangos menos moralizantes y en voz de interlocutores de baja alcurnia, la independencia de la mujer no es bien vista. Por ejemplo en el tango \u201cMargot\u201d con letra de Celedonio Esteban Flores y M\u00fasica de Carlos Gardel y Jos\u00e9 Razzano, compuesto en 1919, se propone:<\/p>\n<p>Siempre vas con los muchachos<br \/>\na tomar ricos licores<br \/>\na lujosos reservados<br \/>\ndel Petit o del Julien,<br \/>\ny tu vieja, pobre vieja,<br \/>\nlava toda la semana<br \/>\npa\u2019 poner para la olla<br \/>\ncon pobreza franciscana<br \/>\nen el viejo conventillo<br \/>\nalumbrao a queros\u00e9n.<br \/>\nYo recuerdo no ten\u00edas<br \/>\ncasi nada que ponerte;<br \/>\nhoy usas ajuar de seda<br \/>\ncon rositas rococo\u2026<br \/>\nMe revienta tu presencia<br \/>\npagar\u00eda por no verte;<br \/>\nsi hasta el nombre te has cambiado<br \/>\ncomo has cambiado de suerte,<br \/>\nya no sos mi Margarita,<br \/>\nahora te llaman Margot.<\/p>\n<p>Ejemplos similares se ven tambi\u00e9n en el teatro, en algunos sainetes de la \u00e9poca. En el caso del dramaturgo Nemesio Trejo se ve este tema claramente en los sainetes\u00a0<em>Las mujeres lindas<\/em>\u00a0y\u00a0<em>El testamento ol\u00f3grafo<\/em>. En el primero, Silvia Pellarolo, en su libro sobre Nemesio Trejo, nos remarca la conversaci\u00f3n entre Nicol\u00e1s y Manuel donde nuevamente aparece esta idea de la mujer como una \u201cmina\u201d(7) para ser explotada.<\/p>\n<p>Nicol\u00e1s:\u2014 (\u2026) quien te dice que se formaliza la cosa, nos enlazamos y me encuentro con una mujer linda que puede ser mi fortuna .<\/p>\n<p>Manuel:\u2014La verd\u00e1, hermano, que una cara linda en una mujer es un cheque en blanco. Segu\u00ed el afile, que como se han puesto las cosas, hoy por hoy, pa enlazarse, que sea con lazo de oro.(8)<\/p>\n<p>Y m\u00e1s adelante:<\/p>\n<p>Chauffeur:\u2014 Hacen (sic) tres meses, agente, que yo me lleve por delante un musolino(9) y qued\u00f3 el pobre hecho un acorde\u00f3n. Me metieron preso y me hubiera chupao unos cuantos a\u00f1os, pero yo tengo mis influencias y mi mujer, que la pobre cuando hace falta\u2026 (\u2026)<\/p>\n<p>Agente:\u2014(Al Chauffeur) Vea lo que es tener mujer linda , amigo. No hay mejor influencia pa un juez que una cara linda. Yo he visto muchos casos de \u00e9sos.(10)<\/p>\n<p>La mujer nuevamente aparece como una mercanc\u00eda para ser negociada a la hora de ser necesario. Este tema presente en Trejo tambi\u00e9n se ver\u00e1 en otros sainetes (que no valdr\u00eda la pena entrar en detalles ya que las caracter\u00edsticas son muy similares) tales como\u00a0<em>M\u00fasica criolla<\/em>\u00a0(1906) de Carlos Mauricio Pacheco y Pedro Pico;\u00a0<em>Los \u00faltimos fr\u00edos<\/em>\u00a0(1910) de Alberto Novi\u00f3n, entre otros.