{"id":28687,"date":"2017-07-05T19:59:54","date_gmt":"2017-07-05T22:59:54","guid":{"rendered":"http:\/\/diariofemenino.com.ar\/v2\/?p=28687"},"modified":"2017-07-05T19:59:54","modified_gmt":"2017-07-05T22:59:54","slug":"no-son-mulas-son-victimas-de-trata","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariofemenino.com.ar\/df\/no-son-mulas-son-victimas-de-trata\/","title":{"rendered":"No son mulas, son v\u00edctimas de trata"},"content":{"rendered":"<p class=\"and\"><strong>Mulas, correos humanos, valijas, vagineras, camellos, burros, aguacateras. El lenguaje tumbero encuentra infinitos sin\u00f3nimos de animales y objetos para nombrar a chicas como Miriam Natalie Alencar Da Silva, la joven brasile\u00f1a que muri\u00f3 en una calle de Devoto por ingerir m\u00e1s de 80 c\u00e1psulas de coca\u00edna. Rara vez se habla de ellas como lo que son: v\u00edctimas de trata. Una estrategia de supervivencia que crece m\u00e1s r\u00e1pido en las mujeres. Cuando los cuerpos solo son envases.<\/strong><\/p>\n<p>Por <strong>Mar\u00eda Florencia Alcaraz<\/strong><br \/>\nIlustraci\u00f3n<strong> Julieta De Marziani<\/strong><br \/>\nAntes de que la tiraran de un auto Peugeot 206 en movimiento en el asfalto de una calle del barrio porte\u00f1o de Villa Devoto, el cuerpo de la joven brasile\u00f1a Miriam Natalie Alencar Da Silva de 19 a\u00f1os hab\u00eda sido un recipiente: m\u00e1s de 80 c\u00e1psulas de coca\u00edna. El \u00faltimo 28 de junio Miriam supo que hab\u00eda zafado de la c\u00e1rcel cuando pudo pasar sin problemas los controles del Aeropuerto Ministro Pistarini de Ezeiza junto con su hermana de un a\u00f1o menor. Esa misma noche, en un hotel c\u00e9ntrico en la 9 de julio y la avenida Rivadavia, comenz\u00f3 a evacuar las p\u00edldoras. No lleg\u00f3 a largar todas y las personas que la hab\u00edan contactado la llevaron a un departamento en la localidad bonaerense de Lomas del Mirador, en La Matanza. Fue en el partido m\u00e1s populoso del conurbano y con nombre de exterminio, en un barrio de casas bajas y comercios, donde la muerte se instal\u00f3 definitivamente en su cuerpo.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-71634\" src=\"http:\/\/www.revistaanfibia.com\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mula_muerte_der_02.jpg\" alt=\"mula_muerte_der_02\" width=\"432\" height=\"576\" \/>Cada vez que un envoltorio estalla en el intestino de una persona se abre una compuerta donde la coca\u00edna drena y va directo al torrente sangu\u00edneo. El coraz\u00f3n entra en estampida y ya no hay vuelta atr\u00e1s. Sin asistencia m\u00e9dica, las c\u00e1psulas que no logran pasar de las tripas y seguir su camino hasta el col\u00f3n para salir por el ano se vuelven bombas de tiempo. La vida de Miriam se puso en pausa el domingo a la noche despu\u00e9s que estallaran dos de la gran cantidad de p\u00edldoras que hab\u00eda tra\u00eddo desde Brasil. Su hermana Miriana Niely Alencar hab\u00eda logrado convencer a las personas que las acompa\u00f1aban que la acercaran a un centro de salud. Sin embargo, cuando llegaron al hospital de Haedo, se llevaron a la joven moribunda bajo enga\u00f1os y dejaron sola a la hermana menor, la que no hab\u00eda ingestado p\u00edldoras. La chica camin\u00f3 desorientada durante dos horas y media en una ciudad en la que nunca hab\u00eda estado hasta que se encontr\u00f3 con un patrullero en la esquina de Villegas y