{"id":36022,"date":"2019-05-26T10:49:52","date_gmt":"2019-05-26T13:49:52","guid":{"rendered":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/?p=36022"},"modified":"2019-05-26T10:54:34","modified_gmt":"2019-05-26T13:54:34","slug":"sobre-el-consentimiento-y-la-distribucion-desigual-del-placer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/sobre-el-consentimiento-y-la-distribucion-desigual-del-placer\/","title":{"rendered":"Sobre el consentimiento y la distribuci\u00f3n desigual del placer"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\">Sobre el consentimiento y la distribuci\u00f3n desigual del placer<\/h3>\n<p style=\"text-align: right;\">\u201cCuando se recorre la historia de diferentes pueblos [\u2026] se est\u00e1 tentado a creer que ellas [las mujeres] no han sino cedido y no consentido al contrato social, que ellas fueron primitivamente subyugadas, y que el hombre tiene sobre ellas un derecho de conquista del que hace uso rigurosamente [\u2026]. Sea la fuerza, sea la persuasi\u00f3n, la primera de entre ellas que cedi\u00f3, forj\u00f3 las cadenas de todo su sexo\u201d<br \/>\n\u2014Choderlos de Laclos, 1783<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La\u00a0<em>reciente<\/em>\u00a0atenci\u00f3n en medios de las denuncias por acoso, abanderado por el movimiento en redes\u00a0<a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/como-metoo-ha-cambiado-los-centros-del-poder\/\"><em>#metoo<\/em><\/a>, que\u00a0<strong>m\u00e1s<\/strong>\u00a0recientemente deton\u00f3 en M\u00e9xico el consecuente\u00a0<em>#metoomx<\/em>, ha tra\u00eddo a la mesa, adem\u00e1s de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nexos.com.mx\/?p=36297\">muchas posturas<\/a>\u00a0en torno a la concepci\u00f3n y conceptualizaci\u00f3n del acoso, la consecuente discusi\u00f3n y reflexi\u00f3n sobre el consentimiento.<\/p>\n<p>Por\u00a0Sof\u00eda Mosqueda<br \/>\nPara <a href=\"https:\/\/economia.nexos.com.mx\/?p=1101\">Nexo, Econom\u00eda y Sociedad<\/a><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-36047\" src=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/th.jpg\" alt=\"Sobre el consentimiento y la distribuci\u00f3n desigual del placer\" width=\"275\" height=\"162\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El consentimiento, en teor\u00eda, es algo que no deber\u00eda estar sujeto a interpretaci\u00f3n. No es no, \u00bfno? La discusi\u00f3n empieza cuando, quienes abogan por conservar las din\u00e1micas de seducci\u00f3n y de intercambio sexual\u00a0<strong>heterosexuales<\/strong>\u00a0<em>como est\u00e1n,<\/em>\u00a0satirizan y satanizan la denuncia que se da despu\u00e9s de una interacci\u00f3n en la que inicialmente pudo haber consentimiento pero en la que despu\u00e9s se cambi\u00f3 de opini\u00f3n, o en la que no hubo una negaci\u00f3n expl\u00edcita. Si con las denuncias de lo que es indiscutiblemente considerado acoso ya hab\u00eda renuencia, peor est\u00e1 siendo la comprensi\u00f3n para los casos en los que las mujeres toleran una relaci\u00f3n sexual que no es\u00a0 placentera para ellas, o que incluso llega a ser dolorosa, inc\u00f3moda o desagradable.<\/p>\n<p>Reservando para m\u00e1s adelante las causas por las que, en una situaci\u00f3n sexualizada,<sup><a href=\"https:\/\/economia.nexos.com.mx\/?p=1101#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">1<\/a><\/sup>\u00a0una mujer podr\u00eda acceder a hacer algo que no quiere, y aquellas en las que no se neg\u00f3 rotundamente, sino que demostr\u00f3 poco inter\u00e9s o se\u00f1ales de no estar c\u00f3moda, se ha tendido a juzgar a quienes no deciden \u2013o deciden no\u2013 retirarse de una situaci\u00f3n que las est\u00e1 lastimando (sea f\u00edsica o emocionalmente), as\u00ed como a quienes\u00a0<em>fallaron<\/em>\u00a0en transmitir su descontento, en lugar de cuestionar por qu\u00e9 estos casos son tan comunes para las <a href=\"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/\">mujeres<\/a>; adem\u00e1s, se suele excusar a quienes act\u00faan a pesar de esa falta de consentimiento puesto que \u00e9sta no fue expl\u00edcitamente comunicada.