<\/p>\n<p><strong>La otra perspectiva, La Moreira<\/strong><\/p>\n<p>Lo interesante es ver que la representaci\u00f3n de esta tensi\u00f3n sobre el control de la mujer, en algunos casos muy lejos est\u00e1 de mostrar a \u00e9sta como un simple objeto de posesi\u00f3n pasivo. Ejemplos de mujeres \u201cfuertes\u201d que resist\u00edan a esta dominaci\u00f3n patriarcal abundan. Trabajos como el de Francine Masiello, Entre civilizaci\u00f3n y barbarie, ejemplifican esta problem\u00e1tica en abundantes detalles. Estas im\u00e1genes de mujeres fuertes aparecen no s\u00f3lo en numerosas letras de tango y sainetes, sino tambi\u00e9n en trabajos literarios como los ya nombrados de Arlt, o la historia de Sebasti\u00e1n Tall\u00f3n, \u201cEl C\u00edvico y la Moreira\u201d, a la cual se le atribuyen antecedentes hist\u00f3ricos reales. En esta historia de Tall\u00f3n, el tema principal es el de la explotaci\u00f3n y relaci\u00f3n rom\u00e1ntica entre una prostituta y un proxeneta. La historia es de singular inter\u00e9s ya que ejemplifica en abundantes detalles, caracter\u00edsticas de la Moreira que lejos est\u00e1n de encajar en los proyectos patriarcales de mujer materna y no-social. Seg\u00fan Tall\u00f3n, El C\u00edvico, un cafiolo de gustos amanerados y con fama de mat\u00f3n, viv\u00eda con la Moreira de quien tomaba no s\u00f3lo provecho comercial (ya que \u00e9sta lo manten\u00eda)\u00a0sino que tambi\u00e9n depend\u00eda emocionalmente, al estar rom\u00e1nticamente asociado a \u00e9sta. Esta pareja viv\u00eda en un lugar t\u00edpico de ambiente de tango, un conventillo:<\/p>\n<p>viv\u00eda en la pieza numero 15 del Sarandi, conventillo situado en la calle Ep\u00f3nima, entre Constituci\u00f3n y Cochabamba.(11)<\/p>\n<p>La Moreira era hija de gitanos andaluces, tambi\u00e9n proxeneta, prostituta, lancera y gran bailarina como El C\u00edvico. Le val\u00eda este nombre por su fama de cuchillera y en referencia al famoso gaucho, Juan Moreira, figura mitol\u00f3gica del folclore nacional y que seg\u00fan cuenta la leyenda, era un hombre de gran bravura. En el caso de la Moreira, al igual que en el C\u00edvico, encontramos el \u201cgermen contaminador\u201d de la \u00e9poca, del cual habla Salessi, que seg\u00fan el conservadurismo olig\u00e1rquico era la inmigraci\u00f3n de europeos meridionales, como los italianos, gitanos y jud\u00edos del este de Europa. Para ejemplificar la personalidad de la Moreira, Tall\u00f3n dir\u00e1:<\/p>\n<p>En las venas le burbujeaba la bravura gitana y, con ser tan femenina en su apariencia, y tan hermosa, en sus tareas sombr\u00edas era de mucho \u201cvalor\u201d como tiradora de daga, y de ah\u00ed su apelativo.<\/p>\n<p>Com\u00fanmente usaba un pu\u00f1al; pero cuando deb\u00eda aventurarse sola en las noches de m\u00e1s afuera [\u2026] sal\u00eda con botas de ca\u00f1a alta, que llegaba casi a la rodilla, y en la derecha calzaba la daga o un sable bayoneta.(12)<\/p>\n<p>Estas caracter\u00edsticas de mujer fuerte no eran un caso asilado en la Moreira, ni mucho menos. Tambi\u00e9n, recita el tango \u201cCiudad de tango\u201d de Ignacio Copani:<\/p>\n<p>Y vos doblando la esquina<br \/>\nsos como esas minas que hac\u00edan temblar<br \/>\na los guapos y a los giles,<br \/>\ny a los adoquines del viejo arrabal.