San Mart\u00edn. En su idioma natal, portugu\u00e9s, le explic\u00f3 a un polic\u00eda Bonaerense que su hermana estaba desaparecida, que hab\u00edan venido de Brasil, que les hab\u00edan prometido mucho dinero. Despu\u00e9s de pasar la noche en un refugio, la ma\u00f1ana del lunes, con la noticia del cuerpo arrojado desde un auto en todos los medios de comunicaci\u00f3n nacionales, una psic\u00f3loga escuch\u00f3 y asisti\u00f3 a la chica en la fiscal\u00eda a cargo de Anal\u00eda C\u00f3rdoba, responsable de la Unidad Fiscal de Delitos Conexos y Pornograf\u00eda de La Matanza. La terapeuta tambi\u00e9n fue la encargada de contarle que su hermana hab\u00eda muerto. Luego, le preguntaron referencias para ubicar el departamento donde hab\u00edan estado. Un minimercado, un lugar donde vend\u00edan muebles de algarrobo y un dato que los llev\u00f3 como una flecha directo hasta la direcci\u00f3n que buscaban: un castillo. Desde la ventana del departamento, mientras su hermana agonizaba Miriana hab\u00eda visto la torre de un castillo. Un viejo sal\u00f3n de fiestas y cena show tradicional de la avenida Mosconi. Cualquier persona de la zona, sabe que en ese barrio obrero el cielo adem\u00e1s de estar cruzado por cables de tel\u00e9fono y luz est\u00e1 recortado por una absurda torre medieval.<br \/>\nMulas, correos humanos, valijas, envases, vagineras, camellos, burros, aguacateras o capsuleras: el lenguaje tumbero encuentra infinitos sin\u00f3nimos de animales y objetos para nombrar a las estrategias de supervivencia que atajan las mujeres pobres de Am\u00e9rica Latina y el Caribe. La exclusi\u00f3n social, la pobreza y la violencia machista son las principales causas que las involucran con el micro tr\u00e1fico. Adem\u00e1s de una divisi\u00f3n social de las tareas dentro de las cadenas del narcotr\u00e1fico, tambi\u00e9n hay una divisi\u00f3n sexual que se evidencia en historias como la de la joven brasile\u00f1a muerta y las estad\u00edsticas sobre encarcelamiento de mujeres y cuerpos feminizados. Los hombres manejan los hilos invisibles de las grandes redes de narcotr\u00e1fico, mientras que las mujeres ponen el cuerpo y caen presas.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-71632\" src=\"http:\/\/www.revistaanfibia.com\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mula_muerte_caja_04.jpg\" alt=\"mula_muerte_caja_04\" width=\"432\" height=\"279\" \/><br \/>\nEn general, el expediente medi\u00e1tico, adem\u00e1s de hacer foco en el morbo, replica el repertorio de apodos para aplanar a\u00fan m\u00e1s su cobertura. Rara vez se habla de ellas como v\u00edctimas de trata, un paradigma que parece estar reservado en el imaginario para la explotaci\u00f3n laboral en talleres clandestinos, campos y la explotaci\u00f3n sexual. En este caso, adem\u00e1s de investigarse la muerte de Miriam, el relato de su hermana abri\u00f3 un interrogante que intersecta narcotr\u00e1fico y trata de personas. Y en el expediente judicial se est\u00e1 siguiendo esa l\u00ednea. Mientras la Fiscal\u00eda Nacional en lo Criminal y Correccional 25, a cargo de Mart\u00edn Mainardi, investiga la muerte; hay dos personas detenidas por \u201ctrata de personas, contrabando y narcotr\u00e1fico en su modalidad transporte de estupefacientes\u201d. Uno de ellos es Binkienaboys Dasman, un ciudadano surinam\u00e9s con antecedentes por narcotr\u00e1fico a Europa, en cuyo poder se encontr\u00f3 una c\u00e9dula verde correspondiente a un Peugeot 206 a su nombre y gran cantidad de d\u00f3lares, euros y pesos. La otra es una mujer de Rep\u00fablica Dominicana.