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podemos hablar plenamente sobre consentimiento cuando hay numerosos casos en los que las mujeres consienten a una situaci\u00f3n sin realmente quererlo; peor a\u00fan, sin saber si es algo que quieren o no? Nuestra forma de entender las relaciones e interacciones er\u00f3tico-afectivas modernas tiene, evidentemente, grandes vac\u00edos en los que f\u00e1cilmente se cuelan ambig\u00fcedades e interpretaciones convenencieras.<\/p>\n<p>Esta aparente relatividad o sujeci\u00f3n del consentimiento a ser interpretado ha tenido, en estas \u00faltimas discusiones, dos expresiones fundamentales: el consentimiento durante el cortejo\/seducci\u00f3n y durante el acto sexual. La omisi\u00f3n del consentimiento en el primer caso deriva en acoso; en el segundo, deriva en abuso sexual. Sin embargo, ambas agresiones, en la mayor\u00eda de los casos, no son reconocidos o son minimizadas. En el primer caso se sentencia la elecci\u00f3n del benepl\u00e1cito ante el cortejo en funci\u00f3n de par\u00e1metros de atracci\u00f3n (sic), y en el segundo caso se deslegitima la falta de asertividad o de \u00bfdefensa? durante el acto sexual.\u00a0 No est\u00e1 de m\u00e1s recordar que el consentimiento, en ambos casos, en todos los casos, reside en el inter\u00e9s y es una decisi\u00f3n que merece respeto, es precisamente la agencia en la determinaci\u00f3n de ese inter\u00e9s lo que suele ser socavado, criticado, y peor, deslegitimado.<\/p>\n<p>Es tiempo de prestar atenci\u00f3n a una manifestaci\u00f3n de la desigualdad de g\u00e9nero que no solemos cuestionar en reclamos que, aunque pocas veces externados, tienen las mujeres. No contra comportamientos indiscutiblemente delictivos perpetuados por los hombres, sino contra comportamientos nocivos m\u00e1s sutiles: la agresi\u00f3n, el abuso de poder, la persistencia. Es necesario, por lo tanto, cuestionar la l\u00f3gica binaria de la ilegalidad o del crimen al reconocer todas aquellas situaciones (miles) en las que el sentido de la interacci\u00f3n se centra en el deseo del hombre, no s\u00f3lo omitiendo el deseo y el placer de las mujeres, sino incurriendo en incomodidad y muchas veces dolor.<\/p>\n<p>En estas situaciones suele construirse la imagen de\u00a0<em>ese<\/em>\u00a0hombre: torpe\/agresivo. Hombres siendo hombres, y las mujeres teniendo que lidiar con eso. Sin embargo, ese hombre son muchos hombres, no son la excepci\u00f3n. La masculinidad [t\u00f3xica] engrandece a los hombres sexualmente activos y proactivos. El sexo es un tipo de competencia y una medida de valor: los hombres se cr\u00edan creyendo que el sexo es, adem\u00e1s, una batalla, o un campo de disputa en el que tienen\u00a0<em>algo<\/em>\u00a0que conseguir de las mujeres.<sup><a href=\"https:\/\/economia.nexos.com.mx\/?p=1101#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">2<\/a><\/sup>\u00a0En nuestra cultura se cree que la resistencia de una mujer es un reto para un hombre, y que el consentimiento se puede conseguir persistiendo, no dejando claro en d\u00f3nde se encuentran los l\u00edmites del respeto hacia la autonom\u00eda de la otra persona (Friedman, 2018) ni lo que implica verdaderamente consentir a algo. El consentimiento, como explica Fraisse (2012), puede ser libre o forzado, y el\u00a0<strong>s\u00ed<\/strong>\u00a0oscila entre la elecci\u00f3n y la coerci\u00f3n. Hay que, por lo tanto, tambi\u00e9n hacer distinci\u00f3n entre el consentimiento que acepta, y el consentimiento que permite: \u201caceptar es adherirse; permitir es soportar\u201d.