<\/p>\n<p>La Moreira lejos est\u00e1 de jugar un papel pasivo en la historia. Sus caracter\u00edsticas de mujer f\u00e1lica se extienden en la inversi\u00f3n que ella misma presenta al ser ella adem\u00e1s una intermediaria entre el deseo sexual masculino y el deseo econ\u00f3mico de las prostitutas. Ser\u00e1, seg\u00fan Tall\u00f3n, una cafishia, socia de su marido en el reclutamiento de pupilas y, por sobre todo, administradora y proveedora del hogar, caracter\u00edstica netamente masculina en la sociedad patriarcal. Esta imagen de mujer independiente en lo econ\u00f3mico, propondr\u00e1 un perfil subversivo y peligroso no s\u00f3lo para los c\u00f3digos e ideales del estado patriarcal, sino tambi\u00e9n para el mundo marginal. La amenaza de independencia de estas mujeres planteaba una quiebra econ\u00f3mica y un peligro al sustento diario. No es exagerado el \u00e9nfasis que se pon\u00eda en el provecho econ\u00f3mico que estas mujeres ofrec\u00edan. Roberto Arlt, en su novela Los siete locos, expone esta idea en una charla entre Erdosain y el Rufi\u00e1n Melanc\u00f3lico de esta manera:<\/p>\n<p>-\u00bfY usted no las quiere? \u00bfNinguna de ellas lo atrae especialmente?<\/p>\n<p>Reci\u00e9n despu\u00e9s de lanzada esta pregunta Erdosain comprendi\u00f3 que acababa de decir una tonter\u00eda. El macro(13) lo mir\u00f3 un segundo, y repuso:<\/p>\n<p>-Esc\u00facheme bien. Si ma\u00f1ana me viniera a ver un medico y me dijera: la Vasca se muere dentro de una semana la saque o no del prost\u00edbulo, yo a la Vasca, que me ha dado treinta mil pesos en cuatro a\u00f1os, la dejo que trabaje los seis d\u00edas y que reviente el s\u00e9ptimo.(14)<\/p>\n<p><strong>A modo de conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Cuando Pratt enmarca el arquetipo de la Medusa en un contexto cultural nos ofrece una pista importante al trazar una l\u00ednea anal\u00edtica que apunta a desarticular un proyecto de objetividad asociada intr\u00ednsecamente con un centro masculino, presente en nuestras sociedades desde sus or\u00edgenes. La reinterpretaci\u00f3n de estos valores, es indudablemente un proyecto subversivo hacia el estado patriarcal tan presente en la construcci\u00f3n de las naciones de fines de siglo XIX. La aberraci\u00f3n hacia la mujer independiente, como en el arquetipo de la Medusa, propone un discurso impl\u00edcitamente masculino y patriarcal, presente en la conciencia colectiva. Y habr\u00eda que remarcar que no es \u00e9ste un caso exclusivo de las nuevas naciones latinoamericanas, como el caso de la Argentina. En la literatura europea del siglo XIX encontramos numerosos ejemplos del miedo que planteaba el arquetipo de una imagen de mujer independiente. En algunos casos, este arquetipo se contrapon\u00eda abierta y expl\u00edcitamente a la imagen femenina materna y supuestamente saludable que los proyectos higienistas de fines del siglo XIX propon\u00edan para la \u201cciudad-organismo\u201d, usando t\u00e9rminos de Salessi. Un ejemplo de esta aberraci\u00f3n se ve muy claramente en la novela de Bram Stoker,\u00a0<em>Dracula<\/em>, cuando un grupo de hombres protagonistas, dirigidos por el cient\u00edfico-doctor alem\u00e1n Van Helsing, deciden asegurarse que la un-dead Lucy, no es el supuesto vampiro que aparentemente est\u00e1 robando ni\u00f1os en las noches de Londres. Los hombres esperan a Lucy en la cripta y aterrados la ven entrar con un ni\u00f1o en brazos. Esta imagen maternal es desarticulada cuando la vampira ve a los hombres y sin ning\u00fan instinto maternal, arroja al ni\u00f1o al piso.<\/p>\n<p>Oh, God, how it made me shudder to see it! With a careless motion, she flung to the ground, callous as devil, the child that up to now she had clutched strenuously to her breast, growling over it as a dog growls over a bone.