<br \/>\nEl caso debe leerse en un contexto de tasas exorbitantes de encarcelamiento de mujeres empujadas por la fuerza de leyes de drogas extremadamente punitivas y la imposici\u00f3n de penas desproporcionadas. En todo Am\u00e9rica Latina y el Caribe las mujeres est\u00e1n siendo apresadas por delitos relacionados con drogas a un ritmo alarmante y el crecimiento del encierro supera, junto a Asia, al de cualquier otra regi\u00f3n del planeta. Si bien es cierto que el n\u00famero de hombres privados de la libertad es mayor, los niveles de encierro de mujeres est\u00e1n creciendo a una tasa m\u00e1s r\u00e1pida.<br \/>\nSeg\u00fan el Institute for Criminal Policy Research, la poblaci\u00f3n carcelaria femenina total en en territorio latinoamericano ha aumentado en 51,6% entre el 2000 y el 2015, en comparaci\u00f3n con un 20% para el caso de los varones. En Argentina, Brasil, Costa Rica y Per\u00fa, m\u00e1s del 60% de las presas est\u00e1n privada de libertad por delitos relacionados con drogas. La poblaci\u00f3n de mujeres encarceladas por delitos de drogas aument\u00f3 271% en Argentina entre 1989 y 2008, y 290% en Brasil entre 2005 y 2013. Los datos se desprenden del informe\u00a0<a href=\"https:\/\/dl.dropboxusercontent.com\/u\/64663568\/library\/Guia_ESP_finalWOLA.pdf\">\u201cMujeres, pol\u00edticas de drogas y encarcelamiento. Una gu\u00eda para la reforma de pol\u00edticas en Am\u00e9rica Latina y el Caribe\u201d<\/a>, de la organizaci\u00f3n de derechos humanos WOLA \u2013Washington Office on Latin America.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-71633\" src=\"http:\/\/www.revistaanfibia.com\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/mula_muerte_col_5.jpg\" alt=\"mula_muerte_col_5\" width=\"432\" height=\"432\" \/><br \/>\n\u201cSu encarcelamiento poco o nada contribuye a desmantelar los mercados ilegales de drogas y a mejorar la seguridad p\u00fablica. Por el contrario, la prisi\u00f3n suele empeorar la situaci\u00f3n, dado que reduce la posibilidad de que encuentren un empleo decente y legal cuando recuperan la libertad, lo que perpet\u00faa un c\u00edrculo vicioso de pobreza, vinculaci\u00f3n a mercados de drogas y encarcelamiento\u201d, se\u00f1ala la gu\u00eda hecha por la Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos. Ante esta situaci\u00f3n el informe recomienda aplicar indultos, amnist\u00edas y conmutaciones de penas y programas de reinserci\u00f3n laboral.<br \/>\nEn Argentina hay, al menos, 3125 mujeres privadas de la libertad: se trata de la mayor cantidad en la historia del pa\u00eds. Se estima que m\u00e1s de la mitad es por infracci\u00f3n de la ley de estupefacientes 23.737. La desfederalizaci\u00f3n de esta ley en Buenos Aires produjo una sobrerrepresentaci\u00f3n de mujeres encarceladas por este delito. En territorio bonaerense, seg\u00fan el Observatorio de Violencia de G\u00e9nero de esta Defensor\u00eda del Pueblo de la provincia de Buenos Aires (OVG), se alojan 1223 mujeres de ese total. En los \u00faltimos 15 a\u00f1os aument\u00f3 un 32% la cantidad de mujeres presas. El 61 % se encuentra con\u00a0prisi\u00f3n preventiva. El 90% de las mujeres presas son madres de las cu\u00e1les 56 conviven con sus hijos en las c\u00e1rceles de Buenos Aires. Pesa sobre ellas un doble castigo: la punici\u00f3n que sufren tambi\u00e9n alcanza a sus hijos e hijas.