<\/p>\n<p>Hace un par de meses se hizo viral un cuento del\u00a0<em>New Yorker<\/em>, titulado\u00a0<a href=\"https:\/\/www.newyorker.com\/magazine\/2017\/12\/11\/cat-person\">Cat Person<\/a>, que reson\u00f3 en much\u00edsimas mujeres por la capacidad de plasmar los \u2013absurdamente normalizados\u2013 encuentros sexuales que muchas mujeres no s\u00f3lo no disfrutan, sino que no desean, pero de los cuales no se relegan. \u00c9ste, al igual que lo narrado por Grace (nombre ficticio) en la\u00a0<a href=\"https:\/\/babe.net\/2018\/01\/13\/aziz-ansari-28355\">denuncia<\/a>\u00a0que hizo recientemente contra Aziz Ansari, nos han permitido traer a la mesa lo com\u00fan que es que el sexo sea insatisfactorio \u2013cuando no violento o impuesto\u2013 para las mujeres en las relaciones heterosexuales.<\/p>\n<p>Aun cuando uno es ficci\u00f3n y el otro es una nota basada en hechos reales, son, junto con una serie de muestras m\u00e1s que se encuentran en redes (recordemos, por ejemplo, el art\u00edculo que el a\u00f1o pasado caus\u00f3 conmoci\u00f3n al tratar de enlistar\u00a0<em>posiciones sexuales para cuando\u00a0<\/em><em>\u00e9l quiere y t\u00fa no<\/em><sup><a href=\"https:\/\/economia.nexos.com.mx\/?p=1101#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">3<\/a><\/sup>[sic], o remit\u00e1monos a los intentos de concienciaci\u00f3n sobre la\u00a0<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/PlayGroundMag\/videos\/1914429648596902\/?hc_ref=ARTtyvXq2Y2Kv-aK3H3NSjgO1WNTaD9k6gEpN9rQlkI_9cInMR4bXgeJWwDaXVkgiBk&amp;pnref=story\">falta de orgasmos<\/a>\u00a0en las mujeres de algunos sitios web, entre otros) manifestaciones de un problema que, por m\u00e1s retr\u00f3grado que parezca, es vigente y poco reconocido.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 las mujeres acceden a un encuentro sexual no satisfactorio?, \u00bfpor qu\u00e9, encima, eligen pasar por alto muchos comportamientos nocivos en la cama?<\/p>\n<p>En primer lugar siempre hay que considerar la posibilidad de que el encuentro sexual pudiera tornarse agresivo si se decidiera no participar. El miedo ante una represalia violenta no es poca cosa, pero aunado a este condicionamiento, a la inercia que se manifiesta en esta resignaci\u00f3n, para las mujeres reconocer que un encuentro sexual fue, de hecho, agresivo o que transgredi\u00f3 sus l\u00edmites, representa un proceso que no es f\u00e1cil de sobrellevar. Enunciarse como v\u00edctima es dif\u00edcil, requiere trabajo duro (Butler, 2018). Reconocerse, asumirse, decidir si se va a denunciar o no, buscar justicia; soportar los juicios, las p\u00e9rdidas, curarse, salir adelante. Todo ello es un trabajo que no siempre se quiere hacer, y no es de sorprender. Las condiciones sociales exigen v\u00edctimas que se ajusten a un perfil, que tengan credibilidad seg\u00fan los par\u00e1metros de victimizaci\u00f3n preestablecidos. Somos una sociedad que cuestiona m\u00e1s la credibilidad de las v\u00edctimas que las acciones de los victimarios.<sup><a href=\"https:\/\/economia.nexos.com.mx\/?p=1101#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">4<\/a><\/sup><\/p>\n<p>En segundo lugar hay que considerar toda una serie de factores culturales y sociales que determinan ese comportamiento. Las mujeres tienen que vivir con el peso de las exigencias de la feminidad: complacer, ser buenas, ser amables, evitar hacer las cosas inc\u00f3modas. Se les ense\u00f1a a estar inc\u00f3modas la mayor parte del tiempo; peor, a ignorar esa incomodidad, puesto que \u00e9sta puede convertirse f\u00e1cilmente en culpa (L\u2019Amie, 2018). El \u201cno\u201d est\u00e1, en teor\u00eda, disponible para todo el mundo todo el tiempo. Sin embargo, como Megan Garber perfectamente lo enuncia: en la pr\u00e1ctica, el \u201cno\u201d es el \u00faltimo recurso, una palabra de transacci\u00f3n. Una palabra que choca con la reticencia. Todo el mundo deber\u00eda poder decirla, pero nadie quiere hacerlo.