(15)<\/p>\n<p>Esta aberraci\u00f3n al rechazo de la maternidad por la mujer, es generada indudablemente por la insubordinaci\u00f3n a las reglas del estado patriarcal y al papel que este orden le atribuye a la madre.<\/p>\n<p>Volviendo m\u00e1s espec\u00edficamente al tema del tango, encontramos en concordancia con esta l\u00f3gica pro-maternidad, que la imagen de la madre es asociada con un espacio de exagerada devoci\u00f3n. Pocos temas son de tanta estima como el tema de \u201cla madre\u201d en el tango. Infinidad de letras de tango atribuyen a la \u201csanta\u201d un espacio opuesto al de la \u201cmina\u201d, dos t\u00e9rminos que son, en el lunfardo, irreconciliables. Tal es el grado de devoci\u00f3n hacia la imagen de la madre, que en algunas letras de tango como \u201cVictoria\u201d, de Enrique Santos Disc\u00e9polo, se celebra que la mujer se haya marchado con otro hombre, ocasionando esta libertad del abandonado, el retorno a la casa materna. La madre es pr\u00e1cticamente de una forma inequ\u00edvoca una santa que abnegadamente acepta los dolores y las carencias de la vida cotidiana de una forma pasiva. Inclusive en el tango \u201cMargot\u201d (que ya hemos mencionado) se propone de la madre: \u201cy tu vieja, pobre vieja, \/ lava toda la semana \/ pa\u2019 poner para la olla \/ con pobreza franciscana\u201d.<\/p>\n<p>Esto es quiz\u00e1s una prueba de que los roles que se le atribuyen a la mujer en este contexto no son simplemente parte de un proyecto de naci\u00f3n, sino una cantidad de modelos matrices bien arraigados en la conciencia colectiva. La lucha y la resistencia a estos preconceptos de mujer pasiva no se hacen esperar a la hora de releer la historia de la Argentina. Posiblemente los mayores ejemplos de esta resistencia se entrevean no solamente en ejemplos literarios como el de la Moreira, o en figuras hist\u00f3ricas como Eva Per\u00f3n; sino en la vida cotidiana ocupando el espacio externo de la calle y de la protesta atribuido solamente al hombre por la autocracia patriarcal. Quiz\u00e1s el mejor ejemplo sea el caso de Las Madres de Plaza de Mayo, reconciliadoras im\u00e1genes de madre activa en contraposici\u00f3n a la dictadura. O como propone Masiello, en \u201clas micropr\u00e1cticas de las mujeres [que] han abierto un espacio para la acci\u00f3n; permiten una teor\u00eda del poder de gesti\u00f3n cultural que invita a repensar la formaci\u00f3n del Estado.\u201d(16)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>Anderson, Benedict.\u00a0<em>Imagined Communities: Reflection on the origin and spread of nationalism.<\/em>\u00a0London: Verso, 1983.<\/p>\n<p>Arlt, Roberto.\u00a0<em>Obra Completa<\/em>\u00a0(Tomo Uno). Buenos Aires: Editorial Planeta, 1991.<\/p>\n<p>Conde, Oscar.\u00a0<em>Diccionario etimol\u00f3gico del lunfardo.<\/em>\u00a0Buenos Aires: Perfil Libros, 1998.<\/p>\n<p>Masiello, Francine.\u00a0<em>Entre civilizaci\u00f3n y barbarie, Mujeres, Naci\u00f3n y Cultura literaria en la Argentina moderna.<\/em>\u00a0Rosario: Beatriz Viterbo editora, 1997.<\/p>\n<p>Pellarolo, Silvia.\u00a0<em>Sainete criollo, democracia \/ representaci\u00f3n, el caso de Nemesio Trejo.