<br \/>\nLos n\u00fameros de la poblaci\u00f3n travesti y trans carcelaria tambi\u00e9n dan cuenta de cifras alarmantes por infracci\u00f3n a la ley de drogas: para 2016\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/suplementos\/soy\/1-4765-2016-09-23.html\">el 95% de los y las detenidos estaba<\/a>n presos por este delito.<br \/>\nLos perfiles de vulnerabilidad de las detenidas se repiten calcados: tiene poca educaci\u00f3n, viven en condiciones de pobreza, muchas est\u00e1n a cargo de sus hogares y son responsables del cuidado de personas dependientes \u2013ni\u00f1os\/as, j\u00f3venes, personas de mayor edad o con discapacidad\u2013. Todas son f\u00e1cilmente reemplazables por esta en un sistema que se rige bajo una filosof\u00eda del descarte. Seg\u00fan datos oficiales de 2011, nueve de cada diez extranjeras encarceladas por delitos de drogas a nivel federal lo fueron por transportar drogas y el 96 % de ellas fueron primo-delincuentes: no hab\u00edan tenido conflictos con la ley.<br \/>\nLa historia de las dos hermanas brasile\u00f1as est\u00e1, sin dudas, atravesada por el enfoque de g\u00e9nero. Debe leerse desde la mirada interseccional que permite ver los infinitos cruces de g\u00e9nero, clase, raza, etnia, edad. Hay un dato paradojal: Miriam ingest\u00f3 casi un kilo de c\u00e1psulas en la ciudad de Bel\u00e9m do Par\u00e1. Se trata de un nombre emblem\u00e1tico para la lucha de los derechos de las mujeres. En esa ciudad en 1994 all\u00ed se aprob\u00f3 la Convenci\u00f3n Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, uno de los instrumentos internacionales m\u00e1s relevantes que define la violencia contra las mujeres y establece que tienen el derecho a vivir una vida libre de violencia.<br \/>\nEse horizonte trazado por la Convenci\u00f3n todav\u00eda parece deseo cuando interrumpe la imagen del cad\u00e1ver de Miriam en el cord\u00f3n de la vereda de Villa Devoto. Una escena de violencia expl\u00edcita que delinea el paisaje econ\u00f3mico, sociopol\u00edtico, simb\u00f3lico y cultural de la necropol\u00edtica y la violencia machista que se imprime en el cuerpo de las mujeres cuando devienen envases. En la \u201cguerra global contra las drogas\u201d \u00a0las que van presas o son asesinadas, tambi\u00e9n son mujeres.<br \/>\nAntes de que la tiraran de un auto Peugeot 206 en movimiento en el asfalto de una calle del barrio porte\u00f1o de Villa Devoto, el cuerpo de la joven brasile\u00f1a Miriam Natalie Alencar Da Silva de 19 a\u00f1os hab\u00eda sido un recipiente: m\u00e1s de 80 c\u00e1psulas de coca\u00edna. El \u00faltimo 28 de junio Miriam supo que hab\u00eda zafado de la c\u00e1rcel cuando pudo pasar sin problemas los controles del Aeropuerto Ministro Pistarini de Ezeiza junto con su hermana de un a\u00f1o menor. Esa misma noche, en un hotel c\u00e9ntrico en la 9 de julio y la avenida Rivadavia, comenz\u00f3 a evacuar las p\u00edldoras. No lleg\u00f3 a largar todas y las personas que la hab\u00edan contactado la llevaron a un departamento en la localidad bonaerense de Lomas del Mirador, en La Matanza. Fue en el partido m\u00e1s populoso del conurbano y con nombre de exterminio, en un barrio de casas bajas y comercios, donde la muerte se instal\u00f3 definitivamente en su cuerpo. \u00a0 Cada vez que un envoltorio