<\/p>\n<p>La tesis del consentimiento, como explica Fraisse (2012), se apoya en el principio pol\u00edtico de la libertad de elegir, o la libertad que brinda el derecho, y la resistencia, la capacidad de decir\u00a0<strong>no<\/strong>. Sin embargo, al consentimiento lo oscurecen las sombras que se extienden sobre la libertad, como la coerci\u00f3n y la desigualdad de fuerzas. Al consentimiento, para empezar a entenderlo, se le tiene que leer en funci\u00f3n de las relaciones de poder y dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La percepci\u00f3n del poder que ostentan los hombres y la manera en que las mujeres est\u00e1n condicionadas \u2013aun despu\u00e9s de d\u00e9cadas de feminismo\u2013 a ceder ante ese poder, aunque s\u00f3lo sea percibido, conduce casi siempre las interacciones sexuales heterosexuales. Las estructuras de poder desiguales dictan que el deseo de un hombre es m\u00e1s importante que el de una mujer (no falta m\u00e1s que voltear a ver la forma en que se retrata el sexo heterosexual en las pel\u00edculas \u2013pornogr\u00e1ficas o no\u2013), y es en gran medida la raz\u00f3n por la que las mujeres han sido hist\u00f3ricamente acosadas, abusadas y agredidas: porque los hombres quisieron satisfacer sus deseos. Al consentimiento del hombre y de la mujer nunca se le ha dado el mismo valor; la mujer\u00a0<em>elige<\/em>\u00a0en un espacio de dependencia hacia una autoridad (Fraisse, 2012). El entendimiento sobre el sexo, por lo tanto, es tan disparejo entre hombres y mujeres que incluso hacen uso de escalas diferentes. Para las mujeres, por ejemplo, hablar de mal sexo implica sufrimiento f\u00edsico, mientras que para los hombres s\u00f3lo hace referencia a no disfrutarlo\u00a0<em>tanto<\/em>\u00a0(Loofbourow, 2018).<\/p>\n<p>Ya no s\u00f3lo estamos hablando, entonces, de que algo tan b\u00e1sico como el consentimiento pueda ser sujeto a interpretaci\u00f3n, sino a una distribuci\u00f3n tan desigual del placer en la que, por consecuencia, el consentimiento de una de las partes se asume mientras que el de la otra parte se obvia. La heterosexualidad, concebida como un r\u00e9gimen pol\u00edtico y de deseo (Wittig, 1992), define las posiciones respectivas de hombres y mujeres mediante una regulaci\u00f3n asumida con un evidente desequilibro, y quienes participan de \u00e9ste acatan sin mayor cuestionamiento.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n por la que estas discusiones, debates e interpretaciones se centran (lo que no quiere decir que sean exclusivas de) en las relaciones heterosexuales es que es en \u00e9stas donde se expresa el ep\u00edtome de la dominaci\u00f3n de los hombres sobre las mujeres. La misma raz\u00f3n por la que las mujeres han, hasta ahora, aceptado desempe\u00f1ar el mismo trabajo que un hombre con una remuneraci\u00f3n significativamente menor es la raz\u00f3n por la que acceden a ser parte de sexo mediocre, e incluso hiriente: porque no les han dicho que puede ser mejor.<\/p>\n<p>Es por ello que las sexualidades disidentes, y teor\u00edas y movimientos, como el feminismo\u00a0<em>queer<\/em>\u00a0han querido plantear una ruptura con estos modelos de opresi\u00f3n, en donde las din\u00e1micas de interacci\u00f3n parten desde lugares diferentes que no son supuestos ni asumidos, que representan un reto mayor pero que tambi\u00e9n prometen m\u00e1s libertades, consentimiento mayor y mejor entendido, la equivalencia de cuerpos y la redistribuci\u00f3n del poder (Preciado, 2018).<\/p>\n<p>Debemos reforzar y ense\u00f1ar a los y a las ni\u00f1as desde la educaci\u00f3n b\u00e1sica el respeto al consentimiento, haciendo hincapi\u00e9 en la necesidad de asegurarlo en cualquier interacci\u00f3n sexual. La figura del\u00a0<em>consentimiento afirmativo<\/em>\u00a0(affirmative consent) propone, en ese sentido, crear conciencia en todas las personas sobre la responsabilidad que tenemos de asegurarnos que nuestra pareja quiera lo que est\u00e1 pasando entre nosotros. El consentimiento afirmativo es una decisi\u00f3n voluntaria y consciente entre todos los participantes en una actividad sexual de estar en ella; puede darse a trav\u00e9s de palabras o acciones, siempre y cuando el permiso sobre la actividad sexual sea claro. La falta de resistencia o el silencio\u00a0<strong>no<\/strong>\u00a0demuestran consentimiento, y su definici\u00f3n no var\u00eda en funci\u00f3n del sexo, orientaci\u00f3n sexual, identidad o expresi\u00f3n de g\u00e9nero\u201d.