{"id":30725,"date":"2019-01-14T18:24:00","date_gmt":"2019-01-14T21:24:00","guid":{"rendered":"http:\/\/diariofemenino.com.ar\/v2\/?p=30659"},"modified":"2019-01-14T18:24:00","modified_gmt":"2019-01-14T21:24:00","slug":"httpwp-mep83jlh-7yv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/httpwp-mep83jlh-7yv\/","title":{"rendered":"Contra el patriarcado: 10 libros feministas \u2013 Por M\u00f3nica Maristain"},"content":{"rendered":"<p>En este a\u00f1o ha sonado much\u00edsimo el discurso feminista y si bien no podemos saber un balance real verdadero, muchas de las cosas que antes se quedaban guardadas o en secreto, hoy cobran luz para poner al hombre, ese ser desorientado y sin el poder de antes, en el tapete.<\/p>\n<p>Uno dice patriarcado, que es el reino de lo masculino, lo que dice el var\u00f3n es lo que est\u00e1 bien, lo que establece la sociedad formada por un \u201cjefe de familia\u201d y todos los que est\u00e1n a su alrededor, el hombre como centro, pero no sabe exactamente cu\u00e1ndo se origin\u00f3 y hacia d\u00f3nde va.<\/p>\n<p>En ese sentido, el primer libro que se ha le\u00eddo mucho sobre el tema es La creaci\u00f3n del patriarcado, de Gerda Lerner (1920-2013). Es como una especie de manual que uno deber\u00eda llevar en la bolsa en forma permanente.<\/p>\n<p>Gerda Lerner dice: \u201cLos hombres se apropiaban del producto de ese valor de cambio dado a las mujeres: el precio de la novia, el precio de venta y los ni\u00f1os. Puede perfectamente ser la primera acumulaci\u00f3n de propiedad privada. La reducci\u00f3n a la esclavitud de las mujeres de tribus conquistadas no s\u00f3lo se convirti\u00f3 en un s\u00edmbolo de estatus para los nobles y los guerreros, sino que realmente permit\u00eda a los conquistadores adquirir riquezas tangibles gracias a la venta o el comercio del producto del trabajo de las esclavas y su producto reproductivo: ni\u00f1os en esclavitud.\u201d, dando un car\u00e1cter hist\u00f3rico al patriarcado.<\/p>\n<p>Aunque tambi\u00e9n aclara: \u201cEl sistema patriarcal solo puede funcionar gracias a la cooperaci\u00f3n de las mujeres. Esta cooperaci\u00f3n le viene avalada de varias maneras: la inculcaci\u00f3n de los g\u00e9neros; la privaci\u00f3n de la ense\u00f1anza; la prohibici\u00f3n a las mujeres a que conozcan su propia historia; la divisi\u00f3n entre ellas al definir la \u201crespetabilidad\u201d y la \u201cdesviaci\u00f3n\u201d a partir de sus actividades sexuales; mediante la represi\u00f3n y la coerci\u00f3n total; por medio de la discriminaci\u00f3n en el acceso a los recursos econ\u00f3micos y el poder pol\u00edtico; y al recompensar con privilegios de clase a las mujeres que se conforman\u201d.<\/p>\n<p>Ave Barrera, la escritora que este a\u00f1o ha ganado el Premio Lipp La Brasserie 2018, por una novela que leeremos en 2019, da algunos libros que son orientaci\u00f3n en el feminismo, como algo adem\u00e1s que le ha hecho mella, en esta lucha que va m\u00e1s all\u00e1 de la igualdad entre hombres y mujeres, en un pa\u00eds donde cada d\u00eda nueve mujeres son asesinadas en M\u00e9xico, seg\u00fan denunci\u00f3 la ONU Mujeres.<\/p>\n<p>Ave se refiere al di\u00e1logo que establecieron en la FIL del Z\u00f3calo las feministas y pensadoras Silvia Federici y Silvia Rivera Cusicanqui.