estalla en el intestino de una persona se abre una compuerta donde la coca\u00edna drena y va directo al torrente sangu\u00edneo. El coraz\u00f3n entra en estampida y ya no hay vuelta atr\u00e1s. Sin asistencia m\u00e9dica, las c\u00e1psulas que no logran pasar de las tripas y seguir su camino hasta el col\u00f3n para salir por el ano se vuelven bombas de tiempo. La vida de Miriam se puso en pausa el domingo a la noche despu\u00e9s que estallaran dos de la gran cantidad de p\u00edldoras que hab\u00eda tra\u00eddo desde Brasil. Su hermana Miriana Niely Alencar hab\u00eda logrado convencer a las personas que las acompa\u00f1aban que la acercaran a un centro de salud. Sin embargo, cuando llegaron al hospital de Haedo, se llevaron a la joven moribunda bajo enga\u00f1os y dejaron sola a la hermana menor, la que no hab\u00eda ingestado p\u00edldoras. La chica camin\u00f3 desorientada durante dos horas y media en una ciudad en la que nunca hab\u00eda estado hasta que se encontr\u00f3 con un patrullero en la esquina de Villegas y San Mart\u00edn. En su idioma natal, portugu\u00e9s, le explic\u00f3 a un polic\u00eda Bonaerense que su hermana estaba desaparecida, que hab\u00edan venido de Brasil, que les hab\u00edan prometido mucho dinero. Despu\u00e9s de pasar la noche en un refugio, la ma\u00f1ana del lunes, con la noticia del cuerpo arrojado desde un auto en todos los medios de comunicaci\u00f3n nacionales, una psic\u00f3loga escuch\u00f3 y asisti\u00f3 a la chica en la fiscal\u00eda a cargo de Anal\u00eda C\u00f3rdoba, responsable de la Unidad Fiscal de Delitos Conexos y Pornograf\u00eda de La Matanza. La terapeuta tambi\u00e9n fue la encargada de contarle que su hermana hab\u00eda muerto. Luego, le preguntaron referencias para ubicar el departamento donde hab\u00edan estado. Un minimercado, un lugar donde vend\u00edan muebles de algarrobo y un dato que los llev\u00f3 como una flecha directo hasta la direcci\u00f3n que buscaban: un castillo. Desde la ventana del departamento, mientras su hermana agonizaba Miriana hab\u00eda visto la torre de un castillo. Un viejo sal\u00f3n de fiestas y cena show tradicional de la avenida Mosconi. Cualquier persona de la zona, sabe que en ese barrio obrero el cielo adem\u00e1s de estar cruzado por cables de tel\u00e9fono y luz est\u00e1 recortado por una absurda torre medieval. \u00a0 Mulas, correos humanos, valijas, envases, vagineras, camellos, burros, aguacateras o capsuleras: el lenguaje tumbero encuentra infinitos sin\u00f3nimos de animales y objetos para nombrar a las estrategias de supervivencia que atajan las mujeres pobres de Am\u00e9rica Latina y el Caribe. La exclusi\u00f3n social, la pobreza y la violencia machista son las principales causas que las involucran con el micro tr\u00e1fico. Adem\u00e1s de una divisi\u00f3n social de las tareas dentro de las cadenas del narcotr\u00e1fico, tambi\u00e9n hay una divisi\u00f3n sexual que se evidencia en historias como la de la joven brasile\u00f1a muerta y las estad\u00edsticas sobre encarcelamiento de mujeres y cuerpos feminizados. Los hombres manejan los hilos invisibles de las grandes redes de narcotr\u00e1fico, mientras que las mujeres ponen el cuerpo y caen presas. \u00a0 En general, el expediente medi\u00e1tico, adem\u00e1s de hacer foco en el morbo, replica el repertorio de apodos para aplanar a\u00fan m\u00e1s su cobertura. Rara vez se habla de ellas como v\u00edctimas