<\/em>\u00a0Buenos Aires: Corregidor, 1997.<\/p>\n<p>\u2013 , \u201cDe minas y tangos, sainetes y cabaret.\u201d Ollantay VI, 1 (Fall 97a)<\/p>\n<p>Pratt, Annis.\u00a0<em>Dancing with Goddesses: Archetypes, Poetry, and Empowerment.<\/em>\u00a0Bloomington: Indiana University Press, c1994.<\/p>\n<p>De la P\u00faa, Carlos.\u00a0<em>La Crencha engrasada.<\/em>\u00a0Buenos Aires: Corregidor, 1996.<\/p>\n<p>Puccia, Enrique Horacio.\u00a0<em>Nemesio Trejo pionero del Sainete Criollo.<\/em>\u00a0Buenos Aires: Academia Porte\u00f1a del Lunfardo, 1993.<\/p>\n<p>Salessi, Jorge.\u00a0<em>M\u00e9dicos maleantes y maricas.<\/em>\u00a0Rosario: Beatriz Viterbo Editora, 1995.<\/p>\n<p>Stoker, Bram.\u00a0<em>Dr\u00e1cula<\/em>. New York: Norton &amp; Company, 1997.<\/p>\n<p><em>Tangueando, Testimonios, cuentos y poemas<\/em>, Mario Jos\u00e9 Grabivker, editor. Buenos Aires, Ediciones instituto movilizados de fondos cooperativos, 1992<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2013<\/p>\n<p>Notas<\/p>\n<p>(1).- Pratt, p.5<\/p>\n<p>(2).- Salessi, p. 242<\/p>\n<p>(3).- en referencia a este tema de la construcci\u00f3n del imaginario de la naci\u00f3n, ver Benedict Anderson, Imagined Communities: Reflection on the origin and spread of nationalism, London, Verso, 1983<\/p>\n<p>(4).- Para ahondar m\u00e1s en este tema, ver el trabajo de Francine Masiello, Entre civilizaci\u00f3n y barbarie.<\/p>\n<p>(5).- Las letras de tango y la informaci\u00f3n sobre sus compositores, fue tomada de la p\u00e1gina del server Gardel \u201cTango Lyrics\u201d http:\/\/argentina.informatik.uni-muenchen.de\/tango<\/p>\n<p>(6).- de la P\u00faa, p.49<\/p>\n<p>(7).- El t\u00e9rmino \u201cmina\u201d, que es un lunfardo -argot y jerga de Buenos Aires-, implica esta idea de \u201cmina\u201d como doble sentido de mujer y espacio para ser explotado, aunque su idea segunda se haya perdido con el tiempo. Por otro lado implica una idea sexual impl\u00edcita, y se relaciona con otros argot como \u201cmineta\u201d: pr\u00e1ctica del sexo oral en los genitales femeninos, o \u201cminetero\u201d aficionado a practicar la \u201cmineta\u201d.<\/p>\n<p>(8).- Pellarolo, p. 204<\/p>\n<p>(9).- Se llamaba \u201cmusolino\u201d a los barrenderos municipales, que eran en general de origen italiano.<\/p>\n<p>(10).- Pellarolo, p. 204<\/p>\n<p>(11).- Tangueando, p. 31<\/p>\n<p>(12).- Tangueando, p. 33<\/p>\n<p>(13).- Proxeneta<\/p>\n<p>(14).- Arlt, p. 144<\/p>\n<p>(15).- En la edici\u00f3n de Dr\u00e1cula, editada por Nina Auerbach and David J. Skal se agrega a pie de p\u00e1gina esta nota:<br \/>\nThe vampire Lucy is very much of her decade in this callousness toward children. Lethal anti-mother were a fixture in 1890s literature, specially in works by conservative polemicists who feared feminism as a threat to woman\u2019s maternal missions (Stoker, 188)<\/p>\n<p>(16).- Masiello, p.284<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Calzadoras de dagas, representaci\u00f3n de arquetipos femeninos en la literatura tanguera de principios del siglo XX Por Fabi\u00e1n Banga Annis Pratt propone en su libro\u00a0Dancing with Goddesses, que es posible encontrar arquetipos literarios cl\u00e1sicos en la poes\u00eda contempor\u00e1nea. 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