<\/p>\n<p>\u201cMi querida Lola Horner me hab\u00eda platicado acerca de los planteamientos que hace Federici a partir de la caza de brujas, y de c\u00f3mo el patriarcado ha declarado una verdadera guerra en contra de las mujeres, las ha relegado no solo al espacio dom\u00e9stico sino a una forma de esclavitud asimilada como cosa normal. Escuchar a este par de grandes pronunciarse desde una perspectiva te\u00f3rica y hermosamente argumentada acerca de los conflictos que nos ata\u00f1en a nosotras, a nuestras abuelas, a nuestras madres, a nuestros pueblos y a nuestra especie fue tremendamente refrescante, vitam\u00ednico y estimulante\u201d, dice Barrera.<\/p>\n<p>De Silvia Federici (Parma, Italia, 1942), que tiene muchos libros, podemos citar dos que son los que vino a presentar a la FIL Z\u00f3calo.<\/p>\n<p>El patriarcado del salario, una cr\u00edtica al marxismo desde el feminismo: Marx entendi\u00f3 el capitalismo como una etapa necesaria para llegar a una sociedad sin clases en un mundo sin escasez. Fascinado por la potencia productiva del capitalismo industrial que tan ferozmente combat\u00eda, dej\u00f3 de lado la explotaci\u00f3n del trabajo no asalariado, el trabajo no pagado de las mujeres dedicado a la reproducci\u00f3n de la mano de obra; un trabajo que consideraba natural y arcaico. Estas dos limitaciones del trabajo te\u00f3rico de Marx marcaron en enorme medida el desarrollo de las teor\u00edas y luchas marxistas, centradas desde entonces en la f\u00e1brica y casi siempre magnetizadas por el fetichismo tecnol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Silvia Federici y otras feministas de los \u201870, tomando a Marx pero siempre m\u00e1s all\u00e1 de Marx, partieron de su idea de que \u201cel capitalismo debe producir el m\u00e1s valioso medio de producci\u00f3n, el trabajador mismo\u201d. A fin de explotar esta producci\u00f3n se estableci\u00f3 el patriarcado del salario. La exclusi\u00f3n de las mujeres del salario otorga un inmenso poder de control y disciplina a los varones a la vez que invisibiliza su trabajo. Esta invisibilizaci\u00f3n no solo es \u00fatil para explotar el gigantesco \u00e1mbito de la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo. Al mismo tiempo, y al igual que la desvalorizaci\u00f3n de otras muchas figuras (esclavos, colonizados, migrantes), sirve al capitalismo en su principal objetivo: construir un entramado de desigualdades en el cuerpo del proletariado mundial que le permita reproducirse.<\/p>\n<p>Calib\u00e1n y la bruja: Mujeres, cuerpo y acumulaci\u00f3n originaria, de Silvia Federici: \u201cDe la emancipaci\u00f3n de la servidumbre a las herej\u00edas subversivas, un hilo rojo recorre la historia de la transici\u00f3n del feudalismo al capitalismo. Todav\u00eda hoy expurgado de la gran mayor\u00eda de los manuales de historia, la imposici\u00f3n de los poderes del Estado y el nacimiento de esa formaci\u00f3n social que acabar\u00eda por tomar el nombre de capitalismo no se produjeron sin el recurso a la violencia extrema. La acumulaci\u00f3n originaria exigi\u00f3 la derrota de los movimientos urbanos y campesinos, que normalmente bajo la forma de herej\u00eda religiosa reivindicaron y pusieron en pr\u00e1ctica diversos experimentos de vida comunal y reparto de riqueza. Su aniquilaci\u00f3n abri\u00f3 el camino a la formaci\u00f3n del Estado moderno, la expropiaci\u00f3n y cercado de las tierras comunes, la conquista y el expolio de Am\u00e9rica, la apertura del comercio de esclavos a gran escala y una guerra contra las formas de vida y las culturas populares que tom\u00f3 a las mujeres como su principal objetivo. Al analizar la quema de