<sup><a href=\"https:\/\/economia.nexos.com.mx\/?p=1101#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">5<\/a><\/sup><\/p>\n<p>El consentimiento afirmativo, adem\u00e1s de plantear una manera de interactuar sexualmente que, m\u00e1s que atentar contra lo er\u00f3tico, procura resignificarlo, ayuda a romper con los estereotipos y par\u00e1metros heteronormativos sobre el sexo. Si las dos (o tres, o cuatro) personas involucradas en una relaci\u00f3n sexual son igualmente responsables de asegurarse que su pareja la est\u00e9 pasando bien, los estereotipos de g\u00e9nero que indican que las mujeres son pasivas y los hombres agresivos empiezan a romperse, abriendo paso a nuevas formas de experimentar placer.<\/p>\n<p>Las posturas tibias sobre la ambig\u00fcedad del consentimiento y la falta de comprensi\u00f3n sobre la significatividad pol\u00edtica de lo que comprende el concepto permiten que las agresiones sexuales permanezcan ubicuas, toleradas e impunes. Es hora de contrarrestarlas; desde las charlas de caf\u00e9, desde las discusiones en redes, desde las camas. Tenemos que cambiar la forma en que pensamos el sexo y todas las din\u00e1micas que lo circulan, desde el cortejo hasta cualquier interacci\u00f3n sexual, pasando por las formas que tenemos de relacionarnos er\u00f3tico-afectivamente. Hay que fomentar las conversaciones sobre el abuso, sobre el acoso, sobre todas las variaciones y expresiones que tienen. Van a ser discusiones inc\u00f3modas y con conflicto, pero necesarias. Cuestionar lo que hasta ahora hemos considerado normal y atender a la posibilidad de que en nuestras interacciones sexuales haya habido da\u00f1os, y trabajar para construir una mejor forma de relacionarnos, tanto afectiva como er\u00f3ticamente.<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/twitter.com\/moskeda\">Sof\u00eda Mosqueda<\/a>\u00a0<\/strong>estudi\u00f3 relaciones internacionales en El Colegio de San Luis y ciencia pol\u00edtica en El Colegio de M\u00e9xico. Es asesora legislativa.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Butler, Danielle (2018).\u00a0<a href=\"https:\/\/verysmartbrothas.theroot.com\/the-conversation-about-aziz-ansari-is-an-uncomfortable-1822183984\">The Conversation About Aziz Ansari Is an Uncomfortable Mess, Which Is Why We Need to Have It<\/a>. En: The Root.<\/p>\n<p>Fraisse, Genevi\u00e8ve (2012). Del consentimiento. CDMX: PUEG y PIEM<\/p>\n<p>Friedman, Jaclyn (2018).\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vox.com\/first-person\/2018\/1\/19\/16907246\/sexual-consent-educator-aziz-ansari\">I\u2019m a sexual consent educator. Here\u2019s what\u2019s missing in the Aziz Ansari conversation<\/a>. En: Vox.<\/p>\n<p>Garber, Megan (2018).\u00a0<a href=\"https:\/\/www.theatlantic.com\/entertainment\/archive\/2018\/01\/aziz-ansari-and-the-paradox-of-no\/550556\/\">Aziz Ansari and the Paradox of \u2018No\u2019<\/a>. En: The Atlantic.<\/p>\n<p>L\u2019Amie, Lauren (2018).\u00a0<a href=\"https:\/\/www.dailydot.com\/irl\/aziz-ansari-cat-person-consent\/\">Aziz Ansari, Cat Person, and the language of consent<\/a>. En: The Daily Dot.<\/p>\n<p>Loofbourow, Lili (2018).\u00a0<a href=\"http:\/\/theweek.com\/articles\/749978\/female-price-male-pleasure\">The female Price of male pleasure<\/a>. En: The Week.<\/p>\n<p>Preciado, Paul (2018).\u00a0<a href=\"https:\/\/medium.com\/@julialindbeck\/traducci%C3%B3n-de-la-carta-de-un-hombre-trans-al-antiguo-r%C3%A9gimen-sexual-de-paul-b-95099c295e11\">Carta de un hombre trans al antiguo r\u00e9gimen sexual<\/a>. En Lib\u00e9ration.<\/p>\n<hr \/>\n<p><sup><a href=\"https:\/\/economia.nexos.com.mx\/?p=1101#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">1<\/a><\/sup>\u00a0Comprendiendo tanto aquellas en las que s\u00f3lo hay una intenci\u00f3n sexual, como en las que hay un evidente intercambio sexual.