de trata, un paradigma que parece estar reservado en el imaginario para la explotaci\u00f3n laboral en talleres clandestinos, campos y la explotaci\u00f3n sexual. En este caso, adem\u00e1s de investigarse la muerte de Miriam, el relato de su hermana abri\u00f3 un interrogante que intersecta narcotr\u00e1fico y trata de personas. Y en el expediente judicial se est\u00e1 siguiendo esa l\u00ednea. Mientras la Fiscal\u00eda Nacional en lo Criminal y Correccional 25, a cargo de Mart\u00edn Mainardi, investiga la muerte; hay dos personas detenidas por \u201ctrata de personas, contrabando y narcotr\u00e1fico en su modalidad transporte de estupefacientes\u201d. Uno de ellos es Binkienaboys Dasman, un ciudadano surinam\u00e9s con antecedentes por narcotr\u00e1fico a Europa, en cuyo poder se encontr\u00f3 una c\u00e9dula verde correspondiente a un Peugeot 206 a su nombre y gran cantidad de d\u00f3lares, euros y pesos. La otra es una mujer de Rep\u00fablica Dominicana. \u00a0 El caso debe leerse en un contexto de tasas exorbitantes de encarcelamiento de mujeres empujadas por la fuerza de leyes de drogas extremadamente punitivas y la imposici\u00f3n de penas desproporcionadas. En todo Am\u00e9rica Latina y el Caribe las mujeres est\u00e1n siendo apresadas por delitos relacionados con drogas a un ritmo alarmante y el crecimiento del encierro supera, junto a Asia, al de cualquier otra regi\u00f3n del planeta. Si bien es cierto que el n\u00famero de hombres privados de la libertad es mayor, los niveles de encierro de mujeres est\u00e1n creciendo a una tasa m\u00e1s r\u00e1pida. \u00a0 Seg\u00fan el Institute for Criminal Policy Research, la poblaci\u00f3n carcelaria femenina total en en territorio latinoamericano ha aumentado en 51,6% entre el 2000 y el 2015, en comparaci\u00f3n con un 20% para el caso de los varones. En Argentina, Brasil, Costa Rica y Per\u00fa, m\u00e1s del 60% de las presas est\u00e1n privada de libertad por delitos relacionados con drogas. La poblaci\u00f3n de mujeres encarceladas por delitos de drogas aument\u00f3 271% en Argentina entre 1989 y 2008, y 290% en Brasil entre 2005 y 2013. Los datos se desprenden del informe \u201cMujeres, pol\u00edticas de drogas y encarcelamiento. Una gu\u00eda para la reforma de pol\u00edticas en Am\u00e9rica Latina y el Caribe\u201d, de la organizaci\u00f3n de derechos humanos WOLA \u2013Washington Office on Latin America\u2013. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cSu encarcelamiento poco o nada contribuye a desmantelar los mercados ilegales de drogas y a mejorar la seguridad p\u00fablica. Por el contrario, la prisi\u00f3n suele empeorar la situaci\u00f3n, dado que reduce la posibilidad de que encuentren un empleo decente y legal cuando recuperan la libertad, lo que perpet\u00faa un c\u00edrculo vicioso de pobreza, vinculaci\u00f3n a mercados de drogas y encarcelamiento\u201d, se\u00f1ala la gu\u00eda hecha por la Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos. Ante esta situaci\u00f3n el informe recomienda aplicar indultos, amnist\u00edas y conmutaciones de penas y programas de reinserci\u00f3n laboral. \u00a0 En Argentina hay, al menos, 3125 mujeres privadas de la libertad: se trata de la mayor cantidad en la historia del pa\u00eds. Se estima que m\u00e1s de la mitad es por infracci\u00f3n de la ley de estupefacientes 23.737. La desfederalizaci\u00f3n de esta ley en Buenos Aires produjo una