brujas, Federici no s\u00f3lo desentra\u00f1a uno de los episodios m\u00e1s inefables de la historia moderna, sino el coraz\u00f3n de una poderosa din\u00e1mica de expropiaci\u00f3n social dirigida sobre el cuerpo, los saberes y la reproducci\u00f3n de las mujeres. Esta obra es tambi\u00e9n el registro de unas voces imprevistas (las de los subalternos: Calib\u00e1n y la bruja) que todav\u00eda hoy resuenan con fuerza en las luchas que resisten a la continua actualizaci\u00f3n de la violencia originaria. Silvia Federici es profesora en la Hofstra University de Nueva York. Militante feminista desde 1960, fue una de las principales animadoras de los debates internacionales sobre la condici\u00f3n y la remuneraci\u00f3n del trabajo dom\u00e9stico. Durante la d\u00e9cada de 1980 trabaj\u00f3 varios a\u00f1os como profesora en Nigeria, donde fue testigo de la nueva oleada de ataques contra los bienes comunes. Ambas trayectorias confluyen en esta obra\u201d, dice El traficante de sue\u00f1os.<\/p>\n<p>Silvia Rivera Cusicanqui es una soci\u00f3loga, activista, te\u00f3rica contempor\u00e1nea e historiadora boliviana, nacida en La Paz en 1949. En la FIL Z\u00f3calo pudimos conocer el libro Un mundo ch\u2019ixi es posible. Ensayos desde un presente en crisis, donde entre otras cosas dice que: \u201cDentro de nuestro peque\u00f1o mundo de la cocina se produce filosof\u00eda y se produce cuidado de la vida. Como nunca, creo que la crisis hoy alude a una crisis epist\u00e9mica, a una crisis \u00e9tica, de sentido. Ya no podemos hablar solo de una crisis econ\u00f3mica, sino de significado, que nos hace descubrir cuan falsa pudo haber sido esa idea de que el capitalismo es humanista, progresista, que esa etapa es necesaria. \u00a1Todo eso qued\u00f3 atr\u00e1s! Porque el planeta est\u00e1 siendo destruido. Y en ese sentido, la \u00e9tica del cuidado, de la reproducci\u00f3n, de la capacidad de solidarizarnos con hermanas y hermanos de comunidades ind\u00edgenas en todo el mundo es algo que nos puede permitir valorar el sentido m\u00e1s abstracto, la propuesta m\u00e1s altamente filos\u00f3fica de la lucha de las mujeres. Es decir que lo de las mujeres no es una cosa de mujeres, ni vamos a hablar de cosas de mujeres, sino que vamos a hablar de cosas del mundo, de cosas del planeta, de nuestras responsabilidades como especie humana\u201d.<\/p>\n<p>Ave Barrera habla tambi\u00e9n de La historia de todos mis kilos, de Mar\u00eda del Mar Ram\u00f3n, una nota que se hizo viral y que retrat\u00f3 como las mujeres nos hemos muerto de hambre, c\u00f3mo hemos aprendido a odiar la comida y c\u00f3mo siempre hemos tratado de cumplir con ese ideal de belleza instituido por los hombres.<\/p>\n<p>\u201cSi yo hubiera sido flaca esa se\u00f1ora no habr\u00eda opinado sobre mi decisi\u00f3n de comer o no. Entiendo, no entonces pero s\u00ed despu\u00e9s, que caer en esa categor\u00eda social del sobrepeso parece habilitar un di\u00e1logo en el que est\u00e1 bien que cualquier persona, hasta la se\u00f1ora de la tienda, cuestione un ejercicio tan \u00edntimo y personal como comerse un arequipito. Se siente como perder poder y autonom\u00eda total sobre el cuerpo, como si el cuerpo propio fuera un bien p\u00fablico sobre el que todos pueden opinar\u201d, dice Mar\u00eda del Mar.