<\/p>\n<p><sup><a href=\"https:\/\/economia.nexos.com.mx\/?p=1101#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">2<\/a><\/sup>\u00a0Recordemos la representaci\u00f3n del consentimiento amoroso por parte de Rousseau como una escena teatral de guerra con im\u00e1genes de ataque y defensa (sic) en\u00a0<em>La carta a d\u2019Alembert<\/em>\u00a0y en\u00a0<em>\u00c9mile<\/em>.<\/p>\n<p><sup><a href=\"https:\/\/economia.nexos.com.mx\/?p=1101#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">3<\/a><\/sup>\u00a0El art\u00edculo original fue eliminado de la p\u00e1gina de internet, pero se pueden encontrar m\u00faltiples referencias a este en l\u00ednea.<\/p>\n<p><sup><a href=\"https:\/\/economia.nexos.com.mx\/?p=1101#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">4<\/a><\/sup>\u00a0Como muestra de eso, la emergencia del #YoNoDenuncioPorque en redes sociales, que busca hacer conciencia sobre todas las trabas ante las que se enfrentan las mujeres en la decisi\u00f3n de denunciar una agresi\u00f3n sexual.<\/p>\n<p><sup><a href=\"https:\/\/economia.nexos.com.mx\/?p=1101#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">5<\/a><\/sup>\u00a0<a href=\"http:\/\/system.suny.edu\/sexual-violence-prevention-workgroup\/policies\/affirmative-consent\/\">Aunado a ello<\/a>:<\/p>\n<p>\u2022 Consentir a cualquier acto sexual no constituye consentimiento a otro acto sexual entre las mismas personas<br \/>\n\u2022 El consentimiento es necesario aun cuando la persona iniciando el acto est\u00e1 bajo la influencia del alcohol o de drogas.<br \/>\n\u2022 El consentimiento se puede retirar en cualquier momento.<br \/>\n\u2022 El consentimiento no se puede dar cuando una persona est\u00e1 incapacitada, lo cual ocurre cuando un individuo no tiene capacidad de elegir conscientemente su participaci\u00f3n en una actividad sexual. Por ejemplo: falta de conciencia, estar dormido, f\u00edsicamente atado contra su voluntad o no puede dar su consentimiento por alguna otra raz\u00f3n.<br \/>\n\u2022 El consentimiento no se puede otorgar cuando es resultado de coerci\u00f3n, intimidaci\u00f3n, fuerza o amenazas.<br \/>\n\u2022 Cuando se retira el consentimiento o ya no puede ser dado, la actividad sexual debe parar.<\/p>\n<div id=\"jp-relatedposts\" class=\"jp-relatedposts\">\n<h3 class=\"jp-relatedposts-headline\"><em>Relacionado<\/em><\/h3>\n<div class=\"jp-relatedposts-items jp-relatedposts-items-visual jp-relatedposts-grid \">\n<div class=\"jp-relatedposts-post jp-relatedposts-post0 jp-relatedposts-post-thumbs\" data-post-id=\"789\" data-post-format=\"false\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre el consentimiento y la distribuci\u00f3n desigual del placer \u201cCuando se recorre la historia de diferentes pueblos [\u2026] se est\u00e1 tentado a creer que ellas [las mujeres] no han sino cedido y no consentido al contrato social, que ellas fueron primitivamente subyugadas, y que el hombre tiene sobre ellas un derecho de conquista del que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":36049,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":25,"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[576,590,1301,1230,470],"class_list":["post-36022","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mujeres","tag-metoo","tag-yotecreo","tag-consentimiento","tag-desigualdad","tag-placer"],"nelio_content":{"autoShareEndMode":"never","automationSources":{"useCustomSentences":false,"customSentences":[]},"efiAlt":"","efiUrl":"","followers":[4],"highlights":[],"isAutoShareEnabled":true,"networkImageIds":[],"permalinkQueryArgs":[],"series":[],"suggestedReferences":[]},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Sobre el consentimiento y la distribuci\u00f3n desigual del placer - Diario Digital Femenino<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Sobre el consentimiento y la distribuci\u00f3n desigual del placer. 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