sobrerrepresentaci\u00f3n de mujeres encarceladas por este delito. En territorio bonaerense, seg\u00fan el Observatorio de Violencia de G\u00e9nero de esta Defensor\u00eda del Pueblo de la provincia de Buenos Aires (OVG), se alojan 1223 mujeres de ese total. En los \u00faltimos 15 a\u00f1os aument\u00f3 un 32% la cantidad de mujeres presas. El 61 % se encuentra con prisi\u00f3n preventiva. El 90% de las mujeres presas son madres de las cu\u00e1les 56 conviven con sus hijos en las c\u00e1rceles de Buenos Aires. Pesa sobre ellas un doble castigo: la punici\u00f3n que sufren tambi\u00e9n alcanza a sus hijos e hijas. \u00a0 Los n\u00fameros de la poblaci\u00f3n travesti y trans carcelaria tambi\u00e9n dan cuenta de cifras alarmantes por infracci\u00f3n a la ley de drogas: para 2016 el 95% de los y las detenidos estaban presos por este delito. \u00a0 Los perfiles de vulnerabilidad de las detenidas se repiten calcados: tiene poca educaci\u00f3n, viven en condiciones de pobreza, muchas est\u00e1n a cargo de sus hogares y son responsables del<br \/>\n cuidado de personas dependientes \u2013ni\u00f1os\/as, j\u00f3venes, personas de mayor edad o con discapacidad\u2013. Todas son f\u00e1cilmente reemplazables por esta en un sistema que se rige bajo una filosof\u00eda del descarte. Seg\u00fan datos oficiales de 2011, nueve de cada diez extranjeras encarceladas por delitos de drogas a nivel federal lo fueron por transportar drogas y el 96 % de ellas fueron primo-delincuentes: no hab\u00edan tenido conflictos con la ley. \u00a0 La historia de las dos hermanas brasile\u00f1as est\u00e1, sin dudas, atravesada por el enfoque de g\u00e9nero. Debe leerse desde la mirada interseccional que permite ver los infinitos cruces de g\u00e9nero, clase, raza, etnia, edad. Hay un dato paradojal: Miriam ingest\u00f3 casi un kilo de c\u00e1psulas en la ciudad de Bel\u00e9m do Par\u00e1. Se trata de un nombre emblem\u00e1tico para la lucha de los derechos de las mujeres. En esa ciudad en 1994 all\u00ed se aprob\u00f3 la Convenci\u00f3n Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, uno de los instrumentos internacionales m\u00e1s relevantes que define la violencia contra las mujeres y establece que tienen el derecho a vivir una vida libre de violencia. \u00a0 Ese horizonte trazado por la Convenci\u00f3n todav\u00eda parece deseo cuando interrumpe la imagen del cad\u00e1ver de Miriam en el cord\u00f3n de la vereda de Villa Devoto. Una escena de violencia expl\u00edcita que delinea el paisaje econ\u00f3mico, sociopol\u00edtico, simb\u00f3lico y cultural de la necropol\u00edtica y la violencia machista que se imprime en el cuerpo de las mujeres cuando devienen envases. En la \u201cguerra global contra las drogas\u201d \u00a0las que van presas o son asesinadas, tambi\u00e9n son mujeres.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nFuente: <a href=\"http:\/\/www.revistaanfibia.com\/cronica\/no-son-mulas-son-victimas-de-trata\/\">Revista Anfibia<\/a><br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mulas, correos humanos, valijas, vagineras, camellos, burros, aguacateras. El lenguaje tumbero encuentra infinitos sin\u00f3nimos de animales y objetos para nombrar a chicas como Miriam Natalie Alencar Da Silva, la joven brasile\u00f1a que muri\u00f3 en una calle de Devoto por ingerir m\u00e1s de 80 c\u00e1psulas de coca\u00edna. 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