<\/p>\n<p>\u201cAprendo que la delgadez tiene un poder de impunidad, nadie te cuestiona si est\u00e1s flaca. Nadie siente pena por lo que pudiste haber sido pero no eres, por tu belleza potencial, por esa cara tan linda y lo hermosa que ser\u00edas con varios kilos menos, por la soledad a la que est\u00e1s condenada de no adelgazar, por tu salud futura. El poder de la flacura implica libertad. Esa libertad tiene el costo de todos los panes, az\u00facares y harinas blancas de la tierra, pero no parece un precio caro a pagar\u201d, prosigue. Una nota muy especial que ojal\u00e1 decantara en un libro, para que todos los leamos con atenci\u00f3n y sinceridad.<\/p>\n<p>Ave Barrera, como tantos otros en la literatura, elogi\u00f3 la salida del libro La historia secreta del cuento mexicano (UANL), escrito por Liliana Pedroza, algo que cuestiona nuestro patriarcado literario y que nos ha hecho pensar que el canon hay que empezarlo desde cero.<\/p>\n<p>\u201cEl cat\u00e1logo de mujeres cuentistas, del que da testimonio el acucioso trabajo de investigaci\u00f3n de Liliana Pedroza, resulta asombroso primero por dar cuenta la existencia de tantas buenas escritoras, pero todav\u00eda m\u00e1s por la ausencia, la borradura, de muchos de estos nombres en el canon literario pasado y no tan pasado. Lo bonito del trabajo de Liliana, es su intenci\u00f3n de sumar, de descubrir nuevas voces, antes ignoradas, que enriquecen de forma important\u00edsima y muy necesaria el panorama de la literatura mexicana\u201d, dice Ave Barrera.<\/p>\n<p>\u201cDe 2003 a 2005 realic\u00e9 un viaje intermitente por los 31 estados del territorio mexicano. Sin saber que \u00e9se ser\u00eda s\u00f3lo el inicio de un largo periplo, mi prop\u00f3sito fue realizar una investigaci\u00f3n de campo para la elaboraci\u00f3n de un cat\u00e1logo de cuento en M\u00e9xico y sumar al trabajo de Luis Leal con su Bibliograf\u00eda del cuento mexicano de 1958, de Emmanuel Carballo con Bibliograf\u00eda del cuento mexicano del siglo XX de 1988 y de Russell M. Cluff con Panorama cr\u00edtico-bibliogr\u00e1fico del cuento mexicano (1950-1995) de 1997. S\u00f3lo que mi b\u00fasqueda pon\u00eda el acento en dos aspectos: cuentos escritos por mujeres y ediciones de distribuci\u00f3n limitada\u201d, cuenta Liliana Pedroza.<\/p>\n<p>Una visita de la que disfrutamos en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara fue de la italiana Dacia Maraini (Fiesoli, 1936), quien dej\u00f3 un libro Pasos apresurados (Abismos Casa Editorial).<\/p>\n<p>El libro nace de una serie de testimonios reales sobre el tema de la violencia contra las mujeres. El texto se compone por ocho historias de mujeres de diferentes pa\u00edses, con diferentes religiones y estilos de vida, que sin embargo comparten una triste realidad, la de ser v\u00edctimas de la violencia, a veces ciega y sin sentido.<\/p>\n<p>\u201cEn general, podemos decir que el costo de la emancipaci\u00f3n femenina es m\u00e1s agresividad masculina. Y a menudo son las parejas y los maridos los que golpean, en especial despu\u00e9s de separaciones conflictivas\u201d, dice Lily Gruber en el prefacio.<\/p>\n<p>\u201cHay una aldea en Jordania donde, a diario, les pegan a las mujeres. Es normal que las apaleen, que las amarren a un poste en el establo o, si tienen bonito cabello largo, que lo corten a la fuerza. Bocas in\u00fatiles que alimentar, cuando al nacer no son asfixiadas con una zalea, las ni\u00f1as sue\u00f1an con el matrimonio para recibir como regalo el primer par de zapatos. A los catorce a\u00f1os, Aisha cree que el chico guapo que vive enfrente ser\u00e1 su esposo y se deja poseer. Luego el tipo desaparece y la deja embarazada. Rociada con gasolina y quemada por decisi\u00f3n de su familia, sobrevive gracias a la ayuda del \u00fanico m\u00e9dico que tiene el valor de socorrerla: una mujer francesa. En lugar de dos ojos le quedan dos agujeros y la boca torcida, pero sigue viva\u201d, cuenta Lily.<\/p>\n<p>Ese es uno de los casos que Dacia cuenta en Pasos apresurados, donde tambi\u00e9n cuenta la violaci\u00f3n sufrida por un acreedor de su hermano, una madre violada por unos soldados que parec\u00edan aliados, una mujer que se fue del Tibet, al ej\u00e9rcito chino, la forzaron cinco militares y luego la apresaron por denunciar la violaci\u00f3n de sus compa\u00f1eros.<\/p>\n<p>En estos d\u00edas, varias entrevistas a Rita Segato (Buenos Aires, 1951) han puesto a su figura en las redes, m\u00e1s all\u00e1 de Argentina, donde ha nacido y es bastante popular. \u201cBasta de llanto. No queremos solamente consolar a una v\u00edctima que llora. El punto es c\u00f3mo educamos a la sociedad para entender el problema de la violencia sexual como un problema pol\u00edtico y no moral. C\u00f3mo mostramos el orden patriarcal, que es un orden pol\u00edtico escondido por detr\u00e1s de una moralidad. El problema es que est\u00e1 siendo mostrado en t\u00e9rminos de moralidad. Y es insuficiente mostrarlo as\u00ed por varias razones\u201d, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<p>Uno de sus libros, publicado en 2017, es La guerra contra las mujeres (Traficante de sue\u00f1os): Las \u00faltimas d\u00e9cadas, periodo de neoliberalismo y de giro autoritario de las formas de gobierno, han venido igualmente marcadas por una creciente violencia contra las mujeres. Los asesinatos sistem\u00e1ticos de Ciudad Ju\u00e1rez se han convertido en un ensayo a escala planetaria, desbord\u00e1ndose all\u00ed donde el Estado se ha descompuesto en sus tradicionales funciones soberanas. El capitalismo exacerbado, producto de una modernidad-colonialidad nunca superada, se descarga ahora en las nuevas guerras contra las mujeres, destruyendo la sociedad al tiempo que sus cuerpos. Comprender este nuevo giro violento del patriarcado, que Segato considera acertadamente la primera estructura de dominaci\u00f3n en la historia de la humanidad, implica desplazarlo \u00abdel borde al centro\u00bb. De acuerdo con la autora, s\u00f3lo a partir de una revitalizaci\u00f3n de la comunidad y de una repolitizaci\u00f3n de lo dom\u00e9stico ser\u00e1 posible detener el femigenocidio hoy en marcha. Se juega en ello nada menos que el futuro de la humanidad.<\/p>\n<p>Las \u00faltimas d\u00e9cadas, periodo de neoliberalismo y de giro autoritario de las formas de gobierno, han venido igualmente marcadas por una creciente violencia contra las mujeres. Los asesinatos sistem\u00e1ticos de Ciudad Ju\u00e1rez se han convertido en un ensayo a escala planetaria, desbord\u00e1ndose all\u00ed donde el Estado se ha descompuesto en sus tradicionales funciones soberanas. El capitalismo exacerbado, producto de una modernidad-colonialidad nunca superada, se descarga ahora en las nuevas guerras contra las mujeres, destruyendo la sociedad al tiempo que sus cuerpos. Comprender este nuevo giro violento del patriarcado, que Segato considera acertadamente la primera estructura de dominaci\u00f3n en la historia de la humanidad, implica desplazarlo \u201cdel borde al centro\u201d. De acuerdo con la autora, s\u00f3lo a partir de una revitalizaci\u00f3n de la comunidad y de una repolitizaci\u00f3n de lo dom\u00e9stico ser\u00e1 posible detener el femigenocidio hoy en marcha. Se juega en ello nada menos que el futuro de la humanidad.<\/p>\n<p>Uno de los libros a finales de a\u00f1o es Tsunami (Sexto Piso) y est\u00e1 entre los m\u00e1s vendidos en las librer\u00edas. Se trata de un trabajo de la escritora Gabriela J\u00e1uregui, quien ha dicho en entrevista con Puntos y Comas: \u201cSent\u00eda y era un di\u00e1logo que hab\u00edamos tenido un mont\u00f3n de veces con Diego y Eduardo Rabasa que hac\u00eda falta mujeres que hablaran del acoso, de la violencia de g\u00e9nero y ellos fueron los que me dijeron que ten\u00eda que hacer algo. Voy a invitar a mujeres que leo y que admiro y vamos a darles el espacio y el tiempo, como la carta blanca de hacer lo que quisieran. No hab\u00eda un juego obligatorio, podr\u00eda ser un cuento, una f\u00e1bula, un ensayo personal, poema y buscaba yo a mujeres que vinieran de experiencia distintas, de lugares muy distintas. Todas trabajamos con la palabra, pero no todas somos escritoras con E may\u00fascula. Yasnaya es ling\u00fcista mixe, Daniela Rea es una gran periodista y Ver\u00f3nica Gerber es artista visual, as\u00ed que hizo una pieza m\u00e1s visual, como que el chiste de la invitaci\u00f3n era que ellas se sintieran con la libertad de hacer lo que quisieran\u201d.<\/p>\n<p>En el libro hay muchas mujeres que citan libros y pensadoras en torno al feminismo, entre ellas est\u00e1 Margo Glanz quien habla de Acoso \u00bfDenuncia leg\u00edtima o victimizaci\u00f3n?, escrito por Marta Lamas y publicado recientemente (2018) por el Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Es un libro pol\u00e9mico, que ha levantado muchas cr\u00edticas, entre ellas la de Nosotras, la Red mexicana de Feministas Diversas, quienes manifiestan su preocupaci\u00f3n por el aumento de los casos de diferentes formas de violencia contra las mujeres en nuestro pa\u00eds. \u201cEn este sentido, y reconociendo nuestra pluralidad, condenamos las nuevas formas de justificaci\u00f3n, normalizaci\u00f3n, naturalizaci\u00f3n y perpetuaci\u00f3n de acoso, hostigamiento, violaci\u00f3n sexual y feminicidios, que son legitimadas en el contenido del libro\u201d, afirman.<\/p>\n<p>Marta Lamas realiza una profunda reflexi\u00f3n ante la urgencia \u00e9tica para enfrentar el acoso de las diferentes corrientes te\u00f3ricas del feminismo, as\u00ed como de las actitudes sociales en relaci\u00f3n a \u00e9ste. La autora busca, para ello, abrir el debate para definir aquellos actos que pueden ser considerados como acoso, de otros que no lo son y que encaminan, por otro lado, a la persecuci\u00f3n y la difamaci\u00f3n. En este proceso de crear una sociedad m\u00e1s justa e igualitaria, es necesario reflexionar cr\u00edticamente entorno a aquellas pr\u00e1cticas que resultan emancipadoras, as\u00ed como aquellas otras que son m\u00e1s bien, un tropiezo. Un tratado sobre el Me Too.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.nodal.am\/2019\/01\/contra-el-patriarcado-10-libros-feministas-por-monica-maristain\/\">NODAL<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este a\u00f1o ha sonado much\u00edsimo el discurso feminista y si bien no podemos saber un balance real verdadero, muchas de las cosas que antes se quedaban guardadas o en secreto, hoy cobran luz para poner al hombre, ese ser desorientado